_Tenis

Sin sufrimiento no hay recompensa

Alejandro Pérez @aperezgom 25-04-2019

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A las seis de la mañana en España
del domingo 10 de febrero, el equipo español de Copa Federación estaba contra
las cuerdas: perdía el tercer punto (2-1) en Japón en la primera eliminatoria
del Grupo Mundial II de la competición. Caer en tierras niponas suponía, por
segundo año, luchar en abril sólo por
mantener la categoría.

Sobre las 15 horas del pasado
domingo, 21 de abril, el equipo español de Copa Federación volvía a estar
contra las cuerdas: perdía el tercer punto (2-1) en Bélgica del Play-Off de
ascenso al Grupo Mundial I de la competición. Caer en tierras belgas suponía
jugar un tercer año en la segunda división de la competición.

Con dos meses y 10 días de
diferencia, las dos peores situaciones a las que se ha enfrentado el equipo
capitaneado por Anabel Medina. El objetivo, volver al Grupo Mundial I reservado
a ocho países, en peligro. Dos eliminatorias y dos victorias obligadas. Un
traspiés, y adiós.

En Bélgica fueron Carla Suárez y
Garbiñe Muguruza las que dieron el punto definitivo en los dobles. Para llegar
ahí tuvieron que pasar muchas cosas, en dos series que siguieron el mismo
patrón y (afortunadamente) con el mismo resultado.

Tanto en Kita-kyushu como en
Kortrijk (¡Qué ganas de jugar en España!) España se vio obligada a remontar
desde el primer momento. No había forma de empezar con buen pie (aunque lo
importante es celebrar al final). En el segundo partido, Georgina en Japón y
Carla en Bélgica, ponían las tablas, ambas ante las respectivas nº1 (Doi y Van
Uytvanck). Al domingo.

Con todo igualado, vuelta atrás.
En Japón hubo doble cambio (Nara por Doi y Soler por Sorribes) y las niponas se
ponían 2-1. En Bélgica fueron las locales quienes cambiaron cartas: Bonaventure
por Van Uytvanck. Y les salió perfecto. 2-1, la permanencia a un punto.

Aquí los dos puntos de inflexión.
En Japón, sin margen. Una derrota más y a luchar por mantener la categoría en
abril. Sin cambios, salieron a escena Hibino y Georgina. La española, en su
segundo partido individual en la competición, debía mantener a España con vida.
La nipona podía ser heroína. Hora y 45 minutos después, Georgina dio valor a
los dobles.

Firmó el 2-2 y tendría el 50% de
culpa de lo que pasase después, junto a una especialista como María José Martínez.
El partido más decisivo fue el más desequilibrado. 68 minutos y cuatro juegos
cedidos para asegurarse el Play-Off de ascenso a la élite. El trabajo sucio
(viajar y ganar en Japón para sólo
aspirar a ascender en abril) estaba hecho. Los focos, absolutamente justificados,
para Georgina García.

Dos meses y medio después, 2-1 en
Bélgica. Sin margen: Perder era seguir en Segunda. Bélgica cambió cromos
(Wickmayer por Flipkens) pensando en los dobles. Y Carla despejó la X en menos
de una hora: 6-2 6-1 y a doblar.

Con tres tenistas sin cansancio
(Aliona, Georgina y Mariajo), la capitana dio la responsabilidad a sus dos
primeras espadas: Carla Suárez y Garbiñe Muguruza. Ambas sumaban cuatro
derrotas en cuatro partidos en dobles en la competición. Riesgo máximo…

…Y recompensa máxima. El
partido más largo de la serie (2h13′) y el más igualado. Estadística en mano es
difícil justificar el triunfo español. España sólo ganó a puntos con el segundo
saque (70%-54%) y errores forzados (28-35). Pero a veces el tenis no se explica
con datos. Y un quinto punto en un play-off jugando por tu país es uno de esos
momentos.

En Bélgica los focos fueron para
Carla Suárez. Igual de justificados como para Georgina en Japón. Ambas, con
tres puntos en cada eliminatoria, son las principales responsables de que
España juegue en 2020 el Grupo Mundial de Copa Federación. Y detrás, el equipo.

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A las seis de la mañana en España
del domingo 10 de febrero, el equipo español de Copa Federación estaba contra
las cuerdas: perdía el tercer punto (2-1) en Japón en la primera eliminatoria
del Grupo Mundial II de la competición. Caer en tierras niponas suponía, por
segundo año, luchar en abril sólo por
mantener la categoría.

Sobre las 15 horas del pasado
domingo, 21 de abril, el equipo español de Copa Federación volvía a estar
contra las cuerdas: perdía el tercer punto (2-1) en Bélgica del Play-Off de
ascenso al Grupo Mundial I de la competición. Caer en tierras belgas suponía
jugar un tercer año en la segunda división de la competición.

Con dos meses y 10 días de
diferencia, las dos peores situaciones a las que se ha enfrentado el equipo
capitaneado por Anabel Medina. El objetivo, volver al Grupo Mundial I reservado
a ocho países, en peligro. Dos eliminatorias y dos victorias obligadas. Un
traspiés, y adiós.

En Bélgica fueron Carla Suárez y
Garbiñe Muguruza las que dieron el punto definitivo en los dobles. Para llegar
ahí tuvieron que pasar muchas cosas, en dos series que siguieron el mismo
patrón y (afortunadamente) con el mismo resultado.

Tanto en Kita-kyushu como en
Kortrijk (¡Qué ganas de jugar en España!) España se vio obligada a remontar
desde el primer momento. No había forma de empezar con buen pie (aunque lo
importante es celebrar al final). En el segundo partido, Georgina en Japón y
Carla en Bélgica, ponían las tablas, ambas ante las respectivas nº1 (Doi y Van
Uytvanck). Al domingo.

Con todo igualado, vuelta atrás.
En Japón hubo doble cambio (Nara por Doi y Soler por Sorribes) y las niponas se
ponían 2-1. En Bélgica fueron las locales quienes cambiaron cartas: Bonaventure
por Van Uytvanck. Y les salió perfecto. 2-1, la permanencia a un punto.

Aquí los dos puntos de inflexión.
En Japón, sin margen. Una derrota más y a luchar por mantener la categoría en
abril. Sin cambios, salieron a escena Hibino y Georgina. La española, en su
segundo partido individual en la competición, debía mantener a España con vida.
La nipona podía ser heroína. Hora y 45 minutos después, Georgina dio valor a
los dobles.

Firmó el 2-2 y tendría el 50% de
culpa de lo que pasase después, junto a una especialista como María José Martínez.
El partido más decisivo fue el más desequilibrado. 68 minutos y cuatro juegos
cedidos para asegurarse el Play-Off de ascenso a la élite. El trabajo sucio
(viajar y ganar en Japón para sólo
aspirar a ascender en abril) estaba hecho. Los focos, absolutamente justificados,
para Georgina García.

Dos meses y medio después, 2-1 en
Bélgica. Sin margen: Perder era seguir en Segunda. Bélgica cambió cromos
(Wickmayer por Flipkens) pensando en los dobles. Y Carla despejó la X en menos
de una hora: 6-2 6-1 y a doblar.

Con tres tenistas sin cansancio
(Aliona, Georgina y Mariajo), la capitana dio la responsabilidad a sus dos
primeras espadas: Carla Suárez y Garbiñe Muguruza. Ambas sumaban cuatro
derrotas en cuatro partidos en dobles en la competición. Riesgo máximo…

…Y recompensa máxima. El
partido más largo de la serie (2h13′) y el más igualado. Estadística en mano es
difícil justificar el triunfo español. España sólo ganó a puntos con el segundo
saque (70%-54%) y errores forzados (28-35). Pero a veces el tenis no se explica
con datos. Y un quinto punto en un play-off jugando por tu país es uno de esos
momentos.

En Bélgica los focos fueron para
Carla Suárez. Igual de justificados como para Georgina en Japón. Ambas, con
tres puntos en cada eliminatoria, son las principales responsables de que
España juegue en 2020 el Grupo Mundial de Copa Federación. Y detrás, el equipo.

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