_Fútbol femenino

De quimera a cotidianidad: el mérito de estar en cuartos

El Barça está en cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League y como primero de grupo tras pleno de victorias y un 0-4 escandaloso ante el Arsenal en el Emirates. Un día antes, el Real Madrid logró el pase tras ganar 0-3 bajo cero en Islandia, llegando a esta ronda en su primera participación. Alcanzar los cuartos de Champions para azulgranas y madridistas puede resultar previsible si vemos la dimensión de sus plantillas, su estructura de club y el grupo que se habían encontrado. Pero hubo un tiempo en que cruzar esta frontera se había convertido en una quimera para cualquier equipo de nuestro país, y solo echando la vista atrás se puede apreciar con nitidez el mérito de este logro para el fútbol femenino español.

Exactamente hace 20 años que se disputó la primera edición de la entonces llamada ‘Copa de la UEFA femenina’, y el Levante fue el primer equipo español en disputarla tras proclamarse campeón de la Primera División en la temporada anterior. Por entonces había ocho grupos en la primera fase y solo pasaban los líderes. Al conjunto granota le tocó lidiar con el Frankfurt alemán, a la postre campeón. Aquel histórico Levante tuvo que estrenarse en la máxima competición europea frente al mejor equipo del planeta, y solo perdió 1-0. La actuación de Laura del Río en aquel partido le valió para fichar por el conjunto germano poco después.

Al año siguiente el Levante repitió experiencia y volvió a caer en fase de grupos, esta vez tras enfrentarse a otro ‘coco’, un Arsenal contra el que también compitió bien (perdió 2-1). Tardarían en volver, unos seis años, y en esta ocasión sí logró superar la primera fase, pero la ampliación de participantes le llevó a disputar otra fase, donde debía acabar entre los dos primeros de un grupo de cuatro. Cayó ante el Brondby y el Duisburgo, dejando esfumarse los cuartos en el horizonte. Había sido su última participación hasta este mismo curso, cuando disputó las rondas previas que daban acceso a la fase de grupos. La mala fortuna le hizo coincidir en la última con el poderoso Lyon, al que plantó cara sin fortuna.

El 2003 el Athletic debutó en Champions, solo unos meses después de conquistar su primera Liga en el que era su estreno en la élite. Pronto se convirtió en una costumbre ver a las leonas viajar por Europa, aunque sin demasiada suerte. Aunque logró dos victorias en sus dos primeros partidos, en la última jornada sufrió un doloroso 1-8 del Frankfurt, futuro subcampeón, que le apeó a las primeras de cambio. Compitió mejor un año después, superando la primera fase, y cayendo con honor en la segunda, donde logró empatar ante todo un Arsenal (2-2) en Estocolmo, rozando incluso la victoria (encajó el empate de penalti en el 86’). En aquel equipo que finalmente perdería ante el Djurgårdens IF (3-2) ya jugaban Iraia Iturregi, actual inquilina del banquillo rojiblanco, y la eterna Erika Vázquez. En 2005, un solo gol le privaría de estar en la segunda fase, y en 2007 su verdugo en la misma ronda sería el ASD Bardolino italiano. La quinta y última vez que las bilbaínas disputarían la UWCL fue en 2016, ya sin grupos por medio y con eliminatorias a ida y vuelta. Logró ganar al Fortuna Hjorring danés en San Mamés ante 9.000 personas, pero cayó 3-1 en la vuelta.

El Espanyol solo disfrutó de una experiencia continental: fue en 2006, tras proclamarse campeón de Liga, y logró superar la primera fase, pero no la segunda: perdió ante el histórico Umea sueco y el Kolbotn noruego. El Rayo sí vivió tres años consecutivos de Champions tras conquistar tres Ligas seguidas. Ya instaurado el formato sin grupos, las vallecanas alcanzaron los octavos de final en dos ocasiones, cayendo las dos ante el Arsenal. Especialmente memorable fue el 2-0 conseguido por el conjunto madrileño ante las ‘gunners’ en 2010, con goles de Natalia Pablos (que acabaría jugando en Londres) y Sonia Bermúdez. Aquel día se batió el récord de aficionados en un partido de fútbol femenino español (8.000 en el Teresa Rivero) y se soñó con acceder a una eliminatoria de cuartos que empezaba a ser maldita. Pero en la vuelta, la eliminación fue cruel: el Arsenal se puso 3-0, Adriana marcó el gol que clasificaba al Rayo… y en el añadido llegó el gol de Chapman que suponía la eliminación. Tan cerca y tan lejos.

Al final, el club español que conseguiría pisar ese terreno desconocido fue un Barça que ya encadena siete clasificaciones consecutivas a esta ronda. No fue tan fácil al principio, tampoco para las culés. En su primera experiencia europea, en la campaña 12-13, encajó un 7-0 global ante el mismo Arsenal al que ahora destroza en el Emirates Stadium. Un año después, se tomó la revancha eliminando con sufrimiento al Brondby y después con sobriedad al Zúrich (un 6-1 global). Sonia Bermúdez, que no pudo conseguir el hito con el Rayo, sí lo hizo de culé, siendo clave con dos goles en el 3-0 de la ida. Una vez superada la frontera, el Barça no dejó de cruzarla, y no estaba dispuesto a quedarse en el hall de bienvenida. En 2016 repitió proeza, cayendo en cuartos ante el PSG (por un solo gol). Y después, lo que ya conocemos: primer equipo en semifinales, primer equipo en una final… y primer equipo en conquistar el título. Tuvieron que pasar siete años entre su tortuoso debut y la gloria ante el Chelsea en Budapest.

Fue a partir de 2015 cuando empezaron a acudir dos clubes españoles a la UWCL, de ahí que las culés pudieran seguir creciendo en Europa a pesar de que el dominio nacional recaía en un histórico Atlético de Madrid. Sin embargo, esa hegemonía en la Primera Iberdrola nunca supo trasladarla a nivel internacional, también porque los cruces siempre eran desafortunados. En su debut sufrió la ira del todopoderoso Lyon (9-1 global), y en 2017 encajó un 15-2 entre ida y vuelta ante el Wolfsburgo (12-2 en Alemania). El mismo rival le endosaba un 10-0 global un año después. Solo cuando pudo evitar a estos rivales se quitó la espina, convirtiéndose en 2019 en el segundo equipo español en alcanzar los cuartos de final, doblegando a un fuerte Manchester City. El gol de Charlyn Corral en el 81’ salvó un empate en Inglaterra (1-1) antes de sentenciar en la vuelta (2-1, Houghton en propia y Ángela Sosa).

El tercero en lograrlo ha sido un Real Madrid de récord: primera participación, primera vez en cuartos. Algunos dirán que fue fácil (en el grupo le tocó dos rivales a priori muy inferiores como son el Breidablik islandés y el Kharkiv ucraniano), pero no hay que olvidar que el conjunto blanco tuvo que superar una previa a cara de perro ante el Manchester City, que se ha convertido en un rival talismán para los españoles. Los goles de Kenti Robles y Claudia Zornoza ya son historia del club blanco y del fútbol femenino español, instalado definitivamente entre los ocho mejores de Europa. Ahora sí.

Imagen de cabecera: Real Madrid Femenino

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El Barça está en cuartos de final de la UEFA Women’s Champions League y como primero de grupo tras pleno de victorias y un 0-4 escandaloso ante el Arsenal en el Emirates. Un día antes, el Real Madrid logró el pase tras ganar 0-3 bajo cero en Islandia, llegando a esta ronda en su primera participación. Alcanzar los cuartos de Champions para azulgranas y madridistas puede resultar previsible si vemos la dimensión de sus plantillas, su estructura de club y el grupo que se habían encontrado. Pero hubo un tiempo en que cruzar esta frontera se había convertido en una quimera para cualquier equipo de nuestro país, y solo echando la vista atrás se puede apreciar con nitidez el mérito de este logro para el fútbol femenino español.

Exactamente hace 20 años que se disputó la primera edición de la entonces llamada ‘Copa de la UEFA femenina’, y el Levante fue el primer equipo español en disputarla tras proclamarse campeón de la Primera División en la temporada anterior. Por entonces había ocho grupos en la primera fase y solo pasaban los líderes. Al conjunto granota le tocó lidiar con el Frankfurt alemán, a la postre campeón. Aquel histórico Levante tuvo que estrenarse en la máxima competición europea frente al mejor equipo del planeta, y solo perdió 1-0. La actuación de Laura del Río en aquel partido le valió para fichar por el conjunto germano poco después.

Al año siguiente el Levante repitió experiencia y volvió a caer en fase de grupos, esta vez tras enfrentarse a otro ‘coco’, un Arsenal contra el que también compitió bien (perdió 2-1). Tardarían en volver, unos seis años, y en esta ocasión sí logró superar la primera fase, pero la ampliación de participantes le llevó a disputar otra fase, donde debía acabar entre los dos primeros de un grupo de cuatro. Cayó ante el Brondby y el Duisburgo, dejando esfumarse los cuartos en el horizonte. Había sido su última participación hasta este mismo curso, cuando disputó las rondas previas que daban acceso a la fase de grupos. La mala fortuna le hizo coincidir en la última con el poderoso Lyon, al que plantó cara sin fortuna.

El 2003 el Athletic debutó en Champions, solo unos meses después de conquistar su primera Liga en el que era su estreno en la élite. Pronto se convirtió en una costumbre ver a las leonas viajar por Europa, aunque sin demasiada suerte. Aunque logró dos victorias en sus dos primeros partidos, en la última jornada sufrió un doloroso 1-8 del Frankfurt, futuro subcampeón, que le apeó a las primeras de cambio. Compitió mejor un año después, superando la primera fase, y cayendo con honor en la segunda, donde logró empatar ante todo un Arsenal (2-2) en Estocolmo, rozando incluso la victoria (encajó el empate de penalti en el 86’). En aquel equipo que finalmente perdería ante el Djurgårdens IF (3-2) ya jugaban Iraia Iturregi, actual inquilina del banquillo rojiblanco, y la eterna Erika Vázquez. En 2005, un solo gol le privaría de estar en la segunda fase, y en 2007 su verdugo en la misma ronda sería el ASD Bardolino italiano. La quinta y última vez que las bilbaínas disputarían la UWCL fue en 2016, ya sin grupos por medio y con eliminatorias a ida y vuelta. Logró ganar al Fortuna Hjorring danés en San Mamés ante 9.000 personas, pero cayó 3-1 en la vuelta.

El Espanyol solo disfrutó de una experiencia continental: fue en 2006, tras proclamarse campeón de Liga, y logró superar la primera fase, pero no la segunda: perdió ante el histórico Umea sueco y el Kolbotn noruego. El Rayo sí vivió tres años consecutivos de Champions tras conquistar tres Ligas seguidas. Ya instaurado el formato sin grupos, las vallecanas alcanzaron los octavos de final en dos ocasiones, cayendo las dos ante el Arsenal. Especialmente memorable fue el 2-0 conseguido por el conjunto madrileño ante las ‘gunners’ en 2010, con goles de Natalia Pablos (que acabaría jugando en Londres) y Sonia Bermúdez. Aquel día se batió el récord de aficionados en un partido de fútbol femenino español (8.000 en el Teresa Rivero) y se soñó con acceder a una eliminatoria de cuartos que empezaba a ser maldita. Pero en la vuelta, la eliminación fue cruel: el Arsenal se puso 3-0, Adriana marcó el gol que clasificaba al Rayo… y en el añadido llegó el gol de Chapman que suponía la eliminación. Tan cerca y tan lejos.

Al final, el club español que conseguiría pisar ese terreno desconocido fue un Barça que ya encadena siete clasificaciones consecutivas a esta ronda. No fue tan fácil al principio, tampoco para las culés. En su primera experiencia europea, en la campaña 12-13, encajó un 7-0 global ante el mismo Arsenal al que ahora destroza en el Emirates Stadium. Un año después, se tomó la revancha eliminando con sufrimiento al Brondby y después con sobriedad al Zúrich (un 6-1 global). Sonia Bermúdez, que no pudo conseguir el hito con el Rayo, sí lo hizo de culé, siendo clave con dos goles en el 3-0 de la ida. Una vez superada la frontera, el Barça no dejó de cruzarla, y no estaba dispuesto a quedarse en el hall de bienvenida. En 2016 repitió proeza, cayendo en cuartos ante el PSG (por un solo gol). Y después, lo que ya conocemos: primer equipo en semifinales, primer equipo en una final… y primer equipo en conquistar el título. Tuvieron que pasar siete años entre su tortuoso debut y la gloria ante el Chelsea en Budapest.

Fue a partir de 2015 cuando empezaron a acudir dos clubes españoles a la UWCL, de ahí que las culés pudieran seguir creciendo en Europa a pesar de que el dominio nacional recaía en un histórico Atlético de Madrid. Sin embargo, esa hegemonía en la Primera Iberdrola nunca supo trasladarla a nivel internacional, también porque los cruces siempre eran desafortunados. En su debut sufrió la ira del todopoderoso Lyon (9-1 global), y en 2017 encajó un 15-2 entre ida y vuelta ante el Wolfsburgo (12-2 en Alemania). El mismo rival le endosaba un 10-0 global un año después. Solo cuando pudo evitar a estos rivales se quitó la espina, convirtiéndose en 2019 en el segundo equipo español en alcanzar los cuartos de final, doblegando a un fuerte Manchester City. El gol de Charlyn Corral en el 81’ salvó un empate en Inglaterra (1-1) antes de sentenciar en la vuelta (2-1, Houghton en propia y Ángela Sosa).

El tercero en lograrlo ha sido un Real Madrid de récord: primera participación, primera vez en cuartos. Algunos dirán que fue fácil (en el grupo le tocó dos rivales a priori muy inferiores como son el Breidablik islandés y el Kharkiv ucraniano), pero no hay que olvidar que el conjunto blanco tuvo que superar una previa a cara de perro ante el Manchester City, que se ha convertido en un rival talismán para los españoles. Los goles de Kenti Robles y Claudia Zornoza ya son historia del club blanco y del fútbol femenino español, instalado definitivamente entre los ocho mejores de Europa. Ahora sí.

Imagen de cabecera: Real Madrid Femenino

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