_Otros

Inglaterra en la cima de Europa

Miguel Ángel Ruiz @migruizruiz 15-05-2019

etiquetas:

El momento ha llegado. La Premier League ha llegado a las puertas de Europa con todo su arsenal. Cuatro equipos ingleses serán los que formen de inicio para disputar los trofeos tanto en Champions League como en Europa League. Como golpe en la mesa no está mal, sin duda, para recordar al resto del mundo que la competición regular inglesa quiere seguir dominando a nivel económico y cualitativo la cima de las grandes competiciones ligueras en el mundo. En una pugna eterna por ese trono, Inglaterra y España parecen haberse alejado de sus rivales en los últimos años, centrando todos los focos en los estadios y clubes de los dos países. Hoy, con estas dos finales, las islas ganan de nuevo su particular Trafalgar balompédico y sueñan con mantener un ritmo que les sigue catapultando como marca.

Con este marco inigualable, el fútbol inglés ha visto cómo se encumbraban algunos de sus mejores clubes a los mandos de cinco entrenadores no ingleses. Guardiola en el City, campeón de la Premier League, de la EFL Cup y finalista de la FA Cup (y recientemente elegido técnico del año), Klopp en el Liverpool, finalista de Champions League y subcampeón (con 97 puntos) de la EPL, Pochettino con los Spurs, finalista de la Champions League y Sarri y Emery, ambos en Londres, con Chelsea y Arsenal respectivamente, como finalistas de la Europa League. Un ejemplo más de la evolución de las ideas y de las técnicas que este fútbol inglés moderno pretende aplicar para que su joya de la corona no pierda ni un ápice de interés.

En unas semifinales que dejan como imagen esas dos pugnas maravillosas que ya son parte de la historia de este deporte, los clubes ingleses superaron todas las adversidades para que Madrid sea testigo de la calidad de su desempeño en el césped. Tanto Liverpool como Tottenham tuvieron que romper apuestas para poder estar en la final, llevándose por delante las aspiraciones de Barcelona y Ajax, dos equipos que hasta el partido de vuelta parecían tener encarrilado su pase. Dos técnicos extranjeros siendo claves en una competición como la Champions League, consiguiendo la primera final de la historia del torneo con dos oponentes ingleses. Klopp y Pochettino siguen mirando al frente para lograr la guinda de un pastel en el que creyeron ciegamente y que ahora tienen a un solo escalón.

En la disputa por el otro torneo, la lucha se queda en Londres y se desplazará a Bakú, capital de Azerbaiyán, donde Arsenal y Chelsea se medirán con todas sus armas para determinar quién merece más la copa. Tras dos semifinales no menos trabajadas que las de sus compatriotas en la Champions, los ‘gunners’ lograron batir a un Valencia que no supo dar su mejor versión para ganarse la plaza. Por su parte, los de Sarri tuvieron que llegar hasta los penaltis para que Kepa Arrizabalaga surgiera como héroe de la tanda y consiguiera desequilibrar la balanza para perjuicio de los germanos del Eintracht, quienes lo dieron todo también hasta el final.

Europa suspira con Inglaterra y su modelo, esperando encontrar en su gestión las respuestas a las cuestiones que pueden hacer tambalear a este deporte, con la ECA y sus maniobras al acecho. La igualdad entre los participantes (con liga disputada hasta la penúltima jornada incluida), la viabilidad económica, el cálculo de derechos televisivos o la apertura a nuevas ideas futbolísticas, son solo algunos de los grandes puntos fuertes de una competición que sigue creciendo allá por donde va y que muestra el camino a seguir para poder reforzar la idea de apostar por las competiciones actuales, volver a llenar los estadios y fomentar la igualdad económica y deportiva entre los participantes de las grandes ligas, sabiendo que hay algo más en juego que solo dos torneos y teniendo la firme certeza de que Europa mira con ilusión y esperanza el modelo que aún puede salvar el fútbol que todos conocemos.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

El momento ha llegado. La Premier League ha llegado a las puertas de Europa con todo su arsenal. Cuatro equipos ingleses serán los que formen de inicio para disputar los trofeos tanto en Champions League como en Europa League. Como golpe en la mesa no está mal, sin duda, para recordar al resto del mundo que la competición regular inglesa quiere seguir dominando a nivel económico y cualitativo la cima de las grandes competiciones ligueras en el mundo. En una pugna eterna por ese trono, Inglaterra y España parecen haberse alejado de sus rivales en los últimos años, centrando todos los focos en los estadios y clubes de los dos países. Hoy, con estas dos finales, las islas ganan de nuevo su particular Trafalgar balompédico y sueñan con mantener un ritmo que les sigue catapultando como marca.

Con este marco inigualable, el fútbol inglés ha visto cómo se encumbraban algunos de sus mejores clubes a los mandos de cinco entrenadores no ingleses. Guardiola en el City, campeón de la Premier League, de la EFL Cup y finalista de la FA Cup (y recientemente elegido técnico del año), Klopp en el Liverpool, finalista de Champions League y subcampeón (con 97 puntos) de la EPL, Pochettino con los Spurs, finalista de la Champions League y Sarri y Emery, ambos en Londres, con Chelsea y Arsenal respectivamente, como finalistas de la Europa League. Un ejemplo más de la evolución de las ideas y de las técnicas que este fútbol inglés moderno pretende aplicar para que su joya de la corona no pierda ni un ápice de interés.

En unas semifinales que dejan como imagen esas dos pugnas maravillosas que ya son parte de la historia de este deporte, los clubes ingleses superaron todas las adversidades para que Madrid sea testigo de la calidad de su desempeño en el césped. Tanto Liverpool como Tottenham tuvieron que romper apuestas para poder estar en la final, llevándose por delante las aspiraciones de Barcelona y Ajax, dos equipos que hasta el partido de vuelta parecían tener encarrilado su pase. Dos técnicos extranjeros siendo claves en una competición como la Champions League, consiguiendo la primera final de la historia del torneo con dos oponentes ingleses. Klopp y Pochettino siguen mirando al frente para lograr la guinda de un pastel en el que creyeron ciegamente y que ahora tienen a un solo escalón.

En la disputa por el otro torneo, la lucha se queda en Londres y se desplazará a Bakú, capital de Azerbaiyán, donde Arsenal y Chelsea se medirán con todas sus armas para determinar quién merece más la copa. Tras dos semifinales no menos trabajadas que las de sus compatriotas en la Champions, los ‘gunners’ lograron batir a un Valencia que no supo dar su mejor versión para ganarse la plaza. Por su parte, los de Sarri tuvieron que llegar hasta los penaltis para que Kepa Arrizabalaga surgiera como héroe de la tanda y consiguiera desequilibrar la balanza para perjuicio de los germanos del Eintracht, quienes lo dieron todo también hasta el final.

Europa suspira con Inglaterra y su modelo, esperando encontrar en su gestión las respuestas a las cuestiones que pueden hacer tambalear a este deporte, con la ECA y sus maniobras al acecho. La igualdad entre los participantes (con liga disputada hasta la penúltima jornada incluida), la viabilidad económica, el cálculo de derechos televisivos o la apertura a nuevas ideas futbolísticas, son solo algunos de los grandes puntos fuertes de una competición que sigue creciendo allá por donde va y que muestra el camino a seguir para poder reforzar la idea de apostar por las competiciones actuales, volver a llenar los estadios y fomentar la igualdad económica y deportiva entre los participantes de las grandes ligas, sabiendo que hay algo más en juego que solo dos torneos y teniendo la firme certeza de que Europa mira con ilusión y esperanza el modelo que aún puede salvar el fútbol que todos conocemos.

etiquetas: