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Lonnie Walker, relatos de oscuridad

Juan Díaz @JuandiRgz 17-06-2020

Cuando la semana pasada Lonnie Walker decidió cortarse el pelo no solo se estaba desprendiendo de varias decenas de centímetros de su cabello. Mientras sus amigos ultimaban el corte de todas esas rastas trenzadas que configuraban un peinado de lo más particular, el escolta de los Spurs retransmitía el procedimiento a través de un directo de Instagram. Entretanto, sus seguidores compartían impresiones del nuevo look, fascinados por el inverosímil acontecimiento. Pocos entendían lo que realmente sucedía.

Walker nació y se crió en Reading (Pensilvania), una de las ciudades más pobres per cápita de todo Estados Unidos. La tasa de delitos violentos es un 76% más alta que el promedio nacional. Para alejarle de toda clase de problemas, su padre, un reputado ex jugador de baloncesto universitario, se encargó de que su infancia estuviese marcada por una buena educación y le inculcó desde joven la sana costumbre de leer y escribir. Como no podía ser de otra forma, también le dejó en herencia su pasión por el baloncesto. 

Las probabilidades de que vayas a la universidad habiendo nacido en Reading son muy escasas pero, desde luego, él no era un adolescente común. A Lonnie, sus vídeos de El Planeta Tierra le importaban tanto como las cintas que guardaba de Allen Iverson. Evitó los problemas de la calle y destacó en baloncesto lo suficiente como para conseguir una beca universitaria. 

La estancia en la universidad de Lonnie Walker

Su estancia en la Universidad de Miami, a más de mil kilómetros de su casa, tan solo duró un curso. Su gran temporada liderando a los Hurricanes le sirvió para ser elegido en el decimoctavo puesto del Draft de 2018. Su nuevo destino difícilmente podía ser mejor: San Antonio Spurs. Parecía que cuanto más lejos estaba de Reading, mejor le iban las cosas y nadie imaginaba que atrás dejaba un oscuro pasado. En la ciudad texana coincidió con el entrenador adecuado. Popovich, que siempre ha abogado porque sus jugadores crezcan y mejoren en todos los sentidos y no solo en el deportivo, fue su gran apoyo y mentor en su estreno en la NBA. 

Lonnie Walker junto a Adam Silver en el Draft de 2018 (Getty Images)

Me permite ser una gran persona. Me deja crecer y evolucionar como hombre. Es como otro padre en mi vida”, confiesa Walker cuando habla de su actual entrenador. La relación entre ambos ha crecido en las dos temporadas que llevan juntos. Ni el propio Pop imaginaba cuando se conocieron todo lo que podría ayudar y proteger a ese joven de 19 años que empezaba a jugar en su equipo. 

La suspensión de la temporada por la pandemia cogió totalmente desprevenido a Walker que, tras varios años viviendo a toda velocidad, tenía demasiado tiempo libre. Los largos días de cuarentena despertaron sus viejos demonios del pasado, demonios que vivían entre su cabello, ese que dejaba crecer desde el comienzo de su adolescencia. Walker fue víctima de abusos sexuales durante su infancia. Su peinado, esa masa de pelo denso y vertical, era la máscara que ocultaba las inseguridades que arrastraba después de tener que pasar por ese infierno.

El propio Walker confesó haber vivido una experiencia extraña durante los meses que estuvo confinado. Los malos recuerdos le abordaban una vez más y, demostrando una asombrosa madurez, estaba preparado para enfrentarse a ellos. “Comencé a mirarme realmente en el espejo y ver quién era realmente”, admite. Fue precisamente eso lo que le llevó a dar el paso adelante y quitarse la coraza, cortarse el pelo. No necesitaba más ese peinado tras el que había ocultado sus horrores, estaba listo para dar la cara y ayudar.

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The real truth as to why i started doing this early 5th grade, it was a cloaking device for me. During the summer of my 5th grade year I was around more family. Some that names will be left alone I was around more. I was sexually harassed, raped, abused, I even got accustomed to it because being at that age you don’t know what is what. I was a gullible curious kid that didn’t know what the real world was. I had a mindset that my hair was something that I can control. My hair was what I can make and create and be mine. And it gave my confidence. As of recently I wasn’t at my best. Previous History popping up in my head and it sucked mentally “demons”….. because of this virus, I began to truly look at myself in the mirror and see who I truly was even behind closed doors. Long story short I have found peace and internal happiness through this journey god willingly. I forgave everyone even the people that don’t deserve it why? Because it’s dead weight. Time doesn’t wait on anyone so why should I waste my time on it ? Me cutting my hair was more than a cut. My hair was a mask of me hiding the insecurity’s that I felt the world wasn’t ready for. But now better then ever. Out with old. In with the new. I have shed my skin mentally, emotionally, physically, and spiritually. Life will always be hard. Gotta play with the cards your dealt with and try and make a winning hand. And if you lose. It’s never a lost. It’s a lesson 🙏🏾. I’m gonna be off this for awhile still growing through this. Just know I love each and everyone one of y’all. Peace love and happiness 💕🙏🏾

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En un acto de valentía, el jugador de los Spurs contó todo a través de un post de Instagram acompañado del vídeo del corte de pelo. Walker ya se siente preparado. Siente que puede hacer frente a miedos que antes le superaban. Listo para vivir sin corazas y, como él mismo dice, perdonar. El perdón no se trata de ellos, se trata de él mismo. De seguir adelante. 

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Cuando la semana pasada Lonnie Walker decidió cortarse el pelo no solo se estaba desprendiendo de varias decenas de centímetros de su cabello. Mientras sus amigos ultimaban el corte de todas esas rastas trenzadas que configuraban un peinado de lo más particular, el escolta de los Spurs retransmitía el procedimiento a través de un directo de Instagram. Entretanto, sus seguidores compartían impresiones del nuevo look, fascinados por el inverosímil acontecimiento. Pocos entendían lo que realmente sucedía.

Walker nació y se crió en Reading (Pensilvania), una de las ciudades más pobres per cápita de todo Estados Unidos. La tasa de delitos violentos es un 76% más alta que el promedio nacional. Para alejarle de toda clase de problemas, su padre, un reputado ex jugador de baloncesto universitario, se encargó de que su infancia estuviese marcada por una buena educación y le inculcó desde joven la sana costumbre de leer y escribir. Como no podía ser de otra forma, también le dejó en herencia su pasión por el baloncesto. 

Las probabilidades de que vayas a la universidad habiendo nacido en Reading son muy escasas pero, desde luego, él no era un adolescente común. A Lonnie, sus vídeos de El Planeta Tierra le importaban tanto como las cintas que guardaba de Allen Iverson. Evitó los problemas de la calle y destacó en baloncesto lo suficiente como para conseguir una beca universitaria. 

La estancia en la universidad de Lonnie Walker

Su estancia en la Universidad de Miami, a más de mil kilómetros de su casa, tan solo duró un curso. Su gran temporada liderando a los Hurricanes le sirvió para ser elegido en el decimoctavo puesto del Draft de 2018. Su nuevo destino difícilmente podía ser mejor: San Antonio Spurs. Parecía que cuanto más lejos estaba de Reading, mejor le iban las cosas y nadie imaginaba que atrás dejaba un oscuro pasado. En la ciudad texana coincidió con el entrenador adecuado. Popovich, que siempre ha abogado porque sus jugadores crezcan y mejoren en todos los sentidos y no solo en el deportivo, fue su gran apoyo y mentor en su estreno en la NBA. 

Lonnie Walker junto a Adam Silver en el Draft de 2018 (Getty Images)

Me permite ser una gran persona. Me deja crecer y evolucionar como hombre. Es como otro padre en mi vida”, confiesa Walker cuando habla de su actual entrenador. La relación entre ambos ha crecido en las dos temporadas que llevan juntos. Ni el propio Pop imaginaba cuando se conocieron todo lo que podría ayudar y proteger a ese joven de 19 años que empezaba a jugar en su equipo. 

La suspensión de la temporada por la pandemia cogió totalmente desprevenido a Walker que, tras varios años viviendo a toda velocidad, tenía demasiado tiempo libre. Los largos días de cuarentena despertaron sus viejos demonios del pasado, demonios que vivían entre su cabello, ese que dejaba crecer desde el comienzo de su adolescencia. Walker fue víctima de abusos sexuales durante su infancia. Su peinado, esa masa de pelo denso y vertical, era la máscara que ocultaba las inseguridades que arrastraba después de tener que pasar por ese infierno.

El propio Walker confesó haber vivido una experiencia extraña durante los meses que estuvo confinado. Los malos recuerdos le abordaban una vez más y, demostrando una asombrosa madurez, estaba preparado para enfrentarse a ellos. “Comencé a mirarme realmente en el espejo y ver quién era realmente”, admite. Fue precisamente eso lo que le llevó a dar el paso adelante y quitarse la coraza, cortarse el pelo. No necesitaba más ese peinado tras el que había ocultado sus horrores, estaba listo para dar la cara y ayudar.

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The real truth as to why i started doing this early 5th grade, it was a cloaking device for me. During the summer of my 5th grade year I was around more family. Some that names will be left alone I was around more. I was sexually harassed, raped, abused, I even got accustomed to it because being at that age you don’t know what is what. I was a gullible curious kid that didn’t know what the real world was. I had a mindset that my hair was something that I can control. My hair was what I can make and create and be mine. And it gave my confidence. As of recently I wasn’t at my best. Previous History popping up in my head and it sucked mentally “demons”….. because of this virus, I began to truly look at myself in the mirror and see who I truly was even behind closed doors. Long story short I have found peace and internal happiness through this journey god willingly. I forgave everyone even the people that don’t deserve it why? Because it’s dead weight. Time doesn’t wait on anyone so why should I waste my time on it ? Me cutting my hair was more than a cut. My hair was a mask of me hiding the insecurity’s that I felt the world wasn’t ready for. But now better then ever. Out with old. In with the new. I have shed my skin mentally, emotionally, physically, and spiritually. Life will always be hard. Gotta play with the cards your dealt with and try and make a winning hand. And if you lose. It’s never a lost. It’s a lesson 🙏🏾. I’m gonna be off this for awhile still growing through this. Just know I love each and everyone one of y’all. Peace love and happiness 💕🙏🏾

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En un acto de valentía, el jugador de los Spurs contó todo a través de un post de Instagram acompañado del vídeo del corte de pelo. Walker ya se siente preparado. Siente que puede hacer frente a miedos que antes le superaban. Listo para vivir sin corazas y, como él mismo dice, perdonar. El perdón no se trata de ellos, se trata de él mismo. De seguir adelante. 

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