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The ‘Major’ agreement

Jaime Ojeda @Jaime96Ojeda 13-02-2020

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MLS

Desde la semana pasada, la Major League Soccer puede seguir presumiendo de ser la liga más estable en toda la historia del deporte americano.

A diferencia de organizaciones como la NBA o la NFL, el máximo circuito del balompié en Estados Unidos nunca ha sufrido en sus carnes una huelga convocada por parte del sindicato de jugadores. Seguirá siendo así hasta 2024, al menos, después de que la MLSPA (Asociación de Jugadores de la Major League Soccer, por sus siglas en inglés) haya acordado la firma de un nuevo convenio de negociación colectiva que ha provocado un pequeño sismo en la liga, por la cantidad de novedades y mejoras en los derechos de los futbolistas –algo que ya sabíamos de antemano que sucedería–. “Se trata de un paso histórico para nuestro deporte y la liga” –declaró Bob Foose, director ejecutivo del sindicato.

Y es que a lo largo del último año y medio los jugadores han ido preparándose para unas negociaciones tan importantes como las han sido estas. El resultado ha sido satisfactorio: el nuevo acuerdo es, sobre todo, una gran victoria para el sindicato en cuanto a haber logrado muchas de las demandas que exigían y que no consiguieron en las negociaciones de 2015. Sin embargo, de esta batalla legal la MLS también ha obtenido algunos triunfos. “Este acuerdo es la culminación de nuestros esfuerzos, los jugadores, por conseguir el objetivo y empujarnos al progreso” –dijo Jeff Larentowicz, jugador de Atlanta United y cabeza visible de un sindicato con 85 representantes futbolistas. En Sphera Sports analizamos el convenio que cambiará la MLS, la dotará de mayor poder inmediato y la hará soñar con un futuro aún más esperanzador.

Vuelos chárter obligatorios

¿Se imaginan a Leo Messi viajando en la clase turista de un avión comercial para jugar un partido de liga contra el Celta de Vigo? ¿O a Mourinho compartiendo fila de asiento con un inglés aleatorio en una expedición del Tottenham para ir a Southampton? ¿O a Cristiano Ronaldo dentro un tren de alta velocidad para jugar un partido en Florencia? Imposible, porque casi el 100% de los clubes profesionales viajan en vuelos chárter. Algo que, hasta 2019 no ocurría en la Major Legue Soccer. A lo largo de los 24 años de historia de la liga, todos los equipos se han visto obligados a hacer sus desplazamientos de forma normal. Jugadores como Beckham, Gerrard, Lampard, Villa o Ibrahimović han sufrido viajando con todas las incomodidades a las que nos enfrentamos los “mortales”: las colas, los retrasos, las cancelaciones, las largas esperas en aeropuertos haciendo conexiones… Un tortura.

Fue muy sorprendente, porque son distancias son muy largas aquí”dijo Jon Erice en mayo de 2019 al podcast Se llama soccer cuando le preguntaron por la ausencia de vuelos chárter. “Cuando fuimos a Orlando tuvimos un viaje con una escala, fueron dos vuelos de cinco horas y pasamos mucho tiempo en los aeropuertos ” –declaró el español.

El sindicato lleva pidiendo por activa y por pasiva durante muchos años que se introduzcan los chárter, al igual que jugadores influyentes como Wayne Rooney. A partir de esta temporada 2020 la cosa cambia: a diferencia de 2019, cuando la liga daba la posibilidad a los equipos de usar cuatro por curso, este año la MLSPA ha logrado que sea obligatorio utilizar ocho en la temporada regular. Ni más ni menos. Una cifra que irá aumentando progresivamente cada temporada hasta llegar a los 16 en 2024. “[Sin los chárter] Se hace muy incómodo viajar” –decía Erice cuando jugaba en Vancouver Whitecaps.

Esos ocho vuelos chárter de 2020 –que rondan los $150.000 por trayecto–, solo se aplican para la temporada regular de la Major League Soccer. Para todos los partidos de playoffs y encuentros en el extranjero –como los de la Concacaf Champions League– también estarán obligados a desplazarse bajo ese método, no en vuelos comerciales, sin que afecte a los ocho. Es decir, serán ocho obligatorios más los adicionales que sean forzados a usar. Ahora los jugadores ganarán horas de recuperación, los equipos sumarán días de entrenamiento a sus calendarios y ya no tendrán que hacer frente a los terrores de volar junto a pasajeros desconocidos que puedan perturbar su descanso.

Aumento del presupuesto

Poco a poco la MLS va soltando más cuerda y dejando de ser tan restrictiva. Bajo las condiciones del antiguo convenio de negociación colectiva (en adelante CNC), la cantidad de dinero que cada equipo tenía, anualmente, para gastar en su plantilla era de menos de $9 millones. A partir de este año el aumento será considerable y la liga dará un mayor grado de libertad a los equipos en la forma de cómo distribuir ese dinero; reduciendo progresivamente la importancia que tendrá el mecanismo de Dinero de Asignación Específica (TAM) en pos de dársela al Dinero de Asignación General (GAM). Foose estimó que la inversión total de los propietarios de los equipos estaría cerca de los $2 mil millones con el nuevo CNC.

En 2020, la cantidad de dinero que los equipos podrán gastar en su roster de jugadores estándar será de $9,225 millones. Ese será el límite, que supone un aumento del 8% respecto a lo que estaba estipulado el año pasado y que irá aumentando en $600.000 cada uno de los próximos cinco años, hasta llegar a los $11,643 millones (para el presupuesto salarial normal serán $6,425 millones). Por si fuera poco, en las nuevas reglas se estipula la obligación de los equipos a consumir todo ese presupuesto, dividido en el cargo presupuestario máximo destinado a salarios y en los fondos adicionales del GAM (duplicado) y TAM. Aunque, eso sí, este mismo CNC podría experimentar cambios en este apartado en 2023 y 2024, toda vez que la MLS tendrá que negociar un nuevo acuerdo de derechos televisivos (vence en 2022) que cambiará el panorama actual. Lo que no podrá volver a ocurrir –y de eso se ha asegurado el sindicato– es que la MLS vuelva a crear un mecanismo de fondos restringidos como el antiguo TAM.

Asimismo, una de las grandes victorias del sindicato es haberse asegurado de que, cuando la MLS firme un nuevo acuerdo de comercialización de los derechos televisivos, el 25% del montante de una fórmula matemática se destine al presupuesto salarial (el actual contrato es de $90 millones anuales entre ESPN, Fox y TUDN a nivel nacional; excluyendo las comercializaciones regionales e internacionales). La única condición para que eso se produzca es que el nuevo acuerdo sea de más de $100 millones anuales (las predicciones indican que el próximo sufrirá un incremento significativo. Por compararlo, la cuarta liga en importancia en EE. UU, la NHL, tiene un contrato de derechos televisivos a nivel nacional de $200 millones por temporada en un acuerdo vigente hasta 2021).

La fórmula es: 0,25 x [derechos TV 2023 – (derechos TV 2022 + $100M)].

Aumento del salario mínimo y bonos

La Major League Soccer es una industria multimillonaria. Aunque no lo parezca, el negocio del fútbol mueve muchísimo dinero en el máximo circuito de Estados Unidos. Tanto que el sindicato de jugadores ha dicho “basta” y se ha plantado en esta ronda de negociaciones del CNC: el salario mínimo de un trabajador (futbolista) que le genera y le aporta tanto dinero a la empresa (MLS) no podía seguir siendo tan inferior al de un pediatra en EE. UU. ($142.000 anuales), a un operario de una central nuclear ($81.000) o ligeramente superior al de un cartero ($60.000). En la MLS, el sueldo mínimo por año de los jugadores con contrato senior era de $70.250, menos de seis mil dólares al mes.

Y esto no solo era una injusticia, sino que dificultaba que muchos jugadores dedicaran su vida a hacer carrera profesional en el mundo de fútbol en Estados Unidos. Durante los últimos años hemos visto casos a patadas. El curso pasado, con apenas 25 años, Aaron Kovan anunció su retirada tras haber estado en LAFC; mientras que, en 2018, a la edad de 24, Brandon Vincent colgó las botas en Chicago Fire porque creía que “lo mejor es dejar el soccer ahora, ya”. El motivo está claro: dejando el fútbol, estos jugadores podrían ganar más dinero en otros trabajos si se centraran en ellos al 100%. Porque sí, esto es un trabajo como otro cualquiera, y del mismo modo que hay futbolistas que se van a China o a Qatar a ganar más dinero, otros dejan el deporte porque en otra disciplina pueden recibir una remuneración económica mayor.

Con el nuevo CNC esto va a cambiar. Los jugadores ya no tendrán que compaginar su sueño de futbolista con uno o dos trabajos más para poder pagar el alquiler y llegar a fin de mes. Ahora, de forma progresiva, el salario mínimo recibirá un gran impulso: en 2024 el sueldo mínimo de los jugadores senior llegará a ser de $109.200, mientras que el de los catalogados como reserva subirá a los $85.502 (antes era de $56.250). Otra gran victoria del sindicato, que también ha logrado que se aumenten las bonificaciones y los premios destinados a los equipos –y que después reparten a los jugadores– por alcanzar ciertos objetivos en la temporada. Por ejemplo, el equipo campeón de la temporada regular pasará a ganar $220.000 (frente a los $130.000 de 2019) y el campeón de la MLS Cup ingresará $440.000, entre otras muchas mejores sustanciales, como que el campeón de la Concacaf Champions League se llevará $380.000 –según aclaró Bob Foose–.

Iniciativa Sub-22 y jugadores franquicia

Una de las grandes novedades de este convenio colectivo es que, a partir de 2021, la MLS dará “la posibilidad de permitir que los clubes inscriban a tres jugadores de 22 años o menos con un cargo presupuestario reducido”. Se trata de una iniciativa en fase de desarrollo y de la que todavía falta muchos detalles por conocerse, pero demuestra que en las oficinas de Nueva York están convencidos de querer apostar por el talento joven y dejar atrás los años en los que se decantaban por jugadores veteranos. Sobre todo, porque esta regla incentiva a los equipos a que, después, puedan vender a esos jugadores jóvenes obteniendo ganancias, en contraparte de lo que sucede con los veteranos.

En cuanto a la regla del jugador designado o del jugador franquicia –que permite contratar jugadores cuyo sueldo no cuente para el presupuesto salarial– la MLS no ha cambiado nada: seguirán permitiéndose tres por equipo, ninguno más, aunque el organismo rector se ha reservado el derecho en el futuro de limitar las opciones para el tercer DP (por sus siglas en inglés) a menos que ese sea menor de 23 años. Una idea en consonancia con la iniciativa de querer contratar jugadores jóvenes de los que sacar beneficio económico a posteriori (la premisa del comisionado Don Garber es de convertir a la MLS es una liga vendedora y exportadora), pero que podría acabar con la posibilidad de que los equipos contraten a tres jugadores de renombre y/o que estén en su mejor momento.

Es decir, bajo esta nueva norma, nunca habríamos visto a Sebastian Giovinco, Jozy Altidore y Michael Bradley en Toronto FC, o a David Villa, Andrea Pirlo y Frank Lampard coincidir en NYCFC. Sin ir más lejos, en esta offseason LA Galaxy no podría haber fichado a Javier ‘Chicharito’ Hernández, al tener ya ocupados los dos cupos de DP regulares con Jonathan Dos Santos y Cristian Pavón (ocupó el que dejó libre Alessandrini). Y habría que analizarlo detenidamente, pero lo más probable es que no fuese una buena estrategia de la Major League Soccer. Si me preguntasen a mí, yo mantendría los tres cupos de jugador franquicia –si no aumentarlo a cuatro, incluso– y ya después añadir paralelamente la nueva regla del DP Sub-23 bajo condiciones similares a la regla del “DP Joven”.

Los derechos y la agencia libre

Como mandan los cánones en el deporte americano, la MLS también es una competición con una agencia libre. Una especie de bolsa a la que acuden los jugadores sin contrato a mendigar equipo, escuchar ofertas o a ganar contratos millonarios “vendiéndose” al mejor postor. Sin embargo, se trata de un elemento que, en ligas como la NBA, la NFL, la MLB o la NHL tiene sentido porque ellas cuatro son la cima deportiva en sus respectivas disciplinas; al contrario que la MLS. Dicho de otro modo, la agencia libre tendría algo sentido en la Premier League o en La Liga, por ejemplo –todavía más en la hipotética Superliga europea con la que sueña la ECA presidida por Andrea Agnelli, la entidad sucesora del antiguo G-14–.

Así, partiendo de que la agencia libre es una absurdidad en un ecosistema como la Major League Soccer, al menos el sindicato ha conseguido que lo sea menos. Y es que el objetivo inicial de la MLSPA era abolir este sistema, que solo dejaba participar a aquellos jugadores que se encontrasen fuera de contrato siempre y cuando cumplieran dos condiciones: tener mínimo 28 años de edad y ocho años de experiencia en la MLS. ¿Cómo? ¿Qué? Pues lo dicho, absurdo. No obstante, el sindicato presidido por Bob Foose ha logrado reducir esas condiciones a los 24 años edad y los cinco de servicio en la liga. Más que nada porque, bajo los parámetros anteriores, muy pocos jugadores pudieron regresar a la liga por esta vía a finales de 2018 y 2019.

A partir de 2020 habrá TAM disponible para los free agents, el número de futbolistas disponibles se verá multiplicado por dos respecto a temporadas anteriores –porque los jugadores franquicia sin contrato tendrán mayores facilidades para ingresar a la agencia libre y encontrar equipo por ese método, no como antes– y la MLS ya podrá ofrecer contratos multianuales garantizados –en lugar de solo un temporada, como ocurría antes–. Además, ya no habrá tantas facilidades para que los equipos retengan los derechos de los jugadores en la MLS una vez terminen sus contratos –mediante la peculiar “oferta de buena fe”–. Bajo esa regla, por ejemplo, Tyler Miller se vio envuelto en un problema esta offseason: terminó su vinculación con LAFC, el club le extendió la oferta de buena fe y bloqueó al portero dentro de la liga (si quería seguir jugando en la MLS un club debía negociar con LAFC pese a ya no tener contrato con ellos, si no, tenía que irse al extranjero). Eso se terminó, igual que el draft de reentrada, que se verá modificado.

Mientras nos preparamos para celebrar nuestra 25ª temporada, podemos anunciar que estamos muy contentos de haber alcanzado este acuerdo de negociación colectiva con nuestros jugadores” –afirmó el comisionado Don Garber. Un acuerdo que “aborda las prioridades estratégicas clave para la MLS y la MLSPA”, dijo, “al tiempo que conserva la estructura básica que ha hecho crecer y estabilizarse a la Major League Soccer”, concluyó. Es una victoria del sindicato, con pequeños triunfos para la liga, que impulsan al deporte rey a un nuevo nivel en EE. UU. a seis años de la celebración del Mundial en su territorio. 

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Desde la semana pasada, la Major League Soccer puede seguir presumiendo de ser la liga más estable en toda la historia del deporte americano.

A diferencia de organizaciones como la NBA o la NFL, el máximo circuito del balompié en Estados Unidos nunca ha sufrido en sus carnes una huelga convocada por parte del sindicato de jugadores. Seguirá siendo así hasta 2024, al menos, después de que la MLSPA (Asociación de Jugadores de la Major League Soccer, por sus siglas en inglés) haya acordado la firma de un nuevo convenio de negociación colectiva que ha provocado un pequeño sismo en la liga, por la cantidad de novedades y mejoras en los derechos de los futbolistas –algo que ya sabíamos de antemano que sucedería–. “Se trata de un paso histórico para nuestro deporte y la liga” –declaró Bob Foose, director ejecutivo del sindicato.

Y es que a lo largo del último año y medio los jugadores han ido preparándose para unas negociaciones tan importantes como las han sido estas. El resultado ha sido satisfactorio: el nuevo acuerdo es, sobre todo, una gran victoria para el sindicato en cuanto a haber logrado muchas de las demandas que exigían y que no consiguieron en las negociaciones de 2015. Sin embargo, de esta batalla legal la MLS también ha obtenido algunos triunfos. “Este acuerdo es la culminación de nuestros esfuerzos, los jugadores, por conseguir el objetivo y empujarnos al progreso” –dijo Jeff Larentowicz, jugador de Atlanta United y cabeza visible de un sindicato con 85 representantes futbolistas. En Sphera Sports analizamos el convenio que cambiará la MLS, la dotará de mayor poder inmediato y la hará soñar con un futuro aún más esperanzador.

Vuelos chárter obligatorios

¿Se imaginan a Leo Messi viajando en la clase turista de un avión comercial para jugar un partido de liga contra el Celta de Vigo? ¿O a Mourinho compartiendo fila de asiento con un inglés aleatorio en una expedición del Tottenham para ir a Southampton? ¿O a Cristiano Ronaldo dentro un tren de alta velocidad para jugar un partido en Florencia? Imposible, porque casi el 100% de los clubes profesionales viajan en vuelos chárter. Algo que, hasta 2019 no ocurría en la Major Legue Soccer. A lo largo de los 24 años de historia de la liga, todos los equipos se han visto obligados a hacer sus desplazamientos de forma normal. Jugadores como Beckham, Gerrard, Lampard, Villa o Ibrahimović han sufrido viajando con todas las incomodidades a las que nos enfrentamos los “mortales”: las colas, los retrasos, las cancelaciones, las largas esperas en aeropuertos haciendo conexiones… Un tortura.

Fue muy sorprendente, porque son distancias son muy largas aquí”dijo Jon Erice en mayo de 2019 al podcast Se llama soccer cuando le preguntaron por la ausencia de vuelos chárter. “Cuando fuimos a Orlando tuvimos un viaje con una escala, fueron dos vuelos de cinco horas y pasamos mucho tiempo en los aeropuertos ” –declaró el español.

El sindicato lleva pidiendo por activa y por pasiva durante muchos años que se introduzcan los chárter, al igual que jugadores influyentes como Wayne Rooney. A partir de esta temporada 2020 la cosa cambia: a diferencia de 2019, cuando la liga daba la posibilidad a los equipos de usar cuatro por curso, este año la MLSPA ha logrado que sea obligatorio utilizar ocho en la temporada regular. Ni más ni menos. Una cifra que irá aumentando progresivamente cada temporada hasta llegar a los 16 en 2024. “[Sin los chárter] Se hace muy incómodo viajar” –decía Erice cuando jugaba en Vancouver Whitecaps.

Esos ocho vuelos chárter de 2020 –que rondan los $150.000 por trayecto–, solo se aplican para la temporada regular de la Major League Soccer. Para todos los partidos de playoffs y encuentros en el extranjero –como los de la Concacaf Champions League– también estarán obligados a desplazarse bajo ese método, no en vuelos comerciales, sin que afecte a los ocho. Es decir, serán ocho obligatorios más los adicionales que sean forzados a usar. Ahora los jugadores ganarán horas de recuperación, los equipos sumarán días de entrenamiento a sus calendarios y ya no tendrán que hacer frente a los terrores de volar junto a pasajeros desconocidos que puedan perturbar su descanso.

Aumento del presupuesto

Poco a poco la MLS va soltando más cuerda y dejando de ser tan restrictiva. Bajo las condiciones del antiguo convenio de negociación colectiva (en adelante CNC), la cantidad de dinero que cada equipo tenía, anualmente, para gastar en su plantilla era de menos de $9 millones. A partir de este año el aumento será considerable y la liga dará un mayor grado de libertad a los equipos en la forma de cómo distribuir ese dinero; reduciendo progresivamente la importancia que tendrá el mecanismo de Dinero de Asignación Específica (TAM) en pos de dársela al Dinero de Asignación General (GAM). Foose estimó que la inversión total de los propietarios de los equipos estaría cerca de los $2 mil millones con el nuevo CNC.

En 2020, la cantidad de dinero que los equipos podrán gastar en su roster de jugadores estándar será de $9,225 millones. Ese será el límite, que supone un aumento del 8% respecto a lo que estaba estipulado el año pasado y que irá aumentando en $600.000 cada uno de los próximos cinco años, hasta llegar a los $11,643 millones (para el presupuesto salarial normal serán $6,425 millones). Por si fuera poco, en las nuevas reglas se estipula la obligación de los equipos a consumir todo ese presupuesto, dividido en el cargo presupuestario máximo destinado a salarios y en los fondos adicionales del GAM (duplicado) y TAM. Aunque, eso sí, este mismo CNC podría experimentar cambios en este apartado en 2023 y 2024, toda vez que la MLS tendrá que negociar un nuevo acuerdo de derechos televisivos (vence en 2022) que cambiará el panorama actual. Lo que no podrá volver a ocurrir –y de eso se ha asegurado el sindicato– es que la MLS vuelva a crear un mecanismo de fondos restringidos como el antiguo TAM.

Asimismo, una de las grandes victorias del sindicato es haberse asegurado de que, cuando la MLS firme un nuevo acuerdo de comercialización de los derechos televisivos, el 25% del montante de una fórmula matemática se destine al presupuesto salarial (el actual contrato es de $90 millones anuales entre ESPN, Fox y TUDN a nivel nacional; excluyendo las comercializaciones regionales e internacionales). La única condición para que eso se produzca es que el nuevo acuerdo sea de más de $100 millones anuales (las predicciones indican que el próximo sufrirá un incremento significativo. Por compararlo, la cuarta liga en importancia en EE. UU, la NHL, tiene un contrato de derechos televisivos a nivel nacional de $200 millones por temporada en un acuerdo vigente hasta 2021).

La fórmula es: 0,25 x [derechos TV 2023 – (derechos TV 2022 + $100M)].

Aumento del salario mínimo y bonos

La Major League Soccer es una industria multimillonaria. Aunque no lo parezca, el negocio del fútbol mueve muchísimo dinero en el máximo circuito de Estados Unidos. Tanto que el sindicato de jugadores ha dicho “basta” y se ha plantado en esta ronda de negociaciones del CNC: el salario mínimo de un trabajador (futbolista) que le genera y le aporta tanto dinero a la empresa (MLS) no podía seguir siendo tan inferior al de un pediatra en EE. UU. ($142.000 anuales), a un operario de una central nuclear ($81.000) o ligeramente superior al de un cartero ($60.000). En la MLS, el sueldo mínimo por año de los jugadores con contrato senior era de $70.250, menos de seis mil dólares al mes.

Y esto no solo era una injusticia, sino que dificultaba que muchos jugadores dedicaran su vida a hacer carrera profesional en el mundo de fútbol en Estados Unidos. Durante los últimos años hemos visto casos a patadas. El curso pasado, con apenas 25 años, Aaron Kovan anunció su retirada tras haber estado en LAFC; mientras que, en 2018, a la edad de 24, Brandon Vincent colgó las botas en Chicago Fire porque creía que “lo mejor es dejar el soccer ahora, ya”. El motivo está claro: dejando el fútbol, estos jugadores podrían ganar más dinero en otros trabajos si se centraran en ellos al 100%. Porque sí, esto es un trabajo como otro cualquiera, y del mismo modo que hay futbolistas que se van a China o a Qatar a ganar más dinero, otros dejan el deporte porque en otra disciplina pueden recibir una remuneración económica mayor.

Con el nuevo CNC esto va a cambiar. Los jugadores ya no tendrán que compaginar su sueño de futbolista con uno o dos trabajos más para poder pagar el alquiler y llegar a fin de mes. Ahora, de forma progresiva, el salario mínimo recibirá un gran impulso: en 2024 el sueldo mínimo de los jugadores senior llegará a ser de $109.200, mientras que el de los catalogados como reserva subirá a los $85.502 (antes era de $56.250). Otra gran victoria del sindicato, que también ha logrado que se aumenten las bonificaciones y los premios destinados a los equipos –y que después reparten a los jugadores– por alcanzar ciertos objetivos en la temporada. Por ejemplo, el equipo campeón de la temporada regular pasará a ganar $220.000 (frente a los $130.000 de 2019) y el campeón de la MLS Cup ingresará $440.000, entre otras muchas mejores sustanciales, como que el campeón de la Concacaf Champions League se llevará $380.000 –según aclaró Bob Foose–.

Iniciativa Sub-22 y jugadores franquicia

Una de las grandes novedades de este convenio colectivo es que, a partir de 2021, la MLS dará “la posibilidad de permitir que los clubes inscriban a tres jugadores de 22 años o menos con un cargo presupuestario reducido”. Se trata de una iniciativa en fase de desarrollo y de la que todavía falta muchos detalles por conocerse, pero demuestra que en las oficinas de Nueva York están convencidos de querer apostar por el talento joven y dejar atrás los años en los que se decantaban por jugadores veteranos. Sobre todo, porque esta regla incentiva a los equipos a que, después, puedan vender a esos jugadores jóvenes obteniendo ganancias, en contraparte de lo que sucede con los veteranos.

En cuanto a la regla del jugador designado o del jugador franquicia –que permite contratar jugadores cuyo sueldo no cuente para el presupuesto salarial– la MLS no ha cambiado nada: seguirán permitiéndose tres por equipo, ninguno más, aunque el organismo rector se ha reservado el derecho en el futuro de limitar las opciones para el tercer DP (por sus siglas en inglés) a menos que ese sea menor de 23 años. Una idea en consonancia con la iniciativa de querer contratar jugadores jóvenes de los que sacar beneficio económico a posteriori (la premisa del comisionado Don Garber es de convertir a la MLS es una liga vendedora y exportadora), pero que podría acabar con la posibilidad de que los equipos contraten a tres jugadores de renombre y/o que estén en su mejor momento.

Es decir, bajo esta nueva norma, nunca habríamos visto a Sebastian Giovinco, Jozy Altidore y Michael Bradley en Toronto FC, o a David Villa, Andrea Pirlo y Frank Lampard coincidir en NYCFC. Sin ir más lejos, en esta offseason LA Galaxy no podría haber fichado a Javier ‘Chicharito’ Hernández, al tener ya ocupados los dos cupos de DP regulares con Jonathan Dos Santos y Cristian Pavón (ocupó el que dejó libre Alessandrini). Y habría que analizarlo detenidamente, pero lo más probable es que no fuese una buena estrategia de la Major League Soccer. Si me preguntasen a mí, yo mantendría los tres cupos de jugador franquicia –si no aumentarlo a cuatro, incluso– y ya después añadir paralelamente la nueva regla del DP Sub-23 bajo condiciones similares a la regla del “DP Joven”.

Los derechos y la agencia libre

Como mandan los cánones en el deporte americano, la MLS también es una competición con una agencia libre. Una especie de bolsa a la que acuden los jugadores sin contrato a mendigar equipo, escuchar ofertas o a ganar contratos millonarios “vendiéndose” al mejor postor. Sin embargo, se trata de un elemento que, en ligas como la NBA, la NFL, la MLB o la NHL tiene sentido porque ellas cuatro son la cima deportiva en sus respectivas disciplinas; al contrario que la MLS. Dicho de otro modo, la agencia libre tendría algo sentido en la Premier League o en La Liga, por ejemplo –todavía más en la hipotética Superliga europea con la que sueña la ECA presidida por Andrea Agnelli, la entidad sucesora del antiguo G-14–.

Así, partiendo de que la agencia libre es una absurdidad en un ecosistema como la Major League Soccer, al menos el sindicato ha conseguido que lo sea menos. Y es que el objetivo inicial de la MLSPA era abolir este sistema, que solo dejaba participar a aquellos jugadores que se encontrasen fuera de contrato siempre y cuando cumplieran dos condiciones: tener mínimo 28 años de edad y ocho años de experiencia en la MLS. ¿Cómo? ¿Qué? Pues lo dicho, absurdo. No obstante, el sindicato presidido por Bob Foose ha logrado reducir esas condiciones a los 24 años edad y los cinco de servicio en la liga. Más que nada porque, bajo los parámetros anteriores, muy pocos jugadores pudieron regresar a la liga por esta vía a finales de 2018 y 2019.

A partir de 2020 habrá TAM disponible para los free agents, el número de futbolistas disponibles se verá multiplicado por dos respecto a temporadas anteriores –porque los jugadores franquicia sin contrato tendrán mayores facilidades para ingresar a la agencia libre y encontrar equipo por ese método, no como antes– y la MLS ya podrá ofrecer contratos multianuales garantizados –en lugar de solo un temporada, como ocurría antes–. Además, ya no habrá tantas facilidades para que los equipos retengan los derechos de los jugadores en la MLS una vez terminen sus contratos –mediante la peculiar “oferta de buena fe”–. Bajo esa regla, por ejemplo, Tyler Miller se vio envuelto en un problema esta offseason: terminó su vinculación con LAFC, el club le extendió la oferta de buena fe y bloqueó al portero dentro de la liga (si quería seguir jugando en la MLS un club debía negociar con LAFC pese a ya no tener contrato con ellos, si no, tenía que irse al extranjero). Eso se terminó, igual que el draft de reentrada, que se verá modificado.

Mientras nos preparamos para celebrar nuestra 25ª temporada, podemos anunciar que estamos muy contentos de haber alcanzado este acuerdo de negociación colectiva con nuestros jugadores” –afirmó el comisionado Don Garber. Un acuerdo que “aborda las prioridades estratégicas clave para la MLS y la MLSPA”, dijo, “al tiempo que conserva la estructura básica que ha hecho crecer y estabilizarse a la Major League Soccer”, concluyó. Es una victoria del sindicato, con pequeños triunfos para la liga, que impulsan al deporte rey a un nuevo nivel en EE. UU. a seis años de la celebración del Mundial en su territorio. 

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