_Otros

Rafa Cabeleira: «El periodismo actual es muy democrático, el lector te pone en tu sitio”

Adrián Lede @lede_b 27-05-2018

etiquetas:

Rafa Cabeleira (Campelo, 1977) es uno de los mejores columnistas del panorama nacional. Este año estrena libro, Alienación Indebida, donde se recogen sus mejores textos. Quedamos en A Madroa, donde se disputa el ya clásico derbi de Os Artistiñas, que este año tiene más emoción que un O Noso Derbi descafeinado por el descenso del Dépor y la irregular temporada del Celta. Cabeleira, con la zamarra blanquiazul brega en defensa con un look y un estilo de jugador de los años ochenta. Después de ayudar a conseguir la victoria deportivista, se da una ducha, se cambia y vuelve con esa pinta de guitarrista de grupo de rock alternativo y su inconfundible retranca gallega.

P: ¿Cuando decides cambiar la hostelería por el mundo del periodismo?

R.C: Es un doble acontecimiento, por un lado conozco personalmente a Tallón, a Jabois, a Rodrigo Cota y a otros periodistas de Pontevedra. Quedamos una noche a cenar y lo que te contaban de su vida era muy atractivo, yo tenía otra vida que era la hostelería, pero a los quince días se rompe porque soy un desastre y mi abuela me echa del negocio. Entonces estaba en esa tesitura de hacer algo en la vida, volver a hacer algo en lo que ya había fracasado o probar algo nuevo, y una de las cosas que me quedaba por probar era esto, lo de ponerme a escribir.

P: Hablas en el libro de una noche en la que intentaste hacer una versión del Café Gijón. ¿Cómo fue esa noche?

R.C: Esa noche fue peligrosa, imborrable. Fue la primera vez que coincidieron Tallón y Jabois, que no se conocían de nada. Cenamos allí, en mi restaurante. Acabamos bajando a Pontevedra y en un momento dado nos peleamos, luego nos reconciliamos. Fue todo muy bonito, me recordó a estas cosas que lees a veces de la generación perdida, que eran todos muy amigos pero también unos borrachos y acababan montando unos pollos espectaculares. La verdad es que fue tan bonita que dije: »a mí me gustaría ser uno de estos tíos».

P: Hablas de Tallón, de Jabois y de toda esta generación, ¿Por qué crees que ha salido esta camada de escritores gallegos tan buenos?

R.C: Yo creo que Galicia ya había exportado grandes columnistas, no creo que sea una cosa ahora muy puntual, lo que sí seguramente somos una generación que hemos cogido con fuerza este desarrollo de las redes sociales, que ayudan a dar mucha visibilidad. Casi todos somos buenos amigos y creo que practicamos incluso un poco de lobby y vamos tirando unos de otros. Luego tenemos un mascarón de proa que es Jabois, que es el que va tirando de todos. Si a eso le sumas que Tallón destapa el tarro de las esencias y saca un novelón como el que acaba de sacar, Nacho escribe Fariña y lo peta, poco a poco vamos sumando méritos a una generación que no tenía, hablo por mí, que no tenía ninguno (risas).

P: Tu empiezas con un blog y con Twitter vas ganando relevancia gracias a eso. ¿Cómo fue ese crecimiento?

R.C: Demasiado rápido por un lado y también inesperado por otro. Yo siempre he intentado llevarlo con naturalidad, me sigo sintiendo un poco farsante y tengo la sensación de que cualquier día alguien se va a enterar de que este no es mi sitio y me va a mandar a tomar por saco, pero bueno, mientras me dure lo voy a intentar aprovechar. Sí que es verdad que el crecimiento llega por las redes sociales, pero porque es como una cadena de favores, un día te lee alguien, al que lo lee alguien, al que lo lee alguien y un día te está leyendo la nueva jefa de deportes de El País, y te acaban contratando cuando tu creías que estabas escribiendo para cuatro amigos.

P: ¿Cómo fue esa llamada de El País?

R.C: Yo ni sabía que Amaia Iribar iba a ser la nueva jefa de El Páis, al principio me sonó un poco a broma. Después ví que no, que iba en serio, Amaia para mí es un amor, es como de la familia, es mi hada madrina que me sacó de la nada y me puso a hacer columnas en El Páis. Ella lee un artículo en mi blog cuando muere Luis Aragonés, dice que le gusta mucho, que le emociona, entonces cuando quiere afrontar cambios en la sección de deportes dice que yo soy una de las apuestas que va a hacer. A mí al principio me pareció una locura, pero ahí nos mantuvimos, de hecho Amaia ya no es la jefa de deportes y sigo ahí.

P: ¿Qué opinas de la gente que es muy crítica con los que ejercen la profesión de periodismo sin tener el título?

R.C: Cada uno tiene derecho a quejarse de lo que quiera, pero si tiene algo el periodismo hoy en día con internet es que es muy democrático, tú puedes enseñar los títulos que quieras, que después el que te va a poner en tu sitio es el lector. Luego viene algún licenciado y te llama intrusista y vale, quizás lo soy, pero a mí la gente me lee y mientras lo hagan yo seguiré escribiendo, les parezca bien a estos puristas o no les parezca bien.

P: Recuerdo una charla que disteis el año pasado en Santiago, donde había unos señores muy críticos con vuestro estilo de periodismo. Un amigo mío les respondió en ese momento que vosotros lo que hacíais era una cosa más creativa y más literaria.

R.C: En mi caso sí, pero en el caso de Nacho o Jabois son periodistas con todas las letras. Jabois no tiene la carrera, pero a mí que me digan cinco reporteros mejores que él en España, yo creo que no los hay.

P: ¿Qué opinas del momento del periodismo deportivo actual? ¿Crees que ha bajado el nivel?

R.C: Yo creo que no, para nada, se hacen cosas diferentes, en la vida todo es diferente. Están los que odian el fútbol moderno, la cocina moderna, la música moderna o el baile moderno, pues es lógico que también haya gente que odie el periodismo moderno. Yo creo que el periodismo es una consecuencia de la vida, todo se va adaptando a los cambios que se origina en el mundo. Algunos dicen que hay demasiada opinión, pero es que la gente consume opinión. La información hoy en día te llega por mil canales y al final muchas veces lo que valoras, más que una propia información en sí, es una visión diferente de esa noticia que tu ya has conocido por mil sitios. Por ejemplo, la crónica parlamentaria, tú hoy en día puedes verte prácticamente la sesión entera, lo que no vas a ver es que un Jabois o un Gistau, te lo cuente desde su punto de vista y eso es un valor añadido.

P: A la hora de ponerte a escribir, ¿cómo te inspiras? ¿Piensas el tema antes del partido?

R.C: No pienso nada hasta que me siento a escribir. Alguna vez si salgo a pasear por ahí, voy andando y se me ocurre alguna idea, hago una pequeña nota, pero normalmente no llevo nada pensado. Siento, leo las noticias, busco algo especial que contar y ahí empiezo a escribir. También por eso se me hace un proceso largo, hay muchos que escriben una columna en media hora y yo en menos de dos no creo que haya hecho ninguna.

P: ¿Te inspiran algunos autores? ¿Otros periodistas? 

R.C: Yo creo que al final bebes de lo que más lees, voy a pecar otra vez de endogámico  y  de lobbysta, pero yo leo mucho a Tallón, a Jabois, a De Lorenzo, leía mucho aquellas míticas crónicas de Xose Hermida. Vas cogiendo un poquito de todos, pero al final también lo que te hace ser diferente aunque vayas cogiendo de todos es ser capaz de mantener tu voz, tu estilo propio, el mío no digo que sea una maravilla, pero es el mío, el drama es cuando intentas ser alguien que no eres.

P: ¿Cómo surge la idea de este libro? 

R.C: La idea surge gracias a la editorial y a Eva Serrano, que es una persona súper inteligente y se da cuenta de que la única manera de que yo escriba un libro es que ya esté escrito.

P: Ahora que ya tienes un libro publicado, ¿te gustaría el día de mañana escribir un libro desde cero?

R.C: Sí, es como todo, tienes que ir aprendiendo el oficio, ir cogiendo disciplina, músculo como decimos nosotros y ahora ya me veo más capacitado para ponerme, pero primero vamos a acabar con la promoción de este y al final de año quizás nos pongamos a preparar uno nuevo.

P: Tú eres un columnista importante del Barça. ¿Qué tiene de especial ser de ese equipo?

R.C: Eres un sufridor de la hostia, tienes que tener algo de soñador y seguramente tienes que tener algo de enfermo mental, porque es duro ser del Barça. La gente asocia al Barça a un club ganador, a un club que es como el Madrid, pero eso es como muy reciente e incluso asi, en la época de triunfos, ser del Barça es muy duro porque siempre estamos llenos de conflictos interiores, ganamos la liga pero no nos gusta el estilo, si nos gusta el estilo resulta que no ganamos la copa, si no ganamos tres títulos ya no nos vale de nada. Yo creo que somos gente muy especial.

P: Esta temporada da la impresión de que va a haber gente que no esté satisfecha si el Madrid gana la Champions.

R.C: Yo creo que hay una parte del barcelonismo que es más antimadridista que culé, pero yo creo que hay otra parte del barcelonismo que yo reivindico, el culé moderno y creo que puedo incluirme entre ellos, que a nosotros lo que haga el Madrid nos la suda bastante. A nosotros lo que nos importa es el estilo, el arte. Veníamos de una época con Guardiola en la que ganabas, pero te admiraban, ahora ganamos pero yo no veo que nadie nos admire demasiado. No creo que ahora el Barça sea ahora mismo la pauta de juego que quieran imitar y yo quiero el pack completo, a mí me gustaba el pack completo.

P: Entonces en la época de Luis Enrique ya no te convencía demasiado…

R.C: No, el primer año empieza mal porque hay cambios que no encajan bien con la plantilla, acaba sucediendo aquel mítico incidente tras lo de Anoeta en el que Messi deja de ir a entrenar dos días, hay un mini debate dentro de la plantilla y al final por lo que sea, nunca lo sabremos, pero aquellos últimos meses que acaban con la consecución del triplete, el Barça recupera una esencia que había dejado atrás durante esos meses. A partir de ahí, con el triplete en la mano, Luis Enrique vuelve a meter mano en el equipo, sigue ganando pero ya no es aquel fútbol brillante, estético y coral que tenía el Barça.

P: ¿Quién te gustaría como entrenador del Barça para recuperar ese estilo?

R.C: Yo creo que es muy difícil imponer un estilo de juego a un club si desde arriba no cree todo el mundo en esa idea, que es la suerte que tuvo Guardiola con Laporta, que era un enamorado de Cruyff, quedaban mucho para cenar, lo tenía súper convencido de que el control del fútbol hay que dejárselo a gente del fútbol, de que había que cuidar la cantera… Al final son una serie de factores que consiguen dar un producto muy especial y ahora no se está cuidando nada. Desde la cantera, hasta los entrenadores de cantera, hasta los fichajes, ahora está Pep Segura que es el director técnico del equipo, y hasta no hace mucho estaba dando charlas en Inglaterra en las que explicaba que el futuro del fútbol es centro y remate, pues evidentemente ese hombre no puede ser nunca uno de los ideólogos de un estilo tan propio como el del Barça, por eso se va perdiendo.

P: ¿Para ti el gran culpable es esta directiva?

R.C: Sí, al final es como un barco, si un barco no pesca no es culpa del marinero, aquí va por grados, primero los directivos, luego los técnicos, luego el entrenador por no ser capaz de imponer su criterio y es todo una cascada de errores

P: ¿Alguna vez se han molestado por tus artículos en la directiva del Barça?

R.C: Alguna vez me tienen comentado que no les ha sentado bien alguna de las cosas que escribo, pero eso va en el oficio. También otras veces te llega que Guardiola te lee y que le gusta, unas veces te llega una buena y otras una mala.

P: Dices en el libro que de pequeño eras del Madrid.

R.C: Eso dice mi madre, yo la verdad no lo recuerdo del todo

P: Caes muy bien a los madridistas o esa impresión da en Twitter

R.C: Yo creo que es porque en el fondo yo me he criado rodeado de madridistas y me he acostumbrado a ser amigo de un madridista. Yo no siento nada en especial cuando el Madrid gana algo, tú me decías antes si el Madrid gana la Copa de Europa la felicidad no va a ser completa para el Barça; el noventa por ciento de mis amigos son del Madrid, yo prefiero ver contentos a mis amigos, tampoco se van a morir que es un partido de fútbol, durante el partido los vacilo pero si al final ganan pues me alegraré por ellos.

P: A mí me pasa lo mismo con el Celta, yo siendo de Dépor no me voy a morir por verlos ganar un título

R.C: Yo creo que ese ultrismo y esa realidad malentendida cuando antes se empiece a desterrar del fútbol mucho mejor

P: ¿No crees que al Barça le falta ese humor que tiene el Madrid? Por ejemplo en Twitter con el famoso contragafe de los madridistas.

R.C: Yo creo que el culé se lo toma demasiado en serio, tengo una teoría de que el culé en el fondo quiere ser como el Madrid, entonces se creen que el fútbol va de esto, de ser super serios y super conciencudos con todo y son casi como talibanes y por ahí no van los tiros, los tiros van por el madridismo faldicorto que se llaman ellos mismo, que son capaces de inventarse teorías como el contragafe, se van animando unos a otros, se lo pasan de maravilla, saben asumir bien las derrotas e incluso en la queja arbitral son capaces de hacerlo con humor y eso es de agradecer.

P: Es que Pablo Sobrado, Petrelli y compañía son dignos de admirar.

R.C: Pablo Sobrado es un crack, Petrelli es otro crack, Marketo Lari es otro crack, te podría decir mil, a mí me caen muy bien y hay algunos aficionados del Barça que me lo echan en cara, pero el problema lo tienen ellos, no lo tengo yo.

P: Decías que el odio es la gasolina del Madrid.

R.C: Hay gente importante en el Madrid que pensaba lo mismo, no voy a decir nombres pero decían este chico que ha escrito esto del Barça, esto es la verdad, esto es el Madrid.

P: Yo creo que el Madrid cuanto peor va y más caña le dan, es cuando mejor reacciona

R.C: Es muy mal enemigo para meterle el dedo en el ojo, hay que tenerle bien muerto. Había aquella canción de Siniestro Total, «Bailaré sobre tu tumba», al Madrid hay que estar muy seguro de que está muerto, sino te agarra por un pie y te acaba metiendo debajo.

P: Para terminar hablemos de tu admirado Guardiola, te hace el prólogo del libro, para ti sería algo espectacular.

R.C: Otro más cursi, te diría que es un sueño cumplido, yo no te lo diría porque nunca soñé con un escribir un libro, pero que tu ídolo como jugador, como entrenador y que ahora que das el salto acepte escribir un prólogo cuando no lo ha hecho con nadie más, es un gran honor.

P: ¿Os visteis una vez no?

R.C: Sí, en Lisboa, la charla increíble, el partido al día siguiente terrible al descanso ya perdían 2-0.

P: ¿Oporto-Bayern de Múnich era no?

R.C: Sí, ese día creo que Xabi Alonso aprendió la diferencia entre que Mateu Lahoz te pite con el Madrid a que te pite con un equipo de Guardiola.

P: ¿Tú que te consideras más guardiolista o más del Barça?

R.C: Más guardiolista.

P: Estos años eres un poco del City.

R.C: Sí, llega un momento que cuando conoces a tu ídolo y estableces una relación con él, de confianza y es como si tú eres muy del Barça y mañana tu hermano ficha por el Madrid, vas a ir con el Madrid, aunque suene muy antinatural. Yo si juega el City con el Barça voy a querer que gane el Barça, pero también voy a querer que gane el City. Para alguien que no se encuentre en una tesitura de elegir siempre va a ser muy fácil decir yo voy a ir siempre con el Barça. Tú vas a ir siempre con el Barça hasta que te encuentres es una tesitura de verdad que te haga dudar, un amigo, un familiar o alguien con quien tengas una relación especial, esta en un equipo que nunca pensaste que fueras a animar.

P: En tú último artículo hablabas del odio hacia Guardiola. ¿Por qué crees que se le tiene tanta manía en España?

R.C: No creo que sea solo una cuestión de España.

P: ¿Crees que es en general?

R.C: Le pasó en Alemania donde viejas glorias del Bayern como Matthaus, Beckenbauer, Kahn rajaron de él. En Inglaterra lo han hecho Colymore, Gerrard e incluso Gary Neville, después de lo que hizo en el Valencia, hay que tener cara. Es un tío que revoluciona el fútbol, que la gente que lleva muchos años en el fúbtol no son capaces de entender y eso es muy doloroso y en realidad los desmonta, ¿Cómo niegas tú todo lo que has estado haciendo durante cuarenta o cincuenta años como entrenador, como futbolista para ahora reconocer que este está haciendo algo que tú no supiste? Para esta gente tiene que ser muy duro asimilar eso.

P: Hay un prólogo de Guardiola en este libro. ¿Por qué no un libro sobre Guardiola el siguiente?

R.C: No, yo creo que de Guardiola todos los libros buenos que se podrían escribir ya se han escrito, estoy pensando en los de Martín Perarnau, de Guillem Balagué… yo no me atrevería a escribir sobre él, me conformo con que me dé su bendición.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Rafa Cabeleira (Campelo, 1977) es uno de los mejores columnistas del panorama nacional. Este año estrena libro, Alienación Indebida, donde se recogen sus mejores textos. Quedamos en A Madroa, donde se disputa el ya clásico derbi de Os Artistiñas, que este año tiene más emoción que un O Noso Derbi descafeinado por el descenso del Dépor y la irregular temporada del Celta. Cabeleira, con la zamarra blanquiazul brega en defensa con un look y un estilo de jugador de los años ochenta. Después de ayudar a conseguir la victoria deportivista, se da una ducha, se cambia y vuelve con esa pinta de guitarrista de grupo de rock alternativo y su inconfundible retranca gallega.

P: ¿Cuando decides cambiar la hostelería por el mundo del periodismo?

R.C: Es un doble acontecimiento, por un lado conozco personalmente a Tallón, a Jabois, a Rodrigo Cota y a otros periodistas de Pontevedra. Quedamos una noche a cenar y lo que te contaban de su vida era muy atractivo, yo tenía otra vida que era la hostelería, pero a los quince días se rompe porque soy un desastre y mi abuela me echa del negocio. Entonces estaba en esa tesitura de hacer algo en la vida, volver a hacer algo en lo que ya había fracasado o probar algo nuevo, y una de las cosas que me quedaba por probar era esto, lo de ponerme a escribir.

P: Hablas en el libro de una noche en la que intentaste hacer una versión del Café Gijón. ¿Cómo fue esa noche?

R.C: Esa noche fue peligrosa, imborrable. Fue la primera vez que coincidieron Tallón y Jabois, que no se conocían de nada. Cenamos allí, en mi restaurante. Acabamos bajando a Pontevedra y en un momento dado nos peleamos, luego nos reconciliamos. Fue todo muy bonito, me recordó a estas cosas que lees a veces de la generación perdida, que eran todos muy amigos pero también unos borrachos y acababan montando unos pollos espectaculares. La verdad es que fue tan bonita que dije: »a mí me gustaría ser uno de estos tíos».

P: Hablas de Tallón, de Jabois y de toda esta generación, ¿Por qué crees que ha salido esta camada de escritores gallegos tan buenos?

R.C: Yo creo que Galicia ya había exportado grandes columnistas, no creo que sea una cosa ahora muy puntual, lo que sí seguramente somos una generación que hemos cogido con fuerza este desarrollo de las redes sociales, que ayudan a dar mucha visibilidad. Casi todos somos buenos amigos y creo que practicamos incluso un poco de lobby y vamos tirando unos de otros. Luego tenemos un mascarón de proa que es Jabois, que es el que va tirando de todos. Si a eso le sumas que Tallón destapa el tarro de las esencias y saca un novelón como el que acaba de sacar, Nacho escribe Fariña y lo peta, poco a poco vamos sumando méritos a una generación que no tenía, hablo por mí, que no tenía ninguno (risas).

P: Tu empiezas con un blog y con Twitter vas ganando relevancia gracias a eso. ¿Cómo fue ese crecimiento?

R.C: Demasiado rápido por un lado y también inesperado por otro. Yo siempre he intentado llevarlo con naturalidad, me sigo sintiendo un poco farsante y tengo la sensación de que cualquier día alguien se va a enterar de que este no es mi sitio y me va a mandar a tomar por saco, pero bueno, mientras me dure lo voy a intentar aprovechar. Sí que es verdad que el crecimiento llega por las redes sociales, pero porque es como una cadena de favores, un día te lee alguien, al que lo lee alguien, al que lo lee alguien y un día te está leyendo la nueva jefa de deportes de El País, y te acaban contratando cuando tu creías que estabas escribiendo para cuatro amigos.

P: ¿Cómo fue esa llamada de El País?

R.C: Yo ni sabía que Amaia Iribar iba a ser la nueva jefa de El Páis, al principio me sonó un poco a broma. Después ví que no, que iba en serio, Amaia para mí es un amor, es como de la familia, es mi hada madrina que me sacó de la nada y me puso a hacer columnas en El Páis. Ella lee un artículo en mi blog cuando muere Luis Aragonés, dice que le gusta mucho, que le emociona, entonces cuando quiere afrontar cambios en la sección de deportes dice que yo soy una de las apuestas que va a hacer. A mí al principio me pareció una locura, pero ahí nos mantuvimos, de hecho Amaia ya no es la jefa de deportes y sigo ahí.

P: ¿Qué opinas de la gente que es muy crítica con los que ejercen la profesión de periodismo sin tener el título?

R.C: Cada uno tiene derecho a quejarse de lo que quiera, pero si tiene algo el periodismo hoy en día con internet es que es muy democrático, tú puedes enseñar los títulos que quieras, que después el que te va a poner en tu sitio es el lector. Luego viene algún licenciado y te llama intrusista y vale, quizás lo soy, pero a mí la gente me lee y mientras lo hagan yo seguiré escribiendo, les parezca bien a estos puristas o no les parezca bien.

P: Recuerdo una charla que disteis el año pasado en Santiago, donde había unos señores muy críticos con vuestro estilo de periodismo. Un amigo mío les respondió en ese momento que vosotros lo que hacíais era una cosa más creativa y más literaria.

R.C: En mi caso sí, pero en el caso de Nacho o Jabois son periodistas con todas las letras. Jabois no tiene la carrera, pero a mí que me digan cinco reporteros mejores que él en España, yo creo que no los hay.

P: ¿Qué opinas del momento del periodismo deportivo actual? ¿Crees que ha bajado el nivel?

R.C: Yo creo que no, para nada, se hacen cosas diferentes, en la vida todo es diferente. Están los que odian el fútbol moderno, la cocina moderna, la música moderna o el baile moderno, pues es lógico que también haya gente que odie el periodismo moderno. Yo creo que el periodismo es una consecuencia de la vida, todo se va adaptando a los cambios que se origina en el mundo. Algunos dicen que hay demasiada opinión, pero es que la gente consume opinión. La información hoy en día te llega por mil canales y al final muchas veces lo que valoras, más que una propia información en sí, es una visión diferente de esa noticia que tu ya has conocido por mil sitios. Por ejemplo, la crónica parlamentaria, tú hoy en día puedes verte prácticamente la sesión entera, lo que no vas a ver es que un Jabois o un Gistau, te lo cuente desde su punto de vista y eso es un valor añadido.

P: A la hora de ponerte a escribir, ¿cómo te inspiras? ¿Piensas el tema antes del partido?

R.C: No pienso nada hasta que me siento a escribir. Alguna vez si salgo a pasear por ahí, voy andando y se me ocurre alguna idea, hago una pequeña nota, pero normalmente no llevo nada pensado. Siento, leo las noticias, busco algo especial que contar y ahí empiezo a escribir. También por eso se me hace un proceso largo, hay muchos que escriben una columna en media hora y yo en menos de dos no creo que haya hecho ninguna.

P: ¿Te inspiran algunos autores? ¿Otros periodistas? 

R.C: Yo creo que al final bebes de lo que más lees, voy a pecar otra vez de endogámico  y  de lobbysta, pero yo leo mucho a Tallón, a Jabois, a De Lorenzo, leía mucho aquellas míticas crónicas de Xose Hermida. Vas cogiendo un poquito de todos, pero al final también lo que te hace ser diferente aunque vayas cogiendo de todos es ser capaz de mantener tu voz, tu estilo propio, el mío no digo que sea una maravilla, pero es el mío, el drama es cuando intentas ser alguien que no eres.

P: ¿Cómo surge la idea de este libro? 

R.C: La idea surge gracias a la editorial y a Eva Serrano, que es una persona súper inteligente y se da cuenta de que la única manera de que yo escriba un libro es que ya esté escrito.

P: Ahora que ya tienes un libro publicado, ¿te gustaría el día de mañana escribir un libro desde cero?

R.C: Sí, es como todo, tienes que ir aprendiendo el oficio, ir cogiendo disciplina, músculo como decimos nosotros y ahora ya me veo más capacitado para ponerme, pero primero vamos a acabar con la promoción de este y al final de año quizás nos pongamos a preparar uno nuevo.

P: Tú eres un columnista importante del Barça. ¿Qué tiene de especial ser de ese equipo?

R.C: Eres un sufridor de la hostia, tienes que tener algo de soñador y seguramente tienes que tener algo de enfermo mental, porque es duro ser del Barça. La gente asocia al Barça a un club ganador, a un club que es como el Madrid, pero eso es como muy reciente e incluso asi, en la época de triunfos, ser del Barça es muy duro porque siempre estamos llenos de conflictos interiores, ganamos la liga pero no nos gusta el estilo, si nos gusta el estilo resulta que no ganamos la copa, si no ganamos tres títulos ya no nos vale de nada. Yo creo que somos gente muy especial.

P: Esta temporada da la impresión de que va a haber gente que no esté satisfecha si el Madrid gana la Champions.

R.C: Yo creo que hay una parte del barcelonismo que es más antimadridista que culé, pero yo creo que hay otra parte del barcelonismo que yo reivindico, el culé moderno y creo que puedo incluirme entre ellos, que a nosotros lo que haga el Madrid nos la suda bastante. A nosotros lo que nos importa es el estilo, el arte. Veníamos de una época con Guardiola en la que ganabas, pero te admiraban, ahora ganamos pero yo no veo que nadie nos admire demasiado. No creo que ahora el Barça sea ahora mismo la pauta de juego que quieran imitar y yo quiero el pack completo, a mí me gustaba el pack completo.

P: Entonces en la época de Luis Enrique ya no te convencía demasiado…

R.C: No, el primer año empieza mal porque hay cambios que no encajan bien con la plantilla, acaba sucediendo aquel mítico incidente tras lo de Anoeta en el que Messi deja de ir a entrenar dos días, hay un mini debate dentro de la plantilla y al final por lo que sea, nunca lo sabremos, pero aquellos últimos meses que acaban con la consecución del triplete, el Barça recupera una esencia que había dejado atrás durante esos meses. A partir de ahí, con el triplete en la mano, Luis Enrique vuelve a meter mano en el equipo, sigue ganando pero ya no es aquel fútbol brillante, estético y coral que tenía el Barça.

P: ¿Quién te gustaría como entrenador del Barça para recuperar ese estilo?

R.C: Yo creo que es muy difícil imponer un estilo de juego a un club si desde arriba no cree todo el mundo en esa idea, que es la suerte que tuvo Guardiola con Laporta, que era un enamorado de Cruyff, quedaban mucho para cenar, lo tenía súper convencido de que el control del fútbol hay que dejárselo a gente del fútbol, de que había que cuidar la cantera… Al final son una serie de factores que consiguen dar un producto muy especial y ahora no se está cuidando nada. Desde la cantera, hasta los entrenadores de cantera, hasta los fichajes, ahora está Pep Segura que es el director técnico del equipo, y hasta no hace mucho estaba dando charlas en Inglaterra en las que explicaba que el futuro del fútbol es centro y remate, pues evidentemente ese hombre no puede ser nunca uno de los ideólogos de un estilo tan propio como el del Barça, por eso se va perdiendo.

P: ¿Para ti el gran culpable es esta directiva?

R.C: Sí, al final es como un barco, si un barco no pesca no es culpa del marinero, aquí va por grados, primero los directivos, luego los técnicos, luego el entrenador por no ser capaz de imponer su criterio y es todo una cascada de errores

P: ¿Alguna vez se han molestado por tus artículos en la directiva del Barça?

R.C: Alguna vez me tienen comentado que no les ha sentado bien alguna de las cosas que escribo, pero eso va en el oficio. También otras veces te llega que Guardiola te lee y que le gusta, unas veces te llega una buena y otras una mala.

P: Dices en el libro que de pequeño eras del Madrid.

R.C: Eso dice mi madre, yo la verdad no lo recuerdo del todo

P: Caes muy bien a los madridistas o esa impresión da en Twitter

R.C: Yo creo que es porque en el fondo yo me he criado rodeado de madridistas y me he acostumbrado a ser amigo de un madridista. Yo no siento nada en especial cuando el Madrid gana algo, tú me decías antes si el Madrid gana la Copa de Europa la felicidad no va a ser completa para el Barça; el noventa por ciento de mis amigos son del Madrid, yo prefiero ver contentos a mis amigos, tampoco se van a morir que es un partido de fútbol, durante el partido los vacilo pero si al final ganan pues me alegraré por ellos.

P: A mí me pasa lo mismo con el Celta, yo siendo de Dépor no me voy a morir por verlos ganar un título

R.C: Yo creo que ese ultrismo y esa realidad malentendida cuando antes se empiece a desterrar del fútbol mucho mejor

P: ¿No crees que al Barça le falta ese humor que tiene el Madrid? Por ejemplo en Twitter con el famoso contragafe de los madridistas.

R.C: Yo creo que el culé se lo toma demasiado en serio, tengo una teoría de que el culé en el fondo quiere ser como el Madrid, entonces se creen que el fútbol va de esto, de ser super serios y super conciencudos con todo y son casi como talibanes y por ahí no van los tiros, los tiros van por el madridismo faldicorto que se llaman ellos mismo, que son capaces de inventarse teorías como el contragafe, se van animando unos a otros, se lo pasan de maravilla, saben asumir bien las derrotas e incluso en la queja arbitral son capaces de hacerlo con humor y eso es de agradecer.

P: Es que Pablo Sobrado, Petrelli y compañía son dignos de admirar.

R.C: Pablo Sobrado es un crack, Petrelli es otro crack, Marketo Lari es otro crack, te podría decir mil, a mí me caen muy bien y hay algunos aficionados del Barça que me lo echan en cara, pero el problema lo tienen ellos, no lo tengo yo.

P: Decías que el odio es la gasolina del Madrid.

R.C: Hay gente importante en el Madrid que pensaba lo mismo, no voy a decir nombres pero decían este chico que ha escrito esto del Barça, esto es la verdad, esto es el Madrid.

P: Yo creo que el Madrid cuanto peor va y más caña le dan, es cuando mejor reacciona

R.C: Es muy mal enemigo para meterle el dedo en el ojo, hay que tenerle bien muerto. Había aquella canción de Siniestro Total, «Bailaré sobre tu tumba», al Madrid hay que estar muy seguro de que está muerto, sino te agarra por un pie y te acaba metiendo debajo.

P: Para terminar hablemos de tu admirado Guardiola, te hace el prólogo del libro, para ti sería algo espectacular.

R.C: Otro más cursi, te diría que es un sueño cumplido, yo no te lo diría porque nunca soñé con un escribir un libro, pero que tu ídolo como jugador, como entrenador y que ahora que das el salto acepte escribir un prólogo cuando no lo ha hecho con nadie más, es un gran honor.

P: ¿Os visteis una vez no?

R.C: Sí, en Lisboa, la charla increíble, el partido al día siguiente terrible al descanso ya perdían 2-0.

P: ¿Oporto-Bayern de Múnich era no?

R.C: Sí, ese día creo que Xabi Alonso aprendió la diferencia entre que Mateu Lahoz te pite con el Madrid a que te pite con un equipo de Guardiola.

P: ¿Tú que te consideras más guardiolista o más del Barça?

R.C: Más guardiolista.

P: Estos años eres un poco del City.

R.C: Sí, llega un momento que cuando conoces a tu ídolo y estableces una relación con él, de confianza y es como si tú eres muy del Barça y mañana tu hermano ficha por el Madrid, vas a ir con el Madrid, aunque suene muy antinatural. Yo si juega el City con el Barça voy a querer que gane el Barça, pero también voy a querer que gane el City. Para alguien que no se encuentre en una tesitura de elegir siempre va a ser muy fácil decir yo voy a ir siempre con el Barça. Tú vas a ir siempre con el Barça hasta que te encuentres es una tesitura de verdad que te haga dudar, un amigo, un familiar o alguien con quien tengas una relación especial, esta en un equipo que nunca pensaste que fueras a animar.

P: En tú último artículo hablabas del odio hacia Guardiola. ¿Por qué crees que se le tiene tanta manía en España?

R.C: No creo que sea solo una cuestión de España.

P: ¿Crees que es en general?

R.C: Le pasó en Alemania donde viejas glorias del Bayern como Matthaus, Beckenbauer, Kahn rajaron de él. En Inglaterra lo han hecho Colymore, Gerrard e incluso Gary Neville, después de lo que hizo en el Valencia, hay que tener cara. Es un tío que revoluciona el fútbol, que la gente que lleva muchos años en el fúbtol no son capaces de entender y eso es muy doloroso y en realidad los desmonta, ¿Cómo niegas tú todo lo que has estado haciendo durante cuarenta o cincuenta años como entrenador, como futbolista para ahora reconocer que este está haciendo algo que tú no supiste? Para esta gente tiene que ser muy duro asimilar eso.

P: Hay un prólogo de Guardiola en este libro. ¿Por qué no un libro sobre Guardiola el siguiente?

R.C: No, yo creo que de Guardiola todos los libros buenos que se podrían escribir ya se han escrito, estoy pensando en los de Martín Perarnau, de Guillem Balagué… yo no me atrevería a escribir sobre él, me conformo con que me dé su bendición.

etiquetas:

_Otros

10 días

Héctor Ruiz @HectorRuizPardo
06-10-2021

_FC Barcelona

Funambulismo

Cristina Caparrós @criscaparros
30-09-2021