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El cielo es el límite

Javier Siñeriz @jsineriz96 22-11-2018

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No descubro nada si afirmo que el fútbol femenino en España está en claro auge. Por ello, el nivel de las jugadoras españolas también está creciendo una barbaridad. Hace unos meses tuve la suerte de hacer prácticas en COPE y pude hablar con Aitana Bonmatí después de las semifinales del Mundial sub-20. La selección española ganó aquel partido, pero Aitana fue expulsada injustamente. En aquella entrevista la centrocampista demostró su enfado por aquella injusta expulsión que le hizo perderse la final de aquel campeonato. Sin embargo, en sus palabras atisbé un halo de rabia y de ganas de demostrar lo que vale. Este año lo está haciendo, y ha demostrado que el cielo es su límite.

Como la mayoría de las chicas de su edad, tan solo tiene 20 años, Aitana comenzó a jugar con chicos. Hasta que con 13 años fichó por el Barça, la centrocampista no había entrenado con chicas. Como ha confesado en varias entrevistas, el jugar tanto tiempo con chicos sirvió para crecer por encima de lo que a priori se podía esperar. En su periplo por las categorías inferiores blaugranas ya se veía el potencial que tenía y que estaba llamada a debutar pronto en el primer equipo. Su debut oficial en el primer equipo llegó en la temporada 2015/16 en un partido de Copa de la Reina, ese mismo verano dio el salto definitivo al primer equipo.

Desde entonces, no ha hecho más que crecer como futbolista. Sus apariciones en el primer equipo y en las categorías inferiores de la selección española han sido muy recurrentes. Además, también ha sido convocada por Jorge Vilda para la selección absoluta, donde poco a poco va creciendo en importancia. Después del varapalo que supuso la derrota en la final del Mundial sub-20, unido a que Aitana no pudo disputar dicha final, la presente temporada está siendo la mejor de la joven centrocampista catalana.

Aitana Bonmatí ha participado en nueve de los diez partidos que el FC Barcelona ha disputado en la Liga Iberdrola. Su cuota goleadora es espectacular si tenemos en cuenta que la posición en la que más y mejor se desempeña es la de interior. La centrocampista lleva ya cinco goles, muchos de ellos de bellísima factura. Sobre todo, destacan los anotados en las dos últimas jornadas frente al Atlético de Madrid, donde fue clave saliendo del banquillo para remontar el encuentro, y frente a la Real Sociedad ayer mismo. Otro punto importante es que no es titular indiscutible en las alineaciones de Fran Sánchez. Sin embargo, se está ganando a pulso ese derecho ya que siempre es importante para su equipo.

Aitana es una futbolista “tipo Barça”. Es muy técnica, tiene una enorme visión de juego y una capacidad para regatear y dar pases complejos a la altura de muy pocas jugadoras en el mundo. Sus referentes, como no podía ser de otra manera, son Xavi e Iniesta. Por ello, podríamos definirla como una mezcla entre ambos. Poco a poco se está convirtiendo en una pieza fundamental en su club y en muy poco tiempo lo será también en la selección española.

Aquella expulsión frente a Francia en las semifinales del Mundial sub-20 ha hecho que algo cambie en Aitana. Después de aquel partido hizo pública una carta en la que, por encima del resto, sobre salía una frase: “Voy a jugar la final sin las botas, pero con el alma”. Esa frase me marcó, creo que no pudo ser más precisa y más acertada. Ahora, todo lo que ocurrió en Francia es agua pasada. Sin embargo, algo queda. Esa alma que tuvo que poner en aquella final porque no podía calzarse las botas no se ha ido, se ha mantenido (incluso ha crecido) después de aquella cita. Ahora, Aitana Bonmatí juega con las botas y con el alma, y lo hace de maravilla. El cielo es su límite, y nadie la va a parar.

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No descubro nada si afirmo que el fútbol femenino en España está en claro auge. Por ello, el nivel de las jugadoras españolas también está creciendo una barbaridad. Hace unos meses tuve la suerte de hacer prácticas en COPE y pude hablar con Aitana Bonmatí después de las semifinales del Mundial sub-20. La selección española ganó aquel partido, pero Aitana fue expulsada injustamente. En aquella entrevista la centrocampista demostró su enfado por aquella injusta expulsión que le hizo perderse la final de aquel campeonato. Sin embargo, en sus palabras atisbé un halo de rabia y de ganas de demostrar lo que vale. Este año lo está haciendo, y ha demostrado que el cielo es su límite.

Como la mayoría de las chicas de su edad, tan solo tiene 20 años, Aitana comenzó a jugar con chicos. Hasta que con 13 años fichó por el Barça, la centrocampista no había entrenado con chicas. Como ha confesado en varias entrevistas, el jugar tanto tiempo con chicos sirvió para crecer por encima de lo que a priori se podía esperar. En su periplo por las categorías inferiores blaugranas ya se veía el potencial que tenía y que estaba llamada a debutar pronto en el primer equipo. Su debut oficial en el primer equipo llegó en la temporada 2015/16 en un partido de Copa de la Reina, ese mismo verano dio el salto definitivo al primer equipo.

Desde entonces, no ha hecho más que crecer como futbolista. Sus apariciones en el primer equipo y en las categorías inferiores de la selección española han sido muy recurrentes. Además, también ha sido convocada por Jorge Vilda para la selección absoluta, donde poco a poco va creciendo en importancia. Después del varapalo que supuso la derrota en la final del Mundial sub-20, unido a que Aitana no pudo disputar dicha final, la presente temporada está siendo la mejor de la joven centrocampista catalana.

Aitana Bonmatí ha participado en nueve de los diez partidos que el FC Barcelona ha disputado en la Liga Iberdrola. Su cuota goleadora es espectacular si tenemos en cuenta que la posición en la que más y mejor se desempeña es la de interior. La centrocampista lleva ya cinco goles, muchos de ellos de bellísima factura. Sobre todo, destacan los anotados en las dos últimas jornadas frente al Atlético de Madrid, donde fue clave saliendo del banquillo para remontar el encuentro, y frente a la Real Sociedad ayer mismo. Otro punto importante es que no es titular indiscutible en las alineaciones de Fran Sánchez. Sin embargo, se está ganando a pulso ese derecho ya que siempre es importante para su equipo.

Aitana es una futbolista “tipo Barça”. Es muy técnica, tiene una enorme visión de juego y una capacidad para regatear y dar pases complejos a la altura de muy pocas jugadoras en el mundo. Sus referentes, como no podía ser de otra manera, son Xavi e Iniesta. Por ello, podríamos definirla como una mezcla entre ambos. Poco a poco se está convirtiendo en una pieza fundamental en su club y en muy poco tiempo lo será también en la selección española.

Aquella expulsión frente a Francia en las semifinales del Mundial sub-20 ha hecho que algo cambie en Aitana. Después de aquel partido hizo pública una carta en la que, por encima del resto, sobre salía una frase: “Voy a jugar la final sin las botas, pero con el alma”. Esa frase me marcó, creo que no pudo ser más precisa y más acertada. Ahora, todo lo que ocurrió en Francia es agua pasada. Sin embargo, algo queda. Esa alma que tuvo que poner en aquella final porque no podía calzarse las botas no se ha ido, se ha mantenido (incluso ha crecido) después de aquella cita. Ahora, Aitana Bonmatí juega con las botas y con el alma, y lo hace de maravilla. El cielo es su límite, y nadie la va a parar.

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