_Destacado

Only in Vegas

Jaime Ojeda @Jaime96Ojeda 24-03-2020

Es una de las ciudades más artificiales del planeta, pero sus destinos turísticos y zonas comerciales no dejan de atraer gente cada día, cada mes, cada año. No obstante, por lo que más se conoce a Las Vegas es por sus hoteles-casinos, por el juego y las ofertas de entretenimiento, por las apuestas ilegales, por un sistema expeditivo de bebidas alcohólicas 24/7 y por la cantidad de bodas y divorcios que tramitan anualmente. La legalidad de la prostitución en los condados vecinos también ayuda, por supuesto. Quizá por eso los gobiernos locales y promotores turísticos de la ciudad usen a menudo el eslogan de “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”. Y es que, para muchos, ese recóndito lugar en el desierto de Mojave es una burbuja de placer, un lugar donde quebrantar leyes y códigos predefinidos por la sociedad. La llaman ‘La Ciudad del Pecado’, de hecho. Y claro, en un sitio así, el deporte de las grandes ligas siempre pasó a un segundo plano.

Pero las cosas están cambiando. Aunque la fauna demográfica de la ciudad del estado de Nevada nunca ha ayudado –porque más que habitantes hay turistas–, ese propio ecosistema y su poder económico es lo que ha llamado la atención de los inversores del Big-5. En 2017, la NHL concedió una franquicia de expansión y se crearon los Golden Knights, cuyo éxito ha sido inmediato y los ha convertido en uno de los equipos más potentes de su conferencia y de la competición de hockey hielo. Mientras, este 2020, los Raiders de la NFL se mudarán allí, después de toda una vida ofreciendo fútbol americano entre Oakland y Los Ángeles, California. Pero entremedias está el curioso caso de un equipo de soccer: el más bizarro de Estados Unidos y quizá hasta del mundo.

Por poner en contexto, este equipo ha llegado a la Sin City después de casi 40 años huérfanos de balompié profesional. La última vez que disfrutaron de ello fue en 1979, cuando Las Vegas Seagulls disputaron su última temporada en la extinta American Soccer League. Pero en 2018 ese testigo lo recogió este nuevo club, que por la temática y aspecto que presenta la localidad vegana (como gentilicio y no por la dieta que rechaza productos de origen animal) era imposible que no tuviera una idiosincrasia característica, única y acorde a su hogar. ¿Su nombre? Las Vegas Lights FC.

Bajo el patrón de la cultura norteamericana –que bautiza a sus equipos con apellidos que hacen referencia a cuestiones históricas, geográficas o incluso fantásticas–, el nombre del equipo evoca a la cantidad de luces que iluminan la ciudad; y su escudo es similar al mítico cartel de “Welcome to Fabulous Las Vegas”, por la parafernalia que lo envuelve. Lo mismo pasa con la vestimenta: base de color negro con detalles en azul, amarillo y rosa que simulan luces de neón, unas tipografías muy reconocibles en la ciudad y un emoji de una cara feliz escondiéndose en la parte interior delantera de la camiseta. Semejantes obras de ¿arte? las luce mientras compite en la USL Championship, el escalón más alto de la United Soccer League y de todas las ligas menores, pues el campeonato cuenta con la distinción de ‘Division II’ dentro del sistema piramidal, pero sin ascensos y descensos, del fútbol estadounidense.

En sus filas también han tenido alguna cara ilustre. Para su temporada de debut, los Lights quisieron contar con una cara conocida que pusiese al club en el mapa y que, a efectos de marketing, fuese un acierto. Para formar parte de esa conversación del soccer contrataron al mítico Freddy Adu –considerado en su momento el futbolista más prometedor de Estados Unidos y que todavía hoy ostenta el récord de ser el jugador más joven en haber debutado en la MLS (14 años)–. En sus inicios, las expectativas con él se dispararon: se le nombró el ‘nuevo Pelé’, ‘el Maradona yanqui’, ‘el Jordan del soccer’ y Nike le esponsorizó a razón de un millón de dólares por año. Pero la burbuja explotó y toda la atención mediática terminó consumiéndole el talento: no triunfó en Europa (Benfica, Mónaco y los tropecientos equipos en los que estuvo a préstamo), se estrelló en su vuelta a la Major League Soccer años después y ni siquiera se rescató a sí mismo en la extinta NASL, jugando para los Tampa Bay Rowdies.

Pero fuera ya de la espiral mediática y casi olvidado por todos, Adu volvió a escena cuando le ‘cazaron’ promocionando aspiradoras. El mayor ejemplo de la decadente carrera deportiva que llevaba. Sin embargo, eso no impidió que LVLFC le diera la enésima oportunidad. Un año duró. Adu terminó saliendo del club por la puerta de atrás después de que su mejorable estado físico lastrase su temporada: pese a mostrar algún destello de calidad, sólo contribuyó con un gol y una asistencia en 15 partidos.

View this post on Instagram

Game day!

A post shared by Freddy Adu (@freddy_adu) on

Pero por si no hubiese sido suficiente, aquel año Adu podría haber compartido vestuario con Usain Bolt: “Estamos interesados en Bolt. Es el hombre más rápido del mundo y está probándose en varios de los mejores clubes del mundo” –declaró el dueño del equipo, Brett Lashbrook, en una entrevista con ESPN. “Este hombre es un espécimen absoluto de atleta y creemos que, sin duda, podría tener éxito con nosotros en la USL”. Si bien, aunque le llegaron a hacer una oferta, el gerente aclaró que el Central Coast Mariners de la A-League australiana estaba “en una mejor posición que nosotros”, pues se acercaban más a las grandes demandas salariales del jamaicano: $3 millones anuales pese a demostrar grandes dificultades para entender el juego. Pero nunca lo fichó nadie.

Sueñan con la MLS

Para Las Vegas, tener representación en la NHL y la NFL no es suficiente y ya empiezan a mover hilos para contar con otro equipo en las grandes ligas del país. Sin sitio en la NBA y en la MLB, la única opción que les queda es la del soccer de élite. Una opción, por cierto, bastante viable a medio-largo plazo, porque si bien el interés no es nuevo –desde su creación en 1994 la Major League Soccer siempre ha considerado a la ciudad vegana como sede potencial de un equipo de expansión–, últimamente la complicidad y los guiños entre ambas partes son más intensos que nunca. Posiblemente por la presencia de Lashbrook como propietario de club.

Oriundo de Kansas City, Misuri, Lashbrook pasó parte de su infancia en Las Vegas antes de alcanzar la riqueza dedicándose a la industria del gas y el petróleo en el Medio Oeste americano. Su primera experiencia en el fútbol profesional se remonta a 2013, a los años en los que Orlando City competía en la USL. Con el cuadro de los ‘leones púrpuras’ trabajó como director de operaciones, supervisando todos los aspectos comerciales en la transición del club de la USL a la MLS –incluida la finalización de los planes para la construcción del Orlando City Stadium–. Su relación con el gran circuito de soccer del país viene de lejos de hecho, porque también ejerció como asesor legal y asistente especial del comisionado en las oficinas neoyorkinas de la MLS. Y eso, indudablemente, juega a favor de Las Vegas en una expansión.

En realidad, nadie lo esconde: la propia alcaldesa de la ciudad, Carolyne Goodman, lleva desde 2015 tratando de conseguir una franquicia en la MLS y nunca ha parado de dedicar sus esfuerzos. “Estoy terriblemente emocionada y con la esperanza de que obtengamos un cupo de expansión” –declaró en diciembre de 2019 a pesar de que la propia liga acababa de conceder a Charlotte la 30ª plaza a cambio de $325 millones. Carolina del Norte les había adelantado por la derecha, pero no les importaba ese revés ni las duras palabras del comisionado Don Garber: “Probablemente sea la última expansión”. Pero en Las Vegas no saltaron las alarmas y en 2020 Garber aclaró que, en realidad, iban a entrar en un periodo de stand-by, pues lo cierto es que “no hay ninguna prisa por sobrepasar la cifra de 30”, dijo. Las opciones siguen intactas, por tanto.

Por ello, la alcaldesa sigue trabajando a destajo por conseguir una de las grandes condiciones que exige la liga: un estadio específico de fútbol. Durante el verano de 2019, el ayuntamiento aprobó que se procediera a negociar su construcción y, de lograrlo, inmediatamente se desbloquearía la venta del club a Baupost Group. El fondo de inversión, propiedad del multimillonario Seth Klarman, sería el que conduciría el pecado vegano a la MLS. Ellos incluso ya proyectan bocetos de su estadio soñado.

(Entretanto, el propietario de los Golden Knights de la NHL, Bill Foley, también explora la posibilidad de llevar la MLS a Las Vegas. ¿Su idea? Que el nuevo Allegiant Stadium de la NFL sea un recinto multipropósito que acoja los partidos de soccer).

Espectacularidad y cachondeo 

Y mientras las autoridades locales y los grupos inversores trabajan en los despachos, Las Vegas Lights FC no deja de sorprender con lo que hace dentro y fuera del campo.

No es casualidad que el prestigioso portal Sports Illustrated los distinguiera como “el equipo más interesante de América”. Y es que, de forma recurrente, en sus partidos como local en Cashman Field, oficiales del club sacan a pasear por el terreno de juego, antes de los partidos, a su mascota oficial (mascota de forma literal); pues a parte del hombre que va disfrazado con un atuendo de Elvis Presley y que ejerce de animador, la entidad cuenta con dos llamas peludas, Dottie y Dollie, que van ataviadas con los colores corporativos del equipo. Animales que, cómo no, son actores importantísimos en la vida diaria del club: primero, porque aparecen junto al ‘once’ inicial en las fotografías que se hacen los futbolistas antes de cada encuentro y; segundo, porque protagonizan una carrera entre ambas durante el descanso de un partido de la temporada. Al evento se lo conoce como el ‘The Great American Llama Derby’.

Sin embargo, un hecho que terminó por catapultarles a la cima de lo random dentro del panorama del fútbol nacional e internacional fue cuando, en su temporada inaugural, anunciaron la incorporación de una empresa de distribución de marihuana como nuevo patrocinador. La familia de ‘las luces’, con mucha controversia, se convirtió en el primer equipo de Estados Unidos en firmar un acuerdo de colaboración con un dispensario de marihuana. ‘Nuwu Cannabis’, la empresa en cuestión –y que está abierto de cara al público 24/7–, incluso llegó a apuntar con orgullo que contaban con un servicio de ‘Drive Thru’, un sistema idéntico al de la empresa McDonald’s: tú pasas con tu coche, haces el pedido, pagas y te entregan el producto. Rápido, sencillo, legal.

Que una cosa así de insólita sólo le podía pasar a un equipo de la ciudad del Mojave ya lo sabíamos. Y ellos también. Por eso el comunicado del club rezaba ‘Only in Vegas’, que además ya contaba desde el inicio con la casa de apuestas online William Hill como sponsor principal. (Son un equipo de Las Vegas… ¿cómo no iban a estar afiliados con empresas dedicadas a las apuestas?).

Un equipo singular que por lo que también se ha caracterizado estos años es por ofrecer entretenimiento, espectáculo y promociones antes, durante y después de sus partidos. ¿Qué el equipo gana un partido en casa por más de tres goles de diferencia? El club le da una prima de $100 en fichas para jugar en el casino a sus futbolistas. ¿Qué el equipo pierde o empata el partido en la popular ‘Guaranteed Win Night’? Pues el club compensa a los hinchas asistentes con entradas gratis para el próximo partido de local. ¿Qué te aburres durante el medio tiempo? Puedes ver los ‘Juegos Olímpicos de Perritos’ con las mascotas participantes de los fanáticos. ¿Que llegaste sediento al partido de debut esa temporada en la US Open Cup? Por $20 el club te provee de toda la cerveza que quieras durante los 90 minutos (¡y si hay suerte y se van al tiempo extra, también!). Luego, en honor a la Fuerza Aérea con base en Nellis, hay una noche en la que varios hinchas son invitados a bajar al campo, en el descanso, para ver quién puede lanzar más lejos su avión de papel (con recompensa para el ganador, claro).

También realizan iniciativas solidarias, de concienciación social y agradecimiento: eventos a favor de la donación de órganos, celebración especial de los Días del Padre y de la Madre, la noche en la que abogan porque todos los niños y niñas tengan acceso a la educación, homenajes especiales a todas las mujeres y las familias que luchan y/o que han superado el cáncer de mama, la noche de la herencia hispana, etc. Y entre medias de todo eso, organizan el novedoso y único ‘Partido de Medianoche’: conmemorando la vida nocturna de Las Vegas, la USL les permite programar un partido al año para que comience a las 23:00 horas (11 pm hora local). Durante el tiempo en el que los jugadores están en los vestuarios en el medio tiempo, el club realiza una celebración especial a media noche.

No obstante, de las cosas más llamativas de LVLFC es su “Combate de Globos de Agua más Grande del Mundo”: en el entretiempo de un partido, más de 20.000 globos de agua se ponen a disposición de los aficionados para que luchen entre sí en una batalla campal.

Pero, sin duda, la noche más controvertida, alucinante y popular de todas es en la que tiran $10.000 desde un helicóptero para que los aficionados recolecten todo lo que puedan. El evento es novedoso, único en el mundo y levanta mucha expectación en la ciudad siempre. ¿Quién no quiere asistir a un partido de fútbol en el que –en el descanso– va a venir un helicóptero a soltar $10.000 que voy a tener la oportunidad de agarrar? Tú, yo y todo el que se entere de la oportunidad. Pero claro, el evento ha provocado la intervención, más de una vez, de la Administración Federal de Aviación. La entidad gubernamental, responsable de la regulación de todos los aspectos de la aviación civil en Estados Unidos, ha investigado en dos ocasiones el suceso por posibles violaciones de seguridad, situaciones de emergencia y peligro público.

Cumplimos con todas las licencias y los protocolos de seguridad” –aclaró Lashbrook a raíz de la investigación de la FAA en 2019. “Es el acto promocional de más alto perfil que hacemos cada año. El Gobierno no va a detener esto”, dijo el mandamás.

Y no sabemos si lo detendrán o no en el futuro, pero lo que está claro es que este tipo de eventos ocurren ‘Only in Vegas’. Y si siguen por el mismo camino, nunca pasarán desapercibidos en el Mojave, en Estados Unidos y en el mundo entero. Esperemos, eso sí, que esas ocurrencias que solo pasan allí se queden allí. Como diría aquel.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Es una de las ciudades más artificiales del planeta, pero sus destinos turísticos y zonas comerciales no dejan de atraer gente cada día, cada mes, cada año. No obstante, por lo que más se conoce a Las Vegas es por sus hoteles-casinos, por el juego y las ofertas de entretenimiento, por las apuestas ilegales, por un sistema expeditivo de bebidas alcohólicas 24/7 y por la cantidad de bodas y divorcios que tramitan anualmente. La legalidad de la prostitución en los condados vecinos también ayuda, por supuesto. Quizá por eso los gobiernos locales y promotores turísticos de la ciudad usen a menudo el eslogan de “lo que pasa en Las Vegas, se queda en Las Vegas”. Y es que, para muchos, ese recóndito lugar en el desierto de Mojave es una burbuja de placer, un lugar donde quebrantar leyes y códigos predefinidos por la sociedad. La llaman ‘La Ciudad del Pecado’, de hecho. Y claro, en un sitio así, el deporte de las grandes ligas siempre pasó a un segundo plano.

Pero las cosas están cambiando. Aunque la fauna demográfica de la ciudad del estado de Nevada nunca ha ayudado –porque más que habitantes hay turistas–, ese propio ecosistema y su poder económico es lo que ha llamado la atención de los inversores del Big-5. En 2017, la NHL concedió una franquicia de expansión y se crearon los Golden Knights, cuyo éxito ha sido inmediato y los ha convertido en uno de los equipos más potentes de su conferencia y de la competición de hockey hielo. Mientras, este 2020, los Raiders de la NFL se mudarán allí, después de toda una vida ofreciendo fútbol americano entre Oakland y Los Ángeles, California. Pero entremedias está el curioso caso de un equipo de soccer: el más bizarro de Estados Unidos y quizá hasta del mundo.

Por poner en contexto, este equipo ha llegado a la Sin City después de casi 40 años huérfanos de balompié profesional. La última vez que disfrutaron de ello fue en 1979, cuando Las Vegas Seagulls disputaron su última temporada en la extinta American Soccer League. Pero en 2018 ese testigo lo recogió este nuevo club, que por la temática y aspecto que presenta la localidad vegana (como gentilicio y no por la dieta que rechaza productos de origen animal) era imposible que no tuviera una idiosincrasia característica, única y acorde a su hogar. ¿Su nombre? Las Vegas Lights FC.

Bajo el patrón de la cultura norteamericana –que bautiza a sus equipos con apellidos que hacen referencia a cuestiones históricas, geográficas o incluso fantásticas–, el nombre del equipo evoca a la cantidad de luces que iluminan la ciudad; y su escudo es similar al mítico cartel de “Welcome to Fabulous Las Vegas”, por la parafernalia que lo envuelve. Lo mismo pasa con la vestimenta: base de color negro con detalles en azul, amarillo y rosa que simulan luces de neón, unas tipografías muy reconocibles en la ciudad y un emoji de una cara feliz escondiéndose en la parte interior delantera de la camiseta. Semejantes obras de ¿arte? las luce mientras compite en la USL Championship, el escalón más alto de la United Soccer League y de todas las ligas menores, pues el campeonato cuenta con la distinción de ‘Division II’ dentro del sistema piramidal, pero sin ascensos y descensos, del fútbol estadounidense.

En sus filas también han tenido alguna cara ilustre. Para su temporada de debut, los Lights quisieron contar con una cara conocida que pusiese al club en el mapa y que, a efectos de marketing, fuese un acierto. Para formar parte de esa conversación del soccer contrataron al mítico Freddy Adu –considerado en su momento el futbolista más prometedor de Estados Unidos y que todavía hoy ostenta el récord de ser el jugador más joven en haber debutado en la MLS (14 años)–. En sus inicios, las expectativas con él se dispararon: se le nombró el ‘nuevo Pelé’, ‘el Maradona yanqui’, ‘el Jordan del soccer’ y Nike le esponsorizó a razón de un millón de dólares por año. Pero la burbuja explotó y toda la atención mediática terminó consumiéndole el talento: no triunfó en Europa (Benfica, Mónaco y los tropecientos equipos en los que estuvo a préstamo), se estrelló en su vuelta a la Major League Soccer años después y ni siquiera se rescató a sí mismo en la extinta NASL, jugando para los Tampa Bay Rowdies.

Pero fuera ya de la espiral mediática y casi olvidado por todos, Adu volvió a escena cuando le ‘cazaron’ promocionando aspiradoras. El mayor ejemplo de la decadente carrera deportiva que llevaba. Sin embargo, eso no impidió que LVLFC le diera la enésima oportunidad. Un año duró. Adu terminó saliendo del club por la puerta de atrás después de que su mejorable estado físico lastrase su temporada: pese a mostrar algún destello de calidad, sólo contribuyó con un gol y una asistencia en 15 partidos.

View this post on Instagram

Game day!

A post shared by Freddy Adu (@freddy_adu) on

Pero por si no hubiese sido suficiente, aquel año Adu podría haber compartido vestuario con Usain Bolt: “Estamos interesados en Bolt. Es el hombre más rápido del mundo y está probándose en varios de los mejores clubes del mundo” –declaró el dueño del equipo, Brett Lashbrook, en una entrevista con ESPN. “Este hombre es un espécimen absoluto de atleta y creemos que, sin duda, podría tener éxito con nosotros en la USL”. Si bien, aunque le llegaron a hacer una oferta, el gerente aclaró que el Central Coast Mariners de la A-League australiana estaba “en una mejor posición que nosotros”, pues se acercaban más a las grandes demandas salariales del jamaicano: $3 millones anuales pese a demostrar grandes dificultades para entender el juego. Pero nunca lo fichó nadie.

Sueñan con la MLS

Para Las Vegas, tener representación en la NHL y la NFL no es suficiente y ya empiezan a mover hilos para contar con otro equipo en las grandes ligas del país. Sin sitio en la NBA y en la MLB, la única opción que les queda es la del soccer de élite. Una opción, por cierto, bastante viable a medio-largo plazo, porque si bien el interés no es nuevo –desde su creación en 1994 la Major League Soccer siempre ha considerado a la ciudad vegana como sede potencial de un equipo de expansión–, últimamente la complicidad y los guiños entre ambas partes son más intensos que nunca. Posiblemente por la presencia de Lashbrook como propietario de club.

Oriundo de Kansas City, Misuri, Lashbrook pasó parte de su infancia en Las Vegas antes de alcanzar la riqueza dedicándose a la industria del gas y el petróleo en el Medio Oeste americano. Su primera experiencia en el fútbol profesional se remonta a 2013, a los años en los que Orlando City competía en la USL. Con el cuadro de los ‘leones púrpuras’ trabajó como director de operaciones, supervisando todos los aspectos comerciales en la transición del club de la USL a la MLS –incluida la finalización de los planes para la construcción del Orlando City Stadium–. Su relación con el gran circuito de soccer del país viene de lejos de hecho, porque también ejerció como asesor legal y asistente especial del comisionado en las oficinas neoyorkinas de la MLS. Y eso, indudablemente, juega a favor de Las Vegas en una expansión.

En realidad, nadie lo esconde: la propia alcaldesa de la ciudad, Carolyne Goodman, lleva desde 2015 tratando de conseguir una franquicia en la MLS y nunca ha parado de dedicar sus esfuerzos. “Estoy terriblemente emocionada y con la esperanza de que obtengamos un cupo de expansión” –declaró en diciembre de 2019 a pesar de que la propia liga acababa de conceder a Charlotte la 30ª plaza a cambio de $325 millones. Carolina del Norte les había adelantado por la derecha, pero no les importaba ese revés ni las duras palabras del comisionado Don Garber: “Probablemente sea la última expansión”. Pero en Las Vegas no saltaron las alarmas y en 2020 Garber aclaró que, en realidad, iban a entrar en un periodo de stand-by, pues lo cierto es que “no hay ninguna prisa por sobrepasar la cifra de 30”, dijo. Las opciones siguen intactas, por tanto.

Por ello, la alcaldesa sigue trabajando a destajo por conseguir una de las grandes condiciones que exige la liga: un estadio específico de fútbol. Durante el verano de 2019, el ayuntamiento aprobó que se procediera a negociar su construcción y, de lograrlo, inmediatamente se desbloquearía la venta del club a Baupost Group. El fondo de inversión, propiedad del multimillonario Seth Klarman, sería el que conduciría el pecado vegano a la MLS. Ellos incluso ya proyectan bocetos de su estadio soñado.

(Entretanto, el propietario de los Golden Knights de la NHL, Bill Foley, también explora la posibilidad de llevar la MLS a Las Vegas. ¿Su idea? Que el nuevo Allegiant Stadium de la NFL sea un recinto multipropósito que acoja los partidos de soccer).

Espectacularidad y cachondeo 

Y mientras las autoridades locales y los grupos inversores trabajan en los despachos, Las Vegas Lights FC no deja de sorprender con lo que hace dentro y fuera del campo.

No es casualidad que el prestigioso portal Sports Illustrated los distinguiera como “el equipo más interesante de América”. Y es que, de forma recurrente, en sus partidos como local en Cashman Field, oficiales del club sacan a pasear por el terreno de juego, antes de los partidos, a su mascota oficial (mascota de forma literal); pues a parte del hombre que va disfrazado con un atuendo de Elvis Presley y que ejerce de animador, la entidad cuenta con dos llamas peludas, Dottie y Dollie, que van ataviadas con los colores corporativos del equipo. Animales que, cómo no, son actores importantísimos en la vida diaria del club: primero, porque aparecen junto al ‘once’ inicial en las fotografías que se hacen los futbolistas antes de cada encuentro y; segundo, porque protagonizan una carrera entre ambas durante el descanso de un partido de la temporada. Al evento se lo conoce como el ‘The Great American Llama Derby’.

Sin embargo, un hecho que terminó por catapultarles a la cima de lo random dentro del panorama del fútbol nacional e internacional fue cuando, en su temporada inaugural, anunciaron la incorporación de una empresa de distribución de marihuana como nuevo patrocinador. La familia de ‘las luces’, con mucha controversia, se convirtió en el primer equipo de Estados Unidos en firmar un acuerdo de colaboración con un dispensario de marihuana. ‘Nuwu Cannabis’, la empresa en cuestión –y que está abierto de cara al público 24/7–, incluso llegó a apuntar con orgullo que contaban con un servicio de ‘Drive Thru’, un sistema idéntico al de la empresa McDonald’s: tú pasas con tu coche, haces el pedido, pagas y te entregan el producto. Rápido, sencillo, legal.

Que una cosa así de insólita sólo le podía pasar a un equipo de la ciudad del Mojave ya lo sabíamos. Y ellos también. Por eso el comunicado del club rezaba ‘Only in Vegas’, que además ya contaba desde el inicio con la casa de apuestas online William Hill como sponsor principal. (Son un equipo de Las Vegas… ¿cómo no iban a estar afiliados con empresas dedicadas a las apuestas?).

Un equipo singular que por lo que también se ha caracterizado estos años es por ofrecer entretenimiento, espectáculo y promociones antes, durante y después de sus partidos. ¿Qué el equipo gana un partido en casa por más de tres goles de diferencia? El club le da una prima de $100 en fichas para jugar en el casino a sus futbolistas. ¿Qué el equipo pierde o empata el partido en la popular ‘Guaranteed Win Night’? Pues el club compensa a los hinchas asistentes con entradas gratis para el próximo partido de local. ¿Qué te aburres durante el medio tiempo? Puedes ver los ‘Juegos Olímpicos de Perritos’ con las mascotas participantes de los fanáticos. ¿Que llegaste sediento al partido de debut esa temporada en la US Open Cup? Por $20 el club te provee de toda la cerveza que quieras durante los 90 minutos (¡y si hay suerte y se van al tiempo extra, también!). Luego, en honor a la Fuerza Aérea con base en Nellis, hay una noche en la que varios hinchas son invitados a bajar al campo, en el descanso, para ver quién puede lanzar más lejos su avión de papel (con recompensa para el ganador, claro).

También realizan iniciativas solidarias, de concienciación social y agradecimiento: eventos a favor de la donación de órganos, celebración especial de los Días del Padre y de la Madre, la noche en la que abogan porque todos los niños y niñas tengan acceso a la educación, homenajes especiales a todas las mujeres y las familias que luchan y/o que han superado el cáncer de mama, la noche de la herencia hispana, etc. Y entre medias de todo eso, organizan el novedoso y único ‘Partido de Medianoche’: conmemorando la vida nocturna de Las Vegas, la USL les permite programar un partido al año para que comience a las 23:00 horas (11 pm hora local). Durante el tiempo en el que los jugadores están en los vestuarios en el medio tiempo, el club realiza una celebración especial a media noche.

No obstante, de las cosas más llamativas de LVLFC es su “Combate de Globos de Agua más Grande del Mundo”: en el entretiempo de un partido, más de 20.000 globos de agua se ponen a disposición de los aficionados para que luchen entre sí en una batalla campal.

Pero, sin duda, la noche más controvertida, alucinante y popular de todas es en la que tiran $10.000 desde un helicóptero para que los aficionados recolecten todo lo que puedan. El evento es novedoso, único en el mundo y levanta mucha expectación en la ciudad siempre. ¿Quién no quiere asistir a un partido de fútbol en el que –en el descanso– va a venir un helicóptero a soltar $10.000 que voy a tener la oportunidad de agarrar? Tú, yo y todo el que se entere de la oportunidad. Pero claro, el evento ha provocado la intervención, más de una vez, de la Administración Federal de Aviación. La entidad gubernamental, responsable de la regulación de todos los aspectos de la aviación civil en Estados Unidos, ha investigado en dos ocasiones el suceso por posibles violaciones de seguridad, situaciones de emergencia y peligro público.

Cumplimos con todas las licencias y los protocolos de seguridad” –aclaró Lashbrook a raíz de la investigación de la FAA en 2019. “Es el acto promocional de más alto perfil que hacemos cada año. El Gobierno no va a detener esto”, dijo el mandamás.

Y no sabemos si lo detendrán o no en el futuro, pero lo que está claro es que este tipo de eventos ocurren ‘Only in Vegas’. Y si siguen por el mismo camino, nunca pasarán desapercibidos en el Mojave, en Estados Unidos y en el mundo entero. Esperemos, eso sí, que esas ocurrencias que solo pasan allí se queden allí. Como diría aquel.

_Destacado

Zlatan Ibrahimovic en tierra de nadie

Alejandro Mendo @alejandromendo
29-05-2020

_Destacado

Roland Garros: el Grand Slam más incierto

Alejandro Pérez @aperezgom
28-05-2020