_Fútbol femenino

Sin pausa pero sin prisa

David Orenes @david_lrl 26-02-2021

Amaiur Sarriegi (San Sebastián, 2000) cumplió 20 años en diciembre. Está en esa fase donde poco a poco se deja de ser promesa para convertirse en realidad. Su bagaje en Reto Iberdrola y sus registros goleadores le permitían soñar con objetivos mayores en Lezama, pero ante el riesgo de ver frenada su progresión cambió el Athletic por la Real Sociedad. O lo que es lo mismo: el equipo en el que había crecido como futbolista y como persona por el de su tierra, el único que no le puso condicionantes.

“Nunca es fácil tomar decisiones que te van a cambiar tanto la vida. Al principio fue complicado, pero yo tenía bastante claro lo que quería. Una vez tomé la decisión estaba muy segura. La Real fue la que de verdad me quiso para la primera plantilla. Yo quería seguir mi proceso de formación en Primera División, asentada y con ficha del primer equipo”, nos cuenta la joven delantera vasca. Regresar a Donosti, junto a la familia (más si cabe en tiempos de covid-19) también fue clave: “Estar fuera de casa no es fácil. Si tienes momentos difíciles, la situación es diferente si estás cerca de los tuyos, de tus padres, hermanos y amigos, de la gente que te apoya”.

La decisión tenía sus pros y sus contras. Un pro: ahora compagina mucho mejor sus estudios de Educación primaria y pedagogía. El curso anterior se pasaba la mañana entera en la Universidad para después entrenar por la tarde. Ahora, en una dinámica más profesional, entrena por las mañanas y puede aprovechar la tarde para descansar y estudiar. Una contra: su decisión iba a ser cuanto menos discutida. “Recibí comentarios en redes sociales que no voy a mencionar por no darle bombo a algo que no merece la pena. Pero al final de donde vengas y el pasado que hayas tenido tiene que dar igual porque estás en las mismas condiciones que tus compañeras. Lo que importa es el presente y qué vayas a hacer en el día a día. Yo estoy muy tranquila porque todas las veces que he vestido la elástica txuri-gorri lo he dado todo y en ese sentido no se me puede reprochar nada. Mucho trabajo, mucho sacrificio y dejándolo todo”, explica.

Un paso adelante

En Reto Iberdrola había marcado 13 goles en 17 partidos. Era la pichichi de la plantilla e indiscutible para Iraia Iturregi, ahora técnica del primer equipo del Athletic. Incluso había debutado en la máxima categoría de la mano de Ángel Villacampa, disputando cuatro partidos y dejando buenas sensaciones. Dejar el filial y la Segunda División para fichar por la Real Sociedad implicaba dos posibles consecuencias: disfrutar de muchos menos minutos, pero crecer cada día el doble o el triple que antes.

“El salto se nota en todos los sentidos. En la condición física, en los preparativos, en el ritmo de entrenamientos, en la intensidad de los partidos… Entrenar y jugar en un equipo de Primera División, con gente mejor y más preparada hace que mejores en todos los aspectos. Tenía que dar ese paso adelante y avanzar”, cuenta Amaiur. Quizá por ello uno de los aspectos que más ha mejorado desde que llegó al club txuri urdin es el de acortar el tiempo de reacción en cada jugada. “Tiene bastante que ver con la gran diferencia respecto a Primera Iberdrola y Reto: El tiempo que tienes para realizar la acción. Tienes que meter una marcha más siempre y eso es lo que más nos cuesta a las jugadoras que venimos de abajo. En el área cuando estamos en los últimos 10 metros trato de hacer las cosas más rápido, los controles orientados más agresivos, pensar a mayor velocidad antes de recibir el balón porque sabes que te va a venir la contraria”. Otra de las cosas que se le han quedado grabadas es un mensaje en el que insiste Natalia Arroyo: “Nos pide es que seamos atrevidas. Que no tengamos miedo a fallar. Cuando nos atrevemos es cuando damos nuestro mejor nivel”.

Dura competencia

Sarriegi ha tenido que adaptarse en tiempo récord a la élite, desempeñando un rol totalmente distinto respecto al que tenía en el Athletic B: el de revulsiva. De los 11 partidos que ha disputado esta campaña solo en dos ha sido titular. Ha jugado 14 minutos en las últimas cinco jornadas. “El rol ha cambiado y es un hecho objetivo porque lo dicen los números, los minutos y los goles. No me tengo que fijar o excusar en esas cosas. Tengo que centrarme en estar bien físicamente y mentalmente todos los días,  para que cuando Natalia me dé la oportunidad pueda aprovecharla. Y disfrutar del camino, que se nos olvida. Al final tengo 20 años. Hay que adaptarse a los cambios poco a poco. Estar preparada para tener un papel importante en un equipo de Primera División no puede ser de la noche a la mañana. Me centro en lo que está en  mis manos. Sabía a lo que me exponía: en Primera hay más nivel y lo bueno es que lo que mejoro cada día es una pasada, muy positivo en mi formación profesional”, reflexiona con una madurez impropia. ¿Cómo no va a ser difícil jugar en un equipo con hasta cinco delanteras que podrían ser titulares? Nahikari, Franssi, Kiana Palacios, Bárbara Latorre, Cecilia Marcos… “La competencia es muy buena, te hace entrenar duro y correr más porque sabes que la de al lado también lo va a hacer”.

Amaiur, sonriente en un entrenamiento. Imagen: @RealSociedadFEM

De pocas delanteras puede aprender más que de Nahikari García, cuya lesión le condicionó sobremanera a principios de curso y le ha lastrado hasta el punto de quedarse fuera de la Selección: “La veo muy bien. Para mí es un privilegio y un auténtico placer poder entrenar todos los días con ella porque es una jugadora increíble. Estoy aprendiendo mucho y me está enseñando muchas cosas. Con lo joven que es lleva muchos años en Primera y tiene muchos partidos y goles a sus espaldas. Es muy positivo para mí”. Con el crecimiento del torneo y la inversión de muchos clubes, el ‘runrun’ de cada año no cesa. Nahikari ha sonado para fichar por PSG, Atlético y últimamente Real Madrid, una cantinela que en Zubieta ya cansa. “Sí, la verdad que todo el mundo habla y opina de algo que nadie tendría que opinar. Ella tiene que tomar la decisión que crea conveniente y las demás no tenemos ni que juzgar ni opinar sobre ello. La gente que la quiere y que de verdad está cerca de ella la arropará. Elija lo que elija será totalmente respetable”, sentencia.

Una de las consecuencias del aumento de nivel del fútbol femenino español repercutió en la fuga de talentos del Athletic: además de Sarriegi, Maite Oroz (Real Madrid) y Damaris (Everton y ahora Lyon) hicieron las maletas. “Es complicado hasta el punto en el que tú quieras dar un presupuesto al equipo femenino o no. Si hay otros clubes que están invirtiendo y están apostando, quizá el que se está quedando atrás eres tú, que no puedes ofrecer las mismas condiciones a las jugadoras. Yo veo totalmente comprensible que se opten por otras oportunidades”, señala Amaiur, que pone en valor a una Real Sociedad que apuesta firmemente por la cantera y las jóvenes jugadoras. No en vano, Nerea Eizaguirre despunta en la absoluta con 21 años y hasta cuatro futbolistas fueron convocadas con la sub-19: Adriana Nanclares, Elena Lete, Ana Tejada e Izarne Sarasola. 

“Se está trabajando muy bien en la base. Hay que dar importancia a las jóvenes que venimos de abajo tocando la puerta y que se nos dé la oportunidad. Es verdad que en otros clubes sí que hay gente joven pero igual optan por otra filosofía o no se les da tanta importancia”, remarca la delantera donostiarra, que a pesar de haber coincidido únicamente en el Añorga con un par de jugadoras (Eizaguirre y Cecilia Marcos) se ha acoplado a la perfección al grupo. “Somos un equipo que todas nos llevamos bastante bien. Con unas tengo más afinidad que con otras, pero eso pasa en todos los colectivos. Todas me han sorprendido a bien, entrenar con ellas todos los días es un placer”. 

Séptimas, a siete puntos de los puestos Champions, el sueño todavía es posible y Sarriegi es ambiciosa: “Por supuesto que no vamos a bajar los brazos hasta la última jornada. Aunque estemos a siete puntos de Champions es totalmente factible, cosas peores hemos visto en el fútbol. Tenemos que apretar un poco más, afinar algunos aspectos ante las rivales más directas. Queremos estar ahí, acabar lo más arriba posible en la clasificación”. Cumplió 20 años en diciembre, pero es trabajadora, tiene talento y está dispuesta a crecer sin pausa pero tampoco sin prisa. Como las grandes jugadoras.

Imagen de cabecera: @RealSociedadFEM

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Amaiur Sarriegi (San Sebastián, 2000) cumplió 20 años en diciembre. Está en esa fase donde poco a poco se deja de ser promesa para convertirse en realidad. Su bagaje en Reto Iberdrola y sus registros goleadores le permitían soñar con objetivos mayores en Lezama, pero ante el riesgo de ver frenada su progresión cambió el Athletic por la Real Sociedad. O lo que es lo mismo: el equipo en el que había crecido como futbolista y como persona por el de su tierra, el único que no le puso condicionantes.

“Nunca es fácil tomar decisiones que te van a cambiar tanto la vida. Al principio fue complicado, pero yo tenía bastante claro lo que quería. Una vez tomé la decisión estaba muy segura. La Real fue la que de verdad me quiso para la primera plantilla. Yo quería seguir mi proceso de formación en Primera División, asentada y con ficha del primer equipo”, nos cuenta la joven delantera vasca. Regresar a Donosti, junto a la familia (más si cabe en tiempos de covid-19) también fue clave: “Estar fuera de casa no es fácil. Si tienes momentos difíciles, la situación es diferente si estás cerca de los tuyos, de tus padres, hermanos y amigos, de la gente que te apoya”.

La decisión tenía sus pros y sus contras. Un pro: ahora compagina mucho mejor sus estudios de Educación primaria y pedagogía. El curso anterior se pasaba la mañana entera en la Universidad para después entrenar por la tarde. Ahora, en una dinámica más profesional, entrena por las mañanas y puede aprovechar la tarde para descansar y estudiar. Una contra: su decisión iba a ser cuanto menos discutida. “Recibí comentarios en redes sociales que no voy a mencionar por no darle bombo a algo que no merece la pena. Pero al final de donde vengas y el pasado que hayas tenido tiene que dar igual porque estás en las mismas condiciones que tus compañeras. Lo que importa es el presente y qué vayas a hacer en el día a día. Yo estoy muy tranquila porque todas las veces que he vestido la elástica txuri-gorri lo he dado todo y en ese sentido no se me puede reprochar nada. Mucho trabajo, mucho sacrificio y dejándolo todo”, explica.

Un paso adelante

En Reto Iberdrola había marcado 13 goles en 17 partidos. Era la pichichi de la plantilla e indiscutible para Iraia Iturregi, ahora técnica del primer equipo del Athletic. Incluso había debutado en la máxima categoría de la mano de Ángel Villacampa, disputando cuatro partidos y dejando buenas sensaciones. Dejar el filial y la Segunda División para fichar por la Real Sociedad implicaba dos posibles consecuencias: disfrutar de muchos menos minutos, pero crecer cada día el doble o el triple que antes.

“El salto se nota en todos los sentidos. En la condición física, en los preparativos, en el ritmo de entrenamientos, en la intensidad de los partidos… Entrenar y jugar en un equipo de Primera División, con gente mejor y más preparada hace que mejores en todos los aspectos. Tenía que dar ese paso adelante y avanzar”, cuenta Amaiur. Quizá por ello uno de los aspectos que más ha mejorado desde que llegó al club txuri urdin es el de acortar el tiempo de reacción en cada jugada. “Tiene bastante que ver con la gran diferencia respecto a Primera Iberdrola y Reto: El tiempo que tienes para realizar la acción. Tienes que meter una marcha más siempre y eso es lo que más nos cuesta a las jugadoras que venimos de abajo. En el área cuando estamos en los últimos 10 metros trato de hacer las cosas más rápido, los controles orientados más agresivos, pensar a mayor velocidad antes de recibir el balón porque sabes que te va a venir la contraria”. Otra de las cosas que se le han quedado grabadas es un mensaje en el que insiste Natalia Arroyo: “Nos pide es que seamos atrevidas. Que no tengamos miedo a fallar. Cuando nos atrevemos es cuando damos nuestro mejor nivel”.

Dura competencia

Sarriegi ha tenido que adaptarse en tiempo récord a la élite, desempeñando un rol totalmente distinto respecto al que tenía en el Athletic B: el de revulsiva. De los 11 partidos que ha disputado esta campaña solo en dos ha sido titular. Ha jugado 14 minutos en las últimas cinco jornadas. “El rol ha cambiado y es un hecho objetivo porque lo dicen los números, los minutos y los goles. No me tengo que fijar o excusar en esas cosas. Tengo que centrarme en estar bien físicamente y mentalmente todos los días,  para que cuando Natalia me dé la oportunidad pueda aprovecharla. Y disfrutar del camino, que se nos olvida. Al final tengo 20 años. Hay que adaptarse a los cambios poco a poco. Estar preparada para tener un papel importante en un equipo de Primera División no puede ser de la noche a la mañana. Me centro en lo que está en  mis manos. Sabía a lo que me exponía: en Primera hay más nivel y lo bueno es que lo que mejoro cada día es una pasada, muy positivo en mi formación profesional”, reflexiona con una madurez impropia. ¿Cómo no va a ser difícil jugar en un equipo con hasta cinco delanteras que podrían ser titulares? Nahikari, Franssi, Kiana Palacios, Bárbara Latorre, Cecilia Marcos… “La competencia es muy buena, te hace entrenar duro y correr más porque sabes que la de al lado también lo va a hacer”.

Amaiur, sonriente en un entrenamiento. Imagen: @RealSociedadFEM

De pocas delanteras puede aprender más que de Nahikari García, cuya lesión le condicionó sobremanera a principios de curso y le ha lastrado hasta el punto de quedarse fuera de la Selección: “La veo muy bien. Para mí es un privilegio y un auténtico placer poder entrenar todos los días con ella porque es una jugadora increíble. Estoy aprendiendo mucho y me está enseñando muchas cosas. Con lo joven que es lleva muchos años en Primera y tiene muchos partidos y goles a sus espaldas. Es muy positivo para mí”. Con el crecimiento del torneo y la inversión de muchos clubes, el ‘runrun’ de cada año no cesa. Nahikari ha sonado para fichar por PSG, Atlético y últimamente Real Madrid, una cantinela que en Zubieta ya cansa. “Sí, la verdad que todo el mundo habla y opina de algo que nadie tendría que opinar. Ella tiene que tomar la decisión que crea conveniente y las demás no tenemos ni que juzgar ni opinar sobre ello. La gente que la quiere y que de verdad está cerca de ella la arropará. Elija lo que elija será totalmente respetable”, sentencia.

Una de las consecuencias del aumento de nivel del fútbol femenino español repercutió en la fuga de talentos del Athletic: además de Sarriegi, Maite Oroz (Real Madrid) y Damaris (Everton y ahora Lyon) hicieron las maletas. “Es complicado hasta el punto en el que tú quieras dar un presupuesto al equipo femenino o no. Si hay otros clubes que están invirtiendo y están apostando, quizá el que se está quedando atrás eres tú, que no puedes ofrecer las mismas condiciones a las jugadoras. Yo veo totalmente comprensible que se opten por otras oportunidades”, señala Amaiur, que pone en valor a una Real Sociedad que apuesta firmemente por la cantera y las jóvenes jugadoras. No en vano, Nerea Eizaguirre despunta en la absoluta con 21 años y hasta cuatro futbolistas fueron convocadas con la sub-19: Adriana Nanclares, Elena Lete, Ana Tejada e Izarne Sarasola. 

“Se está trabajando muy bien en la base. Hay que dar importancia a las jóvenes que venimos de abajo tocando la puerta y que se nos dé la oportunidad. Es verdad que en otros clubes sí que hay gente joven pero igual optan por otra filosofía o no se les da tanta importancia”, remarca la delantera donostiarra, que a pesar de haber coincidido únicamente en el Añorga con un par de jugadoras (Eizaguirre y Cecilia Marcos) se ha acoplado a la perfección al grupo. “Somos un equipo que todas nos llevamos bastante bien. Con unas tengo más afinidad que con otras, pero eso pasa en todos los colectivos. Todas me han sorprendido a bien, entrenar con ellas todos los días es un placer”. 

Séptimas, a siete puntos de los puestos Champions, el sueño todavía es posible y Sarriegi es ambiciosa: “Por supuesto que no vamos a bajar los brazos hasta la última jornada. Aunque estemos a siete puntos de Champions es totalmente factible, cosas peores hemos visto en el fútbol. Tenemos que apretar un poco más, afinar algunos aspectos ante las rivales más directas. Queremos estar ahí, acabar lo más arriba posible en la clasificación”. Cumplió 20 años en diciembre, pero es trabajadora, tiene talento y está dispuesta a crecer sin pausa pero tampoco sin prisa. Como las grandes jugadoras.

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