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Tres nombres, mil motivos

Es curioso cómo, a pesar de tener un papel muy secundario en su club, Julian Draxler ha sido rescatado por ‘Hansi’ Flick para formar parte de la selección. Y es que mucho se ha especulado en estos últimos años sobre la salida del futbolista desde París rumbo a la Premier League, a LaLiga o a la Serie A. Draxler no cuenta con mucho protagonismo pero, al contrario que otros jugadores de élite en su situación, no ha dejado de comportarse como un profesional. Eso lo sabe Flick y, por eso, cuenta con él. Porque Julian es una alternativa que no ha perdido calidad. La cuestión es, ¿acabará perdiéndose por el camino? Ese era uno de los riesgos de llegar a París, donde las titularidades estaban ya casi adjudicadas. A Julian no le quedaba más remedio que disfrutar de ratos o partidos en los que sus compañeros pudieran rotar.

¿Por qué no ha salido aún de las garras parisinas? Pudo haberlo hecho gratis, pero renovó. Quizás le prometieron algo con lo que mejoraría en su carrera o, por otra parte, puede que esa renovación haya pasado para sacar algo de beneficio el club. Y es lógico, porque Julian, a sus 28 años, aún es aprovechable. El problema radica, quizás, en que haya un club capaz de superar en las pretensiones económicas al PSG para llevarse al jugador. Y sí, eso es un problema. El glamour sobre el papel, del equipo parisino, lo tienen pocos. Coincidir con Messi, Neymar, Mbappé… Eso atrae, por mucho que luego no se consigan los resultados deseados. Lo dicho. Julian Draxler tiene fútbol en sus botas y de eso se ha querido aprovechar el seleccionador. Solo espero que no le ocurra como otros dos jugadores que salieron al fútbol profesional de la mano del Schalke 04: Max Meyer y Mesut Özil.

Aunque son tres casos distintos y, quizás, el único que aún tenga solución sea el de Draxler, el camino de los otros dos se fue torciendo poco a poco, por diferentes factores. Özil, por ejemplo, fue, de los tres, el que menos tiempo pasó por las inferiores del conjunto minero. Llegó a ser campeón en categoría juvenil, incluso. El futbolista de origen turco y Draxler coincidieron en la lista del Mundial de Brasil, donde también estaba Flick. Además, Mesut luego pasó por Werder Bremen, Real Madrid, Arsenal, clubes con los que hizo crecer su palmarés hasta que se cansó. Después de sus años en LaLiga, los gunners le sirvieron para demostrar su gran nivel en un campeonato como el inglés y él daba la talla hasta que, bien por edad o por apatía, ya iba apagando su estrella poco a poco. Özil acabó aterrizando en el Fenerbahçe, donde actualmente está apartado junto a otro compañero. La carrera de Mesut ya va dando coletazos sin saber a dónde mirar.

Si queremos ir más allá toca hablar del tercer caso. El de un futbolista que, mal aconsejado, dejó el Schalke 04 de malas maneras, no queriendo renovar porque creía que se iba a comer el mundo y, al final, el mundo se lo comió a él. Max Meyer era uno de los niños bonitos de la cantera minera y, como era lógico, todo parecía que iba a continuar siendo una relación bonita entre el jugador y el club. No obstante, todo salió mal. Su salida fue polémica y, su destino, un club con pocas aspiraciones ambiciosas. El Crystal Palace no le dio títulos y, por cómo acabó el asunto, tampoco oportunidades. Se puede decir que, el paso de Max Meyer por la Premier fue de puntillas. No tuvo continuidad ni suerte. Y, ¿a dónde se marchó Meyer tras el fiasco de Inglaterra? Casualmente firmó con el Fenerbahçe, donde coincidió con Mesut. ¿Era Turquía una oportunidad para enderezar el rumbo de los dos? ¿O un tropiezo más en la caída? El problema es que Meyer aún tiene 26 años y su carrera hace tiempo que se ve perdida. El Köln intentó recuperarle para la causa, incluso, pero la aportación del jugador fue casi nula. El destino le ha llevado ahora a Dinamarca, a las filas del FC Midtjylland. Un club ‘europeo’, sí, pero sin el foco mediático de la élite más absoluta.

¿Qué hubiera sido del Schalke 04 si hubiera tenido la capacidad de poder mantener a sus estrellas o a gente salida de Gelsenkirchen? La cantera minera es prolífica y siempre salen jugadores. A veces, como en los últimos años, lo hacen por necesidad. Otras, como años antes de llegar la crisis, salían por el buen nivel. Y no hay que olvidar que el conjunto del Veltins Arena fue subcampeón de Bundesliga no hace mucho, además de campeón de Copa. Es ley de vida. Algunos se quedan y, otros, por diferentes motivos, se van. La salida de los tres protagonistas de este artículo fue distinta, pero el tiempo les ha colocado en una situación comprometida de la que, al menos, Flick ha podido sacar a uno de ellos, aunque sea solo por un par de semanas. El tiempo de Mesut ya pasó y, el de Max, ya se da por perdido.

Imagen de cabecera: Selección alemana de fútbol

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Es curioso cómo, a pesar de tener un papel muy secundario en su club, Julian Draxler ha sido rescatado por ‘Hansi’ Flick para formar parte de la selección. Y es que mucho se ha especulado en estos últimos años sobre la salida del futbolista desde París rumbo a la Premier League, a LaLiga o a la Serie A. Draxler no cuenta con mucho protagonismo pero, al contrario que otros jugadores de élite en su situación, no ha dejado de comportarse como un profesional. Eso lo sabe Flick y, por eso, cuenta con él. Porque Julian es una alternativa que no ha perdido calidad. La cuestión es, ¿acabará perdiéndose por el camino? Ese era uno de los riesgos de llegar a París, donde las titularidades estaban ya casi adjudicadas. A Julian no le quedaba más remedio que disfrutar de ratos o partidos en los que sus compañeros pudieran rotar.

¿Por qué no ha salido aún de las garras parisinas? Pudo haberlo hecho gratis, pero renovó. Quizás le prometieron algo con lo que mejoraría en su carrera o, por otra parte, puede que esa renovación haya pasado para sacar algo de beneficio el club. Y es lógico, porque Julian, a sus 28 años, aún es aprovechable. El problema radica, quizás, en que haya un club capaz de superar en las pretensiones económicas al PSG para llevarse al jugador. Y sí, eso es un problema. El glamour sobre el papel, del equipo parisino, lo tienen pocos. Coincidir con Messi, Neymar, Mbappé… Eso atrae, por mucho que luego no se consigan los resultados deseados. Lo dicho. Julian Draxler tiene fútbol en sus botas y de eso se ha querido aprovechar el seleccionador. Solo espero que no le ocurra como otros dos jugadores que salieron al fútbol profesional de la mano del Schalke 04: Max Meyer y Mesut Özil.

Aunque son tres casos distintos y, quizás, el único que aún tenga solución sea el de Draxler, el camino de los otros dos se fue torciendo poco a poco, por diferentes factores. Özil, por ejemplo, fue, de los tres, el que menos tiempo pasó por las inferiores del conjunto minero. Llegó a ser campeón en categoría juvenil, incluso. El futbolista de origen turco y Draxler coincidieron en la lista del Mundial de Brasil, donde también estaba Flick. Además, Mesut luego pasó por Werder Bremen, Real Madrid, Arsenal, clubes con los que hizo crecer su palmarés hasta que se cansó. Después de sus años en LaLiga, los gunners le sirvieron para demostrar su gran nivel en un campeonato como el inglés y él daba la talla hasta que, bien por edad o por apatía, ya iba apagando su estrella poco a poco. Özil acabó aterrizando en el Fenerbahçe, donde actualmente está apartado junto a otro compañero. La carrera de Mesut ya va dando coletazos sin saber a dónde mirar.

Si queremos ir más allá toca hablar del tercer caso. El de un futbolista que, mal aconsejado, dejó el Schalke 04 de malas maneras, no queriendo renovar porque creía que se iba a comer el mundo y, al final, el mundo se lo comió a él. Max Meyer era uno de los niños bonitos de la cantera minera y, como era lógico, todo parecía que iba a continuar siendo una relación bonita entre el jugador y el club. No obstante, todo salió mal. Su salida fue polémica y, su destino, un club con pocas aspiraciones ambiciosas. El Crystal Palace no le dio títulos y, por cómo acabó el asunto, tampoco oportunidades. Se puede decir que, el paso de Max Meyer por la Premier fue de puntillas. No tuvo continuidad ni suerte. Y, ¿a dónde se marchó Meyer tras el fiasco de Inglaterra? Casualmente firmó con el Fenerbahçe, donde coincidió con Mesut. ¿Era Turquía una oportunidad para enderezar el rumbo de los dos? ¿O un tropiezo más en la caída? El problema es que Meyer aún tiene 26 años y su carrera hace tiempo que se ve perdida. El Köln intentó recuperarle para la causa, incluso, pero la aportación del jugador fue casi nula. El destino le ha llevado ahora a Dinamarca, a las filas del FC Midtjylland. Un club ‘europeo’, sí, pero sin el foco mediático de la élite más absoluta.

¿Qué hubiera sido del Schalke 04 si hubiera tenido la capacidad de poder mantener a sus estrellas o a gente salida de Gelsenkirchen? La cantera minera es prolífica y siempre salen jugadores. A veces, como en los últimos años, lo hacen por necesidad. Otras, como años antes de llegar la crisis, salían por el buen nivel. Y no hay que olvidar que el conjunto del Veltins Arena fue subcampeón de Bundesliga no hace mucho, además de campeón de Copa. Es ley de vida. Algunos se quedan y, otros, por diferentes motivos, se van. La salida de los tres protagonistas de este artículo fue distinta, pero el tiempo les ha colocado en una situación comprometida de la que, al menos, Flick ha podido sacar a uno de ellos, aunque sea solo por un par de semanas. El tiempo de Mesut ya pasó y, el de Max, ya se da por perdido.

Imagen de cabecera: Selección alemana de fútbol

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Nadie lo vio venir

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
09-11-2022