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Hermoso echa el cerrojo

Diego G. Argota @DiegoGArgota21 01-12-2020

Jan Oblak sigue firme en su camino de destrozar todos los récords de imbatibilidad y porterías a cero temporada tras temporada. Si ya pareció una utopía que alcanzara la histórica cifra de solo 18 goles encajados (en campeonatos de 38 jornadas) que logró en la 2015-2016, su primera temporada como titular indiscutible, aún más increíble es hoy cuando con un cuarto del torneo disputado apenas ha encajado dos tantos, un promedio que, de seguir así, le llevaría a terminar la Liga con apenas ocho goles recibidos. El esloveno, que tiene junto a Liaño la mejor cifra de promedio de gol por partido, camina firme a por su quinto título Zamora, lo que le colocaría en todo lo alto junto a Víctor Valdés y a Ramallets, y solo el realista Remiro parece poder seguir el ritmo de la mejor defensa del campeonato.

A ello ha contribuido y de manera notoria Mario Hermoso, que en esta su segunda temporada está quizás en el mejor momento de su carrera (desde que llegó al Atlético, seguro) y vuelve a llamar a las puertas de una selección española cuyo tren pareció perder el curso pasado, pero al que ahora quiere subirse en año de Eurocopa. Con el ex jugador del Espanyol en sus filas, el Atlético es un muro infranqueable y hacerle un gol a los de Simeone es poco más que una aventura no apta para todos los públicos. Que Hermoso esté en la alineación rojiblanca supone con casi toda seguridad que el Atlético no encajará gol.

El zaguero, que en su temporada debut alternó luces y sombras, ha encontrado en su segundo año su sitio y parece que el nuevo sistema colchonero, de tres centrales y en el que prima mucho más la posesión de balón, le hacen indispensable en un esquema que es la horma de su zapato. Porque Hermoso, que llegó para hacer las veces de Lucas Hernández (central zurdo con capacidad de jugar de lateral en ese costado) se apagó el año pasado casi desde el inicio, con errores de bulto fruto de quien llega de nuevas a un sitio que es radicalmente opuesto a lo que lleva en el ADN y con algún que otro desplante para con sus compañeros, ha encontrado al fin el sitio. Y tan cierto es que su inicio fue más negativo que positivo, como que encadenó una serie de cuatro o cinco partidos a un alto nivel al lado de Felipe con tan mala fortuna que cuando mejor estaba los problemas musculares y la recuperación de Giménez y Savic le apartaron de la titularidad.

Hoy comparte puesto con ambos, relegando a un segundo plano al brasileño, que el año pasado fue de fiabilidad absoluta y que este curso aún no ha encontrado el paso. En una defensa de tres centrales y dos carrileros en fase ofensiva, Hermoso, perfilado siempre en el lado siniestro, una baza que juega sabiendo que es el único jugador específico en la plantilla en ese costado, actúa casi como mediocentro en la construcción y lo hace de lateral en línea de cuatro cuando el equipo se repliega. Su salida de balón, sin duda la más depurada de los cuatro zagueros, le permite plantarse en campo contrario sin problemas y ser un recurso más a la hora del inicio de la jugada en una tarea que el Atlético está explotando en esta temporada. Es muy común ver a los 10 jugadores de campo atacando en campo contrario durante tramos largos de partido, algo que raramente se había visto en otras campañas.

De sus últimas 13 titularidades, el Atlético ha conseguido no encajar en 11 partidos y además ha logrado vencer en 10 de ellos, empatando en otros tres y encajando solo otros tres tantos. Hermoso le ha ganado la partida a un Lodi que alterna buenas actuaciones con otras que dejan mucho que desear, pese a que en Brasil sigan confiando en él como el heredero de los Marcelo y Filipe Luis, pero el sudamericano ha visto como su progresión y su nivel defensivo incluso ha decrecido en las últimas semanas, pasando de ser insustituible (porque además no había otro jugador en la plantilla que jugara en su demarcación de manera natural) a tener que pelear, y mucho, para ganarse un puesto que no está claro si recuperará incluso aunque vuelva a rayar a gran altura. Las posibilidades de Carrasco y Saúl como carrileros en detrimento del brasileño, incluso dotan al club de mayor verticalidad y peligro a balón aéreo, por lo que el ex del Atlético Paranaense ahora está en una posición complicada donde el equipo ha encontrado el equilibrio sin él.

Hermoso, que debutó en noviembre de 2018 con la absoluta de España de la mano de Luis Enrique, completó la primera parte de la fase clasificación a la Eurocopa con Robert Moreno y parecía el claro candidato a ocupar la titularidad junto a Ramos, pero su fichaje por el Atlético, donde el curso pasado fue el cuarto en discordia, y la aparición en el primer nivel de Pau Torres o el rendimiento de otros como Íñigo Martínez, han provocado que lleve más de un año sin vestir la camiseta nacional. De hecho, incluso en verano se especuló hasta el último minuto del mercado con su probable salida para un Atlético dañado económicamente. Ahora, recuperando su mejor versión en un Atleti que está sorprendiendo a casi todos, puede que el defensa no haya dicho su última palabra y que aún pueda subirse a algún tren más.

Imagen de cabecera: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images

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Jan Oblak sigue firme en su camino de destrozar todos los récords de imbatibilidad y porterías a cero temporada tras temporada. Si ya pareció una utopía que alcanzara la histórica cifra de solo 18 goles encajados (en campeonatos de 38 jornadas) que logró en la 2015-2016, su primera temporada como titular indiscutible, aún más increíble es hoy cuando con un cuarto del torneo disputado apenas ha encajado dos tantos, un promedio que, de seguir así, le llevaría a terminar la Liga con apenas ocho goles recibidos. El esloveno, que tiene junto a Liaño la mejor cifra de promedio de gol por partido, camina firme a por su quinto título Zamora, lo que le colocaría en todo lo alto junto a Víctor Valdés y a Ramallets, y solo el realista Remiro parece poder seguir el ritmo de la mejor defensa del campeonato.

A ello ha contribuido y de manera notoria Mario Hermoso, que en esta su segunda temporada está quizás en el mejor momento de su carrera (desde que llegó al Atlético, seguro) y vuelve a llamar a las puertas de una selección española cuyo tren pareció perder el curso pasado, pero al que ahora quiere subirse en año de Eurocopa. Con el ex jugador del Espanyol en sus filas, el Atlético es un muro infranqueable y hacerle un gol a los de Simeone es poco más que una aventura no apta para todos los públicos. Que Hermoso esté en la alineación rojiblanca supone con casi toda seguridad que el Atlético no encajará gol.

El zaguero, que en su temporada debut alternó luces y sombras, ha encontrado en su segundo año su sitio y parece que el nuevo sistema colchonero, de tres centrales y en el que prima mucho más la posesión de balón, le hacen indispensable en un esquema que es la horma de su zapato. Porque Hermoso, que llegó para hacer las veces de Lucas Hernández (central zurdo con capacidad de jugar de lateral en ese costado) se apagó el año pasado casi desde el inicio, con errores de bulto fruto de quien llega de nuevas a un sitio que es radicalmente opuesto a lo que lleva en el ADN y con algún que otro desplante para con sus compañeros, ha encontrado al fin el sitio. Y tan cierto es que su inicio fue más negativo que positivo, como que encadenó una serie de cuatro o cinco partidos a un alto nivel al lado de Felipe con tan mala fortuna que cuando mejor estaba los problemas musculares y la recuperación de Giménez y Savic le apartaron de la titularidad.

Hoy comparte puesto con ambos, relegando a un segundo plano al brasileño, que el año pasado fue de fiabilidad absoluta y que este curso aún no ha encontrado el paso. En una defensa de tres centrales y dos carrileros en fase ofensiva, Hermoso, perfilado siempre en el lado siniestro, una baza que juega sabiendo que es el único jugador específico en la plantilla en ese costado, actúa casi como mediocentro en la construcción y lo hace de lateral en línea de cuatro cuando el equipo se repliega. Su salida de balón, sin duda la más depurada de los cuatro zagueros, le permite plantarse en campo contrario sin problemas y ser un recurso más a la hora del inicio de la jugada en una tarea que el Atlético está explotando en esta temporada. Es muy común ver a los 10 jugadores de campo atacando en campo contrario durante tramos largos de partido, algo que raramente se había visto en otras campañas.

De sus últimas 13 titularidades, el Atlético ha conseguido no encajar en 11 partidos y además ha logrado vencer en 10 de ellos, empatando en otros tres y encajando solo otros tres tantos. Hermoso le ha ganado la partida a un Lodi que alterna buenas actuaciones con otras que dejan mucho que desear, pese a que en Brasil sigan confiando en él como el heredero de los Marcelo y Filipe Luis, pero el sudamericano ha visto como su progresión y su nivel defensivo incluso ha decrecido en las últimas semanas, pasando de ser insustituible (porque además no había otro jugador en la plantilla que jugara en su demarcación de manera natural) a tener que pelear, y mucho, para ganarse un puesto que no está claro si recuperará incluso aunque vuelva a rayar a gran altura. Las posibilidades de Carrasco y Saúl como carrileros en detrimento del brasileño, incluso dotan al club de mayor verticalidad y peligro a balón aéreo, por lo que el ex del Atlético Paranaense ahora está en una posición complicada donde el equipo ha encontrado el equilibrio sin él.

Hermoso, que debutó en noviembre de 2018 con la absoluta de España de la mano de Luis Enrique, completó la primera parte de la fase clasificación a la Eurocopa con Robert Moreno y parecía el claro candidato a ocupar la titularidad junto a Ramos, pero su fichaje por el Atlético, donde el curso pasado fue el cuarto en discordia, y la aparición en el primer nivel de Pau Torres o el rendimiento de otros como Íñigo Martínez, han provocado que lleve más de un año sin vestir la camiseta nacional. De hecho, incluso en verano se especuló hasta el último minuto del mercado con su probable salida para un Atlético dañado económicamente. Ahora, recuperando su mejor versión en un Atleti que está sorprendiendo a casi todos, puede que el defensa no haya dicho su última palabra y que aún pueda subirse a algún tren más.

Imagen de cabecera: Gonzalo Arroyo Moreno/Getty Images