_Fútbol Internacional

¿Seguís?

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96 04-02-2020

Una de las cosas que más nos insistían en las clases de la carrera era no titular ningún artículo con pregunta porque esto del periodismo está para dar respuestas y no lo contrario. Sin embargo, cuanto más tiempo pasa más dudas me surgen. Y las soluciones nunca acaban de ser definitivas. El Norwich City no es un colista normal, es igual de distinto que el chaval que hoy reniega ver la Isla de las Tentaciones por ver un documental sobre el Brexit. Juegan bien, atacan, pero no les da para salirse del descenso. No queremos que se vayan, pero los canaries, cada día que pasa, se acercan más al Championship. Y nosotros seguimos viendo la tele tranquilamente sin saber quién es Estefanía.

Leer la prensa local es una de las mejores terapias para descubrir qué es lo que sucede en el club. A los de Daniel Farke, que ascendieron a la Premier League este curso, les dicen que el romanticismo es bonito, plausible, pero que así no van a seguir un año más en la máxima categoría. Que se dejen de tonterías y florituras y busquen soluciones. Teemu Pukki se disfrazó de héroe a inicios de curso, pero sus números han caído a la vez que el Norwich se hundía en la tabla. Quedan lejos sus victorias ante Manchester City o Everton. Están ya a 7 puntos de la salvación.

“Sí, hemos rechazado 100 millones por Pukki”, bromeaba el técnico hace unos días. El finlandés, reconocido como el “Messi del Norwich” por el propio entrenador, es de esa estirpe de delanteros que necesita hablar el mismo idioma que sus mediapuntas, esa especie en extinción que el propio Word te marca en rojo, como si ya no existieran. Sabe cuándo debe alejarse del área para combinar con dos jugadores que están copando agendas de la mayoría de los conjuntos de la Premier League: Todd Cantwell y Emiliano Buendía. Sin embargo, solo Pukki y Cantwell han marcado más de un tanto esta temporada. Así es imposible edificar a un conjunto lejos de la quema.

El Norwich ascendió a la máxima categoría sin que nadie lo esperara con un estilo ofensivo, indefendible para el resto en el Championship. Por ello, no es de recibo narrar la famosa historieta de la teoría de la manta de los equipos de abajo: te tapas la cabeza y te quedan los pies al descubierto. Farke siempre ha querido atacar y defenderse con el balón, algo que ocurría a inicios de curso por la impresionante inercia que traían de la segunda categoría del fútbol inglés. Ese vigor acabó y a ellos ya solo les queda remontar un vuelo que cada día se antoja más complicado.

Gastaron 8 millones y supieron que iba a tocar sufrir para salvar la categoría. Sin embargo, los buenos números de los conjuntos de abajo, con el Aston Villa con 25 puntos marcando el último puesto de salvación, le dejan con la soga al cuello. Este año habrá que tocar las 40 unidades para mantenerse en la máxima categoría. ¿Lo conseguirán? Se supone que yo no debería preguntarlo, lo debería saber. Los medios locales siguen creyendo en la salvación. Si alguien quiere divertirse que se ponga al Norwich City en la televisión. Lo pasarán muy bien. De eso estoy seguro.

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Una de las cosas que más nos insistían en las clases de la carrera era no titular ningún artículo con pregunta porque esto del periodismo está para dar respuestas y no lo contrario. Sin embargo, cuanto más tiempo pasa más dudas me surgen. Y las soluciones nunca acaban de ser definitivas. El Norwich City no es un colista normal, es igual de distinto que el chaval que hoy reniega ver la Isla de las Tentaciones por ver un documental sobre el Brexit. Juegan bien, atacan, pero no les da para salirse del descenso. No queremos que se vayan, pero los canaries, cada día que pasa, se acercan más al Championship. Y nosotros seguimos viendo la tele tranquilamente sin saber quién es Estefanía.

Leer la prensa local es una de las mejores terapias para descubrir qué es lo que sucede en el club. A los de Daniel Farke, que ascendieron a la Premier League este curso, les dicen que el romanticismo es bonito, plausible, pero que así no van a seguir un año más en la máxima categoría. Que se dejen de tonterías y florituras y busquen soluciones. Teemu Pukki se disfrazó de héroe a inicios de curso, pero sus números han caído a la vez que el Norwich se hundía en la tabla. Quedan lejos sus victorias ante Manchester City o Everton. Están ya a 7 puntos de la salvación.

“Sí, hemos rechazado 100 millones por Pukki”, bromeaba el técnico hace unos días. El finlandés, reconocido como el “Messi del Norwich” por el propio entrenador, es de esa estirpe de delanteros que necesita hablar el mismo idioma que sus mediapuntas, esa especie en extinción que el propio Word te marca en rojo, como si ya no existieran. Sabe cuándo debe alejarse del área para combinar con dos jugadores que están copando agendas de la mayoría de los conjuntos de la Premier League: Todd Cantwell y Emiliano Buendía. Sin embargo, solo Pukki y Cantwell han marcado más de un tanto esta temporada. Así es imposible edificar a un conjunto lejos de la quema.

El Norwich ascendió a la máxima categoría sin que nadie lo esperara con un estilo ofensivo, indefendible para el resto en el Championship. Por ello, no es de recibo narrar la famosa historieta de la teoría de la manta de los equipos de abajo: te tapas la cabeza y te quedan los pies al descubierto. Farke siempre ha querido atacar y defenderse con el balón, algo que ocurría a inicios de curso por la impresionante inercia que traían de la segunda categoría del fútbol inglés. Ese vigor acabó y a ellos ya solo les queda remontar un vuelo que cada día se antoja más complicado.

Gastaron 8 millones y supieron que iba a tocar sufrir para salvar la categoría. Sin embargo, los buenos números de los conjuntos de abajo, con el Aston Villa con 25 puntos marcando el último puesto de salvación, le dejan con la soga al cuello. Este año habrá que tocar las 40 unidades para mantenerse en la máxima categoría. ¿Lo conseguirán? Se supone que yo no debería preguntarlo, lo debería saber. Los medios locales siguen creyendo en la salvación. Si alguien quiere divertirse que se ponga al Norwich City en la televisión. Lo pasarán muy bien. De eso estoy seguro.