_Otros

El bipartidismo, corre riesgo de ser una sana costumbre

Gonzalo de Melo @gonzalodemelo 31-03-2014

etiquetas:

Gonzalo DE MELO

Gonzalo DE MELO – Hartos del bipartidismo político y cansados del bipartidismo futbolístico y mediático, el tenis también ha querido unirse a esa creciente corriente del cara y cruz. Del uno u otro. Tú y yo, nadie más.

Ese tú y yo es el de Nadal y Djokovic. Número 1 y número 2 del ranking se alejan, casi de manera definitiva, de los demás; casi 6000 puntos de ventaja tiene Djokovic sobre Wawrinka, un número 3 que tiene por detrás a otro suizo que sigue escalando posiciones en el ranking ATP.

Pero ni Federer, gerifalte del triunvirato de antaño, parece poder toser a dos bestias que están a otro nivel. Y es que Djokovic ha ganado en Indian Wells y Miami casi sin quererlo; en California superó a Federer sin estar al 100%. Y a Nadal lo barrió en una de las finales más aburridas que se recuerdan de los últimos Masters 1000.

Pero si Nadal es jefe de gobierno de la ATP, sobre tierra es general y dictador. Se acabó la pista rápida y dura para entrar en su reino. Empieza la temporada de tierra batida en abril. Su Montecarlo, Barcelona, Roma, Madrid para culminar en la capital del imperio nadalístico: Roland Garros.

Es ahí donde Nadal se mueve mejor, pero donde también debe defender muchísimos puntos para conservar el número 1. La tierra batida será, pues, un arma de doble filo: ganar es sinónimo de mantenerse; perder podría ser un batacazo para sus aspiraciones.

¿Qué hay, de los demás? Muchísimas dudas y planteamientos: ¿volveremos a ver al Wawrinka de Australia? ¿Se recuperarán Murray y Tsonga, desaparecidos en combate en este 2014? ¿Y del Potro? ¿Será Federer capaz de volver al nivel que mostró en Indian Wells?

Poco les interesará estas cuestiones a los dos jefes de gobierno. 40 partidos entre ambos, 22 victorias de Nadal y 18 de Djokovic. El pastel es suyo, y las migajas, muchas o pocas, las repartirán ellos mismos.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Gonzalo DE MELO – Hartos del bipartidismo político y cansados del bipartidismo futbolístico y mediático, el tenis también ha querido unirse a esa creciente corriente del cara y cruz. Del uno u otro. Tú y yo, nadie más.

Ese tú y yo es el de Nadal y Djokovic. Número 1 y número 2 del ranking se alejan, casi de manera definitiva, de los demás; casi 6000 puntos de ventaja tiene Djokovic sobre Wawrinka, un número 3 que tiene por detrás a otro suizo que sigue escalando posiciones en el ranking ATP.

Pero ni Federer, gerifalte del triunvirato de antaño, parece poder toser a dos bestias que están a otro nivel. Y es que Djokovic ha ganado en Indian Wells y Miami casi sin quererlo; en California superó a Federer sin estar al 100%. Y a Nadal lo barrió en una de las finales más aburridas que se recuerdan de los últimos Masters 1000.

Pero si Nadal es jefe de gobierno de la ATP, sobre tierra es general y dictador. Se acabó la pista rápida y dura para entrar en su reino. Empieza la temporada de tierra batida en abril. Su Montecarlo, Barcelona, Roma, Madrid para culminar en la capital del imperio nadalístico: Roland Garros.

Es ahí donde Nadal se mueve mejor, pero donde también debe defender muchísimos puntos para conservar el número 1. La tierra batida será, pues, un arma de doble filo: ganar es sinónimo de mantenerse; perder podría ser un batacazo para sus aspiraciones.

¿Qué hay, de los demás? Muchísimas dudas y planteamientos: ¿volveremos a ver al Wawrinka de Australia? ¿Se recuperarán Murray y Tsonga, desaparecidos en combate en este 2014? ¿Y del Potro? ¿Será Federer capaz de volver al nivel que mostró en Indian Wells?

Poco les interesará estas cuestiones a los dos jefes de gobierno. 40 partidos entre ambos, 22 victorias de Nadal y 18 de Djokovic. El pastel es suyo, y las migajas, muchas o pocas, las repartirán ellos mismos.

etiquetas:

Gonzalo DE MELO

_Otros

Jordan Larsson, el hijo del Rey de Reyes

Diego G. Argota @DiegoGArgota21
28-05-2021

_Otros

The Breakfast

Redacción @SpheraSports
18-05-2021