_Alemania

Beber éxito para mostrarlo

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 14-10-2022

Se había hecho esperar, pero por fin llegó. El nombre de Xabi Alonso sonó en su día para ocupar el banquillo del Borussia Mönchengladbach pero, por lo que sea, ese paso no se dio en el último momento y decidió permanecer en el filial de la Real Sociedad. Ahora sí llegó su hora. El Leverkusen despidió a Gerardo Seoane por los malos resultados y las malas sensaciones del equipo en este inicio de temporada y llamó a la puerta del técnico vasco para ofrecerle su primer banquillo profesional. El campeón del mundo tiene ante sí un reto muy bueno para medir el nivel que se le presupone. Pocos han levantado tanto hype como él en los últimos tiempos. Y es que a nadie se le escapa que Xabi Alonso fue uno de los grandes centrocampistas de la pasada década, partícipe de los éxitos de la selección española y el Real Madrid. Un tipo con mucha clase.

Alonso, durante su carrera como futbolista, tuvo entrenadores de la talla de Rafa Benítez, José Mourinho, Zinedine Zidane, Carlo Ancelotti, Pep Guardiola, Luis Aragonés y Vicente Del Bosque, casi nada al aparato. Todos ellos, entrenadores de los que poder coger muchos y buenos conceptos, además de ser gente con mucha clase, algo que, por cierto, le sobra. Él era uno de esos futbolistas exquisitos, uno de esos por los que merecía la pena pagar una entrada. ¿Cómo será su trabajo en el Leverkusen? Por lo visto en el debut, el equipo pretende ser dueño del balón, de atacar de manera elaborada y no con estilo libre. Optar por dominar el centro del campo (su posición como futbolista) más que el rival.

¿Puede el Leverkusen afrontar una idea de juego como la de Xabi Alonso? Puede, pero aún le falta una pieza clave, la de su jugador más talentoso de la plantilla, Florian Wirtz, que está cerca de volver tras una larga lesión y todos deseamos que ese momento llegue. Pero otra de las misiones importantes que tiene Xabi en este club es la de recuperar al mejor Patrick Schick, el visto entre la última Eurocopa y la pasada temporada. El actual rendimiento del jugador checo se asemeja peligrosamente al anterior a ese momento. La inercia se perdió y el jugador ahora pasa por un momento en el que son muy necesarios sus goles. Las malas lenguas dirán que el Schick actual es el real. Por suerte, hay otros que pueden tener esa función y la cumplen.

Su estreno en el banquillo no estuvo nada mal. Es verdad que el rival era el Schalke 04, un equipo que volvió a la élite, pero al que le está costando mucho acoplarse a esta temporada. Con dos balas como Diaby y Frimpong, destrozaron al conjunto de Gelsenkirchen. Sin más. Muy superiores. Quizás, el gran problema del Leverkusen en estos últimos tiempos ha estado en defensa. A Seoane también le gustaba mirar hacia delante, pero se veía muy desprotegido atrás y, encima, el nivel mostrado por Lukas Hradecky no está siendo tan bueno como meses anteriores. Aunque no hay que olvidarse de una cosa. En el Leverkusen hay buenos jugadores capaces de crear, pero falta la magia, la parte diferencial de la plantilla, Florian Wirtz. El equipo le espera como agua de mayo, porque aporta mucho y todo bueno. Por otra parte, no se puede decir lo mismo de su debut como técnico en Champions. Con bajas importantes, mayor posesión que el rival, más ocasiones de gol, pero al final, el FC Porto tuvo 100% de acierto y venció por 0-3. La crueldad del fútbol. Si perdonas, lo pagas. Ahora es colista de su grupo y, aunque aún tiene opciones, está complicado, puesto que no debe fallar en las dos jornadas que quedan. 

Mejor manera para mostrarse al mundo como técnico de un equipo profesional no ha podido tener. Ahora falta que se mantenga ese nivel y el Leverkusen se vaya acercando poco a poco a los puestos altos de la tabla. Así debería ser. Pero bueno, si tantas ganas había de verle en un banquillo era por las expectativas que levantó como jugador. Tarde o temprano iba a llegar este momento. ¿Verle en un gran banquillo? Todo a su tiempo. Y no le faltarán novias. No será extraño si acabamos viéndole en banquillos como el del Bayern o el del Real Madrid. Todo a su tiempo. Un jugador que levantó títulos jugando al lado de Xavi Hernández y Andrés Iniesta, además de tener todos esos técnicos habiéndole dirigido, no puede salir mal. La elegancia personificada.

Imagen de cabecera: @bayer04_es

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Se había hecho esperar, pero por fin llegó. El nombre de Xabi Alonso sonó en su día para ocupar el banquillo del Borussia Mönchengladbach pero, por lo que sea, ese paso no se dio en el último momento y decidió permanecer en el filial de la Real Sociedad. Ahora sí llegó su hora. El Leverkusen despidió a Gerardo Seoane por los malos resultados y las malas sensaciones del equipo en este inicio de temporada y llamó a la puerta del técnico vasco para ofrecerle su primer banquillo profesional. El campeón del mundo tiene ante sí un reto muy bueno para medir el nivel que se le presupone. Pocos han levantado tanto hype como él en los últimos tiempos. Y es que a nadie se le escapa que Xabi Alonso fue uno de los grandes centrocampistas de la pasada década, partícipe de los éxitos de la selección española y el Real Madrid. Un tipo con mucha clase.

Alonso, durante su carrera como futbolista, tuvo entrenadores de la talla de Rafa Benítez, José Mourinho, Zinedine Zidane, Carlo Ancelotti, Pep Guardiola, Luis Aragonés y Vicente Del Bosque, casi nada al aparato. Todos ellos, entrenadores de los que poder coger muchos y buenos conceptos, además de ser gente con mucha clase, algo que, por cierto, le sobra. Él era uno de esos futbolistas exquisitos, uno de esos por los que merecía la pena pagar una entrada. ¿Cómo será su trabajo en el Leverkusen? Por lo visto en el debut, el equipo pretende ser dueño del balón, de atacar de manera elaborada y no con estilo libre. Optar por dominar el centro del campo (su posición como futbolista) más que el rival.

¿Puede el Leverkusen afrontar una idea de juego como la de Xabi Alonso? Puede, pero aún le falta una pieza clave, la de su jugador más talentoso de la plantilla, Florian Wirtz, que está cerca de volver tras una larga lesión y todos deseamos que ese momento llegue. Pero otra de las misiones importantes que tiene Xabi en este club es la de recuperar al mejor Patrick Schick, el visto entre la última Eurocopa y la pasada temporada. El actual rendimiento del jugador checo se asemeja peligrosamente al anterior a ese momento. La inercia se perdió y el jugador ahora pasa por un momento en el que son muy necesarios sus goles. Las malas lenguas dirán que el Schick actual es el real. Por suerte, hay otros que pueden tener esa función y la cumplen.

Su estreno en el banquillo no estuvo nada mal. Es verdad que el rival era el Schalke 04, un equipo que volvió a la élite, pero al que le está costando mucho acoplarse a esta temporada. Con dos balas como Diaby y Frimpong, destrozaron al conjunto de Gelsenkirchen. Sin más. Muy superiores. Quizás, el gran problema del Leverkusen en estos últimos tiempos ha estado en defensa. A Seoane también le gustaba mirar hacia delante, pero se veía muy desprotegido atrás y, encima, el nivel mostrado por Lukas Hradecky no está siendo tan bueno como meses anteriores. Aunque no hay que olvidarse de una cosa. En el Leverkusen hay buenos jugadores capaces de crear, pero falta la magia, la parte diferencial de la plantilla, Florian Wirtz. El equipo le espera como agua de mayo, porque aporta mucho y todo bueno. Por otra parte, no se puede decir lo mismo de su debut como técnico en Champions. Con bajas importantes, mayor posesión que el rival, más ocasiones de gol, pero al final, el FC Porto tuvo 100% de acierto y venció por 0-3. La crueldad del fútbol. Si perdonas, lo pagas. Ahora es colista de su grupo y, aunque aún tiene opciones, está complicado, puesto que no debe fallar en las dos jornadas que quedan. 

Mejor manera para mostrarse al mundo como técnico de un equipo profesional no ha podido tener. Ahora falta que se mantenga ese nivel y el Leverkusen se vaya acercando poco a poco a los puestos altos de la tabla. Así debería ser. Pero bueno, si tantas ganas había de verle en un banquillo era por las expectativas que levantó como jugador. Tarde o temprano iba a llegar este momento. ¿Verle en un gran banquillo? Todo a su tiempo. Y no le faltarán novias. No será extraño si acabamos viéndole en banquillos como el del Bayern o el del Real Madrid. Todo a su tiempo. Un jugador que levantó títulos jugando al lado de Xavi Hernández y Andrés Iniesta, además de tener todos esos técnicos habiéndole dirigido, no puede salir mal. La elegancia personificada.

Imagen de cabecera: @bayer04_es

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