_Otros

Varane de Oro

David Orenes @david_lrl 17-07-2018

etiquetas:

Antes del duopolio que protagonizan Leo Messi y Cristiano Ronaldo desde
hace una década, el Mundial solía tener un peso importante en la elección del
Balón de Oro. El galardón se lo llevó Fabio Cannavaro en 2006 después de
liderar a Italia hacia un título inesperado en Alemania. En 2002, Ronaldo hizo
valer sus ocho goles en siete partidos en Corea y Japón.

En 1998, la coronación de Zidane, con doblete incluido en la final, le
catapultó hasta la esfera dorada. Stoichkov lo ganó en 1994 después de ser el
máximo goleador de un Mundial donde alcanzó las semifinales con Bulgaria. En
1990, Lothar Matthäus conquistó el mundo con Alemania al tiempo que recibía la
distinción de mejor jugador del planeta.

Con Argentina y Portugal eliminadas a las primeras de cambio con
actuaciones amargas de sus dos estrellas, la duda es si se volverá a repetir la
historia. ¿Ganará uno de los dos el Balón de Oro por sus méritos con sus
clubes, o volveremos a ver levantar el trofeo a un triunfador en la Copa del
Mundo? Todo indica a que este año pasará lo segundo. Antoine Griezmann, campeón
de la Europa League y ahora del Mundial siendo decisivo, tiene todas las
papeletas. Luka Modric, clave en la Champions conquistada por el Real Madrid y
subcampeón en la meritoria Croacia, recibió el premio a mejor jugador en Rusia
y está muy bien posicionado.

Pero si hay un jugador que debería estar en todas las quinielas y que ha
pasado más bien desapercibido es Raphael Varane. El central galo ha dado un
salto cualitativo importantísimo en el Real Madrid, donde esta temporada se ha
convertido en un seguro de vida incluso por delante del propio Sergio Ramos.
Figura importante en la consecución de la Champions League (la cuarta en su
palmarés con apenas 25 años), ha sido en Rusia donde ha demostrado todo su
potencial.

Una lesión en el muslo le impidió estar en la Eurocopa celebrada en su país
hace dos años, ocupando su puesto Koscielny. En este caso, fue al revés. El
jugador del Arsenal se perdió el Mundial y Varane formó una pareja
sencillamente perfecta con Umtiti en los siete partidos disputados. Ganó cada
duelo individual, nunca perdió el sitio y se consumó como el rey de la
anticipación. Además, su gol a la salida de un córner inició la victoria ante
Uruguay en cuartos de final. Impenetrable (como Umtiti) ante Bélgica, en la
final ante Croacia cumplió un sueño y, por ende, alcanzó el culmen de su
carrera.

El caso es que Varane tiene 25 años y ya ha ganado 16 títulos. Llegará al
Mundial de Catar con 29 y como uno de los líderes de Francia (ya fue capitán
ante Dinamarca). Le quedan, si le respetan las lesiones, unos 10 años donde
puede convertirse en una leyenda. Y quizá por eso, por todo lo que puede
conseguir todavía, por pensar en el futuro, no se esté valorando su presente.

Varane ha ganado los dos títulos más importantes en apenas dos meses siendo
imprescindible en la consecución de ambos. Ni siquiera Cannavaro en 2006, el
único defensa que ha logrado el Balón de Oro, puede situar su temporada a la
altura del central de Lille. Los nombres son Griezmann, Mbappé, Modric y los
trillados Cristiano y Messi… Pero si nos atenemos a los criterios, a los
méritos logrados y al rendimiento mostrado en cada partido, Raphael Varane
debería estar, como mínimo, entre los cinco candidatos.

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Antes del duopolio que protagonizan Leo Messi y Cristiano Ronaldo desde
hace una década, el Mundial solía tener un peso importante en la elección del
Balón de Oro. El galardón se lo llevó Fabio Cannavaro en 2006 después de
liderar a Italia hacia un título inesperado en Alemania. En 2002, Ronaldo hizo
valer sus ocho goles en siete partidos en Corea y Japón.

En 1998, la coronación de Zidane, con doblete incluido en la final, le
catapultó hasta la esfera dorada. Stoichkov lo ganó en 1994 después de ser el
máximo goleador de un Mundial donde alcanzó las semifinales con Bulgaria. En
1990, Lothar Matthäus conquistó el mundo con Alemania al tiempo que recibía la
distinción de mejor jugador del planeta.

Con Argentina y Portugal eliminadas a las primeras de cambio con
actuaciones amargas de sus dos estrellas, la duda es si se volverá a repetir la
historia. ¿Ganará uno de los dos el Balón de Oro por sus méritos con sus
clubes, o volveremos a ver levantar el trofeo a un triunfador en la Copa del
Mundo? Todo indica a que este año pasará lo segundo. Antoine Griezmann, campeón
de la Europa League y ahora del Mundial siendo decisivo, tiene todas las
papeletas. Luka Modric, clave en la Champions conquistada por el Real Madrid y
subcampeón en la meritoria Croacia, recibió el premio a mejor jugador en Rusia
y está muy bien posicionado.

Pero si hay un jugador que debería estar en todas las quinielas y que ha
pasado más bien desapercibido es Raphael Varane. El central galo ha dado un
salto cualitativo importantísimo en el Real Madrid, donde esta temporada se ha
convertido en un seguro de vida incluso por delante del propio Sergio Ramos.
Figura importante en la consecución de la Champions League (la cuarta en su
palmarés con apenas 25 años), ha sido en Rusia donde ha demostrado todo su
potencial.

Una lesión en el muslo le impidió estar en la Eurocopa celebrada en su país
hace dos años, ocupando su puesto Koscielny. En este caso, fue al revés. El
jugador del Arsenal se perdió el Mundial y Varane formó una pareja
sencillamente perfecta con Umtiti en los siete partidos disputados. Ganó cada
duelo individual, nunca perdió el sitio y se consumó como el rey de la
anticipación. Además, su gol a la salida de un córner inició la victoria ante
Uruguay en cuartos de final. Impenetrable (como Umtiti) ante Bélgica, en la
final ante Croacia cumplió un sueño y, por ende, alcanzó el culmen de su
carrera.

El caso es que Varane tiene 25 años y ya ha ganado 16 títulos. Llegará al
Mundial de Catar con 29 y como uno de los líderes de Francia (ya fue capitán
ante Dinamarca). Le quedan, si le respetan las lesiones, unos 10 años donde
puede convertirse en una leyenda. Y quizá por eso, por todo lo que puede
conseguir todavía, por pensar en el futuro, no se esté valorando su presente.

Varane ha ganado los dos títulos más importantes en apenas dos meses siendo
imprescindible en la consecución de ambos. Ni siquiera Cannavaro en 2006, el
único defensa que ha logrado el Balón de Oro, puede situar su temporada a la
altura del central de Lille. Los nombres son Griezmann, Mbappé, Modric y los
trillados Cristiano y Messi… Pero si nos atenemos a los criterios, a los
méritos logrados y al rendimiento mostrado en cada partido, Raphael Varane
debería estar, como mínimo, entre los cinco candidatos.

etiquetas: