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La Chile coral que pasó a la historia

Todas las grandes historias tienen un comienzo. En agosto de 2007, Marcelo Bielsa, un técnico reconocido pero discutido, unía su destino a la selección chilena que ese mismo año en la categoría sub-20 venía de un tercer lugar en el Mundial de Canadá en un equipo que contaba con Arturo Vidal, Mauricio Isla, Gary Medel y Alexis Sánchez.

Bielsa inició un proceso que prosiguieron Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi, con un poco exitoso paso Claudio Borghi previo a Sampaoli, que ya asomando el final de una generación histórica suma dos títulos de Copa América, una final de Copa Confederaciones y buenas actuaciones en los mundiales de Sudáfrica y Brasil.

¡Con el esfuerzo que nos ha llevado lejos, seguir luchando por un sueño! #VamosChile ⚽️????????

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En un fútbol sudamericano dominado históricamente por Brasil y Argentina, que cuenta sus mejores historias a partir de grandes delanteros y magos que visten la ‘10’, encontró en Chile una selección que desafió los estereotipos a partir de la presión alta y el pensamiento en cómo agredir al rival.

A pesar de que Vidal negó su influencia, Bielsa sembró la semilla de un estilo que perfeccionó Sampaoli y a la que Pizzi muy inteligentemente realizó un conveniente ‘update’. Sobre una columna vertebral formada por Claudio Bravo, Charles Aránguiz, Isla, Vidal, Medel y Alexis, la “Roja” encontró múltiples formas de pararse sobre el campo y partir del compromiso grupal ser un equipo que era capaz de plantar cara a cualquier rival.

???? #VamosChile ⚽️????????

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Chile se quedó a un disparo en el travesaño de dejar a Brasil fuera de su Mundial, luego frustrar al mejor jugador del mundo en dos finales consecutivas e hincar su rodilla ante Alemania en la Confederaciones en un partido donde mereció más. Todo esto mientras realizaba brillantes procesos de clasificación a los mundiales de 2010 y 2014.

En un año seguramente se citarán nuevamente en Rusia los Bravo, Vidal, Alexis y compañía, para buscar darle a esta gran historia un colofón a la altura de su desarrollo. Porque mientras Chile debate la ausencia de generación de relevo, esta la recordará por mucho tiempo por logros que parecían muy difíciles de alcanzar.

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Todas las grandes historias tienen un comienzo. En agosto de 2007, Marcelo Bielsa, un técnico reconocido pero discutido, unía su destino a la selección chilena que ese mismo año en la categoría sub-20 venía de un tercer lugar en el Mundial de Canadá en un equipo que contaba con Arturo Vidal, Mauricio Isla, Gary Medel y Alexis Sánchez.

Bielsa inició un proceso que prosiguieron Jorge Sampaoli y Juan Antonio Pizzi, con un poco exitoso paso Claudio Borghi previo a Sampaoli, que ya asomando el final de una generación histórica suma dos títulos de Copa América, una final de Copa Confederaciones y buenas actuaciones en los mundiales de Sudáfrica y Brasil.

¡Con el esfuerzo que nos ha llevado lejos, seguir luchando por un sueño! #VamosChile ⚽️????????

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En un fútbol sudamericano dominado históricamente por Brasil y Argentina, que cuenta sus mejores historias a partir de grandes delanteros y magos que visten la ‘10’, encontró en Chile una selección que desafió los estereotipos a partir de la presión alta y el pensamiento en cómo agredir al rival.

A pesar de que Vidal negó su influencia, Bielsa sembró la semilla de un estilo que perfeccionó Sampaoli y a la que Pizzi muy inteligentemente realizó un conveniente ‘update’. Sobre una columna vertebral formada por Claudio Bravo, Charles Aránguiz, Isla, Vidal, Medel y Alexis, la “Roja” encontró múltiples formas de pararse sobre el campo y partir del compromiso grupal ser un equipo que era capaz de plantar cara a cualquier rival.

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Chile se quedó a un disparo en el travesaño de dejar a Brasil fuera de su Mundial, luego frustrar al mejor jugador del mundo en dos finales consecutivas e hincar su rodilla ante Alemania en la Confederaciones en un partido donde mereció más. Todo esto mientras realizaba brillantes procesos de clasificación a los mundiales de 2010 y 2014.

En un año seguramente se citarán nuevamente en Rusia los Bravo, Vidal, Alexis y compañía, para buscar darle a esta gran historia un colofón a la altura de su desarrollo. Porque mientras Chile debate la ausencia de generación de relevo, esta la recordará por mucho tiempo por logros que parecían muy difíciles de alcanzar.

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Querido fútbol

Lluís Bou @lluis7bou
16-12-2022