_Alemania

Thomas Reis y los cuatro ascensos

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 21-09-2021

Thomas Reis se marchó de Frankfurt porque era joven y contaba con pocas oportunidades. El destino le llevó a Bochum, donde coincidió con Klaus Toppmöller, su último entrenador en el Eintracht. Ahí la misión que tenían era otra, devolver al club a la élite. No tardaron en conseguirlo. Ese año quedaron campeones de la 2.Bundesliga y Reis retornaba a la categoría por la que había pasado sin hacer ruido, con la intención de demostrar que había hueco para él, que ahí pretendía quedarse. Aquel año del regreso fueron a la heroica y acabaron en el quinto lugar, acompañando a Karlsruher, 1860 München y Schalke 04 a la Copa de la UEFA. Thomas era principalmente lateral izquierdo, pero a lo largo de su carrera también pudo jugar en diferentes posiciones del centro del campo o, incluso, de central y líbero. Aquella experiencia fue llegar y, como se dice coloquialmente, besar el santo.

En su nueva etapa, Reis había conseguido un ascenso y una clasificación europea en dos años, algo con lo que muchos sueñan, pero pocos son los que lo consiguen. En aquella participación europea superaron a Trabzonspor y Club Brujas, pero no pudieron avanzar en el duelo frente al Ajax, que dos años antes había quedado campeón de la Copa de Europa y mantenía algunos de los jugadores de aquel momento. Hasta ahí había llegado el sueño europeo del Bochum y le tocaba afrontar la realidad de la competición doméstica. Aunque consiguieron mantener la categoría, al año siguiente el descenso volvió a llevarse por delante al Bochum y, con él, caía otra vez Thomas Reis a la Segunda División, a pesar de haber tenido su mejor temporada en cuanto a las estadísticas, habiendo sumado cinco goles. Tocaba volver a remar y, en esta ocasión, no siendo un jugador tan importante como en otras ocasiones.

Su estancia en 2.Bundesliga duró, de nuevo, una sola temporada. En esta ocasión se quedaron a cuatro puntos de repetir el título de años atrás. Se lo había arrebatado el FC Köln. La secuencia volvió a repetirse una vez más. Primero descenso y luego ascenso. En 2003 le llegó el momento de despedirse. Su etapa se cerró en Bochum con tres ascensos y una participación europea, pero se vio ensombrecida por los dos descensos. Su nuevo destino fue el Augsburg que, por aquel entonces, estaba en Regionalliga. Rozó un nuevo ascenso en aquella ocasión. No era el Bochum. No era lo mismo, pero tampoco había que quitarle importancia, sino todo lo contrario, porque en aquel momento el conjunto bávaro era un conjunto que nunca había visto de cerca el fútbol profesional.

Tras retirarse en 2006, Thomas Reis se preparó para ver el fútbol desde otro punto de vista. Se reincorporó al Bochum como miembro del equipo de ojeadores del club en 2009 y, en 2011 cogió su primer puesto de entrenador, como técnico del equipo femenino. A partir de ahí, su paso por las inferiores, dirigiendo el juvenil y el Sub23. Luego se marchó a Wolfsburgo para dirigir al equipo juvenil de los Lobos, pero volvió en 2019, ya como máximo responsable técnico del primer equipo del Bochum. Era su nueva oportunidad para rememorar años pasados. Reis tenía ante sí la oportunidad de conseguir un nuevo ascenso, el cuarto de su carrera con ese club. Pero no iba a ser nada fácil. Ese primer año se quedaron en mitad de tabla, algo lejos del sueño. Aquel año en el que irrumpió el COVID en todo el mundo no pudo celebrarse ningún éxito deportivo. Al año siguiente sí, siendo campeón, como en el primero de los ascensos de Reis como futbolista.

Ahora, en el regreso a la élite, pero como técnico, la temporada le está costando. Tanto a él como el técnico del Greuther Fürth, Leitl, les está costando encontrar la tecla para dar a los suyos un halo de tranquilidad y confianza. Los resultados no llegan y la continuidad se centra en los malos resultados. Pero este año Reis lo disfruta tras la barrera. Ya no tiene que subir la banda o defender los ataques de los rivales. Ahora su misión es la de dirigir desde el banquillo, dar instrucciones e intentar sobrevivir en la máxima categoría, ante rivales muy superiores. Reis es el hombre de los cuatro ascensos, el que devolvió al Bochum a la élite después de muchos años vagando en la 2.Bundesliga. Una mala racha no le va a apartar del mapa a no ser que sea por motivos irreparables. Aunque esperan dar más de una sorpresa, es verdad que el inicio no ha sido el adecuado, pero el fútbol alemán tiene algo que otras ligas no tienen: paciencia, confianza y memoria.

Imagen de cabecera: @VfLBochum1848eV

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Thomas Reis se marchó de Frankfurt porque era joven y contaba con pocas oportunidades. El destino le llevó a Bochum, donde coincidió con Klaus Toppmöller, su último entrenador en el Eintracht. Ahí la misión que tenían era otra, devolver al club a la élite. No tardaron en conseguirlo. Ese año quedaron campeones de la 2.Bundesliga y Reis retornaba a la categoría por la que había pasado sin hacer ruido, con la intención de demostrar que había hueco para él, que ahí pretendía quedarse. Aquel año del regreso fueron a la heroica y acabaron en el quinto lugar, acompañando a Karlsruher, 1860 München y Schalke 04 a la Copa de la UEFA. Thomas era principalmente lateral izquierdo, pero a lo largo de su carrera también pudo jugar en diferentes posiciones del centro del campo o, incluso, de central y líbero. Aquella experiencia fue llegar y, como se dice coloquialmente, besar el santo.

En su nueva etapa, Reis había conseguido un ascenso y una clasificación europea en dos años, algo con lo que muchos sueñan, pero pocos son los que lo consiguen. En aquella participación europea superaron a Trabzonspor y Club Brujas, pero no pudieron avanzar en el duelo frente al Ajax, que dos años antes había quedado campeón de la Copa de Europa y mantenía algunos de los jugadores de aquel momento. Hasta ahí había llegado el sueño europeo del Bochum y le tocaba afrontar la realidad de la competición doméstica. Aunque consiguieron mantener la categoría, al año siguiente el descenso volvió a llevarse por delante al Bochum y, con él, caía otra vez Thomas Reis a la Segunda División, a pesar de haber tenido su mejor temporada en cuanto a las estadísticas, habiendo sumado cinco goles. Tocaba volver a remar y, en esta ocasión, no siendo un jugador tan importante como en otras ocasiones.

Su estancia en 2.Bundesliga duró, de nuevo, una sola temporada. En esta ocasión se quedaron a cuatro puntos de repetir el título de años atrás. Se lo había arrebatado el FC Köln. La secuencia volvió a repetirse una vez más. Primero descenso y luego ascenso. En 2003 le llegó el momento de despedirse. Su etapa se cerró en Bochum con tres ascensos y una participación europea, pero se vio ensombrecida por los dos descensos. Su nuevo destino fue el Augsburg que, por aquel entonces, estaba en Regionalliga. Rozó un nuevo ascenso en aquella ocasión. No era el Bochum. No era lo mismo, pero tampoco había que quitarle importancia, sino todo lo contrario, porque en aquel momento el conjunto bávaro era un conjunto que nunca había visto de cerca el fútbol profesional.

Tras retirarse en 2006, Thomas Reis se preparó para ver el fútbol desde otro punto de vista. Se reincorporó al Bochum como miembro del equipo de ojeadores del club en 2009 y, en 2011 cogió su primer puesto de entrenador, como técnico del equipo femenino. A partir de ahí, su paso por las inferiores, dirigiendo el juvenil y el Sub23. Luego se marchó a Wolfsburgo para dirigir al equipo juvenil de los Lobos, pero volvió en 2019, ya como máximo responsable técnico del primer equipo del Bochum. Era su nueva oportunidad para rememorar años pasados. Reis tenía ante sí la oportunidad de conseguir un nuevo ascenso, el cuarto de su carrera con ese club. Pero no iba a ser nada fácil. Ese primer año se quedaron en mitad de tabla, algo lejos del sueño. Aquel año en el que irrumpió el COVID en todo el mundo no pudo celebrarse ningún éxito deportivo. Al año siguiente sí, siendo campeón, como en el primero de los ascensos de Reis como futbolista.

Ahora, en el regreso a la élite, pero como técnico, la temporada le está costando. Tanto a él como el técnico del Greuther Fürth, Leitl, les está costando encontrar la tecla para dar a los suyos un halo de tranquilidad y confianza. Los resultados no llegan y la continuidad se centra en los malos resultados. Pero este año Reis lo disfruta tras la barrera. Ya no tiene que subir la banda o defender los ataques de los rivales. Ahora su misión es la de dirigir desde el banquillo, dar instrucciones e intentar sobrevivir en la máxima categoría, ante rivales muy superiores. Reis es el hombre de los cuatro ascensos, el que devolvió al Bochum a la élite después de muchos años vagando en la 2.Bundesliga. Una mala racha no le va a apartar del mapa a no ser que sea por motivos irreparables. Aunque esperan dar más de una sorpresa, es verdad que el inicio no ha sido el adecuado, pero el fútbol alemán tiene algo que otras ligas no tienen: paciencia, confianza y memoria.

Imagen de cabecera: @VfLBochum1848eV

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