_Inglaterra

Momento Calvert-Lewin

Diego G. Argota @DiegoGArgota21 29-01-2021

Si este artículo se hubiera escrito a final de año, la tónica sería bien distinta. Porque para entonces, todo eran alabanzas en un Dominic Calvert-Lewin que era uno de los jugadores más en forma de la Premier League, que parecía condenado al Top Scorer de la Liga y a meter al Everton en el Big Four. Su estado de dulzura, incluso, amenazaba el puesto de Harry Kane en la selección. Y si bien el capitán de Inglaterra tiene unos galones que le hacen difícilmente ser suplente, la realidad es que el ariete del Everton había puesto la primera piedra como para que como mínimo alguien en el mando de la Federación Inglesa dudase.

Y es que hoy, Calvert-Lewin, que comandaba la clasificación de Máximo Goleador de la Premier hasta hace pocas semanas, ha tenido un frenazo de forma y suma ya seis encuentros sin marcar y eso significa casi dos meses sin ver puerta en Liga (marcó, eso sí, hace unas semanas en un duelo copero ante un rival de una categoría inferior). Y eso no supondría ningún problema si no fuera porque sus actuaciones, más allá de los números, también han decaído en nivel hasta el punto de no haber completado los últimos duelos que el Everton no ha ganado. Sin ir más lejos, el miércoles Ancelotti decidió retirarle poco antes del descuento cuando el partido ante el Leicester iba 1-1 y en el duelo ante el West Ham que se jugó el primer día del año, el italiano hizo lo mismo, pero en el minuto 79 y con el Everton cayendo ante el West Ham. Y uno no quita del terreno de juego a su mejor jugador y mucho menos si este es un espigado delantero que suele rematar todo lo que venga por arriba que suele ser en masa en los minutos finales de un partido. Para más tragedia, entre medias, el delantero sufrió la primera lesión muscular de su carrera.

Vaya, que lo que hace un par de meses era una historia de cuento mágico, hoy es un pequeño problema que puede hacérsele bola al inglés y al club de Liverpool, que arrancó la temporada como un tiro precisamente agarrado a los goles de su delantero y hoy los necesita para volver a engancharse a unos puestos cabeceros que están más caros que nunca. Y es que, a principios de diciembre Calvert-Lewin sumaba unas cifras que ya rondaban su mejor marca de siempre. A saber, 14 goles en 14 partidos (unos pocos meses de competición), a solo uno de los 15 que había logrado en toda la 2019-2020 (y habiendo disputado menos de la mitad de los minutos). Pero en los 10 siguientes duelos del Everton (él ha jugado ocho de ellos), el delantero solo ha visto puerta en FA Cup ante el Sheffield Wednesday, y lo que parecía un futbolista desencadenado se ha convertido en un embotellamiento que está haciendo sufrir a un equipo que ha fiado todo, por fin, al hacer de su hombre más decisivo.

Porque el camino de Calvert-Lewin ha sido siempre más de espinas que de rosas. A sus 23 años disputa ahora su segunda temporada como titular, pero antes del curso pasado siempre ha visto cómo el Everton le daba los galones a otros y fichaba delanteros sin parar que le cerraban la puerta al chico que llegó al club con 18 años recién cumplidos. Walcott, Rooney, Tosun, Sandro, Onyekuru, Richarlison, Kean o Iwobi son algunos de los delanteros o atacantes que pueden jugar en punta que el Everton ha firmado teniendo en su plantilla al que hoy es su máximo activo del vestuario. Más de 150 millones de euros en apenas cuatro temporadas cuando el más barato (llegó al club por menos de 2 millones de euros) es el que mejor rendimiento ha dado. Y es que, cuando Richarlison había cuajado como un gran futbolista de ataque y solo necesitaba dar con un ‘9’, la directiva del club siguió dando bandazos.

Fue muy doloroso para él que, pese a ser el delantero de Inglaterra Sub20 en el Mundial que vencieron los ingleses en 2017 (de hecho, marcó el único gol de la final), ese mismo curso el Everton, que tenía en su plantilla a Niasse, firmase a Walcott, a Tosun y a dos jóvenes proyectos como Onyekuru y Sandro, además de traer libre a Rooney. Al final, eso sí. Calvert-Lewin acabó jugando más que ninguno (salvo Rooney). Fue aún peor para su orgullo que en el verano de 2019 el propio club siguiera sin confiar en su promesa y trajera a otras de fuera, caso de Moise Kean, que tampoco funcionó.

Ahora, a su edad, está en el momento idóneo para dar el paso al frente definitivo en su carrera. Hacer un gran segundo semestre, ganarse un sitio en la Eurocopa y demostrar que puede ser la bandera de los toffees durante muchos años. Olvidar por completo estos últimos dos meses donde ha estado lejos de su nivel reciente y volver a ser el jugador determinante que fue a principio de curso y que llevó a Southgate, aunque fuera solo en una probatura y de manera momentánea, a sentar a Harry Kane.

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Si este artículo se hubiera escrito a final de año, la tónica sería bien distinta. Porque para entonces, todo eran alabanzas en un Dominic Calvert-Lewin que era uno de los jugadores más en forma de la Premier League, que parecía condenado al Top Scorer de la Liga y a meter al Everton en el Big Four. Su estado de dulzura, incluso, amenazaba el puesto de Harry Kane en la selección. Y si bien el capitán de Inglaterra tiene unos galones que le hacen difícilmente ser suplente, la realidad es que el ariete del Everton había puesto la primera piedra como para que como mínimo alguien en el mando de la Federación Inglesa dudase.

Y es que hoy, Calvert-Lewin, que comandaba la clasificación de Máximo Goleador de la Premier hasta hace pocas semanas, ha tenido un frenazo de forma y suma ya seis encuentros sin marcar y eso significa casi dos meses sin ver puerta en Liga (marcó, eso sí, hace unas semanas en un duelo copero ante un rival de una categoría inferior). Y eso no supondría ningún problema si no fuera porque sus actuaciones, más allá de los números, también han decaído en nivel hasta el punto de no haber completado los últimos duelos que el Everton no ha ganado. Sin ir más lejos, el miércoles Ancelotti decidió retirarle poco antes del descuento cuando el partido ante el Leicester iba 1-1 y en el duelo ante el West Ham que se jugó el primer día del año, el italiano hizo lo mismo, pero en el minuto 79 y con el Everton cayendo ante el West Ham. Y uno no quita del terreno de juego a su mejor jugador y mucho menos si este es un espigado delantero que suele rematar todo lo que venga por arriba que suele ser en masa en los minutos finales de un partido. Para más tragedia, entre medias, el delantero sufrió la primera lesión muscular de su carrera.

Vaya, que lo que hace un par de meses era una historia de cuento mágico, hoy es un pequeño problema que puede hacérsele bola al inglés y al club de Liverpool, que arrancó la temporada como un tiro precisamente agarrado a los goles de su delantero y hoy los necesita para volver a engancharse a unos puestos cabeceros que están más caros que nunca. Y es que, a principios de diciembre Calvert-Lewin sumaba unas cifras que ya rondaban su mejor marca de siempre. A saber, 14 goles en 14 partidos (unos pocos meses de competición), a solo uno de los 15 que había logrado en toda la 2019-2020 (y habiendo disputado menos de la mitad de los minutos). Pero en los 10 siguientes duelos del Everton (él ha jugado ocho de ellos), el delantero solo ha visto puerta en FA Cup ante el Sheffield Wednesday, y lo que parecía un futbolista desencadenado se ha convertido en un embotellamiento que está haciendo sufrir a un equipo que ha fiado todo, por fin, al hacer de su hombre más decisivo.

Porque el camino de Calvert-Lewin ha sido siempre más de espinas que de rosas. A sus 23 años disputa ahora su segunda temporada como titular, pero antes del curso pasado siempre ha visto cómo el Everton le daba los galones a otros y fichaba delanteros sin parar que le cerraban la puerta al chico que llegó al club con 18 años recién cumplidos. Walcott, Rooney, Tosun, Sandro, Onyekuru, Richarlison, Kean o Iwobi son algunos de los delanteros o atacantes que pueden jugar en punta que el Everton ha firmado teniendo en su plantilla al que hoy es su máximo activo del vestuario. Más de 150 millones de euros en apenas cuatro temporadas cuando el más barato (llegó al club por menos de 2 millones de euros) es el que mejor rendimiento ha dado. Y es que, cuando Richarlison había cuajado como un gran futbolista de ataque y solo necesitaba dar con un ‘9’, la directiva del club siguió dando bandazos.

Fue muy doloroso para él que, pese a ser el delantero de Inglaterra Sub20 en el Mundial que vencieron los ingleses en 2017 (de hecho, marcó el único gol de la final), ese mismo curso el Everton, que tenía en su plantilla a Niasse, firmase a Walcott, a Tosun y a dos jóvenes proyectos como Onyekuru y Sandro, además de traer libre a Rooney. Al final, eso sí. Calvert-Lewin acabó jugando más que ninguno (salvo Rooney). Fue aún peor para su orgullo que en el verano de 2019 el propio club siguiera sin confiar en su promesa y trajera a otras de fuera, caso de Moise Kean, que tampoco funcionó.

Ahora, a su edad, está en el momento idóneo para dar el paso al frente definitivo en su carrera. Hacer un gran segundo semestre, ganarse un sitio en la Eurocopa y demostrar que puede ser la bandera de los toffees durante muchos años. Olvidar por completo estos últimos dos meses donde ha estado lejos de su nivel reciente y volver a ser el jugador determinante que fue a principio de curso y que llevó a Southgate, aunque fuera solo en una probatura y de manera momentánea, a sentar a Harry Kane.

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