_Fútbol

Félix Cao: «Es importante no dejar de aprender en ningún momento»

Félix Fernández Cao es un readaptador de lesiones y preparador físico ourensano que ha pasado por varios clubes de España, desde las categorías inferiores del Celta al Hebei China Fortune, y al West Ham en Inglaterra. Hablamos sobre su carrera, su llegada a la Premier League y cómo ve los diferentes aspectos de la preparación y la salud de los jugadores, así como la situación actual del fútbol ante la pandemia.

PREGUNTA. Estudiaste Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con dos asignaturas relacionadas con el Alto Rendimiento en Fútbol que se impartían en aquel momento. Pero el interés por el balompié venía de tiempo atrás, porque jugaste en equipos amateurs y entrenaste en un Cadete. ¿Estaba el fútbol presente en tu vida desde tu infancia?

RESPUESTA. Se puede decir que sí. Desde etapa Infantil hasta el filial jugué en categorías inferiores de CD Ourense y posteriormente en varios equipos de Regional Preferente. Como entrenador empecé, a la par que jugaba y estudiaba en la Universidad, con categorías inferiores en el Casa Paco 81 de Redondela y en las categorías inferiores del Pontevedra C.F.

P. Cursaste el Ciclo Superior de Técnico Deportivo en Fútbol. ¿Cómo fue esta experiencia? ¿Pensaste en dirigir un equipo?

R. Como complemento a los estudios en la Universidad y los dos másters relacionados con el mundo del deporte y del fútbol, pensé en formarme como entrenador. Hice el Nivel 1 y 2 para poder dirigir en categorías inferiores como estaba haciendo en esos años y tiempo después cursé el último nivel. La primera idea era hacerlo como complemento de formación pero, por circunstancias, tuve la oportunidad de dirigir en 3a División el tramo final de una temporada en el Ribadumia C.F. De esta anécdota surgió la oportunidad de quedarme la siguiente temporada como entrenador principal. Finalmente se quedó en el camino al surgir la oportunidad de irme al fútbol profesional a China.

P. Trabajaste en categorías inferiores del Real Club Celta de Vigo. ¿Qué podrías contarnos de aquel tiempo en el Fútbol Base?

R. Fue un período complejo para mí porque lo alternaba con mi trabajo en la Clínica de Rehabilitación y Unidad del Deporte del Hospital Domínguez, pero fue una etapa muy enriquecedora; tanto por los chicos con los que pude trabajar como por los profesionales con los que pude colaborar. Tuve la oportunidad de trabajar en diferentes roles en una academia que esa temporada recibió el premio Fútbol Draft a mejor cantera de España.

P. ¿Y de lo vivido en Segunda B y luego en Tercera?

R. En Segunda B disfruté de las dos caras de la moneda y todo ello en el mismo club. Una temporada increíble, la de mi debut, con una fase de ascenso a Segunda incluida, con un grupo de trabajo (jugadores, técnicos, club y Grupo HI20 de la Universidad de Pontevedra) de otra categoría, seguida de un desmantelamiento total donde pasamos una temporada con más de 30 jugadores y 3 técnicos. En cuanto a la experiencia en Tercera, de los mejores recuerdos que tengo; con un grupo humano y de trabajo excepcional en Ribadumia que nos permitió que en su primer año en esta categoría nos clasificáramos para la Copa Federación y llegar a semifinales, donde perdimos en la tanda de penaltis.

P. Marchaste al Wuhan Zall F.C. de China en 2015. ¿Fue una decisión complicada? Y tratándose del lugar que es, ¿cómo has vivido lo ocurrido en los últimos meses? ¿Guardas aún relación con compañeros que trabajen allí?

R. Por las circunstancias del momento y de la oportunidad, no fue difícil tomar la decisión. Sí lo fue, quizás, en cuanto a que era un cambio muy radical en todos los aspectos y la adaptación al país y la cultura no fue sencilla.

Guardo relación con alguna gente del club y jugadores que continúan allí. A algunos les escribí hace un par de meses para ver cómo estaban ellos y sus familias, y ahora son ellos los que devuelven los mensajes para ver qué tal va todo por España.

P. Luego pasaste, junto a Luis Casais, al Hebei China Fortune, donde terminas trabajando con el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini. ¿Cómo fue este cambio y formar parte del equipo del entrenador chileno?

R. Trabajar al lado de Luis Casais es un máster diario de aprendizaje, en todos los niveles, por ello no dudé ni un segundo en aceptar esa oportunidad. El objetivo era la salvación, y después de acabar segundos la primera vuelta en puestos de Champions asiática, una racha seguida de resultados negativos hizo que el club cambiase de entrenador (Li Tie, actual seleccionador nacional) y los últimos dos meses de la temporada trabajásemos con Manuel Pellegrini y su grupo.

P. Con Enzo Maresca y con él das el gran paso a la que en la última temporada se convirtió en la liga más atractiva, cuna de este deporte y una de las más grandes de toda Europa, la Premier League. ¿Era un destino soñado?

R. En el parón del período que se disputa el Mundial en el verano del 2018, Manuel y el club cesan su vinculación de manera acordada. Viendo que ellos no continuaban y después de casi 4 años en China, por motivos personales también, decido volverme a España. Unas semanas después de esto, contactan conmigo para ver si quiero acompañarles en su siguiente experiencia en la Premier, primera en una gran liga en mi caso y, desde luego, cómo no: es hacer un sueño realidad.

P. ¿Qué nos podrías contar del más de año y medio en un club como el West Ham United, con el encanto de jugar en el Estadio Olímpico de Londres?

 R. A nivel deportivo y con la gente del club con la que trabajamos (jugadores y staff de los distintos departamentos) fue una experiencia maravillosa. 

A nivel de atmósfera, de entorno, de cómo los ingleses viven el fútbol, cómo tienen todo organizado, fue algo insuperable. No he tenido el placer de trabajar en otras grandes ligas en Europa, pero creo que cómo la Premier trata todo lo que rodea sus competiciones es difícil de superar.

En cuanto a rendimiento, tuvimos un primer año en el que a pesar del mal comienzo, fuimos capaces de desarrollar un buen trabajo, pasando por muchas fases durante la temporada de todo tipo, para acabarla con dos meses muy buenos donde generamos esa ilusión para el segundo año acabando en la décima posición.

El segundo año, después de esos dos meses finales, una buena pretemporada y gran comienzo, nuestras ilusiones eran las de hacer algo importante en el club, pero después de una derrota en casa entramos por muchos motivos en una mala dinámica de resultados seguidos que nos llevó a la zona baja de la tabla; y que acabaría condenándonos, a pesar de victorias importantes contra Chelsea y Southampton fuera de casa, a que nos cesaran en casa después del Boxing Day ante el Leicester. De cualquier modo, una gran experiencia en toda regla, y más en mi caso, por ser la primera en este país.

P. ¿Cómo era un día de trabajo en el club de los Hammers?

R. El trabajo en este tipo de clubes y con estas estructuras tiene una línea muy similar. Evidentemente, la metodología del manager guía el modo en el que se realiza, pero la organización es parecida. Hay una planificación a medio-largo plazo en función de contenidos y objetivos, y una semanal en función de esto mismo, pero más concreta en todos los aspectos que tienen que ver con los encuentros más cercanos.

En nuestro caso, las sesiones de trabajo se desarrollaban por las mañanas, normalmente, y en ellas se coordinaban los departamentos de trabajo para distribuir los distintos contenidos. Por la mañana temprano, reunión con el equipo médico para determinar jugadores y contenidos de trabajo según situación de disponibilidad o no. Reunión con el grupo de trabajo para definir los contenidos finales de la sesión y la distribución de roles en las tareas, y la sesión de trabajo en sí. Después de estas reuniones y valoraciones de última hora, la sesión normalmente comienza en el gimnasio (trabajos individualizados de los jugadores o trabajos generales de activación) 30-40´previos al comienzo de la sesión en campo, o en la sala de vídeo para ver alguna cuestión técnico-táctica que el entrenador y sus asistentes técnicos definen con el departamento de análisis.

Se pasa al trabajo de campo y, a posteriori, se divide en distintos contenidos en función de la planificación del día, el jugador… enfocados a cuestiones técnicas, condicionales y de recuperación.

Por último quedaría la parte de análisis de la sesión en cuanto a parámetros condicionales (GPS, RPE) y, lo mismo, en cuanto a cuestiones técnico-tácticas, sirviendo esto para anticipar las siguientes sesiones a realizar. Esto sería, a grandes rasgos, la estructura general del día a día.

P. Desde la incorporación de los sports scientists en Premier League como John Iga, a finales de la década de los 2000, cada vez hay un mayor seguimiento de todos los datos del jugador (su frecuencia cardíaca monitorizada con GPS, y otras muchas referencias). ¿Qué supone trabajar con toda esta tecnología y de qué manera afecta a tu labor y a la de todo el equipo dedicado a la preparación física en un microciclo?

R. Supone un avance en toda regla, desde luego. Como comentaba anteriormente, el club está estructurado en distintos departamentos encargados de controlar todo este tipo de aspectos. Concretamente en mi labor, y en nuestro departamento condicional, contábamos con tres grandes profesionales. Uno de ellos enfocado al análisis de GPS y otros dispositivos, otro enfocado a la parte de rehabilitación de lesiones y un tercero más enfocado al trabajo de gimnasio y de campo. Con ellos conformamos un grupo de trabajo donde distribuíamos los contenidos de trabajo y donde filtrábamos todo ese Big Data que hoy en día está presente en los equipos de este nivel y que nos ayudan a cuestiones concretas como controlar la carga de trabajo interna y externa, diseñar trabajos complementarios adaptados al jugador, crear trabajos grupales de recuperación ante un período de alta carga competitiva, reducir los tiempos de recuperación de una lesión, etc.

P. ¿Viste líneas de trabajo en Premier muy diferentes a lo que conocías de España?

R. No he tenido el placer de trabajar en el alto nivel competitivo en España, pero, desde luego, viendo la cantidad de compañeros que se exportan para trabajar en otros países en todas las facetas (readaptadores, preparadores físicos, fisioterapeutas, técnicos, médicos, analistas), estoy seguro de que el nivel de nuestro país es muy elevado. Igualmente, en los profesionales que me pude encontrar estas dos temporadas en Inglaterra. De todos ellos se aprende, y creo que es muy importante no dejar de hacerlo en ningún momento: estés donde estés, tengas los años de experiencia que tengas y ocupes el rol que ocupes.

P. Escuchándote en el podcast de Ezen Inside, marcas como un límite la salud del jugador. ¿Tu formación en prevención de lesiones y tu trabajo en el ámbito sanitario te han ayudado a tener esta perspectiva, que deberíamos tener todos los que nos dedicamos a esto?

R. Mi rol y el contexto marcan mi desempeño, pero sea en el ámbito del alto rendimiento o en el de la salud, considero que debemos respetar siempre a la persona y su bienestar por encima de una situación puntual. En este sentido, toda la gente con la que he trabajado, o para la que he trabajado, tienen esa perspectiva y enfoque a la hora de tomar decisiones.

P. Ante las circunstancias actuales, los preparadores están teniendo que realizar en muchos clubes de fútbol base todo el trabajo, enviando tablas de ejercicios para que los y las futbolistas se mantengan en forma. ¿Cómo ves esta situación, y no ya solo en el base (donde cuentan con menos medios en casa), cómo puede afectar a los jugadores profesionales?

R. Considero que ante la situación extraordinaria que estamos viviendo, y tratando de ser proactivos en nuestro contexto, debemos adaptarnos a la situación y a las condiciones de nuestros deportistas buscando principalmente objetivos generales tales como:

  • Trabajo condicional para reducir las pérdidas lo máximo posible.
  • Trabajo condicional para mejorar aspectos individuales que por diferentes circunstancias durante la temporada no le pudimos dedicar mucho tiempo: mejorar debilidades.
  • Con el staff médico atender a cuestiones nutricionales y de salud. 
  • Con asistentes técnicos hacer trabajo de vídeo para trabajar fortalezas y debilidades.
  • Con psicólogos prepararse a nivel mental con lo que cada uno esté pasando en estos momentos y con lo que pueda venir a posteriori.

P. Comentaste en una entrevista que tienes un perfil multidisciplinar, y se ve echando un vistazo a tu formación y tu carrera. ¿Dónde se ve Félix Cao en un futuro?

Soy muy malo haciendo planes, porque todos se van modificando sobre la marcha, así que diré que ojalá pueda estar disfrutando de esta profesión por muchos años y en un entorno que me haga feliz a mí, y a los míos. Mientras tanto, a superar este período lo mejor posible, con salud para todos y preparándonos para lo que pueda venir en el futuro. 

Twitter: @felixfdezcao | Instagram: @felixfdezcao

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Félix Fernández Cao es un readaptador de lesiones y preparador físico ourensano que ha pasado por varios clubes de España, desde las categorías inferiores del Celta al Hebei China Fortune, y al West Ham en Inglaterra. Hablamos sobre su carrera, su llegada a la Premier League y cómo ve los diferentes aspectos de la preparación y la salud de los jugadores, así como la situación actual del fútbol ante la pandemia.

PREGUNTA. Estudiaste Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, con dos asignaturas relacionadas con el Alto Rendimiento en Fútbol que se impartían en aquel momento. Pero el interés por el balompié venía de tiempo atrás, porque jugaste en equipos amateurs y entrenaste en un Cadete. ¿Estaba el fútbol presente en tu vida desde tu infancia?

RESPUESTA. Se puede decir que sí. Desde etapa Infantil hasta el filial jugué en categorías inferiores de CD Ourense y posteriormente en varios equipos de Regional Preferente. Como entrenador empecé, a la par que jugaba y estudiaba en la Universidad, con categorías inferiores en el Casa Paco 81 de Redondela y en las categorías inferiores del Pontevedra C.F.

P. Cursaste el Ciclo Superior de Técnico Deportivo en Fútbol. ¿Cómo fue esta experiencia? ¿Pensaste en dirigir un equipo?

R. Como complemento a los estudios en la Universidad y los dos másters relacionados con el mundo del deporte y del fútbol, pensé en formarme como entrenador. Hice el Nivel 1 y 2 para poder dirigir en categorías inferiores como estaba haciendo en esos años y tiempo después cursé el último nivel. La primera idea era hacerlo como complemento de formación pero, por circunstancias, tuve la oportunidad de dirigir en 3a División el tramo final de una temporada en el Ribadumia C.F. De esta anécdota surgió la oportunidad de quedarme la siguiente temporada como entrenador principal. Finalmente se quedó en el camino al surgir la oportunidad de irme al fútbol profesional a China.

P. Trabajaste en categorías inferiores del Real Club Celta de Vigo. ¿Qué podrías contarnos de aquel tiempo en el Fútbol Base?

R. Fue un período complejo para mí porque lo alternaba con mi trabajo en la Clínica de Rehabilitación y Unidad del Deporte del Hospital Domínguez, pero fue una etapa muy enriquecedora; tanto por los chicos con los que pude trabajar como por los profesionales con los que pude colaborar. Tuve la oportunidad de trabajar en diferentes roles en una academia que esa temporada recibió el premio Fútbol Draft a mejor cantera de España.

P. ¿Y de lo vivido en Segunda B y luego en Tercera?

R. En Segunda B disfruté de las dos caras de la moneda y todo ello en el mismo club. Una temporada increíble, la de mi debut, con una fase de ascenso a Segunda incluida, con un grupo de trabajo (jugadores, técnicos, club y Grupo HI20 de la Universidad de Pontevedra) de otra categoría, seguida de un desmantelamiento total donde pasamos una temporada con más de 30 jugadores y 3 técnicos. En cuanto a la experiencia en Tercera, de los mejores recuerdos que tengo; con un grupo humano y de trabajo excepcional en Ribadumia que nos permitió que en su primer año en esta categoría nos clasificáramos para la Copa Federación y llegar a semifinales, donde perdimos en la tanda de penaltis.

P. Marchaste al Wuhan Zall F.C. de China en 2015. ¿Fue una decisión complicada? Y tratándose del lugar que es, ¿cómo has vivido lo ocurrido en los últimos meses? ¿Guardas aún relación con compañeros que trabajen allí?

R. Por las circunstancias del momento y de la oportunidad, no fue difícil tomar la decisión. Sí lo fue, quizás, en cuanto a que era un cambio muy radical en todos los aspectos y la adaptación al país y la cultura no fue sencilla.

Guardo relación con alguna gente del club y jugadores que continúan allí. A algunos les escribí hace un par de meses para ver cómo estaban ellos y sus familias, y ahora son ellos los que devuelven los mensajes para ver qué tal va todo por España.

P. Luego pasaste, junto a Luis Casais, al Hebei China Fortune, donde terminas trabajando con el cuerpo técnico de Manuel Pellegrini. ¿Cómo fue este cambio y formar parte del equipo del entrenador chileno?

R. Trabajar al lado de Luis Casais es un máster diario de aprendizaje, en todos los niveles, por ello no dudé ni un segundo en aceptar esa oportunidad. El objetivo era la salvación, y después de acabar segundos la primera vuelta en puestos de Champions asiática, una racha seguida de resultados negativos hizo que el club cambiase de entrenador (Li Tie, actual seleccionador nacional) y los últimos dos meses de la temporada trabajásemos con Manuel Pellegrini y su grupo.

P. Con Enzo Maresca y con él das el gran paso a la que en la última temporada se convirtió en la liga más atractiva, cuna de este deporte y una de las más grandes de toda Europa, la Premier League. ¿Era un destino soñado?

R. En el parón del período que se disputa el Mundial en el verano del 2018, Manuel y el club cesan su vinculación de manera acordada. Viendo que ellos no continuaban y después de casi 4 años en China, por motivos personales también, decido volverme a España. Unas semanas después de esto, contactan conmigo para ver si quiero acompañarles en su siguiente experiencia en la Premier, primera en una gran liga en mi caso y, desde luego, cómo no: es hacer un sueño realidad.

P. ¿Qué nos podrías contar del más de año y medio en un club como el West Ham United, con el encanto de jugar en el Estadio Olímpico de Londres?

 R. A nivel deportivo y con la gente del club con la que trabajamos (jugadores y staff de los distintos departamentos) fue una experiencia maravillosa. 

A nivel de atmósfera, de entorno, de cómo los ingleses viven el fútbol, cómo tienen todo organizado, fue algo insuperable. No he tenido el placer de trabajar en otras grandes ligas en Europa, pero creo que cómo la Premier trata todo lo que rodea sus competiciones es difícil de superar.

En cuanto a rendimiento, tuvimos un primer año en el que a pesar del mal comienzo, fuimos capaces de desarrollar un buen trabajo, pasando por muchas fases durante la temporada de todo tipo, para acabarla con dos meses muy buenos donde generamos esa ilusión para el segundo año acabando en la décima posición.

El segundo año, después de esos dos meses finales, una buena pretemporada y gran comienzo, nuestras ilusiones eran las de hacer algo importante en el club, pero después de una derrota en casa entramos por muchos motivos en una mala dinámica de resultados seguidos que nos llevó a la zona baja de la tabla; y que acabaría condenándonos, a pesar de victorias importantes contra Chelsea y Southampton fuera de casa, a que nos cesaran en casa después del Boxing Day ante el Leicester. De cualquier modo, una gran experiencia en toda regla, y más en mi caso, por ser la primera en este país.

P. ¿Cómo era un día de trabajo en el club de los Hammers?

R. El trabajo en este tipo de clubes y con estas estructuras tiene una línea muy similar. Evidentemente, la metodología del manager guía el modo en el que se realiza, pero la organización es parecida. Hay una planificación a medio-largo plazo en función de contenidos y objetivos, y una semanal en función de esto mismo, pero más concreta en todos los aspectos que tienen que ver con los encuentros más cercanos.

En nuestro caso, las sesiones de trabajo se desarrollaban por las mañanas, normalmente, y en ellas se coordinaban los departamentos de trabajo para distribuir los distintos contenidos. Por la mañana temprano, reunión con el equipo médico para determinar jugadores y contenidos de trabajo según situación de disponibilidad o no. Reunión con el grupo de trabajo para definir los contenidos finales de la sesión y la distribución de roles en las tareas, y la sesión de trabajo en sí. Después de estas reuniones y valoraciones de última hora, la sesión normalmente comienza en el gimnasio (trabajos individualizados de los jugadores o trabajos generales de activación) 30-40´previos al comienzo de la sesión en campo, o en la sala de vídeo para ver alguna cuestión técnico-táctica que el entrenador y sus asistentes técnicos definen con el departamento de análisis.

Se pasa al trabajo de campo y, a posteriori, se divide en distintos contenidos en función de la planificación del día, el jugador… enfocados a cuestiones técnicas, condicionales y de recuperación.

Por último quedaría la parte de análisis de la sesión en cuanto a parámetros condicionales (GPS, RPE) y, lo mismo, en cuanto a cuestiones técnico-tácticas, sirviendo esto para anticipar las siguientes sesiones a realizar. Esto sería, a grandes rasgos, la estructura general del día a día.

P. Desde la incorporación de los sports scientists en Premier League como John Iga, a finales de la década de los 2000, cada vez hay un mayor seguimiento de todos los datos del jugador (su frecuencia cardíaca monitorizada con GPS, y otras muchas referencias). ¿Qué supone trabajar con toda esta tecnología y de qué manera afecta a tu labor y a la de todo el equipo dedicado a la preparación física en un microciclo?

R. Supone un avance en toda regla, desde luego. Como comentaba anteriormente, el club está estructurado en distintos departamentos encargados de controlar todo este tipo de aspectos. Concretamente en mi labor, y en nuestro departamento condicional, contábamos con tres grandes profesionales. Uno de ellos enfocado al análisis de GPS y otros dispositivos, otro enfocado a la parte de rehabilitación de lesiones y un tercero más enfocado al trabajo de gimnasio y de campo. Con ellos conformamos un grupo de trabajo donde distribuíamos los contenidos de trabajo y donde filtrábamos todo ese Big Data que hoy en día está presente en los equipos de este nivel y que nos ayudan a cuestiones concretas como controlar la carga de trabajo interna y externa, diseñar trabajos complementarios adaptados al jugador, crear trabajos grupales de recuperación ante un período de alta carga competitiva, reducir los tiempos de recuperación de una lesión, etc.

P. ¿Viste líneas de trabajo en Premier muy diferentes a lo que conocías de España?

R. No he tenido el placer de trabajar en el alto nivel competitivo en España, pero, desde luego, viendo la cantidad de compañeros que se exportan para trabajar en otros países en todas las facetas (readaptadores, preparadores físicos, fisioterapeutas, técnicos, médicos, analistas), estoy seguro de que el nivel de nuestro país es muy elevado. Igualmente, en los profesionales que me pude encontrar estas dos temporadas en Inglaterra. De todos ellos se aprende, y creo que es muy importante no dejar de hacerlo en ningún momento: estés donde estés, tengas los años de experiencia que tengas y ocupes el rol que ocupes.

P. Escuchándote en el podcast de Ezen Inside, marcas como un límite la salud del jugador. ¿Tu formación en prevención de lesiones y tu trabajo en el ámbito sanitario te han ayudado a tener esta perspectiva, que deberíamos tener todos los que nos dedicamos a esto?

R. Mi rol y el contexto marcan mi desempeño, pero sea en el ámbito del alto rendimiento o en el de la salud, considero que debemos respetar siempre a la persona y su bienestar por encima de una situación puntual. En este sentido, toda la gente con la que he trabajado, o para la que he trabajado, tienen esa perspectiva y enfoque a la hora de tomar decisiones.

P. Ante las circunstancias actuales, los preparadores están teniendo que realizar en muchos clubes de fútbol base todo el trabajo, enviando tablas de ejercicios para que los y las futbolistas se mantengan en forma. ¿Cómo ves esta situación, y no ya solo en el base (donde cuentan con menos medios en casa), cómo puede afectar a los jugadores profesionales?

R. Considero que ante la situación extraordinaria que estamos viviendo, y tratando de ser proactivos en nuestro contexto, debemos adaptarnos a la situación y a las condiciones de nuestros deportistas buscando principalmente objetivos generales tales como:

  • Trabajo condicional para reducir las pérdidas lo máximo posible.
  • Trabajo condicional para mejorar aspectos individuales que por diferentes circunstancias durante la temporada no le pudimos dedicar mucho tiempo: mejorar debilidades.
  • Con el staff médico atender a cuestiones nutricionales y de salud. 
  • Con asistentes técnicos hacer trabajo de vídeo para trabajar fortalezas y debilidades.
  • Con psicólogos prepararse a nivel mental con lo que cada uno esté pasando en estos momentos y con lo que pueda venir a posteriori.

P. Comentaste en una entrevista que tienes un perfil multidisciplinar, y se ve echando un vistazo a tu formación y tu carrera. ¿Dónde se ve Félix Cao en un futuro?

Soy muy malo haciendo planes, porque todos se van modificando sobre la marcha, así que diré que ojalá pueda estar disfrutando de esta profesión por muchos años y en un entorno que me haga feliz a mí, y a los míos. Mientras tanto, a superar este período lo mejor posible, con salud para todos y preparándonos para lo que pueda venir en el futuro. 

Twitter: @felixfdezcao | Instagram: @felixfdezcao