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Pablo Carreño, de Hamburgo a Tokyo

Pablo Carreño Busta (Gijón, 1991) ha conquistado esta última semana el mayor título de su carrera al ganar el torneo de Hamburgo de categoría ATP 500, la antesala de los Masters 1000. Tras cinco éxitos de nivel 250, el tenista asturiano ha dado el salto a las puertas de los Juegos Olímpicos para presentarse con la mejor recompensa.

Winston-Salem (Carolina del Norte, EEUU) y Moscú (Rusia) en 2016, Estoril (Portugal) en 2017, Chengdú (China) y Marbella (España) en 2021. Eran, hasta la semana pasada, los cinco títulos ATP del palmarés de Pablo Carreño. Adicionalmente, tres finales: Sao Paulo, Estoril y Río de Janeiro. En la tierra brasileña hace cuatro años pudo ganar su primer 500 pero Dominic Thiem se lo impidió.

En el torneo alemán, Carreño comenzó como segundo favorito tras el griego Stefanos Tsitsipas. El heleno erró en su segundo compromiso dejando al español como principal favorito. 7-5 6-3 ante Taberner en su toma de contacto en el torneo. 7-6 6-3 ante el serbio Lajovic en cuartos de final. El argentino Delbonis, rival siempre incómodo en tierra, le obligó también al desempate en el primer set para acabar ganando 7-6 6-3 y meterse en su segunda final de la categoría.

En la final le esperaba el segundo tenista serbio en tres partidos: FIlip Krajinovic. Por primera vez en la semana, Pablo no necesitaba siete juegos para cerrar ningún set: 6-2 6-4 y campeón del torneo ATP 500 de Hamburgo.

El éxito en la tierra alemana le ha devuelto, dos años y dos meses después, al número 11 de la ATP. El 28 de mayo de 2018 fue el último lunes en que Carreño aparecía en esa posición. Aguantó tres meses más en el top20. Semana a semana, con diversos problemas físicos (abductor y espalda) disminuye su rendimiento y desemboca en un 2019 fatídico.

El hombro derecho le aparta en febrero en Córdoba (Argentina) y le obliga a estar dos meses fuera. Regresa en Barcelona, pero acumula cuatro derrotas consecutivas. En París (2019) se retira ante Paire en tercera ronda. Hasta Chengdú en septiembre, donde gana su cuarto título, apenas registra unas semifinales (precisamente en Hamburgo). Durante todas estas semanas, pasó bastantes días fuera del top50 y llegó a ser 69º ATP a finales de agosto.

El título en tierras chinas le devuelve la mitad de la clasificación perdida hasta el número 39 y consigue acabar el año en el top30 con unas semifinales en Estocolmo y unos cuartos de final en Viena.

Pablo Carreño posando con el trofeo del Open de Hamburgo. (@hamburgopen)

Tras un muy sufrido 2019, lo poco que se pudo jugar en 2020 Pablo lo aprovechó al máximo en cuanto a clasificación se refiere. Cuartos en Adelaida y semifinales en Rotterdam antes del parón. Después: semifinales en el USOpen, cuartos de final en Roland Garros y en París-Bercy. Acabó 2020 completamente asentado de nuevo en el top20.

En lo que llevamos de 2021 solo ha habido tres semanas (de 25) en que haya empeorado su posición de la semana anterior. Empezó top15, salió dos meses de este grupo de privilegio para volver a entrar, entre otras cosas, tras firmar las semifinales en el Godó. Llegó a Hamburgo tras una gira de hierba realmente discreta (dos victorias y dos derrotas sin poder estrenar su casillero de triunfos en Wimbledon en su sexta participación) pero fue recuperar la tierra y destapar el tarro de las esencias: cuatro partidos y 8-0 sets.

El de Carreño es el segundo título español del año en la categoría tras el triunfo de Nadal en el Godó. Desde 2018 el tenis español no ganaba al menos dos títulos ATP 500 (entonces, Bautista

y Nadal). Desde el comienzo de las series, en 1990, Pablo Carreño se ha convertido en el 17º tenista español en conquistar un título ATP 500 y ha firmado la 57ª corona nacional en la categoría. Del primer trofeo de Emilio Sánchez-Vicario en 1991 a este último (de momento) de Pablo Carreño. Entre medias, los nombres más ilustres del tenis español: Nadal, Ferrer, Corretja, Ferrero o Costa, entre otros. Evidentemente Rafael Nadal lidera la estadística con sus 22 títulos seguido de los 10 que acumula David Ferrer.

Desde el torneo de Hamburgo 2021, Pablo Carreño ha sumado su nombre a esta lista conquistando el título más importante, hasta ahora, de su carrera. E inmediatamente se le presentan sus primeros Juegos Olímpicos, liderando al equipo masculino.

Imagen de cabecera: @hamburgopen

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Pablo Carreño Busta (Gijón, 1991) ha conquistado esta última semana el mayor título de su carrera al ganar el torneo de Hamburgo de categoría ATP 500, la antesala de los Masters 1000. Tras cinco éxitos de nivel 250, el tenista asturiano ha dado el salto a las puertas de los Juegos Olímpicos para presentarse con la mejor recompensa.

Winston-Salem (Carolina del Norte, EEUU) y Moscú (Rusia) en 2016, Estoril (Portugal) en 2017, Chengdú (China) y Marbella (España) en 2021. Eran, hasta la semana pasada, los cinco títulos ATP del palmarés de Pablo Carreño. Adicionalmente, tres finales: Sao Paulo, Estoril y Río de Janeiro. En la tierra brasileña hace cuatro años pudo ganar su primer 500 pero Dominic Thiem se lo impidió.

En el torneo alemán, Carreño comenzó como segundo favorito tras el griego Stefanos Tsitsipas. El heleno erró en su segundo compromiso dejando al español como principal favorito. 7-5 6-3 ante Taberner en su toma de contacto en el torneo. 7-6 6-3 ante el serbio Lajovic en cuartos de final. El argentino Delbonis, rival siempre incómodo en tierra, le obligó también al desempate en el primer set para acabar ganando 7-6 6-3 y meterse en su segunda final de la categoría.

En la final le esperaba el segundo tenista serbio en tres partidos: FIlip Krajinovic. Por primera vez en la semana, Pablo no necesitaba siete juegos para cerrar ningún set: 6-2 6-4 y campeón del torneo ATP 500 de Hamburgo.

El éxito en la tierra alemana le ha devuelto, dos años y dos meses después, al número 11 de la ATP. El 28 de mayo de 2018 fue el último lunes en que Carreño aparecía en esa posición. Aguantó tres meses más en el top20. Semana a semana, con diversos problemas físicos (abductor y espalda) disminuye su rendimiento y desemboca en un 2019 fatídico.

El hombro derecho le aparta en febrero en Córdoba (Argentina) y le obliga a estar dos meses fuera. Regresa en Barcelona, pero acumula cuatro derrotas consecutivas. En París (2019) se retira ante Paire en tercera ronda. Hasta Chengdú en septiembre, donde gana su cuarto título, apenas registra unas semifinales (precisamente en Hamburgo). Durante todas estas semanas, pasó bastantes días fuera del top50 y llegó a ser 69º ATP a finales de agosto.

El título en tierras chinas le devuelve la mitad de la clasificación perdida hasta el número 39 y consigue acabar el año en el top30 con unas semifinales en Estocolmo y unos cuartos de final en Viena.

Pablo Carreño posando con el trofeo del Open de Hamburgo. (@hamburgopen)

Tras un muy sufrido 2019, lo poco que se pudo jugar en 2020 Pablo lo aprovechó al máximo en cuanto a clasificación se refiere. Cuartos en Adelaida y semifinales en Rotterdam antes del parón. Después: semifinales en el USOpen, cuartos de final en Roland Garros y en París-Bercy. Acabó 2020 completamente asentado de nuevo en el top20.

En lo que llevamos de 2021 solo ha habido tres semanas (de 25) en que haya empeorado su posición de la semana anterior. Empezó top15, salió dos meses de este grupo de privilegio para volver a entrar, entre otras cosas, tras firmar las semifinales en el Godó. Llegó a Hamburgo tras una gira de hierba realmente discreta (dos victorias y dos derrotas sin poder estrenar su casillero de triunfos en Wimbledon en su sexta participación) pero fue recuperar la tierra y destapar el tarro de las esencias: cuatro partidos y 8-0 sets.

El de Carreño es el segundo título español del año en la categoría tras el triunfo de Nadal en el Godó. Desde 2018 el tenis español no ganaba al menos dos títulos ATP 500 (entonces, Bautista

y Nadal). Desde el comienzo de las series, en 1990, Pablo Carreño se ha convertido en el 17º tenista español en conquistar un título ATP 500 y ha firmado la 57ª corona nacional en la categoría. Del primer trofeo de Emilio Sánchez-Vicario en 1991 a este último (de momento) de Pablo Carreño. Entre medias, los nombres más ilustres del tenis español: Nadal, Ferrer, Corretja, Ferrero o Costa, entre otros. Evidentemente Rafael Nadal lidera la estadística con sus 22 títulos seguido de los 10 que acumula David Ferrer.

Desde el torneo de Hamburgo 2021, Pablo Carreño ha sumado su nombre a esta lista conquistando el título más importante, hasta ahora, de su carrera. E inmediatamente se le presentan sus primeros Juegos Olímpicos, liderando al equipo masculino.

Imagen de cabecera: @hamburgopen