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La fe inquebrantable de Facu Campazzo

Rubén Baez @Superbabel 26-11-2020

Cuando hace poco más de seis años Facundo Campazzo aterrizó en España, poca gente se imaginó la trascendencia que el base tendría en el baloncesto español. Sobre todo, los aficionados del Real Madrid y del UCAM Murcia, equipos donde el argentino ha dejado una huella que va a ser difícil olvidar. Esa unión de talento, trabajo y entrega pocas veces se da y cuando lo hace, la comunión con el público es muy especial.

La primera temporada después de dar el salto desde Peñarol, donde demostró su talento llevando al equipo a ganar varios títulos, no fue fácil para Facu. Un año de adaptación en el Real Madrid a la sombra de Sergio Rodríguez y Sergio Llull que fue exitoso a nivel colectivo (campeón de Supercopa, Copa, Euroliga y ACB), pero de escaso protagonismo a nivel individual. Eso sí, un aprendizaje fundamental a las órdenes de Laso para lo que el futuro le depararía.

Cesión al UCAM Murcia

Para su segundo año en Europa, tanto club como jugador decidieron que lo mejor para progresar era sumar minutos y responsabilidades en otro equipo de menores aspiraciones. Ahí apareció en escena el UCAM Murcia, que de la mano de su director general Alejandro Gómez consiguió cerrar la cesión de uno de los jóvenes con más talento de todo el panorama europeo.

Lo de Campazzo y el conjunto universitario fue amor a primera vista. El carácter del base y las ganas de mejorar casaron con un proyecto que quería crecer con la llegada al banquillo de Fotis Katsikaris. 

Bajó la dirección del griego y con Facu como su extensión en la pista, el UCAM realizó la mejor temporada de su historia, clasificándose para playoffs por primera vez. Hecho que, además, también significó la primera participación europea del club.

El destino quiso que la temporada terminase con un enfrentamiento en las eliminatorias por el título entre el UCAM Murcia y el Real Madrid. Campazzo lideró a los suyos a, incluso, ganarle un partido al equipo propietario de sus derechos. El curso terminó con unas sensaciones inmejorables y con un adiós que parecía definitivo.

Pese al buen hacer del argentino en el equipo murciano, el Real Madrid decidió cederle de nuevo y qué mejor sitio que en el que ya había brillado. La segunda temporada de Campazzo en el UCAM, pese al mal comienzo del equipo compaginando liga ACB y EuroCup, fue la de su confirmación. Con la vuelta de Katsikaris, que había partido en verano, todo empezó a fluir de nuevo y se vio que Facu estaba preparado para retos mayores.

Retorno al Madrid

Con un rendimiento indiscutible en sus dos años en Murcia, la vuelta de Campazzo al Madrid era obligada. De nuevo, una feroz competencia con Sergio Llull y la joven sensación Luka Dončić. Pero antes de empezar la temporada llegó la grave lesión del balear, por lo que la importancia de Facu se acrecentó de manera brusca.

Esa temporada 17/18 que comenzó de manera dolorosa terminó de la mejor manera posible: ganando Euroliga y ACB. Además, ese curso sirvió para realizar de manera natural el traspaso de poderes entre Dončić y Campazzo. El esloveno dejó atrás su inolvidable etapa en el club blanco para dar el salto a la NBA y el argentino se convirtió en el líder indiscutible del equipo.

Con un Sergio Llull que ha tardado un tiempo en conocerse a si mismo después de la lesión, Facu ha sido el faro del conjunto de Laso y junto a Tavares ha formado una de las mejores duplas de Europa. Ha dominando y ha hecho disfrutar al aficionado con acciones increíbles.

El legado de Campazzo en el Real Madrid es de diez títulos, siendo elegido MVP en cuatro de ellos. El argentino deja España como mejor jugador de la Copa (2020), dos veces de la Supercopa (2019 y 2020) y una vez del playoff de la Liga Endesa (2019); y con la sensación de estar en su momento de mayor dominio.

Salto a la NBA

Pero si algo caracteriza a Facu es su fe y sus ganas de crecer. Lo demostró en el UCAM Murcia, también lo hizo en el Real Madrid y, por supuesto, con la selección argentina. Con el combinado nacional ha tenido que vivir una época complicada de transición entre la mejor generación de la historia de su país y el relevo generacional. Y, con permiso del eterno Scola, ha conseguido llevar a Argentina a la final de un mundial.

El siguiente paso era el de conseguir el sueño de un niño: jugar en la NBA. Y lo va a conseguir. Las circunstancias no han sido las idóneas porque, como todos sabemos, el calendario entre la NBA y el baloncesto FIBA se ha visto descompensado a causa de la pandemia. Aun así, Facu no ha perdido la fe y ha sabido jugar bien sus cartas para conseguir un contrato con uno de los equipos de moda como son los Denver Nuggets.

Con el riesgo de poner en peligro su futuro en Estados Unidos muchos podrían haber pensado en no comenzar la temporada 20/21. Era hasta algo lógico. Pero, más allá de temas contractuales, Campazzo no es así. Lo ha dado todo hasta el último partido con el Real Madrid y eso le honra. Ahora el reto es adaptarse lo más rápido posible a la exigente dinámica NBA y a un equipo ya formado.

El proyecto de los Nuggets se encuentra en un punto avanzado con jugadores como Murray y Jokić, que son dos de los mejores de la liga en sus puestos. Es con el serbio con el que Facu puede formar una gran sociedad. El pívot es un jugador muy especial y que en muchas ocasiones actúa casi de base en los ataques de su equipo, pero también es un finalizador excelso como pocos en la liga. Y ahí es donde Campazzo deberá sacar su magia para convertir eso en una peligrosa sociedad en el P&R.

La competencia será dura, como ya lo fue en el Madrid, pero seguro que Campazzo trabajará lo más duro posible para hacerse un hueco en la rotación. Y se lo hará. Y será importante. Como lo termina siendo siempre en sus equipos. Ha nacido para eso y nosotros estaremos al otro lado de la TV para disfrutar del argentino como si fuera uno de los nuestros.

Imagen de cabecera: Justin Setterfield/Getty Images

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Cuando hace poco más de seis años Facundo Campazzo aterrizó en España, poca gente se imaginó la trascendencia que el base tendría en el baloncesto español. Sobre todo, los aficionados del Real Madrid y del UCAM Murcia, equipos donde el argentino ha dejado una huella que va a ser difícil olvidar. Esa unión de talento, trabajo y entrega pocas veces se da y cuando lo hace, la comunión con el público es muy especial.

La primera temporada después de dar el salto desde Peñarol, donde demostró su talento llevando al equipo a ganar varios títulos, no fue fácil para Facu. Un año de adaptación en el Real Madrid a la sombra de Sergio Rodríguez y Sergio Llull que fue exitoso a nivel colectivo (campeón de Supercopa, Copa, Euroliga y ACB), pero de escaso protagonismo a nivel individual. Eso sí, un aprendizaje fundamental a las órdenes de Laso para lo que el futuro le depararía.

Cesión al UCAM Murcia

Para su segundo año en Europa, tanto club como jugador decidieron que lo mejor para progresar era sumar minutos y responsabilidades en otro equipo de menores aspiraciones. Ahí apareció en escena el UCAM Murcia, que de la mano de su director general Alejandro Gómez consiguió cerrar la cesión de uno de los jóvenes con más talento de todo el panorama europeo.

Lo de Campazzo y el conjunto universitario fue amor a primera vista. El carácter del base y las ganas de mejorar casaron con un proyecto que quería crecer con la llegada al banquillo de Fotis Katsikaris. 

Bajó la dirección del griego y con Facu como su extensión en la pista, el UCAM realizó la mejor temporada de su historia, clasificándose para playoffs por primera vez. Hecho que, además, también significó la primera participación europea del club.

El destino quiso que la temporada terminase con un enfrentamiento en las eliminatorias por el título entre el UCAM Murcia y el Real Madrid. Campazzo lideró a los suyos a, incluso, ganarle un partido al equipo propietario de sus derechos. El curso terminó con unas sensaciones inmejorables y con un adiós que parecía definitivo.

Pese al buen hacer del argentino en el equipo murciano, el Real Madrid decidió cederle de nuevo y qué mejor sitio que en el que ya había brillado. La segunda temporada de Campazzo en el UCAM, pese al mal comienzo del equipo compaginando liga ACB y EuroCup, fue la de su confirmación. Con la vuelta de Katsikaris, que había partido en verano, todo empezó a fluir de nuevo y se vio que Facu estaba preparado para retos mayores.

Retorno al Madrid

Con un rendimiento indiscutible en sus dos años en Murcia, la vuelta de Campazzo al Madrid era obligada. De nuevo, una feroz competencia con Sergio Llull y la joven sensación Luka Dončić. Pero antes de empezar la temporada llegó la grave lesión del balear, por lo que la importancia de Facu se acrecentó de manera brusca.

Esa temporada 17/18 que comenzó de manera dolorosa terminó de la mejor manera posible: ganando Euroliga y ACB. Además, ese curso sirvió para realizar de manera natural el traspaso de poderes entre Dončić y Campazzo. El esloveno dejó atrás su inolvidable etapa en el club blanco para dar el salto a la NBA y el argentino se convirtió en el líder indiscutible del equipo.

Con un Sergio Llull que ha tardado un tiempo en conocerse a si mismo después de la lesión, Facu ha sido el faro del conjunto de Laso y junto a Tavares ha formado una de las mejores duplas de Europa. Ha dominando y ha hecho disfrutar al aficionado con acciones increíbles.

El legado de Campazzo en el Real Madrid es de diez títulos, siendo elegido MVP en cuatro de ellos. El argentino deja España como mejor jugador de la Copa (2020), dos veces de la Supercopa (2019 y 2020) y una vez del playoff de la Liga Endesa (2019); y con la sensación de estar en su momento de mayor dominio.

Salto a la NBA

Pero si algo caracteriza a Facu es su fe y sus ganas de crecer. Lo demostró en el UCAM Murcia, también lo hizo en el Real Madrid y, por supuesto, con la selección argentina. Con el combinado nacional ha tenido que vivir una época complicada de transición entre la mejor generación de la historia de su país y el relevo generacional. Y, con permiso del eterno Scola, ha conseguido llevar a Argentina a la final de un mundial.

El siguiente paso era el de conseguir el sueño de un niño: jugar en la NBA. Y lo va a conseguir. Las circunstancias no han sido las idóneas porque, como todos sabemos, el calendario entre la NBA y el baloncesto FIBA se ha visto descompensado a causa de la pandemia. Aun así, Facu no ha perdido la fe y ha sabido jugar bien sus cartas para conseguir un contrato con uno de los equipos de moda como son los Denver Nuggets.

Con el riesgo de poner en peligro su futuro en Estados Unidos muchos podrían haber pensado en no comenzar la temporada 20/21. Era hasta algo lógico. Pero, más allá de temas contractuales, Campazzo no es así. Lo ha dado todo hasta el último partido con el Real Madrid y eso le honra. Ahora el reto es adaptarse lo más rápido posible a la exigente dinámica NBA y a un equipo ya formado.

El proyecto de los Nuggets se encuentra en un punto avanzado con jugadores como Murray y Jokić, que son dos de los mejores de la liga en sus puestos. Es con el serbio con el que Facu puede formar una gran sociedad. El pívot es un jugador muy especial y que en muchas ocasiones actúa casi de base en los ataques de su equipo, pero también es un finalizador excelso como pocos en la liga. Y ahí es donde Campazzo deberá sacar su magia para convertir eso en una peligrosa sociedad en el P&R.

La competencia será dura, como ya lo fue en el Madrid, pero seguro que Campazzo trabajará lo más duro posible para hacerse un hueco en la rotación. Y se lo hará. Y será importante. Como lo termina siendo siempre en sus equipos. Ha nacido para eso y nosotros estaremos al otro lado de la TV para disfrutar del argentino como si fuera uno de los nuestros.

Imagen de cabecera: Justin Setterfield/Getty Images

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Un jugador para dominarlos a todos

Gonzalo de Melo @gonzalodemelo
01-08-2022