_NFL

¡No toquen al quarterback!

César Martín @CesarMrtn 04-10-2018

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Una leyenda urbana muy extendida es
la que dice que a Joseph Ignace Guillotin le ejecutaron con su propio invento,
la guillotina. Es falso, ya que ni Guillotin inventó la guillotina (lo que sí
es verdad es que fue su principal impulsor en la Francia del siglo XVIII) ni
murió guillotinado (carbunco). De todas formas, ha servido como paradigma de
persona que muere por una invención suya.

En la NFL estamos viendo una
situación similar. El 15 de octubre de 2017, los Packers visitaban a los
Vikings. Un partido siempre caliente a pesar del frío de Minnesota. En el
ecuador del primer cuarto, Aaron Rodgers recibió un placaje a destiempo por
parte de  Anthony Barr. El linebacker
aterrizó sobre el quarterback y este se fracturó la clavícula derecha. La
estrella de Green Bay estuvo dos meses de baja y su equipo se quedó fuera de
Playoffs.

En agosto de 2018, la liga anunció
la implementación de una nueva norma de cara a la nueva temporada. Esta regla
dice que un placador no puede caer con todo su peso sobre un pasador indefenso.
Una medida para proteger a los QB. De hecho, el árbitro Pete Morelli usó la
acción de Barr sobre Rodgers como ejemplo para explicar esta medida, de ahí que
la regla sea conocida popularmente como la Aaron
Rodgers Rule
.

Aquí viene la ironía. Transcurrido
ya un cuarto de competición, el frío dato dice que el equipo más penalizado por
la Regla Aaron Rodgers son… los Green Bay Packers. Los de Wisconsin llevan
hasta el momento un total de cinco penalizaciones que han supuesto 67 yardas de
castigo. Su LB, Clay Matthews, acumula tres pañuelos mostrados por roughing the passer. En las nueve temporadas
completas que lleva a sus espaldas como profesional solo le habían señalado
cuatro.

En estas cuatro primeras semanas de
competición estamos siendo testigos de partidos con anotaciones altas y
actuaciones espectaculares por parte de los quarterbacks en lo que se refiere a
yardas de pase y pases que terminan en touchdown. Periodistas, aficionados,
jugadores… no son pocos los que creen que esto se debe a las nuevas normas. Aunque
ha habido jugadores de ataque críticos con esta revisión del roughing the passer (Ben Roethlisberger
o el propio Aaron Rodgers), las protestas proceden principalmente de la otra
cara del football: la defensa. Y no hablamos de defensas cualesquiera,
sino de estrellas como J.J. Watt o Richard Sherman.

El cornerback de los 49ers es de
los que no se cortan y a través de Twitter (donde ya calificó el protocolo de
conmociones cerebrales como “mierda”)
ha compartido varios mensajes criticando la sobreprotección a los QB. “Les da igual si el resto nos hacemos daño,
mientras el quarterback esté bien…
” tuiteó a raíz de la grave lesión que
sufrió William Hayes (DE, Miami Dolphins) en un intento de evitar caer encima
de Derek Carr tras hacerle un sack.

¿Pero por qué tanto blindaje a los
quarterbacks? Las lesiones son la parte más horrible del fútbol americano, y
ver a los Brady, Rodgers, Brees, etc. salir en camilla es algo que asusta. De
ahí que la NFL haya modificado varias veces las reglas en pos de proteger a los
QB, porque son las principales estrellas de este deporte… y en la que más
dinero invierten los equipos. El mismísimo Joe Montana lo explicó hace unos
meses. “En mi época los defensas podían
golpear a los quarterbacks después de lanzar el balón, algo que hoy está
prohibido. […] Ya no se ven esa clase de golpes por una razón: hay mucho dinero
invertido en estos jugadores, mucho más que en el pasado
”, dijo Joe Cool a
raíz de la eterna comparación entre él y Tom Brady.

En los últimos doce meses se han
rubricado los contratos más cuantiosos de la historia de la NFL. Todos ellos,
quarterbacks. Aaron Rodgers (134 millones), Jimmy Garoppolo (137’5), Matt Ryan
(150), Matthew Stafford (135) y Kirk Cousins (84) ingresarán mucho dinero,
porque un alto porcentaje de esas cifras son garantizadas. Evidentemente, los propietarios
de los equipos (que a fin de cuentas son los que ponen la pasta) quieren
proteger sus multimillonarias inversiones. Eso explica en parte la aprobación
de la Rodgers Rule.

La temporada está siendo sensacional
de cara a los highlights, pero las voces críticas creen que esto está acabando
con una de las esencias del football, esa en la que los defensas iban con todo
con el fin de bajarse al quarterback. Porque no hay nada mejor que un buen sack
para meter miedo al ataque del equipo rival.

De todas formas, culpar al
reglamento es ser un poco injusto con esas mentes pensantes llamadas
entrenadores y coordinadores ofensivos. Rubén Ibeas, uno de esos tíos que hay
que seguir sí o sí si te gusta este deporte, tiró de sarcasmo en su cuenta de
Twitter. “Así que los marcadores
abultados y las altas anotaciones son por los cambios en las reglas, no porque
los ataques están jugando con muchísima versatilidad e implementando conceptos
de College que hacen tener muchas lecturas erróneas a las defensas, algo que,
junto a los freaks que pululan por la liga, hacen casi imposible detener las
ofensivas, ¿no? Las reglas, todo es culpa de las reglas. Esta moderna NFL es
excitante en sus esquemas y dibujos, y las defensas tienen que adaptarse y
aprender. Están en proceso, así que calma. Llegará
”.

Sí, las defensas tarde o temprano
le pillarán el tranquillo a los ataque y volverá el equilibrio. Más difícil lo
tendrán los pass rushers, porque por muy buenos que sean nunca podrán con las
leyes de la física, y si van directos hacia el quarterback, lo más probable es
que caigan sobre él. Los equipos tendrán que asumir las penalizaciones
consecuentes… si no se modifica. Aunque eso no lo sabremos hasta 2019.

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Una leyenda urbana muy extendida es
la que dice que a Joseph Ignace Guillotin le ejecutaron con su propio invento,
la guillotina. Es falso, ya que ni Guillotin inventó la guillotina (lo que sí
es verdad es que fue su principal impulsor en la Francia del siglo XVIII) ni
murió guillotinado (carbunco). De todas formas, ha servido como paradigma de
persona que muere por una invención suya.

En la NFL estamos viendo una
situación similar. El 15 de octubre de 2017, los Packers visitaban a los
Vikings. Un partido siempre caliente a pesar del frío de Minnesota. En el
ecuador del primer cuarto, Aaron Rodgers recibió un placaje a destiempo por
parte de  Anthony Barr. El linebacker
aterrizó sobre el quarterback y este se fracturó la clavícula derecha. La
estrella de Green Bay estuvo dos meses de baja y su equipo se quedó fuera de
Playoffs.

En agosto de 2018, la liga anunció
la implementación de una nueva norma de cara a la nueva temporada. Esta regla
dice que un placador no puede caer con todo su peso sobre un pasador indefenso.
Una medida para proteger a los QB. De hecho, el árbitro Pete Morelli usó la
acción de Barr sobre Rodgers como ejemplo para explicar esta medida, de ahí que
la regla sea conocida popularmente como la Aaron
Rodgers Rule
.

Aquí viene la ironía. Transcurrido
ya un cuarto de competición, el frío dato dice que el equipo más penalizado por
la Regla Aaron Rodgers son… los Green Bay Packers. Los de Wisconsin llevan
hasta el momento un total de cinco penalizaciones que han supuesto 67 yardas de
castigo. Su LB, Clay Matthews, acumula tres pañuelos mostrados por roughing the passer. En las nueve temporadas
completas que lleva a sus espaldas como profesional solo le habían señalado
cuatro.

En estas cuatro primeras semanas de
competición estamos siendo testigos de partidos con anotaciones altas y
actuaciones espectaculares por parte de los quarterbacks en lo que se refiere a
yardas de pase y pases que terminan en touchdown. Periodistas, aficionados,
jugadores… no son pocos los que creen que esto se debe a las nuevas normas. Aunque
ha habido jugadores de ataque críticos con esta revisión del roughing the passer (Ben Roethlisberger
o el propio Aaron Rodgers), las protestas proceden principalmente de la otra
cara del football: la defensa. Y no hablamos de defensas cualesquiera,
sino de estrellas como J.J. Watt o Richard Sherman.

El cornerback de los 49ers es de
los que no se cortan y a través de Twitter (donde ya calificó el protocolo de
conmociones cerebrales como “mierda”)
ha compartido varios mensajes criticando la sobreprotección a los QB. “Les da igual si el resto nos hacemos daño,
mientras el quarterback esté bien…
” tuiteó a raíz de la grave lesión que
sufrió William Hayes (DE, Miami Dolphins) en un intento de evitar caer encima
de Derek Carr tras hacerle un sack.

¿Pero por qué tanto blindaje a los
quarterbacks? Las lesiones son la parte más horrible del fútbol americano, y
ver a los Brady, Rodgers, Brees, etc. salir en camilla es algo que asusta. De
ahí que la NFL haya modificado varias veces las reglas en pos de proteger a los
QB, porque son las principales estrellas de este deporte… y en la que más
dinero invierten los equipos. El mismísimo Joe Montana lo explicó hace unos
meses. “En mi época los defensas podían
golpear a los quarterbacks después de lanzar el balón, algo que hoy está
prohibido. […] Ya no se ven esa clase de golpes por una razón: hay mucho dinero
invertido en estos jugadores, mucho más que en el pasado
”, dijo Joe Cool a
raíz de la eterna comparación entre él y Tom Brady.

En los últimos doce meses se han
rubricado los contratos más cuantiosos de la historia de la NFL. Todos ellos,
quarterbacks. Aaron Rodgers (134 millones), Jimmy Garoppolo (137’5), Matt Ryan
(150), Matthew Stafford (135) y Kirk Cousins (84) ingresarán mucho dinero,
porque un alto porcentaje de esas cifras son garantizadas. Evidentemente, los propietarios
de los equipos (que a fin de cuentas son los que ponen la pasta) quieren
proteger sus multimillonarias inversiones. Eso explica en parte la aprobación
de la Rodgers Rule.

La temporada está siendo sensacional
de cara a los highlights, pero las voces críticas creen que esto está acabando
con una de las esencias del football, esa en la que los defensas iban con todo
con el fin de bajarse al quarterback. Porque no hay nada mejor que un buen sack
para meter miedo al ataque del equipo rival.

De todas formas, culpar al
reglamento es ser un poco injusto con esas mentes pensantes llamadas
entrenadores y coordinadores ofensivos. Rubén Ibeas, uno de esos tíos que hay
que seguir sí o sí si te gusta este deporte, tiró de sarcasmo en su cuenta de
Twitter. “Así que los marcadores
abultados y las altas anotaciones son por los cambios en las reglas, no porque
los ataques están jugando con muchísima versatilidad e implementando conceptos
de College que hacen tener muchas lecturas erróneas a las defensas, algo que,
junto a los freaks que pululan por la liga, hacen casi imposible detener las
ofensivas, ¿no? Las reglas, todo es culpa de las reglas. Esta moderna NFL es
excitante en sus esquemas y dibujos, y las defensas tienen que adaptarse y
aprender. Están en proceso, así que calma. Llegará
”.

Sí, las defensas tarde o temprano
le pillarán el tranquillo a los ataque y volverá el equilibrio. Más difícil lo
tendrán los pass rushers, porque por muy buenos que sean nunca podrán con las
leyes de la física, y si van directos hacia el quarterback, lo más probable es
que caigan sobre él. Los equipos tendrán que asumir las penalizaciones
consecuentes… si no se modifica. Aunque eso no lo sabremos hasta 2019.

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