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Un puente a Europa

Aldo Vázquez @ 14-09-2018

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El fútbol ya no es lo que era. El deporte rey se ha transformado. Un continuo proceso hacía el negocio. Hacia el abismo. El marketing por encima de todas las cosas. El rendimiento económico por encima del deportivo. Poderoso caballero es don dinero. 

Esto no es algo nuevo, lleva años pasando. Los equipos buscan sacar el mayor beneficio de sus transacciones y ahorrar todo lo posible. Y si es en impuestos, mejor. La rentabilidad, al orden del día. El objetivo, lucrarse.  Aquí entra en juego el tema del que hablaremos hoy: si puedes fichar a un jugador que te iba a costar seis millones, por cuatro, la operación es redonda. Y si esos dos millones, te los ahorras en impuestos y comisiones, mejor. Pero, ¿cómo se hace? ¿Es legal? Indaguemos un poco más en los famosos “traspasos puente”.

Un traspaso puente es fácil de entender: un equipo sudamericano vende un jugador a un club europeo. Este, con el fin de ahorrarse impuestos, utiliza un intermediario que le ayude en la operación. Como los fondos de inversión son ilegales, este intermediario es otro club sudamericano, normalmente de un país donde esta clase de tasas no estén tan reguladas. Para muchos, todo este tema puede ser una novedad pero es algo bastante más habitual de lo que se piensa.

En España existen múltiples casos. Seguramente dos de los más sonados sea el de las incorporaciones de Gerónimo Rulli y Wiliam José por parte de la Real Sociedad en 2016, ambos procedentes del Deportivo Maldonado, equipo de la segunda división de Uruguay. 

Deportivo Maldonado es un equipo modesto de Uruguay. Su estadio, el Domingo Burgueño Miguel, apenas cuenta con una entrada de 300 personas. Un equipo de media tabla de la Segunda División de su país. Pese a que lucha por ascender, sus expectativas no pasan de ahí. Y eso que en su plantilla figuraron jugadores de la talla de Jonathan Calleri, Rulli, William José, Hernán Toledo, Alex Sandro o Marcelo Estigarribia. ¿Lo curioso? Entre todos ellos suman la escandalosa cifra de cero partidos disputados con la elástica del equipo presidido por Malcom Caine, un abogado inglés que se hizo con los servicios del conjunto rojiverde  en 2009 y que forma parte de Stellar Group, agencia de representación, entre otros, de Gareth Bale. Desde su llegada, el equipo ha desembolsado más de 33 millones de euros en fichajes de jugadores de talla mundial. Tan solo en 2011 ingresó casi 14 millones con las ventas de Estigarribia y Alex Sandro, a la Juventus y Porto, respectivamente. 

Otro ejemplo es Jonathan Calleri. Pagaron cerca de 11 millones por él y en dos temporadas ya habían recuperado seis, gracias a dos cesiones: una al Sao Paulo y otra al West Ham. Posteriormente fue traspasado al equipo inglés. Jugadores como Allan, cuando salió rumbo al Granada, el paraguayo Iván Piris, rumbo a Udinese, o el argentino Hernán Toledo a la Fiorentina; son solo algunos ejemplos de jugadores que llegaron a Europa mediante este método. 

La FIFA, que durante mucho tiempo no entendió la situación, solo llevó a cabo una investigación de este equipo cuando, en el año 2015, el conjunto sudamericano iba a fichar a Guido Carrillo por 10 millones de euros, con el objetivo de venderlo al Mónaco nada más llegar.

En Uruguay están permitidos los pases puente, lo que permite a los equipos ahorrar hasta un 40% de los impuestos. Esto se puede realizar porque Uruguay está en la cuarta categoría de la FIFA por lo que el impuesto es mucho menor comparado con los de primera categoría. El procedimiento es sencillo: el jugador firma un contrato con un equipo uruguayo, preferiblemente de divisiones inferiores, y posteriormente el futbolista se marcha a Europa. Además del ahorro de impuestos, la comisión que se tenía que realizar a Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) es irrisoria y, en algunos casos, nula, ya que el pago de un porcentaje por la transferencia a la asociación no está debidamente legislado en el país. 


De todas formas, la FIFA era perfectamente consciente de la situación, incluso antes de esa fecha. En 2012 señaló a varios clubes de Uruguay y Chile como “paraísos fiscales deportivos”, lo que provocó que estos equipos fueran sancionados. Algo que sirvió de poco: los traspasos puente estaban permitidos siempre y cuando el club no estuviera dentro de la AFIP (Administración General de Ingresos Públicos). Y sí, la tapadera de Malcom Caine, Deportivo Maldonado, no estaba dentro de esta lista. 

Por si fuera poco, hasta hace unos meses, el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) era Wilmar Váldez. Bajo su mandato, la asociación subió los impuestos del 4% al 12,5% pero este tipo de traspasos seguía a buen recaudo. ¿Por qué? Wilmar fue presidente de CA Rentistas, otro equipo de Uruguay que formaba parte de este entramado. Él participó directamente en el traspaso de Hulk al Porto desde Rentistas. Otro que llegó a Europa desde dicho club fue Filipe Luís, cuando fue vendido al Deportivo de La Coruña. El historial de este este equipo es grande, y viene de atrás, ya que, en 2004, Roberto Carlos formó parte del equipo de Montevideo antes de su llegada al Real Madrid. 

Pero no solo se han realizado esta serie de transacciones entre clubes europeos. Más bien, la mayor sanción que ha realizado la FIFA hasta el momento fue entre clubes sudamericanos. En el año 2014, el máximo organismo del fútbol sancionó a otro club de Uruguay, Institución Atlética Sud América, y a varios clubes argentinos como Central Córdoba, Racing, Rosario Central e Independiente, por el traspaso de seis futbolistas que siguieron este método. 

Estas operaciones no siempre salieron bien. El brasileño Paulo Silas, campeón del mundo en 1985, fichó por Central Español, otro club de Uruguay, previo paso a su salida a Europa. Pero todo se truncó: la entidad europea que se iba a hacer con sus servicios cambió de opinión y Silas tuvo que disputar media temporada en el país sudamericano. Posteriormente salió rumbo a Italia. 

Hasta el momento hemos hablado de Uruguay, ya que es el punto central de todo este proceso y donde más casos existen, pero no es el único país que se ha aprovechado de la situación. Chile también forma parte de este red. Su caso más conocido es el de Unión San Felipe, actualmente en Primera B. El equipo de la región de Valparaíso se vio beneficiado con los traspasos de Ignacio Piatti al Lecce y Juan Manuel Torres al Metalist, ambos sin disputar un minuto en la entidad albirroja. 

En Ecuador también existió un posible caso. El equipo: Deportivo del Valle. Sí, otro equipo de segunda. Dos jugadores, Giovanny Espinoza y Ayrton Preciado solo estuvieron en el conjunto un día antes de ser traspasados. Giovanny Espinoza llegó de Cruceiro en el 1 de febrero de 2009 y salió cedido al Barcelona de Guayaquil el día 3 de ese mes. Después salió cedido al Birmingham inglés, al Unión Española chileno y finalmente se marchó libre al Deportivo Quito ecuatoriano sin disputar un minuto con el club de Portoviejo. Situación similar es la de Ayrton Preciado: llegó procedente del Trofense portugués y ha salido cedido al Leixoes de Portugal y en dos ocasiones a  Aucas de Ecuador, antes de salir traspasado a Emelec. Todo ello sin debutar. De todas formas, indagando, se puede observar el mismo método en otros jugadores que abandonaron el club, como Fidel Martínez, que llegó del Caribe Jr. Sub20 en 2008 y salió cedido a Cruceiro B, Caldense y Deportivo Quito, antes de ser vendido a Club Tijuana. Minutos jugados: cero.

Los traspasos puente son una realidad. De momento, hasta que la FIFA imponga una nueva ley, será difícil erradicar este tipo de operaciones. Llevan años investigando y conocen perfectamente los entresijos de este entramado pero por una razón o por otra, no se está llevando a cabo ningún tipo de medida real. El fútbol negocio es así. Y tras los casos de corrupción de la FIFA en 2015, quien sabe, igual ellos son unos de los máximos beneficiados.

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El fútbol ya no es lo que era. El deporte rey se ha transformado. Un continuo proceso hacía el negocio. Hacia el abismo. El marketing por encima de todas las cosas. El rendimiento económico por encima del deportivo. Poderoso caballero es don dinero. 

Esto no es algo nuevo, lleva años pasando. Los equipos buscan sacar el mayor beneficio de sus transacciones y ahorrar todo lo posible. Y si es en impuestos, mejor. La rentabilidad, al orden del día. El objetivo, lucrarse.  Aquí entra en juego el tema del que hablaremos hoy: si puedes fichar a un jugador que te iba a costar seis millones, por cuatro, la operación es redonda. Y si esos dos millones, te los ahorras en impuestos y comisiones, mejor. Pero, ¿cómo se hace? ¿Es legal? Indaguemos un poco más en los famosos “traspasos puente”.

Un traspaso puente es fácil de entender: un equipo sudamericano vende un jugador a un club europeo. Este, con el fin de ahorrarse impuestos, utiliza un intermediario que le ayude en la operación. Como los fondos de inversión son ilegales, este intermediario es otro club sudamericano, normalmente de un país donde esta clase de tasas no estén tan reguladas. Para muchos, todo este tema puede ser una novedad pero es algo bastante más habitual de lo que se piensa.

En España existen múltiples casos. Seguramente dos de los más sonados sea el de las incorporaciones de Gerónimo Rulli y Wiliam José por parte de la Real Sociedad en 2016, ambos procedentes del Deportivo Maldonado, equipo de la segunda división de Uruguay. 

Deportivo Maldonado es un equipo modesto de Uruguay. Su estadio, el Domingo Burgueño Miguel, apenas cuenta con una entrada de 300 personas. Un equipo de media tabla de la Segunda División de su país. Pese a que lucha por ascender, sus expectativas no pasan de ahí. Y eso que en su plantilla figuraron jugadores de la talla de Jonathan Calleri, Rulli, William José, Hernán Toledo, Alex Sandro o Marcelo Estigarribia. ¿Lo curioso? Entre todos ellos suman la escandalosa cifra de cero partidos disputados con la elástica del equipo presidido por Malcom Caine, un abogado inglés que se hizo con los servicios del conjunto rojiverde  en 2009 y que forma parte de Stellar Group, agencia de representación, entre otros, de Gareth Bale. Desde su llegada, el equipo ha desembolsado más de 33 millones de euros en fichajes de jugadores de talla mundial. Tan solo en 2011 ingresó casi 14 millones con las ventas de Estigarribia y Alex Sandro, a la Juventus y Porto, respectivamente. 

Otro ejemplo es Jonathan Calleri. Pagaron cerca de 11 millones por él y en dos temporadas ya habían recuperado seis, gracias a dos cesiones: una al Sao Paulo y otra al West Ham. Posteriormente fue traspasado al equipo inglés. Jugadores como Allan, cuando salió rumbo al Granada, el paraguayo Iván Piris, rumbo a Udinese, o el argentino Hernán Toledo a la Fiorentina; son solo algunos ejemplos de jugadores que llegaron a Europa mediante este método. 

La FIFA, que durante mucho tiempo no entendió la situación, solo llevó a cabo una investigación de este equipo cuando, en el año 2015, el conjunto sudamericano iba a fichar a Guido Carrillo por 10 millones de euros, con el objetivo de venderlo al Mónaco nada más llegar.

En Uruguay están permitidos los pases puente, lo que permite a los equipos ahorrar hasta un 40% de los impuestos. Esto se puede realizar porque Uruguay está en la cuarta categoría de la FIFA por lo que el impuesto es mucho menor comparado con los de primera categoría. El procedimiento es sencillo: el jugador firma un contrato con un equipo uruguayo, preferiblemente de divisiones inferiores, y posteriormente el futbolista se marcha a Europa. Además del ahorro de impuestos, la comisión que se tenía que realizar a Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) es irrisoria y, en algunos casos, nula, ya que el pago de un porcentaje por la transferencia a la asociación no está debidamente legislado en el país. 


De todas formas, la FIFA era perfectamente consciente de la situación, incluso antes de esa fecha. En 2012 señaló a varios clubes de Uruguay y Chile como “paraísos fiscales deportivos”, lo que provocó que estos equipos fueran sancionados. Algo que sirvió de poco: los traspasos puente estaban permitidos siempre y cuando el club no estuviera dentro de la AFIP (Administración General de Ingresos Públicos). Y sí, la tapadera de Malcom Caine, Deportivo Maldonado, no estaba dentro de esta lista. 

Por si fuera poco, hasta hace unos meses, el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) era Wilmar Váldez. Bajo su mandato, la asociación subió los impuestos del 4% al 12,5% pero este tipo de traspasos seguía a buen recaudo. ¿Por qué? Wilmar fue presidente de CA Rentistas, otro equipo de Uruguay que formaba parte de este entramado. Él participó directamente en el traspaso de Hulk al Porto desde Rentistas. Otro que llegó a Europa desde dicho club fue Filipe Luís, cuando fue vendido al Deportivo de La Coruña. El historial de este este equipo es grande, y viene de atrás, ya que, en 2004, Roberto Carlos formó parte del equipo de Montevideo antes de su llegada al Real Madrid. 

Pero no solo se han realizado esta serie de transacciones entre clubes europeos. Más bien, la mayor sanción que ha realizado la FIFA hasta el momento fue entre clubes sudamericanos. En el año 2014, el máximo organismo del fútbol sancionó a otro club de Uruguay, Institución Atlética Sud América, y a varios clubes argentinos como Central Córdoba, Racing, Rosario Central e Independiente, por el traspaso de seis futbolistas que siguieron este método. 

Estas operaciones no siempre salieron bien. El brasileño Paulo Silas, campeón del mundo en 1985, fichó por Central Español, otro club de Uruguay, previo paso a su salida a Europa. Pero todo se truncó: la entidad europea que se iba a hacer con sus servicios cambió de opinión y Silas tuvo que disputar media temporada en el país sudamericano. Posteriormente salió rumbo a Italia. 

Hasta el momento hemos hablado de Uruguay, ya que es el punto central de todo este proceso y donde más casos existen, pero no es el único país que se ha aprovechado de la situación. Chile también forma parte de este red. Su caso más conocido es el de Unión San Felipe, actualmente en Primera B. El equipo de la región de Valparaíso se vio beneficiado con los traspasos de Ignacio Piatti al Lecce y Juan Manuel Torres al Metalist, ambos sin disputar un minuto en la entidad albirroja. 

En Ecuador también existió un posible caso. El equipo: Deportivo del Valle. Sí, otro equipo de segunda. Dos jugadores, Giovanny Espinoza y Ayrton Preciado solo estuvieron en el conjunto un día antes de ser traspasados. Giovanny Espinoza llegó de Cruceiro en el 1 de febrero de 2009 y salió cedido al Barcelona de Guayaquil el día 3 de ese mes. Después salió cedido al Birmingham inglés, al Unión Española chileno y finalmente se marchó libre al Deportivo Quito ecuatoriano sin disputar un minuto con el club de Portoviejo. Situación similar es la de Ayrton Preciado: llegó procedente del Trofense portugués y ha salido cedido al Leixoes de Portugal y en dos ocasiones a  Aucas de Ecuador, antes de salir traspasado a Emelec. Todo ello sin debutar. De todas formas, indagando, se puede observar el mismo método en otros jugadores que abandonaron el club, como Fidel Martínez, que llegó del Caribe Jr. Sub20 en 2008 y salió cedido a Cruceiro B, Caldense y Deportivo Quito, antes de ser vendido a Club Tijuana. Minutos jugados: cero.

Los traspasos puente son una realidad. De momento, hasta que la FIFA imponga una nueva ley, será difícil erradicar este tipo de operaciones. Llevan años investigando y conocen perfectamente los entresijos de este entramado pero por una razón o por otra, no se está llevando a cabo ningún tipo de medida real. El fútbol negocio es así. Y tras los casos de corrupción de la FIFA en 2015, quien sabe, igual ellos son unos de los máximos beneficiados.

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