_Fútbol femenino

Tere Morató: Disfrutar del camino

Quedan cuatro jornadas para que acabe la Primera Iberdrola y la zona de descenso acapara más miradas que ninguna otra. Deportivo, Espanyol, Santa Teresa y EDF Logroño se resisten a caer a Segunda División tan fácilmente, metiendo presión a un Rayo que prácticamente no ha pisado los puestos más bajos de la tabla en todo el curso. Precisamente, los vallecanas se enfrentan a Betis, Santa Teresa y EDF Logroño en las últimas jornadas, rivales directos en los que espera sellar definitivamente la ansiada permanencia. Para ello se agarran a los goles de una futbolista que ha pasado de casi no tener minutos a liderar el ataque de la franja.

Lo de Teresa Morató (Andorra la Vieja, 1998) es un caso especial. No solo por ser la primera andorrana en debutar en la máxima categoría del fútbol femenino español. Su adaptación no ha sido fácil porque su vida ha cambiado completamente, dejando a su familia atrás, dando el salto a la élite (con todo lo que eso supone)  y cambiando drásticamente de estilo de juego. “Estaba en un equipo (Barça B) que entrenaba de otra forma. Aunque fuese Segunda División el estilo (asociativo) no varía en las categorías inferiores. El cambio ha sido importante en lo futbolístico: el sistema, la forma de jugar… y  luego que de Segunda a Primera hay más ritmo, más físico e intensidad. Así que tuve que tratar de llegar a ese nivel”, nos cuenta la delantera rayista, que confiesa lo duro que ha sido el trance hasta ganarse la confianza del entrenador, Carlos Santiso.“Me costó porque no llegaba a entrar en los planes del equipo, y al final donde coges el ritmo, la experiencia y la confianza es en los partidos. Aunque entrenes muy bien es ahí donde se ve todo. Es verdad que ahora sí, en este final temporada he ido sumando minutos y eso se nota. Desde el principio de temporada el cambio ha sido importante y eso es bueno”.

Tere pasó de un papel secundario o terciario en el equipo a ser titular con regularidad desde finales de marzo, marcando además goles decisivos. Su primer tanto fue ante el Athletic, en una derrota por 2-3, pero poco después encadenó tres partidos seguidos anotando, contribuyendo a que su equipo sumara cinco puntos clave ante Valencia, Espanyol y Sevilla. Hace nada recibió el premio a mejor futbolista del equipo. “Para una delantera el gol ayuda mucho en cuanto a la confianza, y la verdad que en cuanto marqué uno llegaron más. Encima te motiva porque fueron en partidos importantes, ayudaron al equipo y me ayudaron a mí personalmente”, afirma. La andorrana desvela el secreto para haberle dado la vuelta a la situación: “Yo desde el primer día notaba que estaba entrenando muy bien, que estaba preparada para jugar lo que fuese. Si salía cinco minutos, lo hacía a tope, con más ganas que nunca. Y esa intensidad creo que fue un paso para demostrar que podía tener más minutos, entrenando duro y no dejándote vencer. Puedes pasar momentos difíciles y venirte abajo, pero en mi caso no fue así”. 


La responsabilidad del gol

La salida de Oriana Altuve rumbo al Betis el pasado verano fue dolorosa para el Rayo, pues perdió a su referente en ataque, una de las mayores goleadoras del torneo. Para suplirla llegaron futbolistas sin experiencia en Primera, como es el caso de la propia Morató o Ana de Teresa, que fue importantísima para el equipo hasta su grave lesión de ligamento. La balear había anotado cinco goles que supusieron siete puntos para el cuadro blanquirrojo. Así que Morató, Bulatovic, Isadora, Aedo y compañía tuvieron que ponerse las pilas. “La gente tenía esa duda. Oriana estaba a un nivel en el Rayo que todo lo que chutaba lo metía. Luego Ana de Teresa había hecho hasta el momento de la lesión un papel muy importante. Fue una lástima porque nos estaba ayudando mucho, pero las lesiones forman parte del fútbol y tuvimos mala suerte. Somos más delanteras, hicimos el papel que nos tocaba e intentamos marcar los goles nosotras”. Ahora más que nunca son fundamentales, en un tramo difícil de temporada y con la salvación a un paso. El Rayo solo ha ganado uno de los 10 últimos partidos, pero no pierde contra un rival directo desde el 13 de marzo (Deportivo). 

“Nos cuesta llegar arriba pero sí que es verdad que cuando llegamos las tenemos que meter. A final de temporada estamos llegando más a la portería contraria y no estamos teniendo tanta suerte. Es importante que las delanteras estemos enchufadas”, señala Tere. “Estamos tranquilas y motivadas para los partidos que vienen ahora. Hay que sacarlos adelante para seguir ampliando la ventaja y lograr lo antes posible el objetivo. Hemos hecho un buen trabajo en toda la temporada, no hemos estado en descenso y eso se tiene que valorar. Llegamos hasta a estar en media tabla sin ningún problema”.

Aunque en otro tiempo el Rayo fue un equipo campeón de Liga y que llegó a ganar al mismo Arsenal en Champions, tiene mérito lo que están consiguiendo estas futbolistas después de una campaña condicionada por la situación extradeportiva del club. Para empezar, fueron las últimas en empezar a entrenar y por ende, en arrancar la competición. “Fue raro y diferente. Yo nunca lo había vivido. Veías a los demás equipos entrenar, que ya estaban en pretemporada, llegando a punto a la Liga… y nosotras esperando. Había un poco de incertidumbre, no sabíamos qué pasaba. Empezamos la Liga más tarde, que tampoco fue mal, y recuperamos nuestros partidos sin ningún problema”. Luego, en plena lucha por mejorar las prestaciones del club hacia las jugadoras (estuvieron a punto de plantarse y no jugar ante la Real Sociedad) fue cuando mejor rindieron sobre el campo, enlazando seis partidos sin perder y situándose en la zona alta de la tabla. “Queríamos demostrar que dentro del campo el equipo era el mismo pase lo que pase fuera. Teníamos que competir y lo seguimos haciendo. En  el Rayo siempre se lucha hasta el final. Todo lo de fuera se deja fuera, nosotras estamos con lo importante, que es intentar ganar”, afirma la jugadora andorrana.


De Andorra a La Masía

Tere Morató es consciente de lo que ha conseguido en los últimos años. De jugar en Andorra a formar parte del FC Barcelona. Y de ahí a dar el salto a toda una Primera División. Cuando empezó a jugar al fútbol solo había un equipo de fútbol 11 femenino en el Principado, y fue en el Andorra, que militaba en la liga catalana, donde tuvo que destacar para acaparar los focos. En una temporada marcó 61 goles, le llamó la selección catalana (dirigida por Lluis Cortés y con jugadoras como Aitana Bonmatí o Patri Guijarro en el equipo) y ganaron el Campeonato de España. Así fue como llamo la atención del Barça. “Es difícil porque a partir de los 18 muchas nos vamos a estudiar fuera y tampoco puedes hacer un equipo sólido que te ayude a seguir creciendo. Yo tuve la oportunidad de jugar en Cataluña y fui creciendo poco a poco. Para las que somos de Andorra jugar en la catalana es un logro muy grande. Es como ‘no sé cómo he llegado hasta aquí pero es buena señal’ (risas)”. 

“Aunque no sea en el Barça: jugar fuera de Andorra te da la oportunidad de jugar en más equipos y tener más competencia. Empezar en Andorra está bien porque empiezas poco a poco en tu casa, y luego dar el salto fuera es lo que te ayuda a sumar experiencia sobre todo. Ahora está creciendo el fútbol femenino allí. Es importante que las niñas de Andorra vean que se puede conseguir, parece una cosa imposible pero mi caso puede servir para mostrar que hay un camino a Primera desde Andorra”.

En el Barça estuvo cuatro años viviendo un sueño del que no quería despertar. No pudo debutar con el primer equipo y finalmente dejó el ‘B’ con 22 años. Solo tiene buenas palabras para la que fue su casa. “A mí el Barça me ayudó mucho, aprendí muchísimo, del fútbol sobre todo. La gran mayoría de cosas que sé me las enseñaron allí. Fue un honor jugar en uno de los mejores equipos del mundo. Yo no tenía prisa por subir a Primera. Era algo que quería conseguir, pero cuando vienes de Andorra sabes que las cosas no van a ser fáciles. Estar en el Barça era algo que quería vivir y sobre todo disfrutar. Ahora lo estoy disfrutando. Tuviera la edad que tuviera me hacía ilusión jugar en Primera”.

En el filial coincidió con Guijarro, Laia Codina, Jana, Aitana… todas se proclamaron campeonas de Europa el pasado sábado y Tere no puede sentirse más feliz por ellas. “Verlas hacer historia con el Barça y el fútbol femenino español… a mí me ilusiona, ver que están consiguiendo estas cosas. ¡Y con todo el sacrificio y el trabajo que tiene detrás!”. Viendo su nivel ahora en el Rayo y que Lluis Cortés está tirando mucho de la cantera este curso, la pregunta es inevitable… ¿Podría haber tenido más oportunidades de jugar este año? “Han cambiado muchas cosas. Desde el año pasado se nota que se apuesta mucho por el Barça B. Claudia Pina, Bruna Vilamala, Jana… Son jugadoras que si suben es porque saben que tienen el nivel. Podrían estar tranquilamente en Primera ya. Tienen algo que saben que en unos años les va a dar mucho. Están haciendo las cosas bien, dando la oportunidad a las jóvenes, que al final son el futuro del club”.

Siendo ya una de las piezas importantes en el Rayo y disfrutando de su gran estado de forma, Tere solo tiene dos espinitas clavadas esta temporada: no poder disfrutar de la alentadora afición del Rayo… y que su familia no haya podido ver ningún partido en su estreno en Primera División. “Yo siempre lo digo, que ojalá no hubiese todo esto (la pandemia) y que la afición pueda estar en los partidos porque todas mis compañeras me han hablado muy bien. Ahora incluso vienen a Vallecas a vernos desde fuera, que no se ve ni la mitad del campo, pero están ahí. Nos animan, cantan y todo. Parece que estén dentro”. Cuando jugaba en Barcelona, su padres y sus hermanos podían ir a sus partidos, pero todavía no han podido disfrutar en vivo de un encuentro suyo en Primera con la franja. “Se echan más en falta, porque en Madrid no tengo ningún familiar y con todo esto no han podido venir, les hacía ilusión. De momento me siguen en la tele como pueden y esperamos que al año que viene puedan venir”.

Salió de Andorra en busca de oportunidades y las encontró. Jugó en el Barça y ahora marca goles en Primera División. Con toda una carrera por delante, a Tere Morató no se le pueden poner límites. “No, no me pongo. Quiero llegar lo más lejos que pueda y llevar el nombre de Andorra lo más alto posible. Pero tampoco pienso mucho en el futuro, ahora quedan cuatro partidos y estamos con el objetivo que queremos conseguir. Este año era el primero y lo estoy disfrutando. He ido mejorando físicamente, y de cara a los siguientes años quiero seguir aprendiendo y disfrutando. Mis padres siempre me han dicho que si no te lo pasas bien no vale la pena. Así que a disfrutar del fútbol que es lo que más nos gusta”. Y nosotros a disfrutar contigo, Tere.


Imagen de cabecera: Twitter @RayoFemenino

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Quedan cuatro jornadas para que acabe la Primera Iberdrola y la zona de descenso acapara más miradas que ninguna otra. Deportivo, Espanyol, Santa Teresa y EDF Logroño se resisten a caer a Segunda División tan fácilmente, metiendo presión a un Rayo que prácticamente no ha pisado los puestos más bajos de la tabla en todo el curso. Precisamente, los vallecanas se enfrentan a Betis, Santa Teresa y EDF Logroño en las últimas jornadas, rivales directos en los que espera sellar definitivamente la ansiada permanencia. Para ello se agarran a los goles de una futbolista que ha pasado de casi no tener minutos a liderar el ataque de la franja.

Lo de Teresa Morató (Andorra la Vieja, 1998) es un caso especial. No solo por ser la primera andorrana en debutar en la máxima categoría del fútbol femenino español. Su adaptación no ha sido fácil porque su vida ha cambiado completamente, dejando a su familia atrás, dando el salto a la élite (con todo lo que eso supone)  y cambiando drásticamente de estilo de juego. “Estaba en un equipo (Barça B) que entrenaba de otra forma. Aunque fuese Segunda División el estilo (asociativo) no varía en las categorías inferiores. El cambio ha sido importante en lo futbolístico: el sistema, la forma de jugar… y  luego que de Segunda a Primera hay más ritmo, más físico e intensidad. Así que tuve que tratar de llegar a ese nivel”, nos cuenta la delantera rayista, que confiesa lo duro que ha sido el trance hasta ganarse la confianza del entrenador, Carlos Santiso.“Me costó porque no llegaba a entrar en los planes del equipo, y al final donde coges el ritmo, la experiencia y la confianza es en los partidos. Aunque entrenes muy bien es ahí donde se ve todo. Es verdad que ahora sí, en este final temporada he ido sumando minutos y eso se nota. Desde el principio de temporada el cambio ha sido importante y eso es bueno”.

Tere pasó de un papel secundario o terciario en el equipo a ser titular con regularidad desde finales de marzo, marcando además goles decisivos. Su primer tanto fue ante el Athletic, en una derrota por 2-3, pero poco después encadenó tres partidos seguidos anotando, contribuyendo a que su equipo sumara cinco puntos clave ante Valencia, Espanyol y Sevilla. Hace nada recibió el premio a mejor futbolista del equipo. “Para una delantera el gol ayuda mucho en cuanto a la confianza, y la verdad que en cuanto marqué uno llegaron más. Encima te motiva porque fueron en partidos importantes, ayudaron al equipo y me ayudaron a mí personalmente”, afirma. La andorrana desvela el secreto para haberle dado la vuelta a la situación: “Yo desde el primer día notaba que estaba entrenando muy bien, que estaba preparada para jugar lo que fuese. Si salía cinco minutos, lo hacía a tope, con más ganas que nunca. Y esa intensidad creo que fue un paso para demostrar que podía tener más minutos, entrenando duro y no dejándote vencer. Puedes pasar momentos difíciles y venirte abajo, pero en mi caso no fue así”. 


La responsabilidad del gol

La salida de Oriana Altuve rumbo al Betis el pasado verano fue dolorosa para el Rayo, pues perdió a su referente en ataque, una de las mayores goleadoras del torneo. Para suplirla llegaron futbolistas sin experiencia en Primera, como es el caso de la propia Morató o Ana de Teresa, que fue importantísima para el equipo hasta su grave lesión de ligamento. La balear había anotado cinco goles que supusieron siete puntos para el cuadro blanquirrojo. Así que Morató, Bulatovic, Isadora, Aedo y compañía tuvieron que ponerse las pilas. “La gente tenía esa duda. Oriana estaba a un nivel en el Rayo que todo lo que chutaba lo metía. Luego Ana de Teresa había hecho hasta el momento de la lesión un papel muy importante. Fue una lástima porque nos estaba ayudando mucho, pero las lesiones forman parte del fútbol y tuvimos mala suerte. Somos más delanteras, hicimos el papel que nos tocaba e intentamos marcar los goles nosotras”. Ahora más que nunca son fundamentales, en un tramo difícil de temporada y con la salvación a un paso. El Rayo solo ha ganado uno de los 10 últimos partidos, pero no pierde contra un rival directo desde el 13 de marzo (Deportivo). 

“Nos cuesta llegar arriba pero sí que es verdad que cuando llegamos las tenemos que meter. A final de temporada estamos llegando más a la portería contraria y no estamos teniendo tanta suerte. Es importante que las delanteras estemos enchufadas”, señala Tere. “Estamos tranquilas y motivadas para los partidos que vienen ahora. Hay que sacarlos adelante para seguir ampliando la ventaja y lograr lo antes posible el objetivo. Hemos hecho un buen trabajo en toda la temporada, no hemos estado en descenso y eso se tiene que valorar. Llegamos hasta a estar en media tabla sin ningún problema”.

Aunque en otro tiempo el Rayo fue un equipo campeón de Liga y que llegó a ganar al mismo Arsenal en Champions, tiene mérito lo que están consiguiendo estas futbolistas después de una campaña condicionada por la situación extradeportiva del club. Para empezar, fueron las últimas en empezar a entrenar y por ende, en arrancar la competición. “Fue raro y diferente. Yo nunca lo había vivido. Veías a los demás equipos entrenar, que ya estaban en pretemporada, llegando a punto a la Liga… y nosotras esperando. Había un poco de incertidumbre, no sabíamos qué pasaba. Empezamos la Liga más tarde, que tampoco fue mal, y recuperamos nuestros partidos sin ningún problema”. Luego, en plena lucha por mejorar las prestaciones del club hacia las jugadoras (estuvieron a punto de plantarse y no jugar ante la Real Sociedad) fue cuando mejor rindieron sobre el campo, enlazando seis partidos sin perder y situándose en la zona alta de la tabla. “Queríamos demostrar que dentro del campo el equipo era el mismo pase lo que pase fuera. Teníamos que competir y lo seguimos haciendo. En  el Rayo siempre se lucha hasta el final. Todo lo de fuera se deja fuera, nosotras estamos con lo importante, que es intentar ganar”, afirma la jugadora andorrana.


De Andorra a La Masía

Tere Morató es consciente de lo que ha conseguido en los últimos años. De jugar en Andorra a formar parte del FC Barcelona. Y de ahí a dar el salto a toda una Primera División. Cuando empezó a jugar al fútbol solo había un equipo de fútbol 11 femenino en el Principado, y fue en el Andorra, que militaba en la liga catalana, donde tuvo que destacar para acaparar los focos. En una temporada marcó 61 goles, le llamó la selección catalana (dirigida por Lluis Cortés y con jugadoras como Aitana Bonmatí o Patri Guijarro en el equipo) y ganaron el Campeonato de España. Así fue como llamo la atención del Barça. “Es difícil porque a partir de los 18 muchas nos vamos a estudiar fuera y tampoco puedes hacer un equipo sólido que te ayude a seguir creciendo. Yo tuve la oportunidad de jugar en Cataluña y fui creciendo poco a poco. Para las que somos de Andorra jugar en la catalana es un logro muy grande. Es como ‘no sé cómo he llegado hasta aquí pero es buena señal’ (risas)”. 

“Aunque no sea en el Barça: jugar fuera de Andorra te da la oportunidad de jugar en más equipos y tener más competencia. Empezar en Andorra está bien porque empiezas poco a poco en tu casa, y luego dar el salto fuera es lo que te ayuda a sumar experiencia sobre todo. Ahora está creciendo el fútbol femenino allí. Es importante que las niñas de Andorra vean que se puede conseguir, parece una cosa imposible pero mi caso puede servir para mostrar que hay un camino a Primera desde Andorra”.

En el Barça estuvo cuatro años viviendo un sueño del que no quería despertar. No pudo debutar con el primer equipo y finalmente dejó el ‘B’ con 22 años. Solo tiene buenas palabras para la que fue su casa. “A mí el Barça me ayudó mucho, aprendí muchísimo, del fútbol sobre todo. La gran mayoría de cosas que sé me las enseñaron allí. Fue un honor jugar en uno de los mejores equipos del mundo. Yo no tenía prisa por subir a Primera. Era algo que quería conseguir, pero cuando vienes de Andorra sabes que las cosas no van a ser fáciles. Estar en el Barça era algo que quería vivir y sobre todo disfrutar. Ahora lo estoy disfrutando. Tuviera la edad que tuviera me hacía ilusión jugar en Primera”.

En el filial coincidió con Guijarro, Laia Codina, Jana, Aitana… todas se proclamaron campeonas de Europa el pasado sábado y Tere no puede sentirse más feliz por ellas. “Verlas hacer historia con el Barça y el fútbol femenino español… a mí me ilusiona, ver que están consiguiendo estas cosas. ¡Y con todo el sacrificio y el trabajo que tiene detrás!”. Viendo su nivel ahora en el Rayo y que Lluis Cortés está tirando mucho de la cantera este curso, la pregunta es inevitable… ¿Podría haber tenido más oportunidades de jugar este año? “Han cambiado muchas cosas. Desde el año pasado se nota que se apuesta mucho por el Barça B. Claudia Pina, Bruna Vilamala, Jana… Son jugadoras que si suben es porque saben que tienen el nivel. Podrían estar tranquilamente en Primera ya. Tienen algo que saben que en unos años les va a dar mucho. Están haciendo las cosas bien, dando la oportunidad a las jóvenes, que al final son el futuro del club”.

Siendo ya una de las piezas importantes en el Rayo y disfrutando de su gran estado de forma, Tere solo tiene dos espinitas clavadas esta temporada: no poder disfrutar de la alentadora afición del Rayo… y que su familia no haya podido ver ningún partido en su estreno en Primera División. “Yo siempre lo digo, que ojalá no hubiese todo esto (la pandemia) y que la afición pueda estar en los partidos porque todas mis compañeras me han hablado muy bien. Ahora incluso vienen a Vallecas a vernos desde fuera, que no se ve ni la mitad del campo, pero están ahí. Nos animan, cantan y todo. Parece que estén dentro”. Cuando jugaba en Barcelona, su padres y sus hermanos podían ir a sus partidos, pero todavía no han podido disfrutar en vivo de un encuentro suyo en Primera con la franja. “Se echan más en falta, porque en Madrid no tengo ningún familiar y con todo esto no han podido venir, les hacía ilusión. De momento me siguen en la tele como pueden y esperamos que al año que viene puedan venir”.

Salió de Andorra en busca de oportunidades y las encontró. Jugó en el Barça y ahora marca goles en Primera División. Con toda una carrera por delante, a Tere Morató no se le pueden poner límites. “No, no me pongo. Quiero llegar lo más lejos que pueda y llevar el nombre de Andorra lo más alto posible. Pero tampoco pienso mucho en el futuro, ahora quedan cuatro partidos y estamos con el objetivo que queremos conseguir. Este año era el primero y lo estoy disfrutando. He ido mejorando físicamente, y de cara a los siguientes años quiero seguir aprendiendo y disfrutando. Mis padres siempre me han dicho que si no te lo pasas bien no vale la pena. Así que a disfrutar del fútbol que es lo que más nos gusta”. Y nosotros a disfrutar contigo, Tere.


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