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Sara Sorribes, la 16ª campeona española

Alejandro Pérez @aperezgom 18-03-2021

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Sara Sorribes

Sara Sorribes Tormo (Val d’Uixo, Castellón, 1996) se ha convertido este pasado fin de semana en la 16ª tenista española campeona individual de un torneo WTA. La castellonense se ha tenido que ir a la ciudad mexicana de Guadalajara para estrenar su palmarés al más alto nivel. Su primer título le ha supuesto, además, estrenarse entre las 60 mejores raquetas del mundo y volver a ser la segunda raqueta española WTA. Todo, en la misma semana.

El torneo WTA 250 de Guadalajara (Abierto Zapopan) se ha estrenado esta temporada 2021 en el circuito WTA. El torneo en sí ya existía, encuadrado en las series WTA 125k (lo más parecido en el tenis femenino al circuito ATP Challenger masculino), la segunda categoría.

Al torneo mexicano, Sara Sorribes llegaba con un inicio de temporada irregular: empezó con buenas sensaciones en Abu Dhabi con unos cuartos de final, pero de la gira australiana se volvió con tres derrotas en cuatro partidos. De hecho, el cuarto partido (segunda ronda en el Phillip Island Trophy), no lo llegó a disputar al retirarse antes de jugarlo ante la japonesa Misaki Doi.

Con estos antecedentes, intercambiándose con Paula Badosa la condición de segunda y tercera raqueta española, Sara Sorribes aterriza en Guadalajara (México). En 2020, su gira mexicana fue la última vez que pisaba una pista de tenis antes del parón y no tuvo buen resultado: dos derrotas en dos partidos de dos torneos (Acapulco y Monterrey), encajando un 6-0 y ganando sólo un set.

En Guadalajara partía como cuarta favorita tras la argentina Podoroska, la checa Bouzkova y la rusa Blinkova. En cinco partidos ha cedido un set. Precisamente fue el primero del primer partido (6-7 6-4 6-1 ante la belga Minnen). No afrontó pelotas de partido y cerró con contundencia en el set decisivo.

Los octavos y los cuartos fueron más sencillos. Dos dobles 6-3 ante la suiza Küng y la australiana Sharma para meterse en semifinales. Sus terceras semifinales WTA, tras las dos de 2017 en Bogotá y Gstaad. Las dos de 2017, en tierra batida.

En la antesala de la final, un partido entre amigas: Bouzkova frente a Sorribes. Un partido competido (lo demuestran las dos horas de duración) aunque resuelto por la española en dos sets: 6-3 7-6. Antes de llegar al desempate, Sorribes tuvo que romper el saque checo cuando se disponía a ganar el set y salvar tres pelotas de set antes de forzar el desempate. Al mejor de siete puntos, la española no tuvo rival: un 6-0 de salida y a la cuarta pelota de partido, la primera final WTA.

Sara Sorribes en el Abierto de Praga WTA. (Rob Prange/ImagoImages)

Con la final, Sorribes se aseguraba volver a su mejor clasificación (62). En su primer partido por un título WTA tendría enfrente a la canadiense Eugenie Bouchard. Finalista de Wimbledon 2014, semifinalista en Melbourne y París ese año. Siete veces finalista WTA y una vez campeona (Nuremberg 2014). Ahora fuera del top100, pero en aquel 2014 llegó a ser número cinco WTA.

El primer set es engañoso en cuanto al resultado (6-2 Sorribes). Hasta 54 minutos de manga con 12 oportunidades de rotura de servicio (sólo dos aprovechadas). Sacando con 2-1 para el 3-1, la española fue capaz de salvar tres pelotas de rotura (0-40 y 40-AD). Del 3-2 para el 4-2 Sara de nuevo tuvo que salvar dos pelotas de rotura. Con todo, acabó rompiendo el saque canadiense para confirmar y cerrar el 6-2.

El segundo set trajo más efectividad en pelotas de rotura (del 2/12 en el primer set al 7/10 en la segunda manga en el global) y un marcador más ajustado a la realidad. Bouchard dispuso de un 3-5 y saque para forzar el tercer set, pero ahí se apagó: cinco puntos de los últimos 22 para acabar cediendo 6-2, 7-5.

Genie estuvo a dos puntos del tercer set (6-2, 4-5, 40-40) pero el paupérrimo balance de cinco de los últimos 22 puntos fue demasiado. Con el reloj pasando de las 4am en España, Sara Sorribes remataba de semi-volea en la red para cerrar el punto, juego, set, partido y campeonato WTA por primera vez en su carrera. Momento inolvidable.

Arantxa Sánchez-Vicario, Conchita Martínez, Gala León, Ángeles Montolio, Virginia Ruano, Cristina Torrens, María Sánchez, Lourdes Domínguez, Nuria Llagostera, Magüi Serna, María José Martínez, Anabel Medina, Mª Teresa Torró, Carla Suárez, Garbiñe Muguruza y Sara Sorribes. Las 16 españolas campeonas individuales WTA hasta ahora.

El título en Guadalajara ha tenido varios extras para Sara Sorribes. El más inmediato, su estreno entre las 60 mejores raquetas del mundo. Concretamente, la número 57. En segundo lugar, recupera su condición de segunda raqueta española en la clasificación, por detrás de Garbiñe Muguruza. Le arrebata esa condición a Paula Badosa (ahora número 70 WTA, cuya mejor clasificación es la número 67). Ahora mismo les separan 236 puntos.

Si la temporada de ambas se desarrolla con normalidad (ausencia de lesiones y regularidad), la lógica indica que se disputarán la condición de segunda raqueta española todo el año. Con 24 (Sara) y 23 años (Paula) llevan caminos paralelos.

Imagen de cabecera: Rob Prange/ImagoImages

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Sara Sorribes Tormo (Val d’Uixo, Castellón, 1996) se ha convertido este pasado fin de semana en la 16ª tenista española campeona individual de un torneo WTA. La castellonense se ha tenido que ir a la ciudad mexicana de Guadalajara para estrenar su palmarés al más alto nivel. Su primer título le ha supuesto, además, estrenarse entre las 60 mejores raquetas del mundo y volver a ser la segunda raqueta española WTA. Todo, en la misma semana.

El torneo WTA 250 de Guadalajara (Abierto Zapopan) se ha estrenado esta temporada 2021 en el circuito WTA. El torneo en sí ya existía, encuadrado en las series WTA 125k (lo más parecido en el tenis femenino al circuito ATP Challenger masculino), la segunda categoría.

Al torneo mexicano, Sara Sorribes llegaba con un inicio de temporada irregular: empezó con buenas sensaciones en Abu Dhabi con unos cuartos de final, pero de la gira australiana se volvió con tres derrotas en cuatro partidos. De hecho, el cuarto partido (segunda ronda en el Phillip Island Trophy), no lo llegó a disputar al retirarse antes de jugarlo ante la japonesa Misaki Doi.

Con estos antecedentes, intercambiándose con Paula Badosa la condición de segunda y tercera raqueta española, Sara Sorribes aterriza en Guadalajara (México). En 2020, su gira mexicana fue la última vez que pisaba una pista de tenis antes del parón y no tuvo buen resultado: dos derrotas en dos partidos de dos torneos (Acapulco y Monterrey), encajando un 6-0 y ganando sólo un set.

En Guadalajara partía como cuarta favorita tras la argentina Podoroska, la checa Bouzkova y la rusa Blinkova. En cinco partidos ha cedido un set. Precisamente fue el primero del primer partido (6-7 6-4 6-1 ante la belga Minnen). No afrontó pelotas de partido y cerró con contundencia en el set decisivo.

Los octavos y los cuartos fueron más sencillos. Dos dobles 6-3 ante la suiza Küng y la australiana Sharma para meterse en semifinales. Sus terceras semifinales WTA, tras las dos de 2017 en Bogotá y Gstaad. Las dos de 2017, en tierra batida.

En la antesala de la final, un partido entre amigas: Bouzkova frente a Sorribes. Un partido competido (lo demuestran las dos horas de duración) aunque resuelto por la española en dos sets: 6-3 7-6. Antes de llegar al desempate, Sorribes tuvo que romper el saque checo cuando se disponía a ganar el set y salvar tres pelotas de set antes de forzar el desempate. Al mejor de siete puntos, la española no tuvo rival: un 6-0 de salida y a la cuarta pelota de partido, la primera final WTA.

Sara Sorribes en el Abierto de Praga WTA. (Rob Prange/ImagoImages)

Con la final, Sorribes se aseguraba volver a su mejor clasificación (62). En su primer partido por un título WTA tendría enfrente a la canadiense Eugenie Bouchard. Finalista de Wimbledon 2014, semifinalista en Melbourne y París ese año. Siete veces finalista WTA y una vez campeona (Nuremberg 2014). Ahora fuera del top100, pero en aquel 2014 llegó a ser número cinco WTA.

El primer set es engañoso en cuanto al resultado (6-2 Sorribes). Hasta 54 minutos de manga con 12 oportunidades de rotura de servicio (sólo dos aprovechadas). Sacando con 2-1 para el 3-1, la española fue capaz de salvar tres pelotas de rotura (0-40 y 40-AD). Del 3-2 para el 4-2 Sara de nuevo tuvo que salvar dos pelotas de rotura. Con todo, acabó rompiendo el saque canadiense para confirmar y cerrar el 6-2.

El segundo set trajo más efectividad en pelotas de rotura (del 2/12 en el primer set al 7/10 en la segunda manga en el global) y un marcador más ajustado a la realidad. Bouchard dispuso de un 3-5 y saque para forzar el tercer set, pero ahí se apagó: cinco puntos de los últimos 22 para acabar cediendo 6-2, 7-5.

Genie estuvo a dos puntos del tercer set (6-2, 4-5, 40-40) pero el paupérrimo balance de cinco de los últimos 22 puntos fue demasiado. Con el reloj pasando de las 4am en España, Sara Sorribes remataba de semi-volea en la red para cerrar el punto, juego, set, partido y campeonato WTA por primera vez en su carrera. Momento inolvidable.

Arantxa Sánchez-Vicario, Conchita Martínez, Gala León, Ángeles Montolio, Virginia Ruano, Cristina Torrens, María Sánchez, Lourdes Domínguez, Nuria Llagostera, Magüi Serna, María José Martínez, Anabel Medina, Mª Teresa Torró, Carla Suárez, Garbiñe Muguruza y Sara Sorribes. Las 16 españolas campeonas individuales WTA hasta ahora.

El título en Guadalajara ha tenido varios extras para Sara Sorribes. El más inmediato, su estreno entre las 60 mejores raquetas del mundo. Concretamente, la número 57. En segundo lugar, recupera su condición de segunda raqueta española en la clasificación, por detrás de Garbiñe Muguruza. Le arrebata esa condición a Paula Badosa (ahora número 70 WTA, cuya mejor clasificación es la número 67). Ahora mismo les separan 236 puntos.

Si la temporada de ambas se desarrolla con normalidad (ausencia de lesiones y regularidad), la lógica indica que se disputarán la condición de segunda raqueta española todo el año. Con 24 (Sara) y 23 años (Paula) llevan caminos paralelos.

Imagen de cabecera: Rob Prange/ImagoImages

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