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Una vuelta deseada

Abraham Marqués @AbrahamMarques_ 16-12-2019

Fernando Alonso se fue de la Fórmula 1 a finales de 2018 con un “hasta luego” serigrafiado en su monoplaza. Tras cuatro años deambulando en la categoría debido al bajo nivel de su McLaren, decidió poner punto y aparte a su trayectoria en la categoría. Este “hasta luego” tuvo más aire de adiós definitivo que de un alto en el camino. Sus declaraciones, la forma en la que actuó y las decisiones que tomó hacían indicar que el Gran Premio de Abu Dhabi 2018 iba a ser su último en Fórmula 1.

No tenía oportunidad de pilotar en un monoplaza ganador y no parecía que las fuera a tener en el futuro. Con las puertas cerradas en los tres grandes -Mercedes, Ferrari y Red Bull- y con pocas perspectivas de que algún otro equipo pudiera entrar en este selecto grupo antes del cambio de normativa, decidió emprender un camino fuera de la Fórmula 1 para convertirse en una de las leyendas más grandes del automovilismo. No le ha ido mal por el momento, pues ha ganado el Mundial de Resistencia siendo doble vencedor de las 24 horas de Le Mans.

En su segundo año sin Fórmula 1 pilotará en las dunas del Dakar e intentará ganar la triple corona en las 500 millas de Indianápolis. No tiene ningún gran evento más previsto para 2020. Su calendario está prácticamente vacío más allá del próximo mayo y el español declaró en la entrega de trofeos de la FIA su plan para 2021: WEC o Fórmula 1. Hay algunas voces que afirman que Alonso mantiene siempre un nexo con la categoría en la que ha ganado dos mundiales para firmar mejores contratos. Estudiando cómo se está moviendo, pensar que su intención es regresar a la Fórmula 1 no es muy descabellado.

2021 es un año que va a dar mucho que hablar. Su repercusión es tal que, tras acabar esta temporada, se ha hablado más de la del cambio de normativa que de la que comienza el próximo 15 de marzo en Melbourne. Por cómo transcurren los acontecimientos, tiene pinta de que 2020 va a vivir a la sombra de 2021. Lo que se espera de la temporada del cambio de normativa es mucho. Con el rediseño de los monoplazas se cree que habrá una competición mucho más reñida en la que no solo tres equipos puedan luchar por los podios.

Si a este cambio de concepto le sumamos que casi ningún piloto tiene asegurada su continuidad en la categoría más allá de Abu Dhabi 2020 nos queda un panorama bastante entretenido. En este río revuelto es donde parece que quiere pescar Fernando Alonso. El asturiano se fue de la categoría por dos motivos: por no tener un monoplaza para luchar por el título y porque el campeonato era muy previsible. Para cuando cambien la normativa no hay casi nadie que tenga algo asegurado, por lo que intentará colocarse en un asiento con opciones de victoria.

¿Pero Alonso no ha dicho en más de una ocasión que ha conseguido todo lo que quería en Fórmula 1 y que le motivaban más nuevos retos en otras categorías? Sí, lo ha dicho. La clave de esta encrucijada reside en que en este mundo tan mediático hay que mirar menos a las declaraciones y más a los hechos, y Fernando tiene clavada la espinita de ganar un tercer mundial de Fórmula 1.

Por eso, va a estar muy activo de cara al mercado de fichajes esperando a que le llegue una buena oportunidad de regresar. Además, no lo haría de cualquier manera, regresaría tras ganar el WEC, competir en el Dakar y, en el mejor de los casos, con la triple corona bajo el brazo. Sería la vuelta de uno de los más grandes del siglo XXI convertido en leyenda viva del automovilismo por todo lo que ha realizado. Y esto lo saben en Liberty Media mejor que nadie.

Los actuales dueños de la categoría ya intentaron su regreso para 2020 montado en un Red Bull, según indica el periodista Ralf Bach. Helmut Marko le contó que desde la dirección de la categoría actuaron como representantes de Alonso para buscarle un asiento. Se llevaron un rotundo no como respuesta.

En Liberty Media saben que un retorno del español a la Fórmula 1 para luchar por el título tras cosechar éxitos en distintas categorías significaría un gran aumento de la repercusión del Mundial, con el rédito económico que ello conlleva. Si a esto le sumamos a un Lewis Hamilton al volante de un Ferrari tras ganar su séptimo título en 2020, quedaría una temporada de las que se marcan en rojo en la historia de la competición.

Lo descrito en el anterior párrafo habría sido catalogado como la mayor de locuras inventadas en la Fórmula 1 si se hubiese expuesto hace tan solo unos meses. A día de hoy no parece tan imposible. El vigente campeón ya ha establecido contactos con Ferrari y sorprende ver los halagos por parte de los italianos. Lewis ha prometido lealtad a los colores plateados, pero tampoco le disgustaría pilotar un monoplaza de color rojo si está en condiciones de ganar. Con esto, una de las partes de la ecuación de Liberty Media estaría realizada.

Por el otro lado queda algo más complejo. La vuelta de Fernando Alonso es bastante más difícil. A priori, hay tres equipos ganadores en los cuales parece no tener sitio. Red Bull es territorio de Verstappen si no decide cambiar de aires, Ferrari le ha cerrado la puerta al asturiano y, en caso de darse la primera hipótesis, en 2021 estarían Hamilton y Leclerc vestidos de rojo. Mercedes no guarda muy buen recuerdo de Alonso tras el caso de espionaje de 2007. Por esto, Martin Brundle colocó al bicampeón del mundo en Renault como equipo para su retorno.

Lo que parece estar claro es que su vuelta es bastante deseada. No solo por él, sino también por los actuales dueños y por millones de aficionados a la categoría. Cada día hay menos dudas de que se va a trabajar para que se materialice este regreso.

Por supuesto, la Fórmula 1 no gira ni girará en torno Alonso. Para 2021 hay ya muchos alicientes con la actual parrilla. Leclerc, Verstappen y quizás Sainz y Ricciardo tendrán mucho que decir ante un Hamilton que encabezará la veteranía. El papel de Vettel, como apuntan desde Ferrari, todavía está por ver más allá de 2020. Los posibles cambios de asientos van a dar mucho espectáculo con el cambio de reglamentación, pero la gran bomba que alteraría la competición sería una vuelta de Fernando Alonso a un monoplaza competitivo. Él quiere volver y tener la posibilidad de enfrentarse a los grandes. Por suerte para él, va a tener a los dueños de la categoría muy interesados en que esto ocurra. Lo descrito en este artículo es especulación en gran parte, pero una especulación basada en los movimientos realizados por todos en los últimos meses. La parte más difícil la tiene Alonso y es encontrar un monoplaza con el que poder luchar por cosas grandes. De momento, lo tiene muy complicado. Pero dada la cantidad de sorpresas que pueden ocurrir de cara a 2021, no sería nada descabellado ver realizado el sueño de Liberty Media. Eso sí, toca esperar hasta aproximadamente mayo para tener algo de certeza sobre si la vuelta será real. De momento, el deseo existe.

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Fernando Alonso se fue de la Fórmula 1 a finales de 2018 con un “hasta luego” serigrafiado en su monoplaza. Tras cuatro años deambulando en la categoría debido al bajo nivel de su McLaren, decidió poner punto y aparte a su trayectoria en la categoría. Este “hasta luego” tuvo más aire de adiós definitivo que de un alto en el camino. Sus declaraciones, la forma en la que actuó y las decisiones que tomó hacían indicar que el Gran Premio de Abu Dhabi 2018 iba a ser su último en Fórmula 1.

No tenía oportunidad de pilotar en un monoplaza ganador y no parecía que las fuera a tener en el futuro. Con las puertas cerradas en los tres grandes -Mercedes, Ferrari y Red Bull- y con pocas perspectivas de que algún otro equipo pudiera entrar en este selecto grupo antes del cambio de normativa, decidió emprender un camino fuera de la Fórmula 1 para convertirse en una de las leyendas más grandes del automovilismo. No le ha ido mal por el momento, pues ha ganado el Mundial de Resistencia siendo doble vencedor de las 24 horas de Le Mans.

En su segundo año sin Fórmula 1 pilotará en las dunas del Dakar e intentará ganar la triple corona en las 500 millas de Indianápolis. No tiene ningún gran evento más previsto para 2020. Su calendario está prácticamente vacío más allá del próximo mayo y el español declaró en la entrega de trofeos de la FIA su plan para 2021: WEC o Fórmula 1. Hay algunas voces que afirman que Alonso mantiene siempre un nexo con la categoría en la que ha ganado dos mundiales para firmar mejores contratos. Estudiando cómo se está moviendo, pensar que su intención es regresar a la Fórmula 1 no es muy descabellado.

2021 es un año que va a dar mucho que hablar. Su repercusión es tal que, tras acabar esta temporada, se ha hablado más de la del cambio de normativa que de la que comienza el próximo 15 de marzo en Melbourne. Por cómo transcurren los acontecimientos, tiene pinta de que 2020 va a vivir a la sombra de 2021. Lo que se espera de la temporada del cambio de normativa es mucho. Con el rediseño de los monoplazas se cree que habrá una competición mucho más reñida en la que no solo tres equipos puedan luchar por los podios.

Si a este cambio de concepto le sumamos que casi ningún piloto tiene asegurada su continuidad en la categoría más allá de Abu Dhabi 2020 nos queda un panorama bastante entretenido. En este río revuelto es donde parece que quiere pescar Fernando Alonso. El asturiano se fue de la categoría por dos motivos: por no tener un monoplaza para luchar por el título y porque el campeonato era muy previsible. Para cuando cambien la normativa no hay casi nadie que tenga algo asegurado, por lo que intentará colocarse en un asiento con opciones de victoria.

¿Pero Alonso no ha dicho en más de una ocasión que ha conseguido todo lo que quería en Fórmula 1 y que le motivaban más nuevos retos en otras categorías? Sí, lo ha dicho. La clave de esta encrucijada reside en que en este mundo tan mediático hay que mirar menos a las declaraciones y más a los hechos, y Fernando tiene clavada la espinita de ganar un tercer mundial de Fórmula 1.

Por eso, va a estar muy activo de cara al mercado de fichajes esperando a que le llegue una buena oportunidad de regresar. Además, no lo haría de cualquier manera, regresaría tras ganar el WEC, competir en el Dakar y, en el mejor de los casos, con la triple corona bajo el brazo. Sería la vuelta de uno de los más grandes del siglo XXI convertido en leyenda viva del automovilismo por todo lo que ha realizado. Y esto lo saben en Liberty Media mejor que nadie.

Los actuales dueños de la categoría ya intentaron su regreso para 2020 montado en un Red Bull, según indica el periodista Ralf Bach. Helmut Marko le contó que desde la dirección de la categoría actuaron como representantes de Alonso para buscarle un asiento. Se llevaron un rotundo no como respuesta.

En Liberty Media saben que un retorno del español a la Fórmula 1 para luchar por el título tras cosechar éxitos en distintas categorías significaría un gran aumento de la repercusión del Mundial, con el rédito económico que ello conlleva. Si a esto le sumamos a un Lewis Hamilton al volante de un Ferrari tras ganar su séptimo título en 2020, quedaría una temporada de las que se marcan en rojo en la historia de la competición.

Lo descrito en el anterior párrafo habría sido catalogado como la mayor de locuras inventadas en la Fórmula 1 si se hubiese expuesto hace tan solo unos meses. A día de hoy no parece tan imposible. El vigente campeón ya ha establecido contactos con Ferrari y sorprende ver los halagos por parte de los italianos. Lewis ha prometido lealtad a los colores plateados, pero tampoco le disgustaría pilotar un monoplaza de color rojo si está en condiciones de ganar. Con esto, una de las partes de la ecuación de Liberty Media estaría realizada.

Por el otro lado queda algo más complejo. La vuelta de Fernando Alonso es bastante más difícil. A priori, hay tres equipos ganadores en los cuales parece no tener sitio. Red Bull es territorio de Verstappen si no decide cambiar de aires, Ferrari le ha cerrado la puerta al asturiano y, en caso de darse la primera hipótesis, en 2021 estarían Hamilton y Leclerc vestidos de rojo. Mercedes no guarda muy buen recuerdo de Alonso tras el caso de espionaje de 2007. Por esto, Martin Brundle colocó al bicampeón del mundo en Renault como equipo para su retorno.

Lo que parece estar claro es que su vuelta es bastante deseada. No solo por él, sino también por los actuales dueños y por millones de aficionados a la categoría. Cada día hay menos dudas de que se va a trabajar para que se materialice este regreso.

Por supuesto, la Fórmula 1 no gira ni girará en torno Alonso. Para 2021 hay ya muchos alicientes con la actual parrilla. Leclerc, Verstappen y quizás Sainz y Ricciardo tendrán mucho que decir ante un Hamilton que encabezará la veteranía. El papel de Vettel, como apuntan desde Ferrari, todavía está por ver más allá de 2020. Los posibles cambios de asientos van a dar mucho espectáculo con el cambio de reglamentación, pero la gran bomba que alteraría la competición sería una vuelta de Fernando Alonso a un monoplaza competitivo. Él quiere volver y tener la posibilidad de enfrentarse a los grandes. Por suerte para él, va a tener a los dueños de la categoría muy interesados en que esto ocurra. Lo descrito en este artículo es especulación en gran parte, pero una especulación basada en los movimientos realizados por todos en los últimos meses. La parte más difícil la tiene Alonso y es encontrar un monoplaza con el que poder luchar por cosas grandes. De momento, lo tiene muy complicado. Pero dada la cantidad de sorpresas que pueden ocurrir de cara a 2021, no sería nada descabellado ver realizado el sueño de Liberty Media. Eso sí, toca esperar hasta aproximadamente mayo para tener algo de certeza sobre si la vuelta será real. De momento, el deseo existe.

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