_Motociclismo

Las cuatro vidas más allá de MotoGP

El objetivo final para todo joven piloto de motociclismo de velocidad es llegar a MotoGP. Alcanzar la categoría reina, poder domar esos bestiales prototipos y competir contra los mejores del mundo. Conseguirlo es hacer realidad el sueño de la infancia y la adolescencia.

Sin embargo, a veces los sueños se truncan. Dice un sabio refrán que lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. MotoGP no es una excepción. Salvo un puñado de elegidos que logran establecerse allí más de una década, la mayoría de los pilotos que pasan por la parrilla del pináculo del motociclismo lo hacen durante pocas temporadas.

Y todo esto hablando de pilotos contratados para todo el año, sin contar aquellos invitados o sustitutos que pueden contar a sus nietos que corrieron alguna carrera suelta en la más selecta de las élites.

Todo esto hace que sean escasísimos los pilotos que cuelguen el mono estando todavía en MotoGP. Por lo tanto, para el resto la pregunta es obligada: y después de MotoGP, ¿qué? Pues hay vida más allá. Hay mucha vida y muchas vidas, que además se pueden conectar entre sí.

Hay múltiples destinos, pero estos cuatro son los más habituales a tenor de lo sucedido con los pilotos que han salido de MotoGP en la última década. Como se verá por la repetición de nombres, muchas veces son destinos que se van interconectando entre sí:

MUNDIAL DE SUPERBIKE

Es el destino más buscado por aquellos que se quedan sin sitio en MotoGP. Hace una década consiguieron bastante éxito con los títulos de Max Biaggi (2), Carlos Checa o Sylvain Guintoli, a los que habría que añadir a Marco Melandri, que sin haber sido campeón es uno de los pilotos con más victorias de la historia del campeonato.

Sin embargo, es evidente que el nivel global de la categoría reina del certamen de las motos de serie ha subido mucho, y recientemente no han podido con el dominador de la categoría, el norirlandés Jonathan Rea, que lleva seis títulos consecutivos.

Álvaro Bautista es el que más cerca estuvo de desbancarle en 2019, cuando llegó a Ducati tras quedarse sin hueco en MotoGP. El español acabó como subcampeón pero no renovó y se marchó a Honda, donde lleva año y medio intentando convertir a la potente Honda CBR1000RR-R en una moto ganadora.

Sus pasos los continúo Scott Redding, que fue su relevó en Ducati el pasado 2020 y acabó también como subcampeón, aunque no incordió tanto a Rea. El británico todavía anhela regresar a MotoGP, de donde salió a la vez que Bautista pero con un año de paréntesis en el BSB.

El añorado Nicky Hayden también probó suerte con Honda, llegando a ganar una carrera. Su objetivo era ser el primer piloto en conquistar los títulos de MotoGP y Superbike, pero falleció un trágico accidente de bici en 2017 cuando estaba ya asentado en el WorldSBK.

Otro que hizo sus pinitos fue Toni Elías, que llegó en 2013 y estuvo todo 2014 tratando de hacerse hueco con buenos resultados, pero en 2015 fue víctima de un equipo que le fichó y le prometió una moto que no llegó, por lo que siempre quedará la duda de hasta dónde habría podido llegar el manresano.

En la actualidad, además de Bautista y Redding hay dos pilotos que están como rookies en Superbike pero con experiencia en MotoGP: uno es Tito Rabat, que tras varios años en la categoría reina ha encontrado acomodo en la Ducati del Barni Racing; y el otro es el alemán Jonas Folger, que tras tener que dejar MotoGP por enfermedad ha llegado a Superbike con una BMW privada.

La lista de pilotos que han competido en Superbike recientemente tras pasar por MotoGP podría extenderse con nombres como los de Stefan Bradl, Yonny Hernández, Hiroshi Aoyama, Claudio Corti, Alex De Angelis, Randy De Puniet o Karel Abraham, que no tuvieron mucho éxito en su nueva aventura.

Por último, conviene mencionar dos casos de pilotos que han hecho el viaje de ida y vuelta en la última década. Es decir, que después de estar consolidados en Superbike, probaron suerte en MotoGP y acabaron volviendo, como el francés Loris Baz y el irlandés Eugene Laverty.

MUNDIAL DE MOTO2

En este caso, sería una vida después de MotoGP, porque la mayoría de pilotos que bajaron a Moto2 tras estar en lo alto ya habían pasado por allí, o por su predecesora: 250cc.

La tendencia la marcó Toni Elías, que bajó en la temporada inaugural de la categoría en 2010 y se convirtió en campeón del mundo. El manresano llegó y besó el santo, pero esa misma temporada también hicieron lo propio otros pilotos con menos éxito como el húngaro Gabor Talmacsi, el sanmarinense Alex De Angelis, el japonés Yuki Takahashi o el italiano Niccolò Canepa.

Al curso siguiente lo harían Aleix Espargaró y Mika Kallio, que consiguieron subir al podio en su retorno. Algo que no lograrían ni el propio Elías en su segundo intento ni los siguientes en la lista: Mattia Pasini, Yonny Hernández, Héctor Barberá o Hafizh Syahrin.

Solo dos pilotos desde Elías han tenido relativo éxito bajando de MotoGP a Moto2. Uno es el suizo Thomas Luthi, un auténtico especialista de la categoría intermedia que probó suerte en MotoGP 2018 volvió para acabar tercero en Moto2 2019, ganando una carrera y subiendo ocho veces al podio.

El otro es Sam Lowes. El que fuera campeón mundial de Supersport en 2013 estuvo en Moto2 tres temporadas hasta dar el salto a MotoGP en 2017, un año para olvidar tras el que volvió a bajar. A diferencia de Luthi, su vuelta no fue exitosa desde el principio, ya que tuvo otras dos temporadas desastrosas hasta que, el pasado 2020, se reencontró con su mejor versión y acabó tercero tras ganar tres carreras, perdiendo el título por una lesión en el tramo decisivo de la temporada.

MUNDIAL DE RESISTENCIA

El Campeonato del Mundo de Resistencia ha resurgido en los últimos años con fuerza, atrayendo nombres interesantes más allá de las 8 horas de Suzuka, donde grandes pilotos han dejado su huella y que hasta vivió el único intento de volver a la competición que hizo Casey Stoner tras abandonar MotoGP; amén de pasos puntuales de pilotos como Pol Espargaró, Bradley Smith o Takaaki Nakagami.

Así, en la actual parrilla del FIM EWC pueden verse a varios viejos conocidos de MotoGP, como el italiano Niccolò Canepa, campeón mundial con el GMT94 en 2017 y actualmente en las filas del YART.

Dos de los equipos punteros del certamen cuentan con dos pilotos que pasaron por MotoGP: en el F.C.C. TSR Honda France comparten equipo el francés Mike Di Meglio y el japonés Yuki Takahashi; mientras que en el Yoshimura SERT Motul se encuentran el belga Xavier Simeon y el galo Sylvain Guintoli. Por su parte, el también francés Randy De Puniet compite ahora para el Moto AIN, pero ha pasado por varios equipos más del campeonato.

A ellos hay que añadir dos que ya no están. Sobre todo el australiano Broc Parkes, que hasta su retirada el pasado año fue un habitual del certamen; y el colombiano Yonny Hernández, que también hizo sus pinitos tras salir de MotoGP.

CAMPEONATOS NACIONALES

Y por supuesto, los nacionales. Si bien son muchos los pilotos que los utilizan para poner el epílogo a su carrera, también hay otros que buscan en ellos un trampolín para volver a la escena internacional.

Tal es el caso de Scott Redding, que pasó de MotoGP 2018 al British Superbike 2019, donde se llevó un título que le hizo de lanzadera a Superbike. El nacional británico también ha visto pasar en los últimos años a pilotos de otros países como Héctor Barberá o Claudio Corti, así como a pilotos locales que volvieron de MotoGP como Michael Laverty o James Ellison. Yendo algo más atrás también se encuentran nombres como Sylvain Guintoli, John Hopkins o Shane Byrne.

En los últimos años, el MotoAmerica ha ganado en prestigio y eso ha hecho que acudan pilotos extranjeros con presencia en MotoGP. No hay duda de que el máximo exponente es Toni Elías, campeón en 2017 y que pasó un lustro fantástico allí con Suzuki. Este año su relevo lo ha tomado Loris Baz en Ducati, mientras que también se repiten dos nombres de los mencionados en el BSB: Corti y Barberá.

En España está el caso de Iván Silva, que tras pasar por MotoGP volvió al nacional en Stock Extreme en el FIM CEV, que después derivaría en el Europeo de Superbike para después pasarse al nacional de Superstock 1000 en el RFME CEV.

Para terminar, mencionar tres ejemplos sueltos más: el alemán Jonas Folger, que tal y como hiciera Redding bajó al IDM germano (aunque tomándose antes un año sabático por su enfermedad) para arrasar en 2020 y saltar al Mundial de Superbike; el australiano Bryan Staring, que se fue al ASBK; o el checo Lukas Pesek, que conquistó el Alpe Adria.

Imagen de cabecera: @SpheraSports

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El objetivo final para todo joven piloto de motociclismo de velocidad es llegar a MotoGP. Alcanzar la categoría reina, poder domar esos bestiales prototipos y competir contra los mejores del mundo. Conseguirlo es hacer realidad el sueño de la infancia y la adolescencia.

Sin embargo, a veces los sueños se truncan. Dice un sabio refrán que lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. MotoGP no es una excepción. Salvo un puñado de elegidos que logran establecerse allí más de una década, la mayoría de los pilotos que pasan por la parrilla del pináculo del motociclismo lo hacen durante pocas temporadas.

Y todo esto hablando de pilotos contratados para todo el año, sin contar aquellos invitados o sustitutos que pueden contar a sus nietos que corrieron alguna carrera suelta en la más selecta de las élites.

Todo esto hace que sean escasísimos los pilotos que cuelguen el mono estando todavía en MotoGP. Por lo tanto, para el resto la pregunta es obligada: y después de MotoGP, ¿qué? Pues hay vida más allá. Hay mucha vida y muchas vidas, que además se pueden conectar entre sí.

Hay múltiples destinos, pero estos cuatro son los más habituales a tenor de lo sucedido con los pilotos que han salido de MotoGP en la última década. Como se verá por la repetición de nombres, muchas veces son destinos que se van interconectando entre sí:

MUNDIAL DE SUPERBIKE

Es el destino más buscado por aquellos que se quedan sin sitio en MotoGP. Hace una década consiguieron bastante éxito con los títulos de Max Biaggi (2), Carlos Checa o Sylvain Guintoli, a los que habría que añadir a Marco Melandri, que sin haber sido campeón es uno de los pilotos con más victorias de la historia del campeonato.

Sin embargo, es evidente que el nivel global de la categoría reina del certamen de las motos de serie ha subido mucho, y recientemente no han podido con el dominador de la categoría, el norirlandés Jonathan Rea, que lleva seis títulos consecutivos.

Álvaro Bautista es el que más cerca estuvo de desbancarle en 2019, cuando llegó a Ducati tras quedarse sin hueco en MotoGP. El español acabó como subcampeón pero no renovó y se marchó a Honda, donde lleva año y medio intentando convertir a la potente Honda CBR1000RR-R en una moto ganadora.

Sus pasos los continúo Scott Redding, que fue su relevó en Ducati el pasado 2020 y acabó también como subcampeón, aunque no incordió tanto a Rea. El británico todavía anhela regresar a MotoGP, de donde salió a la vez que Bautista pero con un año de paréntesis en el BSB.

El añorado Nicky Hayden también probó suerte con Honda, llegando a ganar una carrera. Su objetivo era ser el primer piloto en conquistar los títulos de MotoGP y Superbike, pero falleció un trágico accidente de bici en 2017 cuando estaba ya asentado en el WorldSBK.

Otro que hizo sus pinitos fue Toni Elías, que llegó en 2013 y estuvo todo 2014 tratando de hacerse hueco con buenos resultados, pero en 2015 fue víctima de un equipo que le fichó y le prometió una moto que no llegó, por lo que siempre quedará la duda de hasta dónde habría podido llegar el manresano.

En la actualidad, además de Bautista y Redding hay dos pilotos que están como rookies en Superbike pero con experiencia en MotoGP: uno es Tito Rabat, que tras varios años en la categoría reina ha encontrado acomodo en la Ducati del Barni Racing; y el otro es el alemán Jonas Folger, que tras tener que dejar MotoGP por enfermedad ha llegado a Superbike con una BMW privada.

La lista de pilotos que han competido en Superbike recientemente tras pasar por MotoGP podría extenderse con nombres como los de Stefan Bradl, Yonny Hernández, Hiroshi Aoyama, Claudio Corti, Alex De Angelis, Randy De Puniet o Karel Abraham, que no tuvieron mucho éxito en su nueva aventura.

Por último, conviene mencionar dos casos de pilotos que han hecho el viaje de ida y vuelta en la última década. Es decir, que después de estar consolidados en Superbike, probaron suerte en MotoGP y acabaron volviendo, como el francés Loris Baz y el irlandés Eugene Laverty.

MUNDIAL DE MOTO2

En este caso, sería una vida después de MotoGP, porque la mayoría de pilotos que bajaron a Moto2 tras estar en lo alto ya habían pasado por allí, o por su predecesora: 250cc.

La tendencia la marcó Toni Elías, que bajó en la temporada inaugural de la categoría en 2010 y se convirtió en campeón del mundo. El manresano llegó y besó el santo, pero esa misma temporada también hicieron lo propio otros pilotos con menos éxito como el húngaro Gabor Talmacsi, el sanmarinense Alex De Angelis, el japonés Yuki Takahashi o el italiano Niccolò Canepa.

Al curso siguiente lo harían Aleix Espargaró y Mika Kallio, que consiguieron subir al podio en su retorno. Algo que no lograrían ni el propio Elías en su segundo intento ni los siguientes en la lista: Mattia Pasini, Yonny Hernández, Héctor Barberá o Hafizh Syahrin.

Solo dos pilotos desde Elías han tenido relativo éxito bajando de MotoGP a Moto2. Uno es el suizo Thomas Luthi, un auténtico especialista de la categoría intermedia que probó suerte en MotoGP 2018 volvió para acabar tercero en Moto2 2019, ganando una carrera y subiendo ocho veces al podio.

El otro es Sam Lowes. El que fuera campeón mundial de Supersport en 2013 estuvo en Moto2 tres temporadas hasta dar el salto a MotoGP en 2017, un año para olvidar tras el que volvió a bajar. A diferencia de Luthi, su vuelta no fue exitosa desde el principio, ya que tuvo otras dos temporadas desastrosas hasta que, el pasado 2020, se reencontró con su mejor versión y acabó tercero tras ganar tres carreras, perdiendo el título por una lesión en el tramo decisivo de la temporada.

MUNDIAL DE RESISTENCIA

El Campeonato del Mundo de Resistencia ha resurgido en los últimos años con fuerza, atrayendo nombres interesantes más allá de las 8 horas de Suzuka, donde grandes pilotos han dejado su huella y que hasta vivió el único intento de volver a la competición que hizo Casey Stoner tras abandonar MotoGP; amén de pasos puntuales de pilotos como Pol Espargaró, Bradley Smith o Takaaki Nakagami.

Así, en la actual parrilla del FIM EWC pueden verse a varios viejos conocidos de MotoGP, como el italiano Niccolò Canepa, campeón mundial con el GMT94 en 2017 y actualmente en las filas del YART.

Dos de los equipos punteros del certamen cuentan con dos pilotos que pasaron por MotoGP: en el F.C.C. TSR Honda France comparten equipo el francés Mike Di Meglio y el japonés Yuki Takahashi; mientras que en el Yoshimura SERT Motul se encuentran el belga Xavier Simeon y el galo Sylvain Guintoli. Por su parte, el también francés Randy De Puniet compite ahora para el Moto AIN, pero ha pasado por varios equipos más del campeonato.

A ellos hay que añadir dos que ya no están. Sobre todo el australiano Broc Parkes, que hasta su retirada el pasado año fue un habitual del certamen; y el colombiano Yonny Hernández, que también hizo sus pinitos tras salir de MotoGP.

CAMPEONATOS NACIONALES

Y por supuesto, los nacionales. Si bien son muchos los pilotos que los utilizan para poner el epílogo a su carrera, también hay otros que buscan en ellos un trampolín para volver a la escena internacional.

Tal es el caso de Scott Redding, que pasó de MotoGP 2018 al British Superbike 2019, donde se llevó un título que le hizo de lanzadera a Superbike. El nacional británico también ha visto pasar en los últimos años a pilotos de otros países como Héctor Barberá o Claudio Corti, así como a pilotos locales que volvieron de MotoGP como Michael Laverty o James Ellison. Yendo algo más atrás también se encuentran nombres como Sylvain Guintoli, John Hopkins o Shane Byrne.

En los últimos años, el MotoAmerica ha ganado en prestigio y eso ha hecho que acudan pilotos extranjeros con presencia en MotoGP. No hay duda de que el máximo exponente es Toni Elías, campeón en 2017 y que pasó un lustro fantástico allí con Suzuki. Este año su relevo lo ha tomado Loris Baz en Ducati, mientras que también se repiten dos nombres de los mencionados en el BSB: Corti y Barberá.

En España está el caso de Iván Silva, que tras pasar por MotoGP volvió al nacional en Stock Extreme en el FIM CEV, que después derivaría en el Europeo de Superbike para después pasarse al nacional de Superstock 1000 en el RFME CEV.

Para terminar, mencionar tres ejemplos sueltos más: el alemán Jonas Folger, que tal y como hiciera Redding bajó al IDM germano (aunque tomándose antes un año sabático por su enfermedad) para arrasar en 2020 y saltar al Mundial de Superbike; el australiano Bryan Staring, que se fue al ASBK; o el checo Lukas Pesek, que conquistó el Alpe Adria.

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Sobrevivir al otoño

Sergio Merino Rueda @SergioMerino8
23-09-2021