_Alemania

Ganar un Mundial y no poder recordarlo

Marcos Pimentel @PimenMarcos77 18-10-2022

Queda alrededor de un mes para que comience el Mundial de Qatar 2022. A nivel personal, llevo tiempo con unas ganas de que llegue ya que no puedo materializar en palabras, pero hoy me he puesto a pensar en él y me he acordado de una historia que parece de ficción. ¿Os imagináis haber disputado la final de la Copa del Mundo y no poder recordarlo? Y no estamos hablando de un jugador de hace muchos años que, ya en su vejez, tiene problemas de memoria o alguna enfermedad como el Alzheimer, para nada. Suena impensable pero es lo que le sucedió a Christoph Kramer.

Kramer es un futbolista alemán, de 31 años, que milita en el Borussia M’gladbach de la Bundesliga. De cara al Mundial de Brasil 2014, el por aquel entonces seleccionador alemán, Joachim Löw, decidió convocar a un joven Kramer por sus buenas actuaciones tras superar el primer año en Mönchengladbach. Por aquel entonces tenía 23 años y a Sami Khedira por delante en el equipo titular de Löw.

El Mundial fue pasando, Alemania avanzaba rondas y Kramer contaba con pocos minutos pues no tenía el bagaje de Khedira. Encarnaba esa figura tan importante en cualquier equipo como es el jugador suplente, pues nunca sabes cuando uno de los titulares puede no estar disponible para un partido. Este perfil de jugadores tienen que combinar el mantenerse en óptima forma y no disputar muchos minutos con todo lo que eso conlleva: poco rodaje, trabajo psicológico… El caso es que a Kramer le llegó su momento. Tras destruir 7-1 en las semifinales a Brasil, a Kramer le tocó jugar la final debido a una lesión de Khedira por lo que sería el titular en el partido más importante de su vida. En frente estaría la Argentina de Leo Messi. En juego ser campeones del mundo.

Llegó el momento y el partido avanzaba sin mayores percances hasta que, rondando el minuto 30, sucedió lo impensable. En un lance del juego, Kramer chocó contra el hombro de Ezequiel Garay, lo que le provocó una conmoción cerebral y, con ella, una amnesia temporal. En primera instancia Kramer se levantó tras unos minutos para recomponerse y siguió jugando sin complicación, pero rápidamente los que lo rodeaban se dieron cuenta de que algo andaba mal.

El momento del impacto entre Christoph Kramer y Ezequiel Garay. Getty Images.

El árbitro de aquel partido aseguró a la prensa que Kramer le preguntó si de verdad estaba jugando la final del Mundial. Ni siquiera sabía donde estaba. Además quiso intercambiarse la camiseta con él. Sí, con el árbitro y en pleno partido. Hay otras anécdotas de aquel partido como que Kramer quiso quitarle el brazalete de capitán a Philipp Lahm para ser él el líder del equipo, además de que confundió a Thomas Müller con Gerd Müller -leyenda de la Bundesliga y del fútbol alemán en general- y lo felicitó por el Mundial que había ganado en 1974. Tras estos episodios, el árbitro obligó a Löw a sustituir al claramente afectado Kramer, dando entrada a André Schürrle. Alemania terminó coronándose campeona del mundo con un solitario gol de Mario Götze en la prórroga.

Tras el partido, los médicos de la selección alemana aseguraron que Kramer sufría amnesia y que no recordaría nunca lo sucedido los 30 minutos de partido que disputó antes del choque. Además, no recuerda haber sido campeón del mundo y todo lo que sabe hoy en día sobre aquel partido es por lo que le han contado y ha visto en vídeo. Sin duda, una historia desgarradora.

Pese a todo, este incidente no le impidió continuar su carrera futbolística y, tras un breve paso por el Leverkusen, equipo del que es canterano, regresó al Borussia M’gladbach, equipo en el que todavía juega a día de hoy, 8 años después del choque. Aunque no recuerde haberlo vivido, ya nadie le puede quitar el título de ‘Campeón del Mundo’ y su participación en aquel histórico logro.

Imagen de cabecera: Getty Images

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Queda alrededor de un mes para que comience el Mundial de Qatar 2022. A nivel personal, llevo tiempo con unas ganas de que llegue ya que no puedo materializar en palabras, pero hoy me he puesto a pensar en él y me he acordado de una historia que parece de ficción. ¿Os imagináis haber disputado la final de la Copa del Mundo y no poder recordarlo? Y no estamos hablando de un jugador de hace muchos años que, ya en su vejez, tiene problemas de memoria o alguna enfermedad como el Alzheimer, para nada. Suena impensable pero es lo que le sucedió a Christoph Kramer.

Kramer es un futbolista alemán, de 31 años, que milita en el Borussia M’gladbach de la Bundesliga. De cara al Mundial de Brasil 2014, el por aquel entonces seleccionador alemán, Joachim Löw, decidió convocar a un joven Kramer por sus buenas actuaciones tras superar el primer año en Mönchengladbach. Por aquel entonces tenía 23 años y a Sami Khedira por delante en el equipo titular de Löw.

El Mundial fue pasando, Alemania avanzaba rondas y Kramer contaba con pocos minutos pues no tenía el bagaje de Khedira. Encarnaba esa figura tan importante en cualquier equipo como es el jugador suplente, pues nunca sabes cuando uno de los titulares puede no estar disponible para un partido. Este perfil de jugadores tienen que combinar el mantenerse en óptima forma y no disputar muchos minutos con todo lo que eso conlleva: poco rodaje, trabajo psicológico… El caso es que a Kramer le llegó su momento. Tras destruir 7-1 en las semifinales a Brasil, a Kramer le tocó jugar la final debido a una lesión de Khedira por lo que sería el titular en el partido más importante de su vida. En frente estaría la Argentina de Leo Messi. En juego ser campeones del mundo.

Llegó el momento y el partido avanzaba sin mayores percances hasta que, rondando el minuto 30, sucedió lo impensable. En un lance del juego, Kramer chocó contra el hombro de Ezequiel Garay, lo que le provocó una conmoción cerebral y, con ella, una amnesia temporal. En primera instancia Kramer se levantó tras unos minutos para recomponerse y siguió jugando sin complicación, pero rápidamente los que lo rodeaban se dieron cuenta de que algo andaba mal.

El momento del impacto entre Christoph Kramer y Ezequiel Garay. Getty Images.

El árbitro de aquel partido aseguró a la prensa que Kramer le preguntó si de verdad estaba jugando la final del Mundial. Ni siquiera sabía donde estaba. Además quiso intercambiarse la camiseta con él. Sí, con el árbitro y en pleno partido. Hay otras anécdotas de aquel partido como que Kramer quiso quitarle el brazalete de capitán a Philipp Lahm para ser él el líder del equipo, además de que confundió a Thomas Müller con Gerd Müller -leyenda de la Bundesliga y del fútbol alemán en general- y lo felicitó por el Mundial que había ganado en 1974. Tras estos episodios, el árbitro obligó a Löw a sustituir al claramente afectado Kramer, dando entrada a André Schürrle. Alemania terminó coronándose campeona del mundo con un solitario gol de Mario Götze en la prórroga.

Tras el partido, los médicos de la selección alemana aseguraron que Kramer sufría amnesia y que no recordaría nunca lo sucedido los 30 minutos de partido que disputó antes del choque. Además, no recuerda haber sido campeón del mundo y todo lo que sabe hoy en día sobre aquel partido es por lo que le han contado y ha visto en vídeo. Sin duda, una historia desgarradora.

Pese a todo, este incidente no le impidió continuar su carrera futbolística y, tras un breve paso por el Leverkusen, equipo del que es canterano, regresó al Borussia M’gladbach, equipo en el que todavía juega a día de hoy, 8 años después del choque. Aunque no recuerde haberlo vivido, ya nadie le puede quitar el título de ‘Campeón del Mundo’ y su participación en aquel histórico logro.

Imagen de cabecera: Getty Images

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