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Silvia Arderius: “Las jugadoras nórdicas levantan kilos desde infantiles, es otra cultura”

El SUPER AMARA Bera Bera era el claro favorito para llevarse esta edición de la Copa de la Reina de balonmano. Lo era si atendemos a la lógica deportiva y, concretamente, a lo que está sucediendo en la Liga Guerreras Iberdrola, donde el club donostiarra está arrasando y puede proclamarse campeón este mismo fin de semana. Sin embargo, la Copa va por otros derroteros. Su naturaleza es la sorpresa, algo que se plasma con el siguiente dato: veníamos de 5 ediciones con 5 campeones distintos. Una tendencia que ha roto el Costa del Sol Málaga, que ha levantado su segundo título en los últimos tres años. Pasó por nuestro canal de Twitch Silvia Arderius, jugadora del conjunto malagueño, para hablar sobre una Copa que, reconoce, no esperaban ganar.  

¿Esperabais levantar esta Copa?

Creo que hablo por todo el equipo: no teníamos expectativas de ganar la Copa. Teníamos más la cabeza en la final europea. Es más, hemos hecho bromas durante el fin de semana porque no pensábamos que íbamos a llevarnos la Copa. Teníamos la barrera mental en cuartos de final contra Rocasa, no les habíamos ganado esta temporada. Sí es cierto que creíamos que si pasábamos esos cuartos teníamos opciones de llegar a la final, pero esos cuartos nos daban miedo.

¿Cuál ha sido la clave?

Hemos llegado muy bien a nivel físico a esta Copa, pero si nos hubiera tocado el Bera Bera en semifinales también habríamos llegado desgastadas a la final. Es una plantilla de dos jugadoras muy buenas por puesto y son muy duras físicamente.

¿Qué supone ganar esta Copa?

Ganar esta Copa nos quita mucha presión para la final europea que tenemos. Ya hemos ganado un título. Mira Bera Bera, que tiene una plantilla muy potente y no ganó. Es muy complicado levantar un título. La temporada ya es un éxito y eso nos da tranquilidad para afrontar el mes de competición que nos queda.

¡Qué final de Merche Castellanos!

Cuando Merche echa el cerrojo, todo es más fácil. Un porcentaje importante de que tengas éxito depende de la portería. Y el tema de las porterías va por rachas. Paran dos seguidas y se vienen arriba y la lanzadora entra en un bucle del que es difícil salir.

¿Esta Copa cambia algo de cara a la próxima temporada en la Liga Guerreras Iberdrola?

Para mí sigue siendo favorito el Bera Bera. En la regularidad están intratables, solo han perdido un partido y fue contra nosotras. Están un paso por delante. Rocasa se ha reforzado y tiene una plantilla para luchar por la liga la temporada que viene, pero Bera Bera no da tregua. Además, va a ir Paula Arcos. Más leña.

En clave selección, venimos de un Mundial donde se llegó muy lejos, pero la sensación es que Noruega, Francia o Dinamarca siguen estando un punto físico por encima.

A nivel físico, es muy complicado competir contra las selecciones nórdicas. Es un tema cultural. Llegas aquí a un equipo infantil o cadete y les dices que toquen una pesa y tienes suerte si no te mandan a paseo. Allí, culturalmente, ya hay diferencia desde cómo se trabaja la educación física en los colegios. Hace poco estuvimos en Hungría y me chocó ver a niños que tendrían entre 8 y 10 años y que estaban haciendo lanzamiento de balones medicinales en la clase de educación física. Y los niños estaban felices. No me lo puedo imaginar aquí en España. Es otra cultura. Esos niños, cuando llegan a los entrenamientos de balonmano, sus niveles de coordinación, fuerza, velocidad… son muy superiores a los de aquí. Luego llegas a un Mundial y juegas contra Noruega y la mañana antes del partido están levantado 60 kilos en el gimnasio y ni se inmutan. Si yo hago eso, estaré tres días sin poder moverme. O termina el partido y se ponen a correr media hora. Es otra forma de trabajar el físico y desde muy pequeñitas están acostumbradas a eso y a nosotras nos cuesta mucho igualarlo. Por más que me ponga a trabajar el físico, nunca llegaré a levantar la cantidad de kilos que mueven ellas. Ellas a lo mejor desde infantiles están levantando kilos, trabajando de una forma diferente. Las ligas allí son mucho más duras físicamente. Aquí priorizamos otras cosas. Cuando trabajas con la base, aquí priorizamos más contenidos tácticos, allí físicos. Cada uno lucha con sus armas. Cuando veo a las jóvenes del equipo siempre digo: “Ojalá me hubiera puesto a trabajar en el gimnasio en serio desde antes.”

Imagen de cabecera: @BMMalagaCosta

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El SUPER AMARA Bera Bera era el claro favorito para llevarse esta edición de la Copa de la Reina de balonmano. Lo era si atendemos a la lógica deportiva y, concretamente, a lo que está sucediendo en la Liga Guerreras Iberdrola, donde el club donostiarra está arrasando y puede proclamarse campeón este mismo fin de semana. Sin embargo, la Copa va por otros derroteros. Su naturaleza es la sorpresa, algo que se plasma con el siguiente dato: veníamos de 5 ediciones con 5 campeones distintos. Una tendencia que ha roto el Costa del Sol Málaga, que ha levantado su segundo título en los últimos tres años. Pasó por nuestro canal de Twitch Silvia Arderius, jugadora del conjunto malagueño, para hablar sobre una Copa que, reconoce, no esperaban ganar.  

¿Esperabais levantar esta Copa?

Creo que hablo por todo el equipo: no teníamos expectativas de ganar la Copa. Teníamos más la cabeza en la final europea. Es más, hemos hecho bromas durante el fin de semana porque no pensábamos que íbamos a llevarnos la Copa. Teníamos la barrera mental en cuartos de final contra Rocasa, no les habíamos ganado esta temporada. Sí es cierto que creíamos que si pasábamos esos cuartos teníamos opciones de llegar a la final, pero esos cuartos nos daban miedo.

¿Cuál ha sido la clave?

Hemos llegado muy bien a nivel físico a esta Copa, pero si nos hubiera tocado el Bera Bera en semifinales también habríamos llegado desgastadas a la final. Es una plantilla de dos jugadoras muy buenas por puesto y son muy duras físicamente.

¿Qué supone ganar esta Copa?

Ganar esta Copa nos quita mucha presión para la final europea que tenemos. Ya hemos ganado un título. Mira Bera Bera, que tiene una plantilla muy potente y no ganó. Es muy complicado levantar un título. La temporada ya es un éxito y eso nos da tranquilidad para afrontar el mes de competición que nos queda.

¡Qué final de Merche Castellanos!

Cuando Merche echa el cerrojo, todo es más fácil. Un porcentaje importante de que tengas éxito depende de la portería. Y el tema de las porterías va por rachas. Paran dos seguidas y se vienen arriba y la lanzadora entra en un bucle del que es difícil salir.

¿Esta Copa cambia algo de cara a la próxima temporada en la Liga Guerreras Iberdrola?

Para mí sigue siendo favorito el Bera Bera. En la regularidad están intratables, solo han perdido un partido y fue contra nosotras. Están un paso por delante. Rocasa se ha reforzado y tiene una plantilla para luchar por la liga la temporada que viene, pero Bera Bera no da tregua. Además, va a ir Paula Arcos. Más leña.

En clave selección, venimos de un Mundial donde se llegó muy lejos, pero la sensación es que Noruega, Francia o Dinamarca siguen estando un punto físico por encima.

A nivel físico, es muy complicado competir contra las selecciones nórdicas. Es un tema cultural. Llegas aquí a un equipo infantil o cadete y les dices que toquen una pesa y tienes suerte si no te mandan a paseo. Allí, culturalmente, ya hay diferencia desde cómo se trabaja la educación física en los colegios. Hace poco estuvimos en Hungría y me chocó ver a niños que tendrían entre 8 y 10 años y que estaban haciendo lanzamiento de balones medicinales en la clase de educación física. Y los niños estaban felices. No me lo puedo imaginar aquí en España. Es otra cultura. Esos niños, cuando llegan a los entrenamientos de balonmano, sus niveles de coordinación, fuerza, velocidad… son muy superiores a los de aquí. Luego llegas a un Mundial y juegas contra Noruega y la mañana antes del partido están levantado 60 kilos en el gimnasio y ni se inmutan. Si yo hago eso, estaré tres días sin poder moverme. O termina el partido y se ponen a correr media hora. Es otra forma de trabajar el físico y desde muy pequeñitas están acostumbradas a eso y a nosotras nos cuesta mucho igualarlo. Por más que me ponga a trabajar el físico, nunca llegaré a levantar la cantidad de kilos que mueven ellas. Ellas a lo mejor desde infantiles están levantando kilos, trabajando de una forma diferente. Las ligas allí son mucho más duras físicamente. Aquí priorizamos otras cosas. Cuando trabajas con la base, aquí priorizamos más contenidos tácticos, allí físicos. Cada uno lucha con sus armas. Cuando veo a las jóvenes del equipo siempre digo: “Ojalá me hubiera puesto a trabajar en el gimnasio en serio desde antes.”

Imagen de cabecera: @BMMalagaCosta