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Perdónales, Robert

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 30-11-2021

Qué cruel es el mundo que se mueve por interés. Como cada año, France Football celebra la gala de entrega de los Balones de Oro, tanto del masculino como del femenino, incluidos hace no muchos años. Como es lógico, cada decisión tomada en estos premios es vigilada con lupa y, año tras año, se ven envueltos en polémica. ¿Por qué? El factor principal es la subjetividad. Un premio de este calibre se elige por ciertos criterios pero, a su vez, estos criterios recuerdan a la famosa frase de Groucho Marx: «Estos son mis principios y, si no les gustan, tengo otros». Y es que es así. Un año vale más el rendimiento individual y, al otro, el colectivo. Unas veces se cuentan los goles y, otras, la calidad.

En estos últimos dos años, Robert Lewandowski ha saboreado las mieles de la derrota sabiéndose ganador moral. En 2020, un año en el que lideró el ataque del Bayern consiguiendo un sextete… Sí, han leído bien, el Bayern igualó una gesta que solo había conseguido el FC Barcelona en 2009, la de hacer pleno con todos los títulos disputados en año natural. En ese año, dos de los tres finalistas del Balón de Oro fueron del equipo español y, año siguiente, tres de tres. Era un gran momento para ellos, con Guardiola al frente. Una década después, el Bayern lo repitió, con ‘Hansi’ Flick en el banquillo y Robert Lewandowski siendo como el buen vino, mejorando sus cifras con los años. Ese sextete, como el del Barça, cumplía con varios de los factores para arrasar en un premio como el del Balón de Oro: resultados del club y actuación individual. Tanto el polaco como otros de sus compañeros podían haber tenido su premio. Sin embargo, llegó la pandemia y la revista que entregaba el galardón decidió anularla y no concederlo. Qué injusto.

Lo peor viene cuando, un año después, sin merecer a otros candidatos, los números de Robert Lewandowski son mucho mejor que el año anterior y todo el mundo le coloca como serio candidato al título. Sin embargo, aparecen más obstáculos. El premio se entrega en París, el jugador con más Balones de Oro juega allí desde el verano y ahí está uno de los clubes más odiados en la actualidad. Difícil iba a ser que, en esta ocasión, se le escapara el séptimo Balón a Leo Messi, aunque los ilusos como yo aún teníamos alguna esperanza. Nadie desmerece la labor de uno de los grandes jugadores de la historia del fútbol, pero con lo vivido en esta última edición y, corroborándolo desde hace unos años, el premio otorgado por France Football se ha convertido en un auténtico paripé en el que la frase ‘el mejor del…’ se olvida de la palabra ‘año’ y se queda solo con las dos primeras.

Por eso solo me sale decir: «Perdónales, Robert«. Perdona el interés que se mueve en estos premios y lo injusto que han sido contigo. Perdona a todos, porque este premio se pervirtió tanto gracias a Messi y Cristiano, que cualquiera que, por mínimo que fuera, tuviera alguna opción, desaparecía porque competía con los dos más grandes de la última década. Honor por ello a Luka Modric, el único que ha conseguido romper la hegemonía de los dos gigantes desde 2008. Pero ahora era tu turno. Te tocaba a ti.

La pandemia rompió el fútbol, pero luego se recuperó como pudo, poco a poco. Fue decisión de France Football que finalmente el premio no se entregara y ahí todos estamos de acuerdo en que Lewandowski era el número uno. Pese a ello, ahí está, sin Balón de Oro y con un premio inventado este año para consolarle. De eso no cabe duda. Era tan abrumadora la opinión de que Robert Lewandowski debía ser el elegido en 2021, que France Football tuvo que sacarse de la manga el ‘Goleador del Año’ para que el delantero del Bayern no se fuera de París sin tener su momento de protagonismo.  Eso duele aún más que el no darte el que deberían, porque se llevó con tanto secretismo y pareció tan improvisado, que da la impresión que fue creado a propósito para consolar al gran protagonista. En ese momento se me vino a la mente la imagen de un soldado siento condecorado y, por la espalda, una persona robándole la cartera. Perdónalos, Robert, de verdad. Porque los premios que valen son los títulos que ganas con tu club o los que consigues por tus actuaciones personales, por las estadísticas. Aunque ni siquiera la Bota de Oro se compite en igualdad de condiciones, porque las posibilidades de ganarlo aumentan dependiendo de la liga en la que juegues. Sin embargo, son números, son goles. En ese caso poca discusión hay. La duda llega cuando se elige al ‘Mejor del Año’. ¿Qué es ser ‘El Mejor del Año’ y por qué Robert Lewandowski pasó el 2020 y el 2021 sin levantar el trofeo? No es justicia, simplemente es opinión, la de unos pocos.

Imagen de cabecera: Getty Images

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Qué cruel es el mundo que se mueve por interés. Como cada año, France Football celebra la gala de entrega de los Balones de Oro, tanto del masculino como del femenino, incluidos hace no muchos años. Como es lógico, cada decisión tomada en estos premios es vigilada con lupa y, año tras año, se ven envueltos en polémica. ¿Por qué? El factor principal es la subjetividad. Un premio de este calibre se elige por ciertos criterios pero, a su vez, estos criterios recuerdan a la famosa frase de Groucho Marx: «Estos son mis principios y, si no les gustan, tengo otros». Y es que es así. Un año vale más el rendimiento individual y, al otro, el colectivo. Unas veces se cuentan los goles y, otras, la calidad.

En estos últimos dos años, Robert Lewandowski ha saboreado las mieles de la derrota sabiéndose ganador moral. En 2020, un año en el que lideró el ataque del Bayern consiguiendo un sextete… Sí, han leído bien, el Bayern igualó una gesta que solo había conseguido el FC Barcelona en 2009, la de hacer pleno con todos los títulos disputados en año natural. En ese año, dos de los tres finalistas del Balón de Oro fueron del equipo español y, año siguiente, tres de tres. Era un gran momento para ellos, con Guardiola al frente. Una década después, el Bayern lo repitió, con ‘Hansi’ Flick en el banquillo y Robert Lewandowski siendo como el buen vino, mejorando sus cifras con los años. Ese sextete, como el del Barça, cumplía con varios de los factores para arrasar en un premio como el del Balón de Oro: resultados del club y actuación individual. Tanto el polaco como otros de sus compañeros podían haber tenido su premio. Sin embargo, llegó la pandemia y la revista que entregaba el galardón decidió anularla y no concederlo. Qué injusto.

Lo peor viene cuando, un año después, sin merecer a otros candidatos, los números de Robert Lewandowski son mucho mejor que el año anterior y todo el mundo le coloca como serio candidato al título. Sin embargo, aparecen más obstáculos. El premio se entrega en París, el jugador con más Balones de Oro juega allí desde el verano y ahí está uno de los clubes más odiados en la actualidad. Difícil iba a ser que, en esta ocasión, se le escapara el séptimo Balón a Leo Messi, aunque los ilusos como yo aún teníamos alguna esperanza. Nadie desmerece la labor de uno de los grandes jugadores de la historia del fútbol, pero con lo vivido en esta última edición y, corroborándolo desde hace unos años, el premio otorgado por France Football se ha convertido en un auténtico paripé en el que la frase ‘el mejor del…’ se olvida de la palabra ‘año’ y se queda solo con las dos primeras.

Por eso solo me sale decir: «Perdónales, Robert«. Perdona el interés que se mueve en estos premios y lo injusto que han sido contigo. Perdona a todos, porque este premio se pervirtió tanto gracias a Messi y Cristiano, que cualquiera que, por mínimo que fuera, tuviera alguna opción, desaparecía porque competía con los dos más grandes de la última década. Honor por ello a Luka Modric, el único que ha conseguido romper la hegemonía de los dos gigantes desde 2008. Pero ahora era tu turno. Te tocaba a ti.

La pandemia rompió el fútbol, pero luego se recuperó como pudo, poco a poco. Fue decisión de France Football que finalmente el premio no se entregara y ahí todos estamos de acuerdo en que Lewandowski era el número uno. Pese a ello, ahí está, sin Balón de Oro y con un premio inventado este año para consolarle. De eso no cabe duda. Era tan abrumadora la opinión de que Robert Lewandowski debía ser el elegido en 2021, que France Football tuvo que sacarse de la manga el ‘Goleador del Año’ para que el delantero del Bayern no se fuera de París sin tener su momento de protagonismo.  Eso duele aún más que el no darte el que deberían, porque se llevó con tanto secretismo y pareció tan improvisado, que da la impresión que fue creado a propósito para consolar al gran protagonista. En ese momento se me vino a la mente la imagen de un soldado siento condecorado y, por la espalda, una persona robándole la cartera. Perdónalos, Robert, de verdad. Porque los premios que valen son los títulos que ganas con tu club o los que consigues por tus actuaciones personales, por las estadísticas. Aunque ni siquiera la Bota de Oro se compite en igualdad de condiciones, porque las posibilidades de ganarlo aumentan dependiendo de la liga en la que juegues. Sin embargo, son números, son goles. En ese caso poca discusión hay. La duda llega cuando se elige al ‘Mejor del Año’. ¿Qué es ser ‘El Mejor del Año’ y por qué Robert Lewandowski pasó el 2020 y el 2021 sin levantar el trofeo? No es justicia, simplemente es opinión, la de unos pocos.

Imagen de cabecera: Getty Images

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