_Inglaterra

Pogba y su rueda

Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96 05-02-2019

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La
diosa Fortuna tuvo a Paul Pogba durante más de media temporada al son de sus
desdichas. La suerte, que se suele presentar en ciclos, según las teorías de
Boecio, último romano, no giraba hacia el lugar que deseaba el galo, ávido de
triunfos tras alcanzar el cenit de su carrera en Rusia. Eran tiempos penosos
para el campeón del mundo, que tenía un antagonista en el banquillo de su
escuadra. Y después de una época en la que se habló sobre conspiraciones, camas
o edredones a José Mourinho, tocaba la hora de jugar a la pelota. Pogba, con Ole
Gunnar Solskjær moviendo hilos silenciosamente y trabajando como exhumador de
un conjunto muerto, ha creado un magnífico contexto al ex de la Juventus.
Fortuna y sus ciclos.

Uno
de los grandes problemas en su fútbol era verse en la base de la jugada, donde ese
toque de más, por su excelsa calidad, le costaba pérdidas de balón. Además, el
sistema de Mourinho le requería muy arriba, sí, pero también bien abajo a causa
de la necesidad de arropar a unos centrales en los que el luso no confiaba. Su
juego se centraba en hacer todo haciendo nada, lo que provocaba malestar en
torno a uno de los futbolistas más caros de la historia. Pogba no se encontraba
en una escuadra que, además, encajaba goles con una facilidad inusitada, casi
igual de sencillo que hacer la compra por Internet. 

Sin
embargo, la llegada del técnico noruego le ha sacado del jaque mate como si al
asesino con cara de niño le hubieran dado un comodín para poder hacer tres
movimientos seguidos, pudiendo remontar en un santiamén la complejísima partida
de ajedrez que perdía. De estar descaminado, sin poder moverse en el tablero
del United, a ser el alfa y el omega de un conjunto que expira alegría por sus
poros. El doble pivote que le sustenta a su espalda es una de las razones por
las que lleva 6 goles y 5 asistencias desde el cambio de técnico. Ah, sí, se me
olvidaba: también porque es un jugador excelso.

Pogba
es un todoterreno con alma de delantero, lo que le permite jugar de todo. Sin
embargo, solo por su facilidad por hacer goles y por inventar tiene que estar
estrictamente relacionado con el área, donde se deciden partidos. Quizás no
solo haya sido Fortuna. A Pogba, por fin, le han dado todos los argumentos para
triunfar. Y él ha respondido muy bien a todas las dudas que le atosigaban.

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La
diosa Fortuna tuvo a Paul Pogba durante más de media temporada al son de sus
desdichas. La suerte, que se suele presentar en ciclos, según las teorías de
Boecio, último romano, no giraba hacia el lugar que deseaba el galo, ávido de
triunfos tras alcanzar el cenit de su carrera en Rusia. Eran tiempos penosos
para el campeón del mundo, que tenía un antagonista en el banquillo de su
escuadra. Y después de una época en la que se habló sobre conspiraciones, camas
o edredones a José Mourinho, tocaba la hora de jugar a la pelota. Pogba, con Ole
Gunnar Solskjær moviendo hilos silenciosamente y trabajando como exhumador de
un conjunto muerto, ha creado un magnífico contexto al ex de la Juventus.
Fortuna y sus ciclos.

Uno
de los grandes problemas en su fútbol era verse en la base de la jugada, donde ese
toque de más, por su excelsa calidad, le costaba pérdidas de balón. Además, el
sistema de Mourinho le requería muy arriba, sí, pero también bien abajo a causa
de la necesidad de arropar a unos centrales en los que el luso no confiaba. Su
juego se centraba en hacer todo haciendo nada, lo que provocaba malestar en
torno a uno de los futbolistas más caros de la historia. Pogba no se encontraba
en una escuadra que, además, encajaba goles con una facilidad inusitada, casi
igual de sencillo que hacer la compra por Internet. 

Sin
embargo, la llegada del técnico noruego le ha sacado del jaque mate como si al
asesino con cara de niño le hubieran dado un comodín para poder hacer tres
movimientos seguidos, pudiendo remontar en un santiamén la complejísima partida
de ajedrez que perdía. De estar descaminado, sin poder moverse en el tablero
del United, a ser el alfa y el omega de un conjunto que expira alegría por sus
poros. El doble pivote que le sustenta a su espalda es una de las razones por
las que lleva 6 goles y 5 asistencias desde el cambio de técnico. Ah, sí, se me
olvidaba: también porque es un jugador excelso.

Pogba
es un todoterreno con alma de delantero, lo que le permite jugar de todo. Sin
embargo, solo por su facilidad por hacer goles y por inventar tiene que estar
estrictamente relacionado con el área, donde se deciden partidos. Quizás no
solo haya sido Fortuna. A Pogba, por fin, le han dado todos los argumentos para
triunfar. Y él ha respondido muy bien a todas las dudas que le atosigaban.

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Daniel Fernández-Pacheco @DFPV96
02-12-2021