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La calma tras la tormenta

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 21-12-2021

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Bundesliga

La Bundesliga cerró sus puertas por este año y dejó tras de sí muchas cosas que comentar, pero no solo de las competiciones nacionales sino, también, de la participación germana en el viejo continente, a destacar más por lo negativo que por lo positivo. Y sí, ha sido negativo porque solo tres de los siete representantes cumplieron con las expectativas. Los otros cuatro, entre deslices y poca experiencia, se dejaron llevar y cayeron por el tobogán. Quedaron eliminados dos, Wolfsburg y Union Berlin, que tuvieron alguna opción de clasificarse hasta la última jornada, pero no lo aprovecharon. Los berlineses iban a verlas venir y a disfrutar del momento, pero su gran reto era poder competir. Los Lobos, en cambio, en un grupo igualado de Champions en el que todo podía pasar, el cambio de van Bommel a Kohfeldt pasó factura y ninguno supo reconducir la situación.

En la Europa League cumplieron, con creces, los dos representantes, clasificándose como primeros de grupo tanto Eintracht Frankfurt como Bayer Leverkusen. A ellos se les unirán, en febrero, las dos grandes decepciones de la temporada, Borussia Dortmund y RB Leipzig. Situación difícil la que atraviesan. Y, aunque aún deben pasar una especie de paso intermedio para acceder a la competición, el daño ya está hecho y, ahora, ganar se convierte en una obligación. Como contraste a estos clubes queda el de siempre, el Bayern, con una clasificación intratable, de récord. Un pleno tan solvente que decir que han tenido algún inconveniente resulta hasta insultante. Pero sí, lo han tenido, con la baja de Joshua Kimmich. Por todos es bien sabido que un caminante, si va solo por la montaña, sin brújula, se pierde, va dando tumbos. Y eso le ha pasado a los bávaros. Sin embargo, a diferencia del resto, el equipo es tan contundente que puede resolverlo casi sin sudar, aunque a veces le cueste y no lo consiga.

En DFB Pokal han pasado dos rondas y varios han sido los que tuvieron que hacer las maletas. El Wolfsburg fue de los primeros, por un error garrafal de Mark van Bommel, que se pasó con los cambios y una reclamación tumbó en los despachos la clasificación que los de verde habían ganado sobre el campo. También se marchó pronto el Eintracht de Glasner, sorprendido por un Waldhof Mannheim. Y ahí no acabó la cosa. En el siguiente capítulo dijeron adiós clubes europeos como Leverkusen, sorprendido en su propia casa frente al Karlsruher. O el Bayern de Nagelsmann, que con un once titular ‘casi’ habitual, naufragó en el Borussia Park, encajando un contundente 5-0 sin haber cumplido la hora de encuentro. Y en la primera ronda se deshizo, con un contundente 0-12, de un club humilde del norte del país, el Bremer, que compite más abajo de la Regionalliga. Hasta siete son los clubes de la Bundesliga que ya se han despedido de la Copa con solo dos rondas disputadas.

Pero vamos a lo grande, a la liga. De nuevo, como ya sucediera en la 2012-13, el Greuther Fürth es candidato al descenso, pero a diferencia de aquella ocasión, esta vez opta a portar el dudoso honor de ser el peor equipo de la historia de la competición, aunque en las últimas jornadas haya conseguido, incluso, su primera victoria en Bundesliga como local tras 24 partidos. Fue toda una fiesta. Por encima de ellos la lucha está ahora mismo entre Arminia Bielefeld, Stuttgart y Augsburg, clubes a los que les está costando mucho puntuar, pero que han conseguido alguna gesta en esta campaña, como lo fue la victoria de los de Weinzierl (una más) frente al Bayern o la de los de Matarazzo en el Volkswagen Arena. No muy lejos de estos tres hay dos equipos que se han convertido en dos de las grandes decepciones de la temporada. Wolfsburg y Mönchengladbach no funcionan. La apuesta por Mark van Bommel salió errónea, a pesar del inicio y, para los Potros, el último mes ha sido un auténtico drama, aunque los meses anteriores tampoco consiguieron brillar. El caso contrario es el del recién ascendido Bochum que, a pesar de ser ‘nuevo’ ha conseguido plantar cara en muchos partidos y dejar a varios clubes por debajo entre ellos y la zona peligrosa.

Hay otras grandes decepciones que a más de uno alegran. Por una parte, el Hertha BSC, ese proyecto que invierte y quiere volver a Europa por la puerta grande, pero que se le cierra la puerta en las narices. Y a eso hay que sumarle que el Union ha jugado en su casa los partidos de la Conference League como local. Una doble y relativa humillación. El otro club herido es el más odiado del país, el RB Leipzig, que tras la salida de Nagelsmann ha naufragado en la liga y saboreado lo que es la dureza de una competición en la que se mal acostumbraron a estar en lo alto desde el principio. La apuesta por Jesse Marsch no funcionó y ahora llega Domenico Tedesco para intentar enderezar el rumbo.

Por arriba, el de siempre. El Bayern se hizo con el título ‘ficticio’ de campeón de invierno gracias a la débil defensa de un Dortmund plagado de bajas y a una ausencia de Erling Braut Haaland que fue, milagrosamente, más corta de lo que se pensaba. Si antes era difícil desbancar al todopoderoso club bávaro, ahora la misión es casi imposible. La lucha estará desde la tercera a la sexta o séptima plaza, porque los de Marco Rose navegan casi en solitario por la segunda posición. El Bayern parece un fórmula uno y sus perseguidores se comportan como karts, con motor, pero sin la suficiente potencia para pillarles.

Sí habría que destacar a otros. Por ejemplo, al SC Freiburg de Christian Streich, que es el tercero de la lista. A pocos días de cumplir una década al frente del banquillo del club de la Selva Negra, Streich hace lo que sabe, su trabajo. Sin tener estrellas como podrían tener otros, lo que destaca en Friburgo es el bloque. Que todos vayan a una. La temporada del cambio de casa puede ser histórica si mantienen el nivel. Otro lado en el que sonríen es Sinsheim, donde Sebastian Hoeneß ha conseguido, por fin, dar regularidad a los suyos y, por ello, llegó la buena racha que les colocó en los primeros puestos.

Así ha sido la primera vuelta en clave alemana. Unos meses de sonrisas y lágrimas, de récords y goles, del regreso del silencio en las gradas, de las ausencias y las polémicas provocadas por el coronavirus y las vacunas. El fútbol alemán, incluso, se planteó parar de nuevo, pero se han dado una tregua. Ahora queda la segunda vuelta y mucho por decidir. Sin el Bayern en Copa se vuelve a abrir el abanico y, en Europa, habrá que ver quién se mantiene en el camino del éxito y quién tiene una segunda oportunidad.

Imagen de cabecera: Bundesliga

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La Bundesliga cerró sus puertas por este año y dejó tras de sí muchas cosas que comentar, pero no solo de las competiciones nacionales sino, también, de la participación germana en el viejo continente, a destacar más por lo negativo que por lo positivo. Y sí, ha sido negativo porque solo tres de los siete representantes cumplieron con las expectativas. Los otros cuatro, entre deslices y poca experiencia, se dejaron llevar y cayeron por el tobogán. Quedaron eliminados dos, Wolfsburg y Union Berlin, que tuvieron alguna opción de clasificarse hasta la última jornada, pero no lo aprovecharon. Los berlineses iban a verlas venir y a disfrutar del momento, pero su gran reto era poder competir. Los Lobos, en cambio, en un grupo igualado de Champions en el que todo podía pasar, el cambio de van Bommel a Kohfeldt pasó factura y ninguno supo reconducir la situación.

En la Europa League cumplieron, con creces, los dos representantes, clasificándose como primeros de grupo tanto Eintracht Frankfurt como Bayer Leverkusen. A ellos se les unirán, en febrero, las dos grandes decepciones de la temporada, Borussia Dortmund y RB Leipzig. Situación difícil la que atraviesan. Y, aunque aún deben pasar una especie de paso intermedio para acceder a la competición, el daño ya está hecho y, ahora, ganar se convierte en una obligación. Como contraste a estos clubes queda el de siempre, el Bayern, con una clasificación intratable, de récord. Un pleno tan solvente que decir que han tenido algún inconveniente resulta hasta insultante. Pero sí, lo han tenido, con la baja de Joshua Kimmich. Por todos es bien sabido que un caminante, si va solo por la montaña, sin brújula, se pierde, va dando tumbos. Y eso le ha pasado a los bávaros. Sin embargo, a diferencia del resto, el equipo es tan contundente que puede resolverlo casi sin sudar, aunque a veces le cueste y no lo consiga.

En DFB Pokal han pasado dos rondas y varios han sido los que tuvieron que hacer las maletas. El Wolfsburg fue de los primeros, por un error garrafal de Mark van Bommel, que se pasó con los cambios y una reclamación tumbó en los despachos la clasificación que los de verde habían ganado sobre el campo. También se marchó pronto el Eintracht de Glasner, sorprendido por un Waldhof Mannheim. Y ahí no acabó la cosa. En el siguiente capítulo dijeron adiós clubes europeos como Leverkusen, sorprendido en su propia casa frente al Karlsruher. O el Bayern de Nagelsmann, que con un once titular ‘casi’ habitual, naufragó en el Borussia Park, encajando un contundente 5-0 sin haber cumplido la hora de encuentro. Y en la primera ronda se deshizo, con un contundente 0-12, de un club humilde del norte del país, el Bremer, que compite más abajo de la Regionalliga. Hasta siete son los clubes de la Bundesliga que ya se han despedido de la Copa con solo dos rondas disputadas.

Pero vamos a lo grande, a la liga. De nuevo, como ya sucediera en la 2012-13, el Greuther Fürth es candidato al descenso, pero a diferencia de aquella ocasión, esta vez opta a portar el dudoso honor de ser el peor equipo de la historia de la competición, aunque en las últimas jornadas haya conseguido, incluso, su primera victoria en Bundesliga como local tras 24 partidos. Fue toda una fiesta. Por encima de ellos la lucha está ahora mismo entre Arminia Bielefeld, Stuttgart y Augsburg, clubes a los que les está costando mucho puntuar, pero que han conseguido alguna gesta en esta campaña, como lo fue la victoria de los de Weinzierl (una más) frente al Bayern o la de los de Matarazzo en el Volkswagen Arena. No muy lejos de estos tres hay dos equipos que se han convertido en dos de las grandes decepciones de la temporada. Wolfsburg y Mönchengladbach no funcionan. La apuesta por Mark van Bommel salió errónea, a pesar del inicio y, para los Potros, el último mes ha sido un auténtico drama, aunque los meses anteriores tampoco consiguieron brillar. El caso contrario es el del recién ascendido Bochum que, a pesar de ser ‘nuevo’ ha conseguido plantar cara en muchos partidos y dejar a varios clubes por debajo entre ellos y la zona peligrosa.

Hay otras grandes decepciones que a más de uno alegran. Por una parte, el Hertha BSC, ese proyecto que invierte y quiere volver a Europa por la puerta grande, pero que se le cierra la puerta en las narices. Y a eso hay que sumarle que el Union ha jugado en su casa los partidos de la Conference League como local. Una doble y relativa humillación. El otro club herido es el más odiado del país, el RB Leipzig, que tras la salida de Nagelsmann ha naufragado en la liga y saboreado lo que es la dureza de una competición en la que se mal acostumbraron a estar en lo alto desde el principio. La apuesta por Jesse Marsch no funcionó y ahora llega Domenico Tedesco para intentar enderezar el rumbo.

Por arriba, el de siempre. El Bayern se hizo con el título ‘ficticio’ de campeón de invierno gracias a la débil defensa de un Dortmund plagado de bajas y a una ausencia de Erling Braut Haaland que fue, milagrosamente, más corta de lo que se pensaba. Si antes era difícil desbancar al todopoderoso club bávaro, ahora la misión es casi imposible. La lucha estará desde la tercera a la sexta o séptima plaza, porque los de Marco Rose navegan casi en solitario por la segunda posición. El Bayern parece un fórmula uno y sus perseguidores se comportan como karts, con motor, pero sin la suficiente potencia para pillarles.

Sí habría que destacar a otros. Por ejemplo, al SC Freiburg de Christian Streich, que es el tercero de la lista. A pocos días de cumplir una década al frente del banquillo del club de la Selva Negra, Streich hace lo que sabe, su trabajo. Sin tener estrellas como podrían tener otros, lo que destaca en Friburgo es el bloque. Que todos vayan a una. La temporada del cambio de casa puede ser histórica si mantienen el nivel. Otro lado en el que sonríen es Sinsheim, donde Sebastian Hoeneß ha conseguido, por fin, dar regularidad a los suyos y, por ello, llegó la buena racha que les colocó en los primeros puestos.

Así ha sido la primera vuelta en clave alemana. Unos meses de sonrisas y lágrimas, de récords y goles, del regreso del silencio en las gradas, de las ausencias y las polémicas provocadas por el coronavirus y las vacunas. El fútbol alemán, incluso, se planteó parar de nuevo, pero se han dado una tregua. Ahora queda la segunda vuelta y mucho por decidir. Sin el Bayern en Copa se vuelve a abrir el abanico y, en Europa, habrá que ver quién se mantiene en el camino del éxito y quién tiene una segunda oportunidad.

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Contra todo y contra todos

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
24-05-2022