_Alemania

Lágrimas en el césped

Momento para nostálgicos. Tras el partido entre SC Freiburg y FC Augsburg se vivió una escena muy emotiva en el césped del Dreisamstadion. La afición, que no se movió de sus asientos con el pitido final, cantaba y, en el césped, los jugadores y el cuerpo técnico, se encontraban en una nube, recibiendo todo el cariño de los suyos. Algunos como Christian Streich, incluso, lloraban. Era un final que significaba una despedida. El club de la Selva Negra se aleja y cambiará de casa, al menos, en lo que al fútbol de élite masculino se refiere. En el Dreisamstadion, con el paisaje verde de fondo, se mantendrán el equipo femenino y el Sub-23, que ascendió a 3.Liga esta campaña.

El Freiburg debutará, en unos días, en el Europa Park Stadion, lugar construido desde cero que será, a partir de ahora, el nuevo hogar de un club entrañable que, a pesar de no ser relevante, se ha mantenido en la élite durante dos décadas, siendo Streich su técnico durante la mitad del tiempo que llevan entre los grandes del país, habiendo vivido descensos, ascensos y partidos de competición europea. Se cambian ahora, en un momento dulce deportivamente hablando, sin estridencias ni lujos en la plantilla y con una remesa de nuevos jugadores (Schade, Weißhaupt, Burkart…) que llegan desde abajo, con la inercia del ascenso a la Tercera División, conseguido este año.

De la mano del técnico más longevo de la liga, uno de los que acumula más tiempo en la élite del continente, el Freiburg ha iniciado la 2021-22 de la mejor manera posible, compartiendo con el todopoderoso Bayern el honor de estar aún invictos, con el casillero de las derrotas a cero. Y así es. Las cosas han empezado bien, pero no hay que olvidar de dónde se viene. Porque no hace mucho, allá por 1990, cuando la selección germana se proclamaba campeona del mundo por tercera vez en su historia, el vecino de la Selva Negra se encontraba en Segunda División y aún le quedaban unos años para descubrir lo que era la élite.

El equipo nunca ha perdido su identidad. El Freiburg, aun estando mal y habiendo descendido, ha mantenido la confianza en su técnico, porque es de la casa y sabe lo que hay. Bastante tienen con mantenerse en la máxima categoría cada año y que, si llega algo más, será un premio al buen trabajo realizado. Pero no, algo cambiará a partir de ahora. Las vistas aéreas en los partidos del SC Freiburg ya no tendrán el mismo fondo. La magia se habrá perdido un poco, pero la fiesta del fútbol sigue viva. Y el destino ha querido que su primer rival en el Europa Park Stadion sea el RB Leipzig, el club más odiado de Alemania en la actualidad, ya que es un claro representante del fútbol moderno, ese al que se han tenido que abrazar en Friburgo para obtener un empujón económico, llamando al Dreisamstadion de otra manera (Badenova o Mage Solar) y que, al final, volvieron a darle el nombre original y, de esa manera, mantenerlo en pie, para que las chicas del club y las generaciones que lleguen desde abajo lo sigan disfrutando.

Y no serán fáciles de olvidar esos 67 años de vida del campo que, hasta ahora, veía al SC Freiburg como local. La imagen del final del último encuentro así lo dice. Y la imagen de Streich, llorando, es un claro ejemplo. Él fue jugador del club y ha desarrollado su carrera como entrenador, al completo, en las filas del Freiburg. El Schwarzwald-Stadion, apareció en la vida del SC Freiburg en 1953, cuando el club no disponía de un hogar propio donde poder competir en el campeonato de su región y poder luego clasificarse para la fase final nacional. La Bundesliga solo conocía el Estadio de la Selva Negra, pero ahora no queda otra: llega el Europa Park Stadion, un nombre que representa al parque de atracciones más importante del país. Llegan nuevos tiempos y, quizás, nuevos objetivos pero, por suerte, el Dreisamstadion no se va, sino que se aleja de los grandes focos.

Y todo porque, según decían, no sería rentable remodelar el campo actual. Un campo muy particular que, además de estar un poco inclinado, no cumplía con el tamaño permitido por la Bundesliga, pero se acabó haciendo con ellos una excepción. Otra particularidad que tiene el Dreisamstadion, pero tirando más al ámbito deportivo, es la gran relación que tiene con Die Mannschaft. Allí la selección ha disputado solo cuatro partidos y todos acabaron en goleada: 8-2 contra Liechtenstein y 7-0 contra Kuwait, Malta y Luxemburgo. Rivales de poco nivel, pero que forman parte de la historia de ese campo que ha vivido unos cuantos ascensos y descensos. Las lágrimas de Christian Streich son las lágrimas de todos. La despedida del primer equipo estuvo a la altura, pero no pudo cerrarse con un número redondo, puesto que se quedó a un gol de los 1.000 en los 360 partidos de Bundesliga disputados allí. Ahora es el turno del segundo equipo y el femenino. Para ellos y ellas, el Dreisamstadion seguirá siendo ‘su casa’.

Imagen de cabecera: SC Freiburg

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Momento para nostálgicos. Tras el partido entre SC Freiburg y FC Augsburg se vivió una escena muy emotiva en el césped del Dreisamstadion. La afición, que no se movió de sus asientos con el pitido final, cantaba y, en el césped, los jugadores y el cuerpo técnico, se encontraban en una nube, recibiendo todo el cariño de los suyos. Algunos como Christian Streich, incluso, lloraban. Era un final que significaba una despedida. El club de la Selva Negra se aleja y cambiará de casa, al menos, en lo que al fútbol de élite masculino se refiere. En el Dreisamstadion, con el paisaje verde de fondo, se mantendrán el equipo femenino y el Sub-23, que ascendió a 3.Liga esta campaña.

El Freiburg debutará, en unos días, en el Europa Park Stadion, lugar construido desde cero que será, a partir de ahora, el nuevo hogar de un club entrañable que, a pesar de no ser relevante, se ha mantenido en la élite durante dos décadas, siendo Streich su técnico durante la mitad del tiempo que llevan entre los grandes del país, habiendo vivido descensos, ascensos y partidos de competición europea. Se cambian ahora, en un momento dulce deportivamente hablando, sin estridencias ni lujos en la plantilla y con una remesa de nuevos jugadores (Schade, Weißhaupt, Burkart…) que llegan desde abajo, con la inercia del ascenso a la Tercera División, conseguido este año.

De la mano del técnico más longevo de la liga, uno de los que acumula más tiempo en la élite del continente, el Freiburg ha iniciado la 2021-22 de la mejor manera posible, compartiendo con el todopoderoso Bayern el honor de estar aún invictos, con el casillero de las derrotas a cero. Y así es. Las cosas han empezado bien, pero no hay que olvidar de dónde se viene. Porque no hace mucho, allá por 1990, cuando la selección germana se proclamaba campeona del mundo por tercera vez en su historia, el vecino de la Selva Negra se encontraba en Segunda División y aún le quedaban unos años para descubrir lo que era la élite.

El equipo nunca ha perdido su identidad. El Freiburg, aun estando mal y habiendo descendido, ha mantenido la confianza en su técnico, porque es de la casa y sabe lo que hay. Bastante tienen con mantenerse en la máxima categoría cada año y que, si llega algo más, será un premio al buen trabajo realizado. Pero no, algo cambiará a partir de ahora. Las vistas aéreas en los partidos del SC Freiburg ya no tendrán el mismo fondo. La magia se habrá perdido un poco, pero la fiesta del fútbol sigue viva. Y el destino ha querido que su primer rival en el Europa Park Stadion sea el RB Leipzig, el club más odiado de Alemania en la actualidad, ya que es un claro representante del fútbol moderno, ese al que se han tenido que abrazar en Friburgo para obtener un empujón económico, llamando al Dreisamstadion de otra manera (Badenova o Mage Solar) y que, al final, volvieron a darle el nombre original y, de esa manera, mantenerlo en pie, para que las chicas del club y las generaciones que lleguen desde abajo lo sigan disfrutando.

Y no serán fáciles de olvidar esos 67 años de vida del campo que, hasta ahora, veía al SC Freiburg como local. La imagen del final del último encuentro así lo dice. Y la imagen de Streich, llorando, es un claro ejemplo. Él fue jugador del club y ha desarrollado su carrera como entrenador, al completo, en las filas del Freiburg. El Schwarzwald-Stadion, apareció en la vida del SC Freiburg en 1953, cuando el club no disponía de un hogar propio donde poder competir en el campeonato de su región y poder luego clasificarse para la fase final nacional. La Bundesliga solo conocía el Estadio de la Selva Negra, pero ahora no queda otra: llega el Europa Park Stadion, un nombre que representa al parque de atracciones más importante del país. Llegan nuevos tiempos y, quizás, nuevos objetivos pero, por suerte, el Dreisamstadion no se va, sino que se aleja de los grandes focos.

Y todo porque, según decían, no sería rentable remodelar el campo actual. Un campo muy particular que, además de estar un poco inclinado, no cumplía con el tamaño permitido por la Bundesliga, pero se acabó haciendo con ellos una excepción. Otra particularidad que tiene el Dreisamstadion, pero tirando más al ámbito deportivo, es la gran relación que tiene con Die Mannschaft. Allí la selección ha disputado solo cuatro partidos y todos acabaron en goleada: 8-2 contra Liechtenstein y 7-0 contra Kuwait, Malta y Luxemburgo. Rivales de poco nivel, pero que forman parte de la historia de ese campo que ha vivido unos cuantos ascensos y descensos. Las lágrimas de Christian Streich son las lágrimas de todos. La despedida del primer equipo estuvo a la altura, pero no pudo cerrarse con un número redondo, puesto que se quedó a un gol de los 1.000 en los 360 partidos de Bundesliga disputados allí. Ahora es el turno del segundo equipo y el femenino. Para ellos y ellas, el Dreisamstadion seguirá siendo ‘su casa’.

Imagen de cabecera: SC Freiburg

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Perdónales, Robert

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
30-11-2021

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Dramas y retales

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
23-11-2021