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27 cajas de cerveza y un récord del mundo

Jordi Cochran @cochran_4 24-01-2019

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Escocia

Cuando oímos hablar del fútbol escocés acostumbra a estar muy focalizado en la ciudad de Glasgow. Celtic y Rangers, los dos clubes por excelencia, acaparan todos los titulares. De vez en cuando hay alguna excepción como, por ejemplo, las 27 cajas de cerveza repartidas en East Kilbride, un pueblo de los alrededores, el 5 de noviembre de 2016. Esas botellas fueron parte de la fiesta después que el equipo de fútbol, que lleva como nombre el mismo que el de la población, superó el récord de victorias consecutivas en cualquier competición que tenía el mítico Ajax de Johan Cruyff des del 1972.

El modesto equipo, que militaba en la quinta división escocesa, encadenó 27 victorias consecutivas y superó la marca de 26 triunfos del Ajax. Cuando ese día el árbitro pitó el final del partido entre el East Kilbride y el BSC Glasgow, con victoria local por 3-1, se desató la euforia. “Estamos en éxtasis. Es el día más importante de mi carrera. Es el mayor hito que he logrado” explicaba el entrenador, Martin Lauchlan, justo después de cumplirse los 90 minutos del encuentro.

Los jugadores del East Kilbride, pero, no se esperaban una sorpresa que había sido muy bien escondida. De repente, en la celebración sobre el césped apareció una furgoneta con el escudo del Ajax. En su interior había 27 cajas de cerveza y un vídeo de un personaje especial. Edwin van der Sar, director de marketing del club holandés en aquel momento, los felicitaba por la gesta que acababan de protagonizar y, por eso, les regalaba 27 cajas de cerveza de uno de los patrocinadores del Ajax, una por cada victoria de la racha.

El East Kilbride acababa de tocar el cielo con la punta de los dedos. A pesar de ser un club de la Lowland League se fundó en 1871, siendo así uno de los conjuntos más antiguos de Escocia. No llegó a destacar nunca en la élite. Solo participó en las primeras ediciones de una competición embrionaria como era la recién Copa Escocesa. El East Kilbride existió durante el tramo final del siglo XIX, pero al inicio del siglo XX desapareció por problemas económicos. Hasta mediados de la década de 1950, esta localidad tenía aproximadamente 1.000 habitantes.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los alrededores de Glasgow fueron un foco de atracción para la industria y, como consecuencia, de una demanda de mano de obra. Así que East Kilbride fue una de las primeras localidades escocesas planificadas en su crecimiento de población en 1947. Posteriormente fueron Glenrothes, Cumbernauld, Livingston y Irvine. Poco a poco fue creciendo y actualmente tiene unos 75.000 habitantes, superando a ciudades como Inverness, Stirling y Perth, aunque aún conserva el estatus de pueblo.

El actual East Kilbride nace en 2010 a partir de la fusión de dos clubes, el Jackton Boys Club y Stewarfield FC. La idea de liderar este nuevo proyecto fue por una extraña pareja de ex jugadores, que probablemente no podrían estar en una misma habitación viendo un Old Firm, pero si promoviendo un nuevo club. Fueron John Brown, futbolista del Rangers que ganó nueve ligas consecutivas entre el 1988 y 1996, y John Hartson, jugador con más de 100 goles con el Celtic durante la década del 2000. Además Hartson es el presidente de honor del East Kilbride. El delantero galés explicó cuando llegó al nuevo club que el objetivo era formar jugadores jóvenes y que el primer equipo esté en ligas profesionales. De momento, pero, la segunda opción todavía no lo ha conseguido, puesto que el conjunto escocés continúa militando en la quinta división.

Sin embargo, ese maravilloso récord del mundo de un equipo tan modesto, a pesar de celebrarlo como se merece y que el Ajax los felicitara, no valió. El Libro de los Récords Guiness no dio al East Kilbride la validez oficial, ya que el conjunto de los alrededores de Glasgow lo logró en una liga semi profesional. Para los jugadores, sobre todo por ser escoceses, seguramente les daría igual. Lo celebraron con abundante cerveza y por un momento tuvieron la gloria en sus manos, que más pueden pedir. Por cierto, el modesto club llegó hasta las 30 victorias consecutivas.

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Cuando oímos hablar del fútbol escocés acostumbra a estar muy focalizado en la ciudad de Glasgow. Celtic y Rangers, los dos clubes por excelencia, acaparan todos los titulares. De vez en cuando hay alguna excepción como, por ejemplo, las 27 cajas de cerveza repartidas en East Kilbride, un pueblo de los alrededores, el 5 de noviembre de 2016. Esas botellas fueron parte de la fiesta después que el equipo de fútbol, que lleva como nombre el mismo que el de la población, superó el récord de victorias consecutivas en cualquier competición que tenía el mítico Ajax de Johan Cruyff des del 1972.

El modesto equipo, que militaba en la quinta división escocesa, encadenó 27 victorias consecutivas y superó la marca de 26 triunfos del Ajax. Cuando ese día el árbitro pitó el final del partido entre el East Kilbride y el BSC Glasgow, con victoria local por 3-1, se desató la euforia. “Estamos en éxtasis. Es el día más importante de mi carrera. Es el mayor hito que he logrado” explicaba el entrenador, Martin Lauchlan, justo después de cumplirse los 90 minutos del encuentro.

Los jugadores del East Kilbride, pero, no se esperaban una sorpresa que había sido muy bien escondida. De repente, en la celebración sobre el césped apareció una furgoneta con el escudo del Ajax. En su interior había 27 cajas de cerveza y un vídeo de un personaje especial. Edwin van der Sar, director de marketing del club holandés en aquel momento, los felicitaba por la gesta que acababan de protagonizar y, por eso, les regalaba 27 cajas de cerveza de uno de los patrocinadores del Ajax, una por cada victoria de la racha.

El East Kilbride acababa de tocar el cielo con la punta de los dedos. A pesar de ser un club de la Lowland League se fundó en 1871, siendo así uno de los conjuntos más antiguos de Escocia. No llegó a destacar nunca en la élite. Solo participó en las primeras ediciones de una competición embrionaria como era la recién Copa Escocesa. El East Kilbride existió durante el tramo final del siglo XIX, pero al inicio del siglo XX desapareció por problemas económicos. Hasta mediados de la década de 1950, esta localidad tenía aproximadamente 1.000 habitantes.

Después de la Segunda Guerra Mundial, los alrededores de Glasgow fueron un foco de atracción para la industria y, como consecuencia, de una demanda de mano de obra. Así que East Kilbride fue una de las primeras localidades escocesas planificadas en su crecimiento de población en 1947. Posteriormente fueron Glenrothes, Cumbernauld, Livingston y Irvine. Poco a poco fue creciendo y actualmente tiene unos 75.000 habitantes, superando a ciudades como Inverness, Stirling y Perth, aunque aún conserva el estatus de pueblo.

El actual East Kilbride nace en 2010 a partir de la fusión de dos clubes, el Jackton Boys Club y Stewarfield FC. La idea de liderar este nuevo proyecto fue por una extraña pareja de ex jugadores, que probablemente no podrían estar en una misma habitación viendo un Old Firm, pero si promoviendo un nuevo club. Fueron John Brown, futbolista del Rangers que ganó nueve ligas consecutivas entre el 1988 y 1996, y John Hartson, jugador con más de 100 goles con el Celtic durante la década del 2000. Además Hartson es el presidente de honor del East Kilbride. El delantero galés explicó cuando llegó al nuevo club que el objetivo era formar jugadores jóvenes y que el primer equipo esté en ligas profesionales. De momento, pero, la segunda opción todavía no lo ha conseguido, puesto que el conjunto escocés continúa militando en la quinta división.

Sin embargo, ese maravilloso récord del mundo de un equipo tan modesto, a pesar de celebrarlo como se merece y que el Ajax los felicitara, no valió. El Libro de los Récords Guiness no dio al East Kilbride la validez oficial, ya que el conjunto de los alrededores de Glasgow lo logró en una liga semi profesional. Para los jugadores, sobre todo por ser escoceses, seguramente les daría igual. Lo celebraron con abundante cerveza y por un momento tuvieron la gloria en sus manos, que más pueden pedir. Por cierto, el modesto club llegó hasta las 30 victorias consecutivas.

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