_Alemania

Perdiendo el norte

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 25-05-2021

No hubo un milagro. Después de haber rozado tanto el palo, finalmente el Werder Bremen ha descendido a Bundesliga de manera directa, sin tener la segunda oportunidad de la Relegation, como ya tuvieron la temporada pasada. El Bremen desciende por falta de gasolina, de ambición, de recursos. Poco más había y poco más se pudo sacar. La pandemia se acabó cargando un proyecto que, en algunas ocasiones, deambulaba por el país mostrándose con una doble cara. Si había un buen día, hasta disfrutaban, pero muchas más fueron las ocasiones en las que salieron mal parados. 

Y ya lo dice el dicho. Quien juega con fuego, se acaba quemando. Y no era la primera vez. Lo que pasa era que, antes, la flor de Kohfeldt lucía reluciente. Cuando todo el mundo veía a los de Bremen bajo mínimo, mirando más hacia abajo que hacia arriba, daba que pensar. Y tanto se la habían jugado, que la temporada pasada se salvaron en el último momento, jugando la Relegation ante un FC Heidenheim al que le temblaron las piernas cuando tuvo que dar los últimos pasos para conseguir debutar en Bundesliga.

En aquella ocasión iban con los pies sobre el borde del acantilado y, finalmente, se pudieron librar. No obstante, la buena suerte no podía durar toda la vida y, los buenos momentos que otros años acababa dando Kohfeldt a los suyos en el tramo final de campaña, en esta ocasión iban a peor. Se repetía la historia. Un club del norte del país confirmaba su descenso después de estar varios años sobre el alambre. El recuerdo del Hamburgo estaba aún muy reciente y el Nordderby se echa de menos. Pero en esta ocasión, ni siquiera Florian Kohfeldt pudo acabar. Se marchó cuando aún había esperanza, quizás, porque la situación era insostenible. El equipo estaba tranquilo y en las últimas diez jornadaa esa tranquilidad se desvaneció. El equipo solo fue capaz de sumar un punto en los últimos treinta y eso fue lo que les llevó al hoyo. Aunque llegaron con opciones a la última jornada, la llamada de auxilio a Thomas Schaaf, el gurú de ese club, no surtió efecto. El Nordderby va a volver a disputarse en liga cuatro años después. Eso sí, en la Segunda División.

Puede parecer casualidad, pero la trayectoria de Hamburgo y Werder Bremen ha sido similar los últimos años en la Bundesliga. Ambos equipos han tenido malas temporadas, muchos cambios de entrenadores, malas rachas… Esas cosas que, sumadas, acaban siempre con el mismo final. El descenso. En Bremen esa racha se alargó mucho más. Mientras estaban Schaaf y Allofs, todo iba bien, hasta que salieron los dos de sus cargos como entrenador y director deportivo. Ellos planificaron un equipo campeón que llegó a hacerse con el doblete. Sin embargo, su ausencia lo cambió todo y el equipo entró en una espiral negativa. Muchos cambios, proyectos que no terminaban de encajar. 

El descenso del Werder Bremen tiró por tierra la trayectoria del club que más temporadas y partidos ha jugado en la máxima categoría y eso ya es algo que reseñar. Además, da la casualidad de que fue el Weserstadion el campo en el que se disputó el primer encuentro de la historia de la Bundesliga, en 1963. Pero la historia es una cosa y, la competición, otra muy diferente. El Werder llegó un momento en el que no sabía competir, que no daba para más. Intentar competir a ratos no daba para evitar lo que finalmente acabó ocurriendo. Ahora debe dar un cambio de imagen para afrontar la nueva temporada. Porque no es fácil competir en la 2.Bundesliga. Campeones como el Kaiserslautern no salen de la 3.Liga y otros que han descendido tardan muchos años en volver. Arminia Bielefeld estuvo una década fuera de la élite y, este año, ha conseguido ascender el Bochum, que también superó los diez años fuera de la máxima categoría. Un buen proyecto es necesario para poder retomar el camino.

El Nordderby se ha quedado fuera de la élite. Ahora toca afrontar la competición de otra manera. No vale de nada aparentar ser favoritos. Aunque Werder Bremen haya descendido y sea uno de los rivales a batir por los demás clubes, eso no significa nada. Estos clubes grandes, acostumbrados a vivir en la élite, están pasando por verdaderos problemas, económicos y deportivos, que han desembocado en la situación actual. En su día el Hamburgo y, ahora Bremen, sufrieron una caída en picado que les ha alejado de los focos. Además, en el caso del HSV, han quedado clasificados en cuarta posición en las tres temporadas que llevan en 2.Bundesliga, quedándose todos los años a las puertas de optar por el ascenso. Es una realidad pero, si el Holstein Kiel no lo evita, la Bundesliga ha perdido el norte por un tiempo.


Imagen de cabecera: ImagoImages

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No hubo un milagro. Después de haber rozado tanto el palo, finalmente el Werder Bremen ha descendido a Bundesliga de manera directa, sin tener la segunda oportunidad de la Relegation, como ya tuvieron la temporada pasada. El Bremen desciende por falta de gasolina, de ambición, de recursos. Poco más había y poco más se pudo sacar. La pandemia se acabó cargando un proyecto que, en algunas ocasiones, deambulaba por el país mostrándose con una doble cara. Si había un buen día, hasta disfrutaban, pero muchas más fueron las ocasiones en las que salieron mal parados. 

Y ya lo dice el dicho. Quien juega con fuego, se acaba quemando. Y no era la primera vez. Lo que pasa era que, antes, la flor de Kohfeldt lucía reluciente. Cuando todo el mundo veía a los de Bremen bajo mínimo, mirando más hacia abajo que hacia arriba, daba que pensar. Y tanto se la habían jugado, que la temporada pasada se salvaron en el último momento, jugando la Relegation ante un FC Heidenheim al que le temblaron las piernas cuando tuvo que dar los últimos pasos para conseguir debutar en Bundesliga.

En aquella ocasión iban con los pies sobre el borde del acantilado y, finalmente, se pudieron librar. No obstante, la buena suerte no podía durar toda la vida y, los buenos momentos que otros años acababa dando Kohfeldt a los suyos en el tramo final de campaña, en esta ocasión iban a peor. Se repetía la historia. Un club del norte del país confirmaba su descenso después de estar varios años sobre el alambre. El recuerdo del Hamburgo estaba aún muy reciente y el Nordderby se echa de menos. Pero en esta ocasión, ni siquiera Florian Kohfeldt pudo acabar. Se marchó cuando aún había esperanza, quizás, porque la situación era insostenible. El equipo estaba tranquilo y en las últimas diez jornadaa esa tranquilidad se desvaneció. El equipo solo fue capaz de sumar un punto en los últimos treinta y eso fue lo que les llevó al hoyo. Aunque llegaron con opciones a la última jornada, la llamada de auxilio a Thomas Schaaf, el gurú de ese club, no surtió efecto. El Nordderby va a volver a disputarse en liga cuatro años después. Eso sí, en la Segunda División.

Puede parecer casualidad, pero la trayectoria de Hamburgo y Werder Bremen ha sido similar los últimos años en la Bundesliga. Ambos equipos han tenido malas temporadas, muchos cambios de entrenadores, malas rachas… Esas cosas que, sumadas, acaban siempre con el mismo final. El descenso. En Bremen esa racha se alargó mucho más. Mientras estaban Schaaf y Allofs, todo iba bien, hasta que salieron los dos de sus cargos como entrenador y director deportivo. Ellos planificaron un equipo campeón que llegó a hacerse con el doblete. Sin embargo, su ausencia lo cambió todo y el equipo entró en una espiral negativa. Muchos cambios, proyectos que no terminaban de encajar. 

El descenso del Werder Bremen tiró por tierra la trayectoria del club que más temporadas y partidos ha jugado en la máxima categoría y eso ya es algo que reseñar. Además, da la casualidad de que fue el Weserstadion el campo en el que se disputó el primer encuentro de la historia de la Bundesliga, en 1963. Pero la historia es una cosa y, la competición, otra muy diferente. El Werder llegó un momento en el que no sabía competir, que no daba para más. Intentar competir a ratos no daba para evitar lo que finalmente acabó ocurriendo. Ahora debe dar un cambio de imagen para afrontar la nueva temporada. Porque no es fácil competir en la 2.Bundesliga. Campeones como el Kaiserslautern no salen de la 3.Liga y otros que han descendido tardan muchos años en volver. Arminia Bielefeld estuvo una década fuera de la élite y, este año, ha conseguido ascender el Bochum, que también superó los diez años fuera de la máxima categoría. Un buen proyecto es necesario para poder retomar el camino.

El Nordderby se ha quedado fuera de la élite. Ahora toca afrontar la competición de otra manera. No vale de nada aparentar ser favoritos. Aunque Werder Bremen haya descendido y sea uno de los rivales a batir por los demás clubes, eso no significa nada. Estos clubes grandes, acostumbrados a vivir en la élite, están pasando por verdaderos problemas, económicos y deportivos, que han desembocado en la situación actual. En su día el Hamburgo y, ahora Bremen, sufrieron una caída en picado que les ha alejado de los focos. Además, en el caso del HSV, han quedado clasificados en cuarta posición en las tres temporadas que llevan en 2.Bundesliga, quedándose todos los años a las puertas de optar por el ascenso. Es una realidad pero, si el Holstein Kiel no lo evita, la Bundesliga ha perdido el norte por un tiempo.


Imagen de cabecera: ImagoImages

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Perdiendo el norte

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
25-05-2021

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Un gol para el recuerdo

Juanma Perera @juanmaHumilAfic
18-05-2021