_Alemania

Nadie lo vio venir

Juanma Perera @juanmaHumilAfic 09-11-2022

Nadie lo vio venir. El Bayern, siendo potente, funciona mejor con una referencia en el ataque. La salida de Robert Lewandowski dejó ese puesto algo huérfano y Sadio Mané, el nuevo de la clase, está teniendo muchos altibajos en la temporada, aunque su inicio fue bastante bueno. Sin embargo, Nagelsmann tuvo una idea. Apareció la figura de Eric Maxim Choupo-Moting, un futbolista que lleva años siendo ‘el suplente de’, tanto en el equipo bávaro, como en su etapa en París. Y es que había poca duda, el camerunés nacido en Hamburgo era casi un retal, uno de esos que aparece cuando falta el titular y se sabe que solo será durante el tiempo que esté el primero ausente. Pero esta vez no. Nagelsmann apostó por Choupo y el delantero, algo tosco, aceptó el reto. Tanto, que en pocos meses ha pasado de ser transferible a ser indispensable. Un futbolista que está ahí para rematar las jugadas de sus compañeros y que, en Múnich, traduce casi siempre sus cortas apariciones con goles.

La actual no es una situación a corto plazo. Ahora mismo, el ‘9’ titular del Bayern es Choupo-Moting y la racha le avala. Lleva siete partidos consecutivos marcando y parece que no va a parar. Si hay un club que se las puede poner fácil es el muniqués. Y no, no saldrá de ahí o, al menos, será complicado sacarle. Que nadie espere un jugador estéticamente vistoso o veloz. Su objetivo es la portería y, cuando la tiene frente a él, busca la manera de batir al portero rival. Así es él, un delantero que siempre ha sido blanco de burlas por la que fue su eterna suplencia. Hasta ahora. La gente ahora se sorprende del rendimiento que está dando, tan continuado, teniendo en cuenta de dónde viene.

Pero la verdad es que esa suplencia le ha acompañado en la mayoría de sus años como profesional. En su HSV, cuando apareció con 18 años, tenía por delante a Ivica Olic y Paolo Guerrero, luego también de van Nistelrooy y en una cesión a Nürnberg tuvo más minutos, pero su aportación goleadora no fue nada destacable. En Maguncia tuvo los dos años más goleadores de su carrera, siempre hablando en clave Bundesliga. En Gelsenkirchen fue de más a menos y, a partir de su llegada a la Premier todo fue muy raro. De descender con el Stoke City a fichar por un PSG con Cavani, Neymar, Mbappé… Imposible imaginar a un Choupo-Moting relevante con un ataque como ese. Y así fue. Allí en París coincidió con varios alemanes: Thomas Tuchel, Julian Draxler, Thilo Kehrer y Kevin Trapp. Además, ese año empezaban a asomar la cabeza unos jovencitos Moussa Diaby y Christopher Nkunku, jóvenes estrellas de la actual Bundesliga.

Tras el sextete a las órdenes de ‘Hansi’ Flick en la temporada del COVID y de jugar unos minutos en la final de Lisboa, el Bayern sorprendió con la contratación del delantero, para ser el suplente de Robert Lewandowski. El polaco estuvo varios años rondando su futuro. El club estiraba mucho el chicle hasta que se rompió y el polaco salió rumbo a Barcelona. Pero ahí estaba Choupo, siempre a la espera. También hay que tener en cuenta que ese suplente que llegaba para jugar unos ratos ya era todo un veterano que superaba la treintena, no un joven recién llegado.

Pasaba el tiempo, Lewandowski no se iba y Choupo-Moting tenía ratos. Unos ratos en los que casi siempre aparecía para marcar goles. Un jugador de esos que nunca llamaría la atención, pero que casi siempre respondía. Hasta esta temporada, donde ya aprovecha la ola y es parte importante del equipo. Bendito el momento en el que se puso al jugador en el mercado y no hubo equipo que se lo llevara. Ahora los bávaros lo agradecen y, con la racha goleadora que está teniendo, no es de extrañar que no echen de menos a aquel polaco que destrozó récords. A ver, exagero un poco. No es que ya nadie se acuerde de Lewandowski, porque es imposible olvidarlo. La cuestión es que los goles llegan y ya no, no solo de Choupo-Moting, sino que el resto del equipo sigue enchufado y eso es buena señal.

La otra buena noticia que toca al jugador es la del Mundial. Tiene 33 años y ya había participado en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 con Camerún. A pesar de ser titular, su aportación goleadora fue nula. Ahora, de cara a Catar, llega con madurez, en racha y con confianza. Motivo suficiente para creer que puede ser una pieza clave para que su selección consiga pasar de fase. Aquel eterno suplente está empezando a sentirse muy importante y, aunque esta oportunidad le llega ya casi en el tramo final de su carrera. Sin embargo, eso ya no es un problema siempre que se cuide y tenga partidos. Que se lo digan a gente como Benzema o su excompañero Lewandowski, veteranos y goleadores incansables. Eso sí, acabó como empecé este mismo texto. El momento actual de Eric Maxim Choupo-Moting nadie lo vio venir.

Imagen de cabecera: @FCBayern

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Nadie lo vio venir. El Bayern, siendo potente, funciona mejor con una referencia en el ataque. La salida de Robert Lewandowski dejó ese puesto algo huérfano y Sadio Mané, el nuevo de la clase, está teniendo muchos altibajos en la temporada, aunque su inicio fue bastante bueno. Sin embargo, Nagelsmann tuvo una idea. Apareció la figura de Eric Maxim Choupo-Moting, un futbolista que lleva años siendo ‘el suplente de’, tanto en el equipo bávaro, como en su etapa en París. Y es que había poca duda, el camerunés nacido en Hamburgo era casi un retal, uno de esos que aparece cuando falta el titular y se sabe que solo será durante el tiempo que esté el primero ausente. Pero esta vez no. Nagelsmann apostó por Choupo y el delantero, algo tosco, aceptó el reto. Tanto, que en pocos meses ha pasado de ser transferible a ser indispensable. Un futbolista que está ahí para rematar las jugadas de sus compañeros y que, en Múnich, traduce casi siempre sus cortas apariciones con goles.

La actual no es una situación a corto plazo. Ahora mismo, el ‘9’ titular del Bayern es Choupo-Moting y la racha le avala. Lleva siete partidos consecutivos marcando y parece que no va a parar. Si hay un club que se las puede poner fácil es el muniqués. Y no, no saldrá de ahí o, al menos, será complicado sacarle. Que nadie espere un jugador estéticamente vistoso o veloz. Su objetivo es la portería y, cuando la tiene frente a él, busca la manera de batir al portero rival. Así es él, un delantero que siempre ha sido blanco de burlas por la que fue su eterna suplencia. Hasta ahora. La gente ahora se sorprende del rendimiento que está dando, tan continuado, teniendo en cuenta de dónde viene.

Pero la verdad es que esa suplencia le ha acompañado en la mayoría de sus años como profesional. En su HSV, cuando apareció con 18 años, tenía por delante a Ivica Olic y Paolo Guerrero, luego también de van Nistelrooy y en una cesión a Nürnberg tuvo más minutos, pero su aportación goleadora no fue nada destacable. En Maguncia tuvo los dos años más goleadores de su carrera, siempre hablando en clave Bundesliga. En Gelsenkirchen fue de más a menos y, a partir de su llegada a la Premier todo fue muy raro. De descender con el Stoke City a fichar por un PSG con Cavani, Neymar, Mbappé… Imposible imaginar a un Choupo-Moting relevante con un ataque como ese. Y así fue. Allí en París coincidió con varios alemanes: Thomas Tuchel, Julian Draxler, Thilo Kehrer y Kevin Trapp. Además, ese año empezaban a asomar la cabeza unos jovencitos Moussa Diaby y Christopher Nkunku, jóvenes estrellas de la actual Bundesliga.

Tras el sextete a las órdenes de ‘Hansi’ Flick en la temporada del COVID y de jugar unos minutos en la final de Lisboa, el Bayern sorprendió con la contratación del delantero, para ser el suplente de Robert Lewandowski. El polaco estuvo varios años rondando su futuro. El club estiraba mucho el chicle hasta que se rompió y el polaco salió rumbo a Barcelona. Pero ahí estaba Choupo, siempre a la espera. También hay que tener en cuenta que ese suplente que llegaba para jugar unos ratos ya era todo un veterano que superaba la treintena, no un joven recién llegado.

Pasaba el tiempo, Lewandowski no se iba y Choupo-Moting tenía ratos. Unos ratos en los que casi siempre aparecía para marcar goles. Un jugador de esos que nunca llamaría la atención, pero que casi siempre respondía. Hasta esta temporada, donde ya aprovecha la ola y es parte importante del equipo. Bendito el momento en el que se puso al jugador en el mercado y no hubo equipo que se lo llevara. Ahora los bávaros lo agradecen y, con la racha goleadora que está teniendo, no es de extrañar que no echen de menos a aquel polaco que destrozó récords. A ver, exagero un poco. No es que ya nadie se acuerde de Lewandowski, porque es imposible olvidarlo. La cuestión es que los goles llegan y ya no, no solo de Choupo-Moting, sino que el resto del equipo sigue enchufado y eso es buena señal.

La otra buena noticia que toca al jugador es la del Mundial. Tiene 33 años y ya había participado en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 con Camerún. A pesar de ser titular, su aportación goleadora fue nula. Ahora, de cara a Catar, llega con madurez, en racha y con confianza. Motivo suficiente para creer que puede ser una pieza clave para que su selección consiga pasar de fase. Aquel eterno suplente está empezando a sentirse muy importante y, aunque esta oportunidad le llega ya casi en el tramo final de su carrera. Sin embargo, eso ya no es un problema siempre que se cuide y tenga partidos. Que se lo digan a gente como Benzema o su excompañero Lewandowski, veteranos y goleadores incansables. Eso sí, acabó como empecé este mismo texto. El momento actual de Eric Maxim Choupo-Moting nadie lo vio venir.

Imagen de cabecera: @FCBayern

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