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Una Udinese a la española

Michele Tossani @MicheleTossani 27-08-2018

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Tras una temporada en la que pasaron tres entrenadores (Delneri, Oddi y Tudor) por el banquillo de Udinese con mediocres resultados, la familia Pozzo ha decidido realizar un giro de 180 grados para volver a apostar por un entrenador joven. 

Esta vez, los bianconeri no han contratado a un técnico local, sino a un preparador extranjero bastante desconocido: Julio Velázquez, español de 36 años, es el nuevo entrenador de Udinese. 

Una elección sorprendente si observamos su currículum: tiene poca experiencia al alto nivel -solo ha estado en la máxima categoría con Belenenses en Portugal- y llega del Alcorcón, de la Segunda división española. No obstante, la decisión es menos chocante teniendo en cuenta el historial de Udinese al probar entrenadores emergentes al frente de una joven plantilla llena de apuestas también extranjeras. 

Desde el punto de vista táctico, Velázquez no está anclado a un esquema preciso. Su Alcorcón la pasada temporada jugó inicialmente con 5-3-2, para luego pasar a un 4-4-2/4-1-4-1 tras los malos resultados iniciales. En Udine, el entrenador español ha apostado en pretemporada por un 4-2-3-1 bastante ofensivo y Velázquez en entrevistas pasadas siempre ha declarado querer un equipo protagonista sobre el campo, con laterales preparados para subir y dar amplitud, con posesión de balón orientada de desestructurar el sistema defensivo rival para encontrar espacios y atacar la profundidad. 

“Para mí, tener protagonismo en el partido no es hacer 25 pases seguidos. Lo que queremos hacer es jugar el partido en campo rival, adaptándonos a las circunstancias. No se trata de tener el balón, si no de jugarlo en campo rival, sea después de 25 pases o de tres”. 

Sobre el papel, los bianconeri deberían seguir la dirección que se podría esperar de un equipo de estilo ‘ibérico’. Los primeros partidos de esta Udinese en pretemporada no han sido del todo positivos, con problemas tanto defensa como en la creación y conclusión de cara a portería. Sin embargo, en este inicio de Serie A están dejando sensaciones más que positivos, especialmente en la victoria contra la Sampdoria. 

En ataque, cuentan con Kevin Lasagna como principal delantero, además del argentino Ignacio Pussetto, por el que se han pagado ocho millones de euros a Huracán, donde anotó nueve goles en 27 partidos la pasada temporada. El reparto se ha completado con el fichaje del polaco Lukasz Teodorczyk, procedente del Anderlecht, donde anotó 15 goles en la 2018/19. 

En el mediocampo, los dos mediocentros deberían ser complementarios, con uno más centado en la construcción -Mandragora, pagado 20 millones- y otro más libre para internarse en ataque -Fofana-. Veremos si Behrami encuentra espacio y con qué rol. De Paul debe ser el hombre capaz de encender al equipo en campo rival, como mediapunta, aunque podría ser utilizado como extremo, complementando a Pussetto y Machís, aprovechando a Barak por el centro. 

La fase de construcción de Udinese se prevé de inicio elaborada, con Velázquez que quiere salir jugando el balón desde atrás para luego acelerar verticalmente en campo rival, buscando las cuatro referencias ofensivas. En este sentido, Mandragora tendrá un rol decisivo para unir defensa y mediocampo en la construcción. 

El plan táctico es, por tanto, ambicioso. Velázquez intentará adaptar en Udinese un juego valiente, europeo, siguiendo el modelo español. Queda por ver si los jugadores sabrán adaptarse a este tipo de fútbol y si el ambiente apoyará al español en los primeros e inevitables baches. Cada revolución requiere tiempo y lo necesitará una Udinese que, de momento, está dando buenas sensaciones en este inicio de Serie A. 

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Tras una temporada en la que pasaron tres entrenadores (Delneri, Oddi y Tudor) por el banquillo de Udinese con mediocres resultados, la familia Pozzo ha decidido realizar un giro de 180 grados para volver a apostar por un entrenador joven. 

Esta vez, los bianconeri no han contratado a un técnico local, sino a un preparador extranjero bastante desconocido: Julio Velázquez, español de 36 años, es el nuevo entrenador de Udinese. 

Una elección sorprendente si observamos su currículum: tiene poca experiencia al alto nivel -solo ha estado en la máxima categoría con Belenenses en Portugal- y llega del Alcorcón, de la Segunda división española. No obstante, la decisión es menos chocante teniendo en cuenta el historial de Udinese al probar entrenadores emergentes al frente de una joven plantilla llena de apuestas también extranjeras. 

Desde el punto de vista táctico, Velázquez no está anclado a un esquema preciso. Su Alcorcón la pasada temporada jugó inicialmente con 5-3-2, para luego pasar a un 4-4-2/4-1-4-1 tras los malos resultados iniciales. En Udine, el entrenador español ha apostado en pretemporada por un 4-2-3-1 bastante ofensivo y Velázquez en entrevistas pasadas siempre ha declarado querer un equipo protagonista sobre el campo, con laterales preparados para subir y dar amplitud, con posesión de balón orientada de desestructurar el sistema defensivo rival para encontrar espacios y atacar la profundidad. 

“Para mí, tener protagonismo en el partido no es hacer 25 pases seguidos. Lo que queremos hacer es jugar el partido en campo rival, adaptándonos a las circunstancias. No se trata de tener el balón, si no de jugarlo en campo rival, sea después de 25 pases o de tres”. 

Sobre el papel, los bianconeri deberían seguir la dirección que se podría esperar de un equipo de estilo ‘ibérico’. Los primeros partidos de esta Udinese en pretemporada no han sido del todo positivos, con problemas tanto defensa como en la creación y conclusión de cara a portería. Sin embargo, en este inicio de Serie A están dejando sensaciones más que positivos, especialmente en la victoria contra la Sampdoria. 

En ataque, cuentan con Kevin Lasagna como principal delantero, además del argentino Ignacio Pussetto, por el que se han pagado ocho millones de euros a Huracán, donde anotó nueve goles en 27 partidos la pasada temporada. El reparto se ha completado con el fichaje del polaco Lukasz Teodorczyk, procedente del Anderlecht, donde anotó 15 goles en la 2018/19. 

En el mediocampo, los dos mediocentros deberían ser complementarios, con uno más centado en la construcción -Mandragora, pagado 20 millones- y otro más libre para internarse en ataque -Fofana-. Veremos si Behrami encuentra espacio y con qué rol. De Paul debe ser el hombre capaz de encender al equipo en campo rival, como mediapunta, aunque podría ser utilizado como extremo, complementando a Pussetto y Machís, aprovechando a Barak por el centro. 

La fase de construcción de Udinese se prevé de inicio elaborada, con Velázquez que quiere salir jugando el balón desde atrás para luego acelerar verticalmente en campo rival, buscando las cuatro referencias ofensivas. En este sentido, Mandragora tendrá un rol decisivo para unir defensa y mediocampo en la construcción. 

El plan táctico es, por tanto, ambicioso. Velázquez intentará adaptar en Udinese un juego valiente, europeo, siguiendo el modelo español. Queda por ver si los jugadores sabrán adaptarse a este tipo de fútbol y si el ambiente apoyará al español en los primeros e inevitables baches. Cada revolución requiere tiempo y lo necesitará una Udinese que, de momento, está dando buenas sensaciones en este inicio de Serie A. 

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