_Deporte

El deporte, el gran vencedor sobre la política

“El deporte  tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras sociales” Nelson Mandela

El poder del deporte se vuelve tangible cuando situaciones lo llevan a sobreponerse por encima de problemas políticos y sociales.

En los últimos días hemos observado que el deporte norteamericano se ha enfrentado a su presidente, todo inició con una protesta “insignificante” de Colin Kaepernick cuando se jugaba la pretemporada de NFL del año pasado, en ese empezó a arrodillarse durante el himno nacional de Estados Unidos.

Al inicio de está temporada, más jugadores siguieron las protestas durante el himno por la violencia policial y la discriminación contra los afroamericanos, en una liga donde el 70% de los jugadores son afro descendientes.

A esto se sumó un jugador de Grandes Ligas, que durante el himno nacional decidió en solitario arrodillarse.

La NBA no se ha mantenido al margen, tanto Stephen Curry  como Lebron James han salido a dar declaraciones en las que no comparten los pensamientos de su presidente.

Trump sin quedarse atrás, se ha manifestado a través declaraciones y publicaciones en sus redes sociales contestado a las protestas pacificas de los jugadores, incitando a que despidan a los mismos de la NFL, que los aficionados dejen de ir a los estadios para vetar este comportamiento y al punto que dejo de invitar a Golden State a la casa blanca por las declaraciones de Curry.

Vimos que el deporte se involucró desde el momento que un deportista inició con una demostración de valentía, luego se sumaron más atletas, posterior una liga entera, que contagió otros deportes y consecutivamente el movimiento obtuvo más fuerza ante un presidente que no aceptaba las acciones pacificas de los atletas.

Uno de los casos más famosos entre deporte y política, es el de Muhammad Alí, quien en 1960 obtiene la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma, sin embargo posterior a esto siguió siendo discriminado en su ciudad natal.  Hecho que lo llevó a buscar un cambio social desde su plataforma como atleta. Para 1964 obtiene su primer titulo mundial

Solo dos años después es llamado a prestar servicios al ejercito, pero fue hasta 1968 que fueron ratificadas su condenas, en donde pasó varios años en libertad provisional y bajo fianza. Sin embargo ya le habían retirado su título mundial y la licencia de boxeador.

Durante los siguientes tres años sin boxear, se dedicó a viajar por el país en escuelas y universidades haciendo docencia del porque se debía detener la guerra de Vietnam.

En 1970 Alí ganó su mayor batalla, un juez federal consideró la suspensión arbitraria y poco después fue devuelta su licencia para boxear.

Cuatro años después de recuperar su corona mundial ante George Foreman en Zaire, en frente de 120.000 espectadores. No solo logró ganar en el cuadrilátero, derrotó a una situación adversa socialmente y políticamente. Gracias al poder de su voz a través del deporte.

Paralelo a Muhammad Alí también sucedió en los Juegos Olímpicos de México 1968 un escenario en donde a través del deporte se combatía una situación sociales y política en Estados Unidos.

Tommie Smith y John Carlos alzaban sus puños, llegaban descalzos con medias negras, usaban un guante negro cada uno, todo esto durante la premiación de los 200 planos. Buscando acentuar los valores de la población negra frente a la opresión que sufrían en la época.

Ambos atletas fueron expulsados de la villa olímpica y del equipo estadounidense, fueron amenazados de muerte y dejados al olvido por el atletismo en su país.

Sin embargo los dos llegaron a ser jugadores de la NFL y desarrollaron sus vidas profesionales. Hoy en día como muestra de su victoria ante las injusticias sociales, que inició con una manifestación en los Juegos Olímpicos, han sido premiados en múltiples ocasiones y cuentan con una estatua en la Universidad Estatal de San José en Los Ángeles.

El enfrentamiento entre la política y el deporte llega a cualquier rincón del mundo, hoy en día estamos viendo una situación en España que llegó a las fronteras del deporte a través de Gerard Piqué.

La situación interna de España ha llegado a tantos oídos, oídos de personas que quizás no les interesaba el tema y en esté momento gracias a las acciones del FC Barcelona de jugar a puerta cerrada y las declaraciones de Gerard Piqué en donde ha da su punto de vista.

Generó que fanáticos del deporte lleguen investigar del tema, al punto que sin conocer a profundidad la situación, se atrevan opinar sobre la misma.

Vemos programas y portadas deportivos que han dejado a un lado el tema deporte y se toman los espacios para opinar sobre lo que ha sucedido en los últimos días en Catalunya.

En está ocasión el deporte hace eco de una situación interna y a través de sus canales, en esté caso Gerard Piqué y el FC Barcelona. Han logrado que ese eco se siga expandiendo sin parar por el mundo, tomándola como una noticia deportiva.

En Sudáfrica existió el ejemplo más claro de cómo el deporte abatió  la política de un país entero. Con la inigualable formula de Nelson Mandela para erradicas el Apartheid.

Se planteó organizar el Mundial de Rugby en su país, con un equipo local abucheado por la mayoría del pueblo y apoyado por una minoría que era la clase blanca.

Esto pudo llegar a generar un enfrentamiento interno como país entre clases. Sin embargo, Mandela supo ganarse el cariño de su equipo, en la que solo jugaba un jugador de piel morena.

Al correr el torneo fue generando una unión única en donde todas las clases sociales empezaban al disfrutar el mismo juego juntos, con un solo objetivo. Ser campeones del mundo en rugby.

En el discurso de campeón, el capitán del equipo mencionó una frase que encierra como el deporte está por encima de los problemas políticos y sociales: «No hemos ganado para los 60.000 aficionados que hay en el estadio, hemos ganado para los 43 millones de sudafricanos»

Hemos repasado historias de cómo el deporte se sobrepone sobre la política y es cierto la política llegó a afectar el deporte en el boicot de los Juegos Olímpicos de 1980 y 1984, cuando la guerra fría estaba en su momento.

Pero la realidad del deporte es que tiene el poder de unir a las masas, de unir sociedades, de unir rivales por una sola causa. El deporte tiene una voz, más fuerte que cualquier mandatario, individuo u organización.

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“El deporte  tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar las barreras sociales” Nelson Mandela

El poder del deporte se vuelve tangible cuando situaciones lo llevan a sobreponerse por encima de problemas políticos y sociales.

En los últimos días hemos observado que el deporte norteamericano se ha enfrentado a su presidente, todo inició con una protesta “insignificante” de Colin Kaepernick cuando se jugaba la pretemporada de NFL del año pasado, en ese empezó a arrodillarse durante el himno nacional de Estados Unidos.

Al inicio de está temporada, más jugadores siguieron las protestas durante el himno por la violencia policial y la discriminación contra los afroamericanos, en una liga donde el 70% de los jugadores son afro descendientes.

A esto se sumó un jugador de Grandes Ligas, que durante el himno nacional decidió en solitario arrodillarse.

La NBA no se ha mantenido al margen, tanto Stephen Curry  como Lebron James han salido a dar declaraciones en las que no comparten los pensamientos de su presidente.

Trump sin quedarse atrás, se ha manifestado a través declaraciones y publicaciones en sus redes sociales contestado a las protestas pacificas de los jugadores, incitando a que despidan a los mismos de la NFL, que los aficionados dejen de ir a los estadios para vetar este comportamiento y al punto que dejo de invitar a Golden State a la casa blanca por las declaraciones de Curry.

Vimos que el deporte se involucró desde el momento que un deportista inició con una demostración de valentía, luego se sumaron más atletas, posterior una liga entera, que contagió otros deportes y consecutivamente el movimiento obtuvo más fuerza ante un presidente que no aceptaba las acciones pacificas de los atletas.

Uno de los casos más famosos entre deporte y política, es el de Muhammad Alí, quien en 1960 obtiene la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma, sin embargo posterior a esto siguió siendo discriminado en su ciudad natal.  Hecho que lo llevó a buscar un cambio social desde su plataforma como atleta. Para 1964 obtiene su primer titulo mundial

Solo dos años después es llamado a prestar servicios al ejercito, pero fue hasta 1968 que fueron ratificadas su condenas, en donde pasó varios años en libertad provisional y bajo fianza. Sin embargo ya le habían retirado su título mundial y la licencia de boxeador.

Durante los siguientes tres años sin boxear, se dedicó a viajar por el país en escuelas y universidades haciendo docencia del porque se debía detener la guerra de Vietnam.

En 1970 Alí ganó su mayor batalla, un juez federal consideró la suspensión arbitraria y poco después fue devuelta su licencia para boxear.

Cuatro años después de recuperar su corona mundial ante George Foreman en Zaire, en frente de 120.000 espectadores. No solo logró ganar en el cuadrilátero, derrotó a una situación adversa socialmente y políticamente. Gracias al poder de su voz a través del deporte.

Paralelo a Muhammad Alí también sucedió en los Juegos Olímpicos de México 1968 un escenario en donde a través del deporte se combatía una situación sociales y política en Estados Unidos.

Tommie Smith y John Carlos alzaban sus puños, llegaban descalzos con medias negras, usaban un guante negro cada uno, todo esto durante la premiación de los 200 planos. Buscando acentuar los valores de la población negra frente a la opresión que sufrían en la época.

Ambos atletas fueron expulsados de la villa olímpica y del equipo estadounidense, fueron amenazados de muerte y dejados al olvido por el atletismo en su país.

Sin embargo los dos llegaron a ser jugadores de la NFL y desarrollaron sus vidas profesionales. Hoy en día como muestra de su victoria ante las injusticias sociales, que inició con una manifestación en los Juegos Olímpicos, han sido premiados en múltiples ocasiones y cuentan con una estatua en la Universidad Estatal de San José en Los Ángeles.

El enfrentamiento entre la política y el deporte llega a cualquier rincón del mundo, hoy en día estamos viendo una situación en España que llegó a las fronteras del deporte a través de Gerard Piqué.

La situación interna de España ha llegado a tantos oídos, oídos de personas que quizás no les interesaba el tema y en esté momento gracias a las acciones del FC Barcelona de jugar a puerta cerrada y las declaraciones de Gerard Piqué en donde ha da su punto de vista.

Generó que fanáticos del deporte lleguen investigar del tema, al punto que sin conocer a profundidad la situación, se atrevan opinar sobre la misma.

Vemos programas y portadas deportivos que han dejado a un lado el tema deporte y se toman los espacios para opinar sobre lo que ha sucedido en los últimos días en Catalunya.

En está ocasión el deporte hace eco de una situación interna y a través de sus canales, en esté caso Gerard Piqué y el FC Barcelona. Han logrado que ese eco se siga expandiendo sin parar por el mundo, tomándola como una noticia deportiva.

En Sudáfrica existió el ejemplo más claro de cómo el deporte abatió  la política de un país entero. Con la inigualable formula de Nelson Mandela para erradicas el Apartheid.

Se planteó organizar el Mundial de Rugby en su país, con un equipo local abucheado por la mayoría del pueblo y apoyado por una minoría que era la clase blanca.

Esto pudo llegar a generar un enfrentamiento interno como país entre clases. Sin embargo, Mandela supo ganarse el cariño de su equipo, en la que solo jugaba un jugador de piel morena.

Al correr el torneo fue generando una unión única en donde todas las clases sociales empezaban al disfrutar el mismo juego juntos, con un solo objetivo. Ser campeones del mundo en rugby.

En el discurso de campeón, el capitán del equipo mencionó una frase que encierra como el deporte está por encima de los problemas políticos y sociales: «No hemos ganado para los 60.000 aficionados que hay en el estadio, hemos ganado para los 43 millones de sudafricanos»

Hemos repasado historias de cómo el deporte se sobrepone sobre la política y es cierto la política llegó a afectar el deporte en el boicot de los Juegos Olímpicos de 1980 y 1984, cuando la guerra fría estaba en su momento.

Pero la realidad del deporte es que tiene el poder de unir a las masas, de unir sociedades, de unir rivales por una sola causa. El deporte tiene una voz, más fuerte que cualquier mandatario, individuo u organización.

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