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¿Y los fichajes?

Diego G. Argota @Diego21Garcia 19-11-2019

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Atlético de Madrid

¿Y los fichajes? ¿Hay dinero? ¿Dónde está el tope? Año tras año, temporada tras temporada desde la última década, el Atlético de Madrid ha visto cómo, gracias a los resultados deportivos, a los títulos cosechados y al crecimiento del club como marca, los ingresos aumentaban. Su caja cada vez era mayor y el presupuesto de la entidad evolucionaba de manera proporcional a todo ello. Sin embargo, lo que no ha cambiado nunca es la inversión en jugadores y fichajes de la directiva, con un saldo que siempre es cero o, en la mayoría de las ocasiones, positivo. Esto quiere decir que de poco sirve que el Atlético de Madrid destine 120 millones en Joao Félix si, por el otro lado, ha vendido a Griezmann y Rodrigo por 200.

El gasto, se entiende, es la diferencia entre lo invertido en futbolistas menos lo recibido por los traspasos de los que se van. Dicen los números que este verano el equipo ha comprado jugadores por un total de 266 millones de euros, pero ha ingresado 286 por las ventas. También que, en los últimos 10 cursos, el club solo ha gastado, de media, siete millones de euros por temporada. Muy lejos de los más de 100 por campaña que se ha dejado el Manchester City, de los 80 de Manchester United y PSG, de los 70 y 60 de Barcelona y Real Madrid, de los 50 de Chelsea y Juventus o de los 40 de Liverpool, Arsenal y de los equipos de Milán. 

El último verano, el Atlético cerró el mercado sin la guinda del pastel. Esa que algunos apuntaban a James, otros a Eriksen y otros a Rodrigo o incluso Neres. Una guinda, eso sí, que se habría producido con la única condición de que un jugador se hubiera marchado. Con todo, la nula posibilidad de cerrar a un jugador a última hora se escudó bajo el pretexto de que ese dinero disponible iba a ser guardado para hacer algún retoque en el mercado invernal y para renovar algunos contratos de jugadores capitales de la plantilla.

La plantilla es corta, sobre todo si tenemos en cuenta que desde el primer día de la pretemporada se ha ensayado jugar con dos ‘9’ puros y solo posee dos jugadores de esas características que además tienden demasiado a caer lesionados. Costa y Morata no se bastan solos para jugar 50 partidos de temporada. Correa, si bien es delantero y en un momento de forma excelso, no reúne esas características, aunque le da otro aire al juego. Y Saponjic, que está en la plantilla como si lo hiciera cualquiera que esto lee, es un delantero que sí posee esas cualidades pero carece de nivel para jugar en Primera División, y mucho menos para hacerlo en un equipo Top-3. 

Así las cosas, cuando a todas luces parecía que un refuerzo en enero se antojaba imprescindible, varios medios aseguran que el club ha deslizado que una nueva operación es imposible, pues la economía tiene al equipo ahogado. La situación, horrorosa, se ha tornado en trágica con la última hora de un Diego Costa que padece problemas cervicales y a quien se le estima pasar por quirófano y quedarse entre tres y cinco meses en el dique seco.

Se asegura que el límite salarial de LaLiga impide al club inscribir jugadores, pero ¿cómo puede ser posible eso si el club ha disminuido el volumen de fichas que paga a los jugadores, si el saldo de traspasos ha dado positivo porque se ha vendido más de lo que se ha comprado y si el listón del propio Fair Play ha crecido esta temporada?

El Atlético posee un tope salarial para la temporada 2019-2020 de 348’5 millones de euros, que son 55 millones más que el curso pasado, cuando no hubo problema de cuadrarlo. Según varios portales especializados en sueldos y contratos deportivos, en los salarios de la primera plantilla más el del cuerpo técnico se destinan 200 millones, a los que hay que sumar los tres que tiene de presupuesto el equipo femenino. Así las cuentas, el club debería de tener unos 150 millones libres para las amortizaciones de fichajes, que no es más que el dinero total de un fichaje dividido entre los años que ha firmado. Joao Felix (17), Llorente (6), Felipe (7), Hermoso (5), Saponjic (0,2), Trippier (8), Lodi (3,5), Lemar (14), Arias (3), Adán (0,5), Diego Costa (16) y Vitolo (7) son los jugadores por los que el club ha tenido que pagar amortizaciones esta temporada. Es decir, millón arriba millón abajo, unos 87 kilos que aún dejarían más de 60 en el tope salarial del Atlético, más que suficiente para afrontar un par de buenos fichajes. Contando, en el peor de los casos, que el club haya pagado 18 millones por la cesión de Morata —aunque el acuerdo estipulaba que el Atlético pagaría el traspaso completo el próximo verano— incluso se dispondrían de 45 millones para acometer sin problemas una buena incursión en el mercado invernal sin deshacerse de jugadores.

El Atlético, descosido en la delantera, necesita como el comer una cara nueva en enero, sea cual sea el estado físico de Costa. Si bien se asegura no se gastará un euro, una buena oportunidad sería repescar jugadores a préstamo a coste cero. Entre sus cedidos, cabría la posibilidad de repescar a Nico Ibáñez o a Kalinic, pero ambas son remotas. El argentino no posee doble nacionalidad y el club ya tiene el cupo de los extracomunitarios lleno, y el croata, que no es titular en Roma, no contó demasiado para Simeone el curso pasado y además ahora anda lesionado con una fractura de peroné y posee una ficha demasiado alta. El lateral zurdo, quizás la otra posición que cojea, pues aunque Hermoso y Saúl se pueden utilizar ahí solo Lodi tiene la demarcación como natural, se podría subsanar con la llegada de Caio Henrique, carrilero de Brasil sub23, pero la situación es la misma que la de Ibáñez, pues Caio no posee la nacionalidad.

Una remota opción, aunque posible, sería la utilización de Vrsaljko en el carril zurdo. El balcánico, que ha jugado con anterioridad ahí, ya entrena a las órdenes de Simeone, tiene ficha del primer equipo y tendrá un par de meses para ponerse a punto antes de recuperar la forma. E incluso se podría especular con dar salida al colombiano Arias para liberar una de estas plazas de los no comunitarios, cosa poco lógica ahora que el cafetero está rindiendo quizás a su mejor nivel. La temporada de transición, de crecimiento, de proyecto nuevo en construcción, puede verse seriamente afectada viendo la dificultad del equipo cara al gol; viendo cómo otros clubes disfrutan de un gran momento de forma. También viendo cómo Real Madrid y Barcelona no tienen su mejor año y dejan escapar oportunidades que no son aprovechadas por un Atlético del que se ha vendido que tiene la mejor plantilla de su vida, pero cuya realidad es realmente distinta.

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¿Y los fichajes? ¿Hay dinero? ¿Dónde está el tope? Año tras año, temporada tras temporada desde la última década, el Atlético de Madrid ha visto cómo, gracias a los resultados deportivos, a los títulos cosechados y al crecimiento del club como marca, los ingresos aumentaban. Su caja cada vez era mayor y el presupuesto de la entidad evolucionaba de manera proporcional a todo ello. Sin embargo, lo que no ha cambiado nunca es la inversión en jugadores y fichajes de la directiva, con un saldo que siempre es cero o, en la mayoría de las ocasiones, positivo. Esto quiere decir que de poco sirve que el Atlético de Madrid destine 120 millones en Joao Félix si, por el otro lado, ha vendido a Griezmann y Rodrigo por 200.

El gasto, se entiende, es la diferencia entre lo invertido en futbolistas menos lo recibido por los traspasos de los que se van. Dicen los números que este verano el equipo ha comprado jugadores por un total de 266 millones de euros, pero ha ingresado 286 por las ventas. También que, en los últimos 10 cursos, el club solo ha gastado, de media, siete millones de euros por temporada. Muy lejos de los más de 100 por campaña que se ha dejado el Manchester City, de los 80 de Manchester United y PSG, de los 70 y 60 de Barcelona y Real Madrid, de los 50 de Chelsea y Juventus o de los 40 de Liverpool, Arsenal y de los equipos de Milán. 

El último verano, el Atlético cerró el mercado sin la guinda del pastel. Esa que algunos apuntaban a James, otros a Eriksen y otros a Rodrigo o incluso Neres. Una guinda, eso sí, que se habría producido con la única condición de que un jugador se hubiera marchado. Con todo, la nula posibilidad de cerrar a un jugador a última hora se escudó bajo el pretexto de que ese dinero disponible iba a ser guardado para hacer algún retoque en el mercado invernal y para renovar algunos contratos de jugadores capitales de la plantilla.

La plantilla es corta, sobre todo si tenemos en cuenta que desde el primer día de la pretemporada se ha ensayado jugar con dos ‘9’ puros y solo posee dos jugadores de esas características que además tienden demasiado a caer lesionados. Costa y Morata no se bastan solos para jugar 50 partidos de temporada. Correa, si bien es delantero y en un momento de forma excelso, no reúne esas características, aunque le da otro aire al juego. Y Saponjic, que está en la plantilla como si lo hiciera cualquiera que esto lee, es un delantero que sí posee esas cualidades pero carece de nivel para jugar en Primera División, y mucho menos para hacerlo en un equipo Top-3. 

Así las cosas, cuando a todas luces parecía que un refuerzo en enero se antojaba imprescindible, varios medios aseguran que el club ha deslizado que una nueva operación es imposible, pues la economía tiene al equipo ahogado. La situación, horrorosa, se ha tornado en trágica con la última hora de un Diego Costa que padece problemas cervicales y a quien se le estima pasar por quirófano y quedarse entre tres y cinco meses en el dique seco.

Se asegura que el límite salarial de LaLiga impide al club inscribir jugadores, pero ¿cómo puede ser posible eso si el club ha disminuido el volumen de fichas que paga a los jugadores, si el saldo de traspasos ha dado positivo porque se ha vendido más de lo que se ha comprado y si el listón del propio Fair Play ha crecido esta temporada?

El Atlético posee un tope salarial para la temporada 2019-2020 de 348’5 millones de euros, que son 55 millones más que el curso pasado, cuando no hubo problema de cuadrarlo. Según varios portales especializados en sueldos y contratos deportivos, en los salarios de la primera plantilla más el del cuerpo técnico se destinan 200 millones, a los que hay que sumar los tres que tiene de presupuesto el equipo femenino. Así las cuentas, el club debería de tener unos 150 millones libres para las amortizaciones de fichajes, que no es más que el dinero total de un fichaje dividido entre los años que ha firmado. Joao Felix (17), Llorente (6), Felipe (7), Hermoso (5), Saponjic (0,2), Trippier (8), Lodi (3,5), Lemar (14), Arias (3), Adán (0,5), Diego Costa (16) y Vitolo (7) son los jugadores por los que el club ha tenido que pagar amortizaciones esta temporada. Es decir, millón arriba millón abajo, unos 87 kilos que aún dejarían más de 60 en el tope salarial del Atlético, más que suficiente para afrontar un par de buenos fichajes. Contando, en el peor de los casos, que el club haya pagado 18 millones por la cesión de Morata —aunque el acuerdo estipulaba que el Atlético pagaría el traspaso completo el próximo verano— incluso se dispondrían de 45 millones para acometer sin problemas una buena incursión en el mercado invernal sin deshacerse de jugadores.

El Atlético, descosido en la delantera, necesita como el comer una cara nueva en enero, sea cual sea el estado físico de Costa. Si bien se asegura no se gastará un euro, una buena oportunidad sería repescar jugadores a préstamo a coste cero. Entre sus cedidos, cabría la posibilidad de repescar a Nico Ibáñez o a Kalinic, pero ambas son remotas. El argentino no posee doble nacionalidad y el club ya tiene el cupo de los extracomunitarios lleno, y el croata, que no es titular en Roma, no contó demasiado para Simeone el curso pasado y además ahora anda lesionado con una fractura de peroné y posee una ficha demasiado alta. El lateral zurdo, quizás la otra posición que cojea, pues aunque Hermoso y Saúl se pueden utilizar ahí solo Lodi tiene la demarcación como natural, se podría subsanar con la llegada de Caio Henrique, carrilero de Brasil sub23, pero la situación es la misma que la de Ibáñez, pues Caio no posee la nacionalidad.

Una remota opción, aunque posible, sería la utilización de Vrsaljko en el carril zurdo. El balcánico, que ha jugado con anterioridad ahí, ya entrena a las órdenes de Simeone, tiene ficha del primer equipo y tendrá un par de meses para ponerse a punto antes de recuperar la forma. E incluso se podría especular con dar salida al colombiano Arias para liberar una de estas plazas de los no comunitarios, cosa poco lógica ahora que el cafetero está rindiendo quizás a su mejor nivel. La temporada de transición, de crecimiento, de proyecto nuevo en construcción, puede verse seriamente afectada viendo la dificultad del equipo cara al gol; viendo cómo otros clubes disfrutan de un gran momento de forma. También viendo cómo Real Madrid y Barcelona no tienen su mejor año y dejan escapar oportunidades que no son aprovechadas por un Atlético del que se ha vendido que tiene la mejor plantilla de su vida, pero cuya realidad es realmente distinta.

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