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Bundesliga

Lúcio jugará en el SV Waldhof Mannheim de Regionalliga

Mayo del año 2002, estadio Hampden Park, Glasgow. El Real Madrid buscaba su 9ª Copa de Europa y el Bayer 04 Leverkusen, la sorpresa. Antes de los primeros 10 minutos, Butt se tragaba un balón fácil rematado por Raúl González y encajaba el primer gol del partido. Al lado de Raúl estaba él, pero no pudo parar al delantero blanco. Unos cinco minutos después, tras una falta sacada por Bernd Schneider y una mala salida de César Sánchez, ahí remató, el 19, haciendo el empate. Segundo gol del partido y nuestro protagonista volvía a aparecer, esta vez, haciendo algo muy bueno. Pero llegó el minuto 45, el instante en el que sus esperanzas se desvanecieron, el instante de la volea de Zinedine Zidane. A unos metros del franco-argelino, ahí estaba él. Justo en el momento del golpeo le pilló de cara y el instinto hizo que agachara un poco el cuerpo pero, ni de lejos, la trayectoria iba a pillarle por el camino. Y así fue. Zidane metió el gol y Lúcio, Ballack, Neuville y Berbatov se quedaban sin el gran título de campeones de Europa.

No fue un mal año aquel en competición europea para Lúcio y sus compañeros. Consiguieron llegar a la final tras superar a FC Barcelona, Olympique Lyon, Arsenal, Liverpool y Manchester United. Uno de los clubes «humildes» llegaba a la final contra el transatlántico madridista y pasó lo que muchos preveían. No obstante, a pesar de la derrota, algo se iba gestando sobre uno de los fichajes de aquella Bundesliga, Lucimar Da Silva Ferreira, Lúcio. Había llegado del Internacional de Portoalegre en el Mercado Invernal de la temporada anterior, por una cifra cercana a los 9 millones de €. Descabellado o no, el defensa fue clave clave en la clasificación para el gran torneo del viejo continente, ya que fue titular indiscutible desde el primer minuto y aportó unos 5 goles en esa quincena de partidos que jugó en liga con el Bayer 04 Leverkusen en sus primeros meses.

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El famoso año 2002 dobló su participación en la Bundesliga y sumó un gol menos. Incluso, vio su primera expulsión en Europa. Pero pocos se quedaban con su faceta como central. Lúcio parecía otro. Hasta 15 goles había marcado en sus años en Leverkusen. Era uno de los futbolistas más deseados por los grandes del fútbol europeo y, además, tras la final de Glasgow, consiguió, con Brasil, contribuir al pentacampeonato de la canarinha en Corea y Japón. Todas las miradas estaban puestas en él. Lúcio era el defensa central (lateral derecho en ocasiones), que todos querían tener en su plantilla. «O Cavalo» era el deseado.

Su siguiente destino fue Baviera. El Bayern Múnich lo recibió con los brazos abiertos y, en el club muniqués se empezó a forjar la leyenda. Lúcio y sus compañeros, cuando ganaban, lo hacían a pares. En tres ocasiones conquistó la Bundesliga y la DFB Pokal en una misma temporada, pero se le seguía resistiendo la Champions League, también con el todopoderoso Bayern Múnich. Sin embargo, esa mala suerte no iba a durar para siempre. En su primer año en Italia, tras pagar el Inter de Milán unos 7 millones de € al Bayern, Lúcio conquistó «la orejona» de la mano de Mourinho, ganando también la Serie A ese mismo año. Ya en el Bayern había perdido su olfato goleador. Rn los años posteriores al Leverkusen eran otros quienes se tenían que encargar de marcar goles y él, que no era poco, de defenderlos.

Así, poco a poco, la estrella de Lucimar Da Silva Ferreira se iba apagando. Conquistar la Champions League a los 31 años era un buen premio y ya poco le quedaba por ganar, puesto que se había proclamado campeón en dos ocasiones de la Copa Confederaciones. Quizás, le faltó ganar la Copa América con su país para ya completar un palmarés envidiable. Pero no fue así.

Tras tres años en el Inter de Milán se marchó a la Juventus, donde solo pudo disputar un partido de liga. Aquel inicio de temporada fue muy malo. En un principio llegaba para asentarse en la defensa, pero las lesiones le impidieron que tuviera continuidad y, antes de acabar el 2012, cuando solo llevaba unos cinco meses con el club de Turín, decidió rescindir su contrato y marchar a Brasil, para ir terminando su carrera en casa.

No obstante, aunque todo el mundo pudiera pensar que esa decisión de marcharse a Brasil con 34 años sería el último gran viaje de su carrera, lo que vino después fue muy exótico. En 2015 firmó un contrato con el club hindú FC Goa donde llegó a jugar unos 14 partidos. El fútbol de la India estaba reclutando durante varios meses a algunos de los mejores jugadores veteranos de todo el mundo para darle caché a la Indian Super League y a ello contribuyó el defensa campeón del mundo.

Pero aún hay más. Hace poco se conoció la noticia del regreso de Lúcio a Alemania. No, no viene para jugar al alto nivel, sino que llega para reforzar a un club de 4ª División. Sí, Lucimar Da Silva Ferreira, a sus 38 años, es el flamante fichaje del SV Waldhof Mannheim, club de la Regionalliga Südwest, que intentará el ascenso a 3.Liga esta temporada. Y es que el Waldhof Mannheim no es un equipo cualquiera. En la clasificación histórica de la Bundesliga, los del Carl-Benz-Stadion ocupan la 28ª posición y, quitando el KFC Uerdingen 05, que es el club de categoría más baja mejor clasificado en dicha tabla, no hay otro en mejor puesto que el equipo que actualmente entrena Kenan Kocak. Al finalizar esta temporada el club habrá llegado a los 110 años de historia y, en esa larga trayectoria, han jugado unos 7 años en la máxima categoría del fútbol alemán, la Bundesliga. ¿Por qué no soñar? No será en un año o dos, sino más lejos, pero un equipo como ese, que ya pudo jugar entre los grandes, espera volver a estar algún día. Para ello, nada más y nada menos que decidieron contar con Lúcio para reforzar su defensa. Todo un reclamo. Campeón de Europa y del Mundo a nivel de clubes y parte de la selección de Brasil que hizo pentacampeona a la canarinha. Un jugador muy top, muy querido en tierras germanas. Por eso ha decidido volver, aunque sea para un retiro en un país que le acogió en su primera aventura al otro lado del charco.

Puerto de la Cruz (Tenerife), 1983. Bloguero en fase de evolución. Amante del fútbol global, blanquiazul de corazón y rossonero por aficción a este señor deporte. Conocido en el mundillo como "Humilde Aficionado". El balón, nuestro mejor amigo.

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