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Tsitsipas se gana el cartel

La final del 68º Trofeo Conde de Godó, entre Rafael Nadal y Stefanos Tsitsipas ha sido, en lo que llevamos de temporada, uno de los partidos del año. Para empezar, el partido más largo a nivel ATP Tour del año: tres horas y 38 minutos de final. Primer partido por el título en el torneo barcelonés desde 2010 que necesita el tercer set.

Stefanos Tsitsipas se presentaba en la final como razonable favorito. Ante cualquier otro tenista tendría la etiqueta de gran favorito. Pero estando Nadal enfrente, se queda en razonable. Como flamante campeón de Montecarlo (su primer Masters 1000) y sin ceder un solo set en tierra (17-0). En un estado de forma excelente demostrado tanto en el Principado como en la Ciudad Condal toda la semana.

Nadal llegó a Barcelona con las sensaciones extrañas tras ceder en cuartos de final de Montecarlo (Rublev). Y necesitó de tres sets en sus dos primeros partidos en el Real Club de Tenis Barcelona. Tsitsipas por su parte, llegaba limpio a la final. Sin perder en tierra ni ceder un set. Y, además, sabiendo lo que es ganar a Nadal en arcilla (Madrid en 2019) y remontarle dos sets (en Melbourne en febrero).

La final tuvo de todo. Tsitsipas empezó mejor, pero Nadal remontó a tiempo para ganar el primer set (6-4). En el segundo set se repitió la historia: Tsitsipas comenzó con rotura, Nadal remontó y el partido podía haber ‘muerto’ en el 10º juego del set con las dos pelotas de partido para el español. Pero Tsitsipas dijo no. Dos puntos a la altura del momento para nivelar la contienda y mandar el set al desempate donde Stefanos mandó la final al tercer set.

En el parcial definitivo Tsitsipas llegó a tener pelota de partido para ser el primer tenista desde el austríaco Thomas Muster en 1995 y 1996 hacer el doblete Montecarlo y Barcelona y en ganar a Nadal salvando tras salvar puntos de partido. Nadal rompió el saque griego en el 11º juego para cerrar partido y torneo en el 12º (no sin antes salvar una pelota que habría llevado todo al desempate).

El reloj se detuvo a las tres horas y 38 minutos. El partido más largo ATP de lo que llevamos de año, arrebatando el récord a las semifinales del ATP 250 de Belgrado entre Djokovic y Karatsev disputado 24 horas antes.

El 68º Godó acabó con el 12º título de Rafael Nadal y su 12º baño en la piscina del club. Un crecimiento y una serie de pasos adelante fundamentales para el balear de cara al gran objetivo: Roland Garros.

Stefanos Tsitsipas, en estas dos primeras semanas de gira de tierra (Montecarlo y Barcelona) ha demostrado que no sólo es un candidato a tener en cuenta en todas las rondas finales (lo lleva siendo ya meses, asentado entre las 10 mejores raquetas del mundo). Se ha ganado la etiqueta de favorito para lo que queda de gira de tierra. Dos de sus seis títulos ATP son sobre polvo de ladrillo y uno de ellos el más importante que ha ganado en el circuito regular, el Masters 1000 de Montecarlo.

Y, si hablamos de tierra, los números siempre hay que compararlos con los de la gran referencia en la superficie, Nadal. Pese a que tiene el enfrentamiento directo perdido ante el español, tanto el general (2-7) como el de arcilla (1-3), ya le ha ganado en tierra (lo hizo en el Masters 1000 de Madrid 2019, en semifinales) y le ha remontado dos sets en Grand Slam (en los cuartos de final del Abierto de Australia 2021).

Tsitsipas se ha ganado, a base de tenis de gran calidad, ser considerado favorito en tierra. Quedan tres citas: Madrid, Roma y Roland Garros (salvo sorpresa y algún torneo extra). Nueve victorias, una derrota y 18 sets ganados frente a dos cedidos (teniendo punto de campeonato para estar invicto), le hacen merecedor del cartel de favorito.

Imagen de cabecera: ImagoImages

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La final del 68º Trofeo Conde de Godó, entre Rafael Nadal y Stefanos Tsitsipas ha sido, en lo que llevamos de temporada, uno de los partidos del año. Para empezar, el partido más largo a nivel ATP Tour del año: tres horas y 38 minutos de final. Primer partido por el título en el torneo barcelonés desde 2010 que necesita el tercer set.

Stefanos Tsitsipas se presentaba en la final como razonable favorito. Ante cualquier otro tenista tendría la etiqueta de gran favorito. Pero estando Nadal enfrente, se queda en razonable. Como flamante campeón de Montecarlo (su primer Masters 1000) y sin ceder un solo set en tierra (17-0). En un estado de forma excelente demostrado tanto en el Principado como en la Ciudad Condal toda la semana.

Nadal llegó a Barcelona con las sensaciones extrañas tras ceder en cuartos de final de Montecarlo (Rublev). Y necesitó de tres sets en sus dos primeros partidos en el Real Club de Tenis Barcelona. Tsitsipas por su parte, llegaba limpio a la final. Sin perder en tierra ni ceder un set. Y, además, sabiendo lo que es ganar a Nadal en arcilla (Madrid en 2019) y remontarle dos sets (en Melbourne en febrero).

La final tuvo de todo. Tsitsipas empezó mejor, pero Nadal remontó a tiempo para ganar el primer set (6-4). En el segundo set se repitió la historia: Tsitsipas comenzó con rotura, Nadal remontó y el partido podía haber ‘muerto’ en el 10º juego del set con las dos pelotas de partido para el español. Pero Tsitsipas dijo no. Dos puntos a la altura del momento para nivelar la contienda y mandar el set al desempate donde Stefanos mandó la final al tercer set.

En el parcial definitivo Tsitsipas llegó a tener pelota de partido para ser el primer tenista desde el austríaco Thomas Muster en 1995 y 1996 hacer el doblete Montecarlo y Barcelona y en ganar a Nadal salvando tras salvar puntos de partido. Nadal rompió el saque griego en el 11º juego para cerrar partido y torneo en el 12º (no sin antes salvar una pelota que habría llevado todo al desempate).

El reloj se detuvo a las tres horas y 38 minutos. El partido más largo ATP de lo que llevamos de año, arrebatando el récord a las semifinales del ATP 250 de Belgrado entre Djokovic y Karatsev disputado 24 horas antes.

El 68º Godó acabó con el 12º título de Rafael Nadal y su 12º baño en la piscina del club. Un crecimiento y una serie de pasos adelante fundamentales para el balear de cara al gran objetivo: Roland Garros.

Stefanos Tsitsipas, en estas dos primeras semanas de gira de tierra (Montecarlo y Barcelona) ha demostrado que no sólo es un candidato a tener en cuenta en todas las rondas finales (lo lleva siendo ya meses, asentado entre las 10 mejores raquetas del mundo). Se ha ganado la etiqueta de favorito para lo que queda de gira de tierra. Dos de sus seis títulos ATP son sobre polvo de ladrillo y uno de ellos el más importante que ha ganado en el circuito regular, el Masters 1000 de Montecarlo.

Y, si hablamos de tierra, los números siempre hay que compararlos con los de la gran referencia en la superficie, Nadal. Pese a que tiene el enfrentamiento directo perdido ante el español, tanto el general (2-7) como el de arcilla (1-3), ya le ha ganado en tierra (lo hizo en el Masters 1000 de Madrid 2019, en semifinales) y le ha remontado dos sets en Grand Slam (en los cuartos de final del Abierto de Australia 2021).

Tsitsipas se ha ganado, a base de tenis de gran calidad, ser considerado favorito en tierra. Quedan tres citas: Madrid, Roma y Roland Garros (salvo sorpresa y algún torneo extra). Nueve victorias, una derrota y 18 sets ganados frente a dos cedidos (teniendo punto de campeonato para estar invicto), le hacen merecedor del cartel de favorito.

Imagen de cabecera: ImagoImages

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Nadal ya mira a la tercera ronda

Redacción @SpheraSports
01-07-2022