_FC Barcelona

El otro sustituto

Xavi Vallés @xavivalles14 12-11-2018

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La mejor noticia del fin de semana ha sido la vuelta de Leo Messi a la convocatoria y a la titularidad. Atrás queda un mes de prolongado debate (alrededor de la mejor forma de sustituirle) y de generalizada satisfacción (al ver que sí, que el equipo es capaz de competir y ganar grandes partidos sin el mejor jugador de la plantilla). Muchas han sido las horas que desde cualquier frente periodístico se han dedicado a intuir o adivinar alineaciones, planteamientos tácticos y variantes ofensivas, todas ellas con numerosos protagonistas implicados. Todas ellas con el objetivo de dar con el sustituto.

Otra baja de la que se habló mucho menos (algo absolutamente normal en cualquier comparativa donde entre Messi) es la de un titular consolidado como Samuel Umtiti. El defensa galo, ejemplo de sobriedad y eficacia a lo largo de los dos años que lleva defendiendo la camiseta azulgrana, ha estado un mes de baja en un tramo de temporada en que el equipo ha tenido que afrontar partidos de alta exigencia en Liga y Champions League. 

No son solamente los focos que ha acaparado el vacío ofensivo que en principio debía suponer la baja de Messi lo que ha hecho que se haya hablado mucho menos de la baja de Umtiti. Otro motivo que ha contribuido a ello ha sido el nivel mostrado por el jugador que ha cogido su testigo como central, una de las posiciones más complicadas de cubrir en un equipo como el FC Barcelona, donde una notable eficacia defensiva pero también en la salida del balón es condición sine qua non para salir airoso de un reto de esta magnitud. 

El motivo por el cual no se ha notado la baja de un elemento tan fiable como Umtiti tiene nombre y apellido: Clément Lenglet, el otro sustituto. El joven defensa (también) galo que llegó este verano sin hacer mucho ruido, pese a los 35 millones de su cláusula de rescisión que el Barça pagó al Sevilla. Partiendo como central suplente en la estructura mental de cualquier aficionado culé a inicios de temporada, pero con la intuición de que se trataba de (por fin) un recambio a la altura para la pareja titular hasta aquel momento. Una intuición que se ha convertido en certeza tras la primera tesitura que ha requerido sus servicios.

No ha sido una tesitura cualquiera, y creo que no se ha hablado suficiente de lo que ha podido significar. De hecho, le ha servido a Lenglet para desvanecer cualquier duda que se le podía presentar a su nueva afición, a través de una actuación más que solvente en uno de los octubres más exigentes que se le ha presentado al Barça en los últimos años. El galo se ha mostrado veloz, contundente y efectivo en el corte. A la vez, ha tenido la oportunidad de mostrar su poderío en los balones aéreos, y no solamente a nivel defensivo. Pero desde mi punto de vista personal, lo más ilusionante de su participación ha sido su inteligencia: una rápida asimilación de conceptos en cuanto a la distribución y circulación del balón que no han hecho más que confirmar que la secretaría técnica acertó de lleno en su contratación. Clément Lenglet ha conseguido encajar en un consolidado once de la mejor forma posible: sin permitir cualquier rastro de nostalgia hacia la persona sustituida.

En otras palabras: queremos a Umtiti de vuelta, pero no precipitándose volviendo a jugar sin haberse recuperado completamente. Es bueno tener a la pareja titular en condiciones, pero es aún mejor la tranquilidad de poseer una tercera pieza tan valiosa. Siempre va bien tener a Piqué en un buen pico de forma, pero sabiendo que le podemos dar descanso si muestra síntomas de fatiga. Es positivo que quien juega se sienta con confianza, pero es aún mejor para todos que haya (por fin) una competencia real. Es satisfactorio saber que tenemos jugadores jóvenes que pueden conformar un magnífico fondo de armario, pero es aún mejor saber que están capacitados para derribar el muro y llegar a sentar a uno de los teóricos titulares.

En definitiva: es una gran noticia contar con otro efectivo para el enorme reto que se nos presenta esta temporada. Pero es mucho, mucho mejor saber que contamos con un grandioso central para la próxima década. 

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La mejor noticia del fin de semana ha sido la vuelta de Leo Messi a la convocatoria y a la titularidad. Atrás queda un mes de prolongado debate (alrededor de la mejor forma de sustituirle) y de generalizada satisfacción (al ver que sí, que el equipo es capaz de competir y ganar grandes partidos sin el mejor jugador de la plantilla). Muchas han sido las horas que desde cualquier frente periodístico se han dedicado a intuir o adivinar alineaciones, planteamientos tácticos y variantes ofensivas, todas ellas con numerosos protagonistas implicados. Todas ellas con el objetivo de dar con el sustituto.

Otra baja de la que se habló mucho menos (algo absolutamente normal en cualquier comparativa donde entre Messi) es la de un titular consolidado como Samuel Umtiti. El defensa galo, ejemplo de sobriedad y eficacia a lo largo de los dos años que lleva defendiendo la camiseta azulgrana, ha estado un mes de baja en un tramo de temporada en que el equipo ha tenido que afrontar partidos de alta exigencia en Liga y Champions League. 

No son solamente los focos que ha acaparado el vacío ofensivo que en principio debía suponer la baja de Messi lo que ha hecho que se haya hablado mucho menos de la baja de Umtiti. Otro motivo que ha contribuido a ello ha sido el nivel mostrado por el jugador que ha cogido su testigo como central, una de las posiciones más complicadas de cubrir en un equipo como el FC Barcelona, donde una notable eficacia defensiva pero también en la salida del balón es condición sine qua non para salir airoso de un reto de esta magnitud. 

El motivo por el cual no se ha notado la baja de un elemento tan fiable como Umtiti tiene nombre y apellido: Clément Lenglet, el otro sustituto. El joven defensa (también) galo que llegó este verano sin hacer mucho ruido, pese a los 35 millones de su cláusula de rescisión que el Barça pagó al Sevilla. Partiendo como central suplente en la estructura mental de cualquier aficionado culé a inicios de temporada, pero con la intuición de que se trataba de (por fin) un recambio a la altura para la pareja titular hasta aquel momento. Una intuición que se ha convertido en certeza tras la primera tesitura que ha requerido sus servicios.

No ha sido una tesitura cualquiera, y creo que no se ha hablado suficiente de lo que ha podido significar. De hecho, le ha servido a Lenglet para desvanecer cualquier duda que se le podía presentar a su nueva afición, a través de una actuación más que solvente en uno de los octubres más exigentes que se le ha presentado al Barça en los últimos años. El galo se ha mostrado veloz, contundente y efectivo en el corte. A la vez, ha tenido la oportunidad de mostrar su poderío en los balones aéreos, y no solamente a nivel defensivo. Pero desde mi punto de vista personal, lo más ilusionante de su participación ha sido su inteligencia: una rápida asimilación de conceptos en cuanto a la distribución y circulación del balón que no han hecho más que confirmar que la secretaría técnica acertó de lleno en su contratación. Clément Lenglet ha conseguido encajar en un consolidado once de la mejor forma posible: sin permitir cualquier rastro de nostalgia hacia la persona sustituida.

En otras palabras: queremos a Umtiti de vuelta, pero no precipitándose volviendo a jugar sin haberse recuperado completamente. Es bueno tener a la pareja titular en condiciones, pero es aún mejor la tranquilidad de poseer una tercera pieza tan valiosa. Siempre va bien tener a Piqué en un buen pico de forma, pero sabiendo que le podemos dar descanso si muestra síntomas de fatiga. Es positivo que quien juega se sienta con confianza, pero es aún mejor para todos que haya (por fin) una competencia real. Es satisfactorio saber que tenemos jugadores jóvenes que pueden conformar un magnífico fondo de armario, pero es aún mejor saber que están capacitados para derribar el muro y llegar a sentar a uno de los teóricos titulares.

En definitiva: es una gran noticia contar con otro efectivo para el enorme reto que se nos presenta esta temporada. Pero es mucho, mucho mejor saber que contamos con un grandioso central para la próxima década. 

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