_

El Valencia de la ilusión quiere acabar con Bankia

Domingo Ortiz @Domingortiz 31-05-2014

etiquetas:

Domingo ORTIZ

Domingo ORTIZ Ganas de sueño y caras nuevas. Apetito por “cogerse” en las idas y venidas que delimiten el proyecto deportivo de la próxima temporada. Así inspira y exhala la afición blanquinegra esperando un juicio final que parece no tener fin. Enquistado hasta que Peter Lim y Bankia se pongan de acuerdo, el Valencia vive encadenado sin poder pegar un paso al frente en cuanto a su planificación deportiva. Todo el trabajo de campo que está realizando la secretaría técnica del club solo tendrá premio cuando el freno de mano quede bajado. A pesar del optimismo que irradian todas las partes en cuanto a la consecución de un acuerdo definitivo, sigue sin oficializarse. José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, afirmó en un canto o trova al pleonasmo que es “una operación compleja y en las negociaciones no se está ni cerca ni lejos sino que se está negociando y lo que hay que esperar es a que resulte y el resultado de las mismas. A que estas tengan un resultado”. Además, Goirigolzarri, atestiguó que una negociación de estas características “tiene varias aristas que se trabajan al mismo tiempo y que no se cierran todas ellas hasta que todas ellas no están cerradas”. Un libro abierto, oiga. Ahí es nada.

Todas las operaciones que Rufete ha puesto en marcha están a la espera de que se dé la luz verde para que acaben cristalizando. El de Benejúzar tiene en mente hacer en el equipo un auténtico lavado de cara. De nombres y de estilo. Se quiere regresar al concepto bronco y copero de antaño, el reconocible como subraya su historia. Aquel que ambicionaba el esfuerzo de forma innegociable y que no escatimaba en sudor para lograr su objetivo. Retornar a la manada de leones famélicos y codiciosos que esperaba el partido como el político a su maletín. Ese banco de peces que se agrupaba para desplazarse al unísono con la lección bien aprendida. Pero con los 32 jugadores que se tiene en plantilla, una vez regresen todos los cedidos, arduo y espinoso trabajo tendrá por delante “Rufo” para conseguirlo.


Un virtual cara a cara entre Goirigolzarri y Lim | SuperDeporte.es

Mientras, esperando a que la entente cordiale sea una realidad entre el magnate de singapur y el banco, el valencianismo respira ansiedad. Ve que se está a las puertas del mes de junio y tiene toda la casa por barrer. Que se había anunciado un segmento cronológico y, lamentablemente, no se está cumpliendo. Ciertamente, no es lo mismo afrontar el verano teniendo que hacer malabares económicos a ir con billetes por delante. Debería dar cierta tranquilidad pero llega a agobiar que grandes futbolistas que han estado o están en el punto de mira de la secretaría técnica del club acaben recalando en otras entidades fruto del ralentí que está viviendo la negociación -normal por otra parte dada la magnitud de la operación- . Se espera que a principios de la semana próxima haya por fin fumata blanca y la tortura pase a mejor vida, pero hasta que el oso no esté en el zurrón bien cazado el espacio temporal sigue siendo una intuición. Una mera conjetura. Deseamos profundamente que el acuerdo sea finito. De esa forma fenecerá el retorcido proceso de venta y se podrá abordar el proyecto deportivo. Ése que angustia a su gente por ver que el tiempo corre y se echa encima. Ése que ha de lograr reactivar la ilusión de los suyos y abalanzarse en la creencia de que en la 2014-2015 todo será posible. Sin Bankia. Esperemos.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Domingo ORTIZ Ganas de sueño y caras nuevas. Apetito por “cogerse” en las idas y venidas que delimiten el proyecto deportivo de la próxima temporada. Así inspira y exhala la afición blanquinegra esperando un juicio final que parece no tener fin. Enquistado hasta que Peter Lim y Bankia se pongan de acuerdo, el Valencia vive encadenado sin poder pegar un paso al frente en cuanto a su planificación deportiva. Todo el trabajo de campo que está realizando la secretaría técnica del club solo tendrá premio cuando el freno de mano quede bajado. A pesar del optimismo que irradian todas las partes en cuanto a la consecución de un acuerdo definitivo, sigue sin oficializarse. José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, afirmó en un canto o trova al pleonasmo que es “una operación compleja y en las negociaciones no se está ni cerca ni lejos sino que se está negociando y lo que hay que esperar es a que resulte y el resultado de las mismas. A que estas tengan un resultado”. Además, Goirigolzarri, atestiguó que una negociación de estas características “tiene varias aristas que se trabajan al mismo tiempo y que no se cierran todas ellas hasta que todas ellas no están cerradas”. Un libro abierto, oiga. Ahí es nada.

Todas las operaciones que Rufete ha puesto en marcha están a la espera de que se dé la luz verde para que acaben cristalizando. El de Benejúzar tiene en mente hacer en el equipo un auténtico lavado de cara. De nombres y de estilo. Se quiere regresar al concepto bronco y copero de antaño, el reconocible como subraya su historia. Aquel que ambicionaba el esfuerzo de forma innegociable y que no escatimaba en sudor para lograr su objetivo. Retornar a la manada de leones famélicos y codiciosos que esperaba el partido como el político a su maletín. Ese banco de peces que se agrupaba para desplazarse al unísono con la lección bien aprendida. Pero con los 32 jugadores que se tiene en plantilla, una vez regresen todos los cedidos, arduo y espinoso trabajo tendrá por delante “Rufo” para conseguirlo.


Un virtual cara a cara entre Goirigolzarri y Lim | SuperDeporte.es

Mientras, esperando a que la entente cordiale sea una realidad entre el magnate de singapur y el banco, el valencianismo respira ansiedad. Ve que se está a las puertas del mes de junio y tiene toda la casa por barrer. Que se había anunciado un segmento cronológico y, lamentablemente, no se está cumpliendo. Ciertamente, no es lo mismo afrontar el verano teniendo que hacer malabares económicos a ir con billetes por delante. Debería dar cierta tranquilidad pero llega a agobiar que grandes futbolistas que han estado o están en el punto de mira de la secretaría técnica del club acaben recalando en otras entidades fruto del ralentí que está viviendo la negociación -normal por otra parte dada la magnitud de la operación- . Se espera que a principios de la semana próxima haya por fin fumata blanca y la tortura pase a mejor vida, pero hasta que el oso no esté en el zurrón bien cazado el espacio temporal sigue siendo una intuición. Una mera conjetura. Deseamos profundamente que el acuerdo sea finito. De esa forma fenecerá el retorcido proceso de venta y se podrá abordar el proyecto deportivo. Ése que angustia a su gente por ver que el tiempo corre y se echa encima. Ése que ha de lograr reactivar la ilusión de los suyos y abalanzarse en la creencia de que en la 2014-2015 todo será posible. Sin Bankia. Esperemos.

etiquetas:

Domingo ORTIZ

_Destacado Principal

Sonrojo en Goodison

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
02-12-2021

_Athletic

El problema en Bilbao

Marcos Pimentel @PimenMarcos77
02-12-2021