_Alemania

Cerrada por vacaciones

Pues ya está, ya se acabó la competición en la máxima categoría del fútbol germano y solo falta la promoción y la final de DFB Pokal. ¡Y vaya temporada! Eso sí, al final ganó el Bayern, que desde la llegada de Hans-Dieter Flick pilló un vuelo sin motor hasta la meta, adelantando al resto sin compasión, gracias a una racha de resultados digna de los grandes equipos.

La Bundesliga 2019-20 será recordada para siempre como la del ‘Lo que pudo ser y no fue’. Hasta el cambio de entrenador en Múnich había una disputa interesante, con Borussia Dortmund, RB Leipzig, Borussia Mönchengladbach y, en algunos momentos, Leverkusen y Schalke 04, pero como viene pasando últimamente, los de la Bayer se quedaron a medio camino y los mineros fueron cayendo poco a poco en la mediocridad, sin puntería, sin juego… Dentro de la mina no había más que oscuridad.

Mención especial, en lo que a club se refiere, merecen el SC Freiburg y el Union Berlin. Los de la Selva Negra, con plena confianza en Christian Streich y un buen bloque, estuvieron en zona europea durante toda la primera vuelta del campeonato. Un conjunto pragmático, que no destaca por su juego, pero le sacaba el máximo rendimiento a sus goles. Ese gran primer tramo llevó a algunos de sus jugadores a ir convocados con Joachim Löw en la selección. Los berlineses, por su parte, cuajaron un gran debut en la categoría, haciendo de su casa un fortín en el que cayeron Dortmund, Mönchengladbach o el Hertha, en un derbi que difícilmente olvidarán en el lado del Stadion An der Alten Försterei.

En el plano individual toca destacar al de siempre, al polaco. Por quinta vez en siete años (destronado por Alexander Meier y Pierre-Emerick Aubameyang), Robert Lewandowski se coronó como máximo goleador de la categoría y, esta vez, con cifras de récord, superando a un Timo Werner que le plantó cara hasta que le aguantó la gasolina. Además de Lewy, esta liga sirvió en el Bayern para consagrar a Joshua Kimmich como jugador del centro del campo o la explosión de Alphonso Davies como lateral zurdo. También podríamos hablar de los fichajes del Dortmund que, aunque dieron un salto de calidad, en el momento decisivo fallaron y perdieron las opciones de título. De entre todos, cabe destacar tres nombres: Jadon Sancho, con una grandísima aportación entre goles y asistencias; Achraf Hakimi, que junto a Raphaël Guerreiro fueron dos puñales por las bandas de los borussers; o Erling Braut Haaland, el chaval que dejó a todos con la boca abierta tras sus primeros partidos en Dortmund, que daban continuidad a su primera parte de la temporada en el FC Salzburg, haciendo fácil lo que a otros les cuesta. A su llegada daba gusto ponerse delante de la tele solo para verle, aunque partiera desde el banquillo, porque sabías que, nada más salir al campo la iba a liar. Y así lo hizo. Acabó su media temporada en Alemania con 16 goles en 18 partidos disputados, entre las tres competiciones.

Desde la llegada de Hans-Dieter Flick el Bayern ha arrasado en Alemania.

Pero como hay vida más allá de Bayern y Dortmund vamos a dar más nombres. Por ejemplo, la conexión francesa de Alassane Pléa y Marcus Thuram, el tramo final de liga de Kai Havertz, interrumpido por una lesión. Nübel fue protagonista en Gelsenkirchen en el plano negativo, ya que el anuncio de su fichaje por el Bayern hecho con meses de antelación le mandó al banquillo, aunque pudo volver los últimos encuentros.

Muchos protagonistas en ambos lados de la capital. Desde Rafal Gikiewicz, con buen rendimiento bajo palos, hasta los centros de Trimmel y la cabeza de Sebastian Andersson, el máximo goleador del Union; hasta la reivindicación de Matheus Cunha o la resurrección del Hertha, de la mano de Bruno Labbadia. En Frankfurt renació la figura de André Silva, que tras el parón superó los números que llevaba en el resto de la temporada.

En la zona baja fue radical el cambio que dio el FC Köln de Beierlorzer a Gisdol, pasando de ser un equipo desahuciado, a acercarse a la zona europea en unos meses, aunque luego se dejaron llevar y acabaron en tierra de nadie. El propio Beierlorzer protagonizó una de las anécdotas de la temporada. Durante el último parón de 2019 por los compromisos internacionales, Mainz 05 y Köln despidieron a sus entrenadores estando en una situación parecida, en la parte baja. Lo curioso no es eso, que los echaran, sino que uno de los cesados se fue de uno para fichar por el otro y, al final, los dos clubes se acabaron salvando.

El histórico Bremen tendrá que jugar la promoción para conservar la categoría.

Como ya sucediera en su anterior temporada en Bundesliga, el SC Paderborn descendió siendo el colista. Aun así, les dio tiempo de protagonizar uno de los grandes partidos de la liga, llegando al descanso con un 0-3 en el Signal Iduna Park, aunque al final, gracias a Marco Reus, solo pudieron sacar de allí un empate. El Fortuna Düsseldorf estaba siendo un equipo poco fiable, pero en el último tramo de la competición, a base de empates y alguna victoria suelta, parecía que les iba a valer, pero no fue así. El Union Berlin acabó con las esperanzas de un Fortuna que, haciendo un juego de palabras, tuvo de todo, menos eso. Y luego está el Werder Bremen. Los inquilinos del Weserstadion confiaron al máximo en Florian Kohfeldt, pero la experiencia decía que, si estás muchos años jugando con fuego, raro será que no te acabes quemando. Antes del parón, el equipo no transmitía buenas sensaciones y las distancias no eran tan amplias, pero el tiempo se iba acabando. Tras la vuelta, los resultados se daban, la distancia se acortaba y, en los últimos 90′ se libraron del descenso directo, debiendo enfrentarse ahora al FC Heidenheim por un puesto. El equipos que más partidos ha disputado en la historia de la Bundesliga frente al ‘club más antiguo de Alemania. Y todo eso, en 180’.

Y hasta aquí la Bundesliga 2019-20. Un año de récords, con el goleador más joven de la historia, Florian Wirtz; con un Thomas Müller superando el récord de asistencias de Kevin De Bruyne; con la sensación de que, si no se hubiera finalizado la temporada tras la pandemia, las consecuencias económicas de la liga hubieran sido tremendas para más equipos de los esperados. Pero al final se jugó y la Bundesliga fue espejo para las otras grandes ligas que no decidieron cortar por lo sano sin poder dar marcha atrás. Así fue, aunque queda la promoción y la final de DFB Pokal, el telón de la 2019-20 en el fútbol profesional alemán ya está bajado (o cerrado). Luego, en agosto, ya llegarán las fases finales para los representantes de la liga que aún siguen vivos.

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Pues ya está, ya se acabó la competición en la máxima categoría del fútbol germano y solo falta la promoción y la final de DFB Pokal. ¡Y vaya temporada! Eso sí, al final ganó el Bayern, que desde la llegada de Hans-Dieter Flick pilló un vuelo sin motor hasta la meta, adelantando al resto sin compasión, gracias a una racha de resultados digna de los grandes equipos.

La Bundesliga 2019-20 será recordada para siempre como la del ‘Lo que pudo ser y no fue’. Hasta el cambio de entrenador en Múnich había una disputa interesante, con Borussia Dortmund, RB Leipzig, Borussia Mönchengladbach y, en algunos momentos, Leverkusen y Schalke 04, pero como viene pasando últimamente, los de la Bayer se quedaron a medio camino y los mineros fueron cayendo poco a poco en la mediocridad, sin puntería, sin juego… Dentro de la mina no había más que oscuridad.

Mención especial, en lo que a club se refiere, merecen el SC Freiburg y el Union Berlin. Los de la Selva Negra, con plena confianza en Christian Streich y un buen bloque, estuvieron en zona europea durante toda la primera vuelta del campeonato. Un conjunto pragmático, que no destaca por su juego, pero le sacaba el máximo rendimiento a sus goles. Ese gran primer tramo llevó a algunos de sus jugadores a ir convocados con Joachim Löw en la selección. Los berlineses, por su parte, cuajaron un gran debut en la categoría, haciendo de su casa un fortín en el que cayeron Dortmund, Mönchengladbach o el Hertha, en un derbi que difícilmente olvidarán en el lado del Stadion An der Alten Försterei.

En el plano individual toca destacar al de siempre, al polaco. Por quinta vez en siete años (destronado por Alexander Meier y Pierre-Emerick Aubameyang), Robert Lewandowski se coronó como máximo goleador de la categoría y, esta vez, con cifras de récord, superando a un Timo Werner que le plantó cara hasta que le aguantó la gasolina. Además de Lewy, esta liga sirvió en el Bayern para consagrar a Joshua Kimmich como jugador del centro del campo o la explosión de Alphonso Davies como lateral zurdo. También podríamos hablar de los fichajes del Dortmund que, aunque dieron un salto de calidad, en el momento decisivo fallaron y perdieron las opciones de título. De entre todos, cabe destacar tres nombres: Jadon Sancho, con una grandísima aportación entre goles y asistencias; Achraf Hakimi, que junto a Raphaël Guerreiro fueron dos puñales por las bandas de los borussers; o Erling Braut Haaland, el chaval que dejó a todos con la boca abierta tras sus primeros partidos en Dortmund, que daban continuidad a su primera parte de la temporada en el FC Salzburg, haciendo fácil lo que a otros les cuesta. A su llegada daba gusto ponerse delante de la tele solo para verle, aunque partiera desde el banquillo, porque sabías que, nada más salir al campo la iba a liar. Y así lo hizo. Acabó su media temporada en Alemania con 16 goles en 18 partidos disputados, entre las tres competiciones.

Desde la llegada de Hans-Dieter Flick el Bayern ha arrasado en Alemania.

Pero como hay vida más allá de Bayern y Dortmund vamos a dar más nombres. Por ejemplo, la conexión francesa de Alassane Pléa y Marcus Thuram, el tramo final de liga de Kai Havertz, interrumpido por una lesión. Nübel fue protagonista en Gelsenkirchen en el plano negativo, ya que el anuncio de su fichaje por el Bayern hecho con meses de antelación le mandó al banquillo, aunque pudo volver los últimos encuentros.

Muchos protagonistas en ambos lados de la capital. Desde Rafal Gikiewicz, con buen rendimiento bajo palos, hasta los centros de Trimmel y la cabeza de Sebastian Andersson, el máximo goleador del Union; hasta la reivindicación de Matheus Cunha o la resurrección del Hertha, de la mano de Bruno Labbadia. En Frankfurt renació la figura de André Silva, que tras el parón superó los números que llevaba en el resto de la temporada.

En la zona baja fue radical el cambio que dio el FC Köln de Beierlorzer a Gisdol, pasando de ser un equipo desahuciado, a acercarse a la zona europea en unos meses, aunque luego se dejaron llevar y acabaron en tierra de nadie. El propio Beierlorzer protagonizó una de las anécdotas de la temporada. Durante el último parón de 2019 por los compromisos internacionales, Mainz 05 y Köln despidieron a sus entrenadores estando en una situación parecida, en la parte baja. Lo curioso no es eso, que los echaran, sino que uno de los cesados se fue de uno para fichar por el otro y, al final, los dos clubes se acabaron salvando.

El histórico Bremen tendrá que jugar la promoción para conservar la categoría.

Como ya sucediera en su anterior temporada en Bundesliga, el SC Paderborn descendió siendo el colista. Aun así, les dio tiempo de protagonizar uno de los grandes partidos de la liga, llegando al descanso con un 0-3 en el Signal Iduna Park, aunque al final, gracias a Marco Reus, solo pudieron sacar de allí un empate. El Fortuna Düsseldorf estaba siendo un equipo poco fiable, pero en el último tramo de la competición, a base de empates y alguna victoria suelta, parecía que les iba a valer, pero no fue así. El Union Berlin acabó con las esperanzas de un Fortuna que, haciendo un juego de palabras, tuvo de todo, menos eso. Y luego está el Werder Bremen. Los inquilinos del Weserstadion confiaron al máximo en Florian Kohfeldt, pero la experiencia decía que, si estás muchos años jugando con fuego, raro será que no te acabes quemando. Antes del parón, el equipo no transmitía buenas sensaciones y las distancias no eran tan amplias, pero el tiempo se iba acabando. Tras la vuelta, los resultados se daban, la distancia se acortaba y, en los últimos 90′ se libraron del descenso directo, debiendo enfrentarse ahora al FC Heidenheim por un puesto. El equipos que más partidos ha disputado en la historia de la Bundesliga frente al ‘club más antiguo de Alemania. Y todo eso, en 180’.

Y hasta aquí la Bundesliga 2019-20. Un año de récords, con el goleador más joven de la historia, Florian Wirtz; con un Thomas Müller superando el récord de asistencias de Kevin De Bruyne; con la sensación de que, si no se hubiera finalizado la temporada tras la pandemia, las consecuencias económicas de la liga hubieran sido tremendas para más equipos de los esperados. Pero al final se jugó y la Bundesliga fue espejo para las otras grandes ligas que no decidieron cortar por lo sano sin poder dar marcha atrás. Así fue, aunque queda la promoción y la final de DFB Pokal, el telón de la 2019-20 en el fútbol profesional alemán ya está bajado (o cerrado). Luego, en agosto, ya llegarán las fases finales para los representantes de la liga que aún siguen vivos.

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