_Sevilla

La frustración de Banega

José Gavilán @futbol_internac 02-05-2019

etiquetas:

La frustración es una de las reacciones más verdaderas del ser humano. Cuando las cosas van mal, la frustración nos lleva a incurrir en errores que en otras circunstancias serían imposibles de cometer. Lo de Banega ante el Girona fue fruto de la desesperación, al igual que la del aficionado pidiendo que el centrocampista argentino no vuelva a vestir nunca más la elástica sevillista. Pura frustración.

Éver Banega es el futbolista que más veces ha sido amonestado a lo largo de una temporada en de toda la historia del Sevilla Fútbol Club. 16 amarillas y dos rojas en La Liga, 22 amarillas si contamos todas las competiciones. Un dato realmente desmedido que nos revela cómo ha sido la temporada del internacional argentino. Sin embargo, siempre viene bien contextualizar los datos. En la primera mitad del curso, con Pablo Machín en el banquillo, los elogios a Banega fueron infinitos. El mundo se sorprendía con la capacidad que había descubierto el técnico soriano en el astro rosarino. De jugar como volante o como mediapunta, a hacerlo en la posición de pivote. Desde ahí, Éver comenzaba cada jugada de la forma más limpia posible y además era el hombre de cierre en la medular a la hora de defender. Durante un tiempo fue uno de los futbolistas con más recuperaciones de balón de la Liga a la vez que ejercía de creador de juego de un equipo que peleaba de tú a tú con el mismísimo FC Barcelona. No había dudas, su renovación era una prioridad.

Con el paso de la temporada y a medida que iba sumando partidos en sus piernas, Banega ha bajado el nivel. Pero claro, el de Rosario es el futbolista de campo con más minutos disputados del Sevilla Fútbol Club esta temporada. Éver ha jugado 300 minutos más que Ben Yedder, 500 más que Sarabia, 700 más que Jesús Navas o 1200 minutos más que, por ejemplo, Roque Mesa. Además, aún siendo un buen recuperador de balón, Banega siempre ha jugado con un futbolista al lado capaz de corregir los pases que falle el jugador que más debe arriesgar en esa faceta. Por talento, el argentino tiene que ser este último y no el que deba estar pendiente del error propio o del compañero. 

No, Banega no es leñero. No, no se equivoquen. Banega ha estado expuesto durante toda la temporada, cuando era el mejor del equipo y cuando fue expulsado ante el Girona de forma vergonzosa. Banega es el futbolista con más clarividencia del Sevilla y solo hay que rodearlo de jugadores que desempeñen las funciones más destructivas del fútbol para liberar el ingenio del argentino. Quizás hemos acabado aquí por un problema de autocontrol de su frustración, o quizás sea un problema táctico o físico y cuya responsabilidad recaiga más en el entrenador que en el propio futbolista. Lo único que tengo claro es que el Sevilla necesita más Banegas y menos Amadous, aunque todos los perfiles son necesarios.  

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

La frustración es una de las reacciones más verdaderas del ser humano. Cuando las cosas van mal, la frustración nos lleva a incurrir en errores que en otras circunstancias serían imposibles de cometer. Lo de Banega ante el Girona fue fruto de la desesperación, al igual que la del aficionado pidiendo que el centrocampista argentino no vuelva a vestir nunca más la elástica sevillista. Pura frustración.

Éver Banega es el futbolista que más veces ha sido amonestado a lo largo de una temporada en de toda la historia del Sevilla Fútbol Club. 16 amarillas y dos rojas en La Liga, 22 amarillas si contamos todas las competiciones. Un dato realmente desmedido que nos revela cómo ha sido la temporada del internacional argentino. Sin embargo, siempre viene bien contextualizar los datos. En la primera mitad del curso, con Pablo Machín en el banquillo, los elogios a Banega fueron infinitos. El mundo se sorprendía con la capacidad que había descubierto el técnico soriano en el astro rosarino. De jugar como volante o como mediapunta, a hacerlo en la posición de pivote. Desde ahí, Éver comenzaba cada jugada de la forma más limpia posible y además era el hombre de cierre en la medular a la hora de defender. Durante un tiempo fue uno de los futbolistas con más recuperaciones de balón de la Liga a la vez que ejercía de creador de juego de un equipo que peleaba de tú a tú con el mismísimo FC Barcelona. No había dudas, su renovación era una prioridad.

Con el paso de la temporada y a medida que iba sumando partidos en sus piernas, Banega ha bajado el nivel. Pero claro, el de Rosario es el futbolista de campo con más minutos disputados del Sevilla Fútbol Club esta temporada. Éver ha jugado 300 minutos más que Ben Yedder, 500 más que Sarabia, 700 más que Jesús Navas o 1200 minutos más que, por ejemplo, Roque Mesa. Además, aún siendo un buen recuperador de balón, Banega siempre ha jugado con un futbolista al lado capaz de corregir los pases que falle el jugador que más debe arriesgar en esa faceta. Por talento, el argentino tiene que ser este último y no el que deba estar pendiente del error propio o del compañero. 

No, Banega no es leñero. No, no se equivoquen. Banega ha estado expuesto durante toda la temporada, cuando era el mejor del equipo y cuando fue expulsado ante el Girona de forma vergonzosa. Banega es el futbolista con más clarividencia del Sevilla y solo hay que rodearlo de jugadores que desempeñen las funciones más destructivas del fútbol para liberar el ingenio del argentino. Quizás hemos acabado aquí por un problema de autocontrol de su frustración, o quizás sea un problema táctico o físico y cuya responsabilidad recaiga más en el entrenador que en el propio futbolista. Lo único que tengo claro es que el Sevilla necesita más Banegas y menos Amadous, aunque todos los perfiles son necesarios.  

etiquetas:

_Sevilla

Dicen que nunca se rinde

Marcos Pimentel @PimenMarcos77
28-04-2021

_Sevilla

«Querida afición …»

Alberto López Frau @alberlopezfrau
17-02-2021