_Otros

Seis meses después

José Gavilán @futbol_internac 10-01-2019

etiquetas:

Más vale tarde que nunca. El sevillismo ha tardado en conocer a Joris Gnagnon pero el defensa francés ha decidido realizar su aparición en el momento más preciso. Hasta ahora, poco se sabía del futbolista que llegó procedente del Stade Rennais. Que llegó con sobrepeso, que siguió con él, y que mostraba frecuentemente su optimismo al volante de su bólido. Poco más. 

Sin embargo, con el mercado de entradas y salidas candente, Joris presentó su carta de presentación en el Ramón Sánchez-Pizjuán y ante uno de los rivales más incómodos posibles. El segundo partido como titular en La Liga desde que llegase en verano, el tercero si contamos los 28 minutos disputados ante el Leganés a finales de diciembre. El encuentro de Gnagnon ante el Atlético de Madrid fue realmente extraordinario. Y es que el zaguero parece que ha aprovechado el descanso invernal para ponerse a tono físicamente. Más estilizado, el internacional francés sub21 dio una lección de anticipación, colocación y contundencia con Ángel Correa o Antoine Griezmann como parejas de baile. Sacaba la pelota con criterio e incluso se atrevía a incorporarse por sorpresa en más de una ocasión. Una actuación tan brillante como inesperada.

Mientras Joaquín Caparrós rastrea el mercado en busca de un central zurdo -suena con fuerza Max Wöber-, Pablo Machín hace su trabajo sacando rendimiento a futbolistas que parecían abocados al abismo. Lo hizo con Ben Yedder, con Roque Mesa, con Quincy Promes y ahora, lo hace con Joris Gnagnon. Desde luego, si el futbolista muestra una mínima intención de dar lo mejor de sí, tiene y siente el respaldo del técnico soriano, siempre dispuesto a darle a sus pupilos todas las herramientas que tiene en su mano para mejorar su productividad. “Es el momento de Joris”, dijo Machín antes del partido. Sabía lo que decía. 

Joris ha llegado para quedarse. El joven central ha recogido el testigo lanzado por su entrenador y está preparado para dar un paso adelante en su carrera. Seis meses después, el sevillismo ha cambiado sus desaires cuando veían a Gnagnon en el once titular por una mirada brillante que ansía con ilusión ver una nueva exhibición de su defensa. Machín lo ha vuelto a hacer. Hay defensa. 

Sp_

siguenos en:

©2019 Copyright Sphera Sports | Derechos reservados

Más vale tarde que nunca. El sevillismo ha tardado en conocer a Joris Gnagnon pero el defensa francés ha decidido realizar su aparición en el momento más preciso. Hasta ahora, poco se sabía del futbolista que llegó procedente del Stade Rennais. Que llegó con sobrepeso, que siguió con él, y que mostraba frecuentemente su optimismo al volante de su bólido. Poco más. 

Sin embargo, con el mercado de entradas y salidas candente, Joris presentó su carta de presentación en el Ramón Sánchez-Pizjuán y ante uno de los rivales más incómodos posibles. El segundo partido como titular en La Liga desde que llegase en verano, el tercero si contamos los 28 minutos disputados ante el Leganés a finales de diciembre. El encuentro de Gnagnon ante el Atlético de Madrid fue realmente extraordinario. Y es que el zaguero parece que ha aprovechado el descanso invernal para ponerse a tono físicamente. Más estilizado, el internacional francés sub21 dio una lección de anticipación, colocación y contundencia con Ángel Correa o Antoine Griezmann como parejas de baile. Sacaba la pelota con criterio e incluso se atrevía a incorporarse por sorpresa en más de una ocasión. Una actuación tan brillante como inesperada.

Mientras Joaquín Caparrós rastrea el mercado en busca de un central zurdo -suena con fuerza Max Wöber-, Pablo Machín hace su trabajo sacando rendimiento a futbolistas que parecían abocados al abismo. Lo hizo con Ben Yedder, con Roque Mesa, con Quincy Promes y ahora, lo hace con Joris Gnagnon. Desde luego, si el futbolista muestra una mínima intención de dar lo mejor de sí, tiene y siente el respaldo del técnico soriano, siempre dispuesto a darle a sus pupilos todas las herramientas que tiene en su mano para mejorar su productividad. “Es el momento de Joris”, dijo Machín antes del partido. Sabía lo que decía. 

Joris ha llegado para quedarse. El joven central ha recogido el testigo lanzado por su entrenador y está preparado para dar un paso adelante en su carrera. Seis meses después, el sevillismo ha cambiado sus desaires cuando veían a Gnagnon en el once titular por una mirada brillante que ansía con ilusión ver una nueva exhibición de su defensa. Machín lo ha vuelto a hacer. Hay defensa. 

etiquetas: