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Se retira Colin Edwards, el penúltimo héroe americano

Redacción @SpheraSports 22-04-2014

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Nacho GONZÁLEZ

Nacho GONZÁLEZ – Lo hizo en casa, rodeado de los suyos. Tanto su esposa e hijos como los que ha sido su familia motera durante la última década, todos divididos entre las lágrimas y los aplausos. La emotividad se apoderó de cada rincón de la sala de prensa en Austin cuando Colin Edwards anunció que 2014 sería su última temporada como piloto profesional.

Cumplidos los cuarenta años, la motivación que requiere MotoGP ha ido decreciendo en los últimos años; y la dedicación necesaria es cada vez más difícil de compatibilizar con sus obligaciones como solícito padre y esposo. Son múltiples los factores que hacían de su retirada una decisión predecible, pero no por esperada la noticia ha sido menos impactante.

Edwards se despide sin haber ganado una carrera de MotoGP, pero con un sinfín de victorias en los corazones de aficionados y compañeros. Para empezar, en el de Valentino Rossi, que considera a Edwards el mejor compañero de equipo que ha tenido en el Mundial. El último en llegar, Marc Márquez, también se deshizo en elogios al norteamericano, recordando que Colin ya estaba pista cuando él apenas tenía dos años.

ÉXITOS EN SERIE
Era 1995 cuando apareció a lomos de una Yamaha en la parrilla del Mundial de Superbike, el campeonato en el que exhibió su mejor versión. Tres años después firmó por Honda, donde tras ser subcampeón logró el título en 2000 ante el japonés Noriyuki Haga, junto al que ya había logrado la primera de sus tres victorias en las 8 horas de Suzuka en 1996 (las otras llegarían en 2001, con Valentino Rossi como compañero; y en 2002, formando equipo con el malogrado Daijiro Kato).

En ese 2001 no pudo defender su título frente a Troy Bayliss, pero en 2002 tuvo su particular ‘vendetta’ ante el australiano, protagonizando una impresionante remontada final en la que ganó de forma consecutiva las nueve últimas carreras de la temporada para acabar llevándose el título por apenas once puntos. Tras semejante exhibición y con el bicampeonato bajo el brazo, había llegado la hora de dar el salto a MotoGP.

UNA DÉCADA EN LA ÉLITE
Los éxitos cosechados entre las motos de serie no tuvieron continuidad entre los prototipos. Su debut en Aprilia fue realmente mediocre, pero le valió un contrato para llevar la Honda de Gresini. En la estructura italiana se destapó con dos segundos puestos en Donington Park y Losail, finalizando la temporada en quinta posición y ganándose un contrato con el equipo oficial de Yamaha para 2005.
Ese año subió tres veces al cajón y acabó cuarto el campeonato, su mejor resultado. Pasó dos años más en el equipo, logrando otros tres podios antes de ser ‘degradado’ a la Yamaha satélite del Tech 3. En 2008 y 2009 cuajó un gran papel, pero la tercera temporada supuso un paso atrás. No pudo subir al podio viendo así truncada su racha de seis años pisando el cajón, y pese a que en 2011 retornó al mismo con un tercer puesto en Silverstone –a la postre su último podio-, el equipo galo no renovó su contrato, y Edwards apostó por el proyecto del NGM Forward en las recién llegadas CRT.


Colin Edwards en el último GP de las Américas | Getty Images

Sus años de experiencia y sus aptitudes como probador fueron un gran activo, logrando en 2013 el subcampeonato de la subcategoría por detrás de Aleix Espargaró. La recompensa le llegó en forma renovación para este 2014 pese al salto adelante del NGM tras su asociación con Yamaha, con Aleix como compañero. Sin embargo, el inicio de temporada ha sido difícil, sumergido en el pelotón de las Open mientras tiene que ver a su compañero batallar con las Factory más pintadas.

La hora del adiós ha llegado, y Edwards también ha sido fiel a su cita con el cronómetro de su vida deportiva. El paddock no será lo mismo sin él, pero toca dejar hueco a las nuevas generaciones; algo que quizás hubiera hecho antes de no ser por la crisis de talentos que vive Estados Unidos.

Es cierto que no logró el título de MotoGP, tan cierto como que durante la última década ha sido el bastión del motociclismo yanqui junto a Nicky Hayden y el ya retirado Ben Spies. A la espera de que promesas como Josh Herrin o Cameron Beaubier den un paso al frente, o de que surja un nuevo valor que rememore la época dorada de pilotos como Kenny Roberts, Freddie Spencer, Eddie Lawson, Wayne Rainey o Kevin Schwantz; Edwards y Hayden han dejado bien alto el pabellón estadounidense en la categoría reina.

En 2015 ‘Kentucky Kid’ se quedará solo ante el peligro. Se retira ‘Texas Tornado’, el penúltimo héroe del motociclismo americano.

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Nacho GONZÁLEZ – Lo hizo en casa, rodeado de los suyos. Tanto su esposa e hijos como los que ha sido su familia motera durante la última década, todos divididos entre las lágrimas y los aplausos. La emotividad se apoderó de cada rincón de la sala de prensa en Austin cuando Colin Edwards anunció que 2014 sería su última temporada como piloto profesional.

Cumplidos los cuarenta años, la motivación que requiere MotoGP ha ido decreciendo en los últimos años; y la dedicación necesaria es cada vez más difícil de compatibilizar con sus obligaciones como solícito padre y esposo. Son múltiples los factores que hacían de su retirada una decisión predecible, pero no por esperada la noticia ha sido menos impactante.

Edwards se despide sin haber ganado una carrera de MotoGP, pero con un sinfín de victorias en los corazones de aficionados y compañeros. Para empezar, en el de Valentino Rossi, que considera a Edwards el mejor compañero de equipo que ha tenido en el Mundial. El último en llegar, Marc Márquez, también se deshizo en elogios al norteamericano, recordando que Colin ya estaba pista cuando él apenas tenía dos años.

ÉXITOS EN SERIE
Era 1995 cuando apareció a lomos de una Yamaha en la parrilla del Mundial de Superbike, el campeonato en el que exhibió su mejor versión. Tres años después firmó por Honda, donde tras ser subcampeón logró el título en 2000 ante el japonés Noriyuki Haga, junto al que ya había logrado la primera de sus tres victorias en las 8 horas de Suzuka en 1996 (las otras llegarían en 2001, con Valentino Rossi como compañero; y en 2002, formando equipo con el malogrado Daijiro Kato).

En ese 2001 no pudo defender su título frente a Troy Bayliss, pero en 2002 tuvo su particular ‘vendetta’ ante el australiano, protagonizando una impresionante remontada final en la que ganó de forma consecutiva las nueve últimas carreras de la temporada para acabar llevándose el título por apenas once puntos. Tras semejante exhibición y con el bicampeonato bajo el brazo, había llegado la hora de dar el salto a MotoGP.

UNA DÉCADA EN LA ÉLITE
Los éxitos cosechados entre las motos de serie no tuvieron continuidad entre los prototipos. Su debut en Aprilia fue realmente mediocre, pero le valió un contrato para llevar la Honda de Gresini. En la estructura italiana se destapó con dos segundos puestos en Donington Park y Losail, finalizando la temporada en quinta posición y ganándose un contrato con el equipo oficial de Yamaha para 2005.
Ese año subió tres veces al cajón y acabó cuarto el campeonato, su mejor resultado. Pasó dos años más en el equipo, logrando otros tres podios antes de ser ‘degradado’ a la Yamaha satélite del Tech 3. En 2008 y 2009 cuajó un gran papel, pero la tercera temporada supuso un paso atrás. No pudo subir al podio viendo así truncada su racha de seis años pisando el cajón, y pese a que en 2011 retornó al mismo con un tercer puesto en Silverstone –a la postre su último podio-, el equipo galo no renovó su contrato, y Edwards apostó por el proyecto del NGM Forward en las recién llegadas CRT.


Colin Edwards en el último GP de las Américas | Getty Images

Sus años de experiencia y sus aptitudes como probador fueron un gran activo, logrando en 2013 el subcampeonato de la subcategoría por detrás de Aleix Espargaró. La recompensa le llegó en forma renovación para este 2014 pese al salto adelante del NGM tras su asociación con Yamaha, con Aleix como compañero. Sin embargo, el inicio de temporada ha sido difícil, sumergido en el pelotón de las Open mientras tiene que ver a su compañero batallar con las Factory más pintadas.

La hora del adiós ha llegado, y Edwards también ha sido fiel a su cita con el cronómetro de su vida deportiva. El paddock no será lo mismo sin él, pero toca dejar hueco a las nuevas generaciones; algo que quizás hubiera hecho antes de no ser por la crisis de talentos que vive Estados Unidos.

Es cierto que no logró el título de MotoGP, tan cierto como que durante la última década ha sido el bastión del motociclismo yanqui junto a Nicky Hayden y el ya retirado Ben Spies. A la espera de que promesas como Josh Herrin o Cameron Beaubier den un paso al frente, o de que surja un nuevo valor que rememore la época dorada de pilotos como Kenny Roberts, Freddie Spencer, Eddie Lawson, Wayne Rainey o Kevin Schwantz; Edwards y Hayden han dejado bien alto el pabellón estadounidense en la categoría reina.

En 2015 ‘Kentucky Kid’ se quedará solo ante el peligro. Se retira ‘Texas Tornado’, el penúltimo héroe del motociclismo americano.

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