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Las alas de Red Bull

Abraham Marqués @AbrahamMarques_ 20-01-2020

‘Red Bull te da alas’. Todos en alguna ocasión hemos escuchado esta expresión. Tras lo visto en los últimos años en la Fórmula 1, parece que los primeros que necesitan de estas alas son ellos. Por tercera temporada consecutiva han quedado por detrás de Mercedes y Ferrari en el mundial de constructores. En Red Bull, como en cualquier otro equipo, la meta final siempre es ganar el campeonato. Últimamente, está muy complicado llegar a la cima de la categoría debido al dominio incontestable de las flechas de plata. Los alemanes han acampado en lo más alto de la montaña de la Fórmula 1 y no parece que ningún equipo vaya a poder con ellos en un horizonte cercano.

Para destronar a Mercedes, en Red Bull necesitan de una estructura, que bien podrían ser estas alas que dicen dar a todo aquél que tome su bebida, que les permita llegar hasta la cima que actualmente ocupa el equipo alemán. Parece que esta estructura la están diseñando.

El principal activo del equipo es Max Verstappen. Nadie duda de que el holandés es uno de los mejores pilotos de la parrilla. Como tal, quiere estar en un equipo que le permita luchar por el título. En anteriores ocasiones hemos visto como se ha planteado la opción de que recalase en Mercedes o Ferrari. Finalmente, esto no será así.

Los austriacos han dado cerrojazo a cualquier opción de que Max salga del equipo renovándole hasta 2023. Y si han conseguido esto es porque tienen la confianza del piloto. Si Verstappen no creyese en este proyecto, no habría ampliado su vinculación por tantas temporadas. Con este nuevo contrato se ponen en evidencia un par de situaciones. La primera, que Red Bull tiene los mimbres para fabricar un monoplaza ganador. Si no fuera así, el holandés no habría firmado este contrato. Por otro lado, el equipo se asegura tener un piloto de garantías para ganar mundiales. Este tándem podría ser la primera ala que necesita Red Bull.

La renovación viene condicionada por lo que podría considerarse la otra ala del proyecto. Verstappen ha supeditado su permanencia en el equipo hasta 2023 a la de Honda. Si los japoneses deciden irse de la Fórmula 1, el holandés tendrá vía libre para volar del equipo. Casualidades de la vida, Honda tiene como símbolo un ala.

El motor nipón ha encontrado la senda de las victorias con los austriacos. Tras tres años insufribles con McLaren, han aterrizado en un proyecto que sí puede materializarse como ganador en un futuro. Tras un año de prueba en Toro Rosso, las dos marcas han sabido congeniar y están encantadas la una con la otra.

Parece muy improbable que Red Bull Honda sea un claro candidato a ganar el título este año. Su principal reto para 2020 debe ser tener un monoplaza competitivo desde principios de campeonato. En 2019 fueron de menos a más y llegaron tarde a la lucha con Ferrari por el segundo puesto en constructores. Esto, sin contar con el bajo nivel de Gasly y la adaptación in extremis de Albon a mediados de temporada.

Lo que sí que fue muy positivo la pasada temporada fue el excelente nivel de Verstappen. Demostró que, a sus 22 años, tiene la madurez suficiente para echarse el equipo a la espalda.

En Red Bull deben de mirar a 2021. El cambio de normativa les puede dar el empujón que necesitan. Los motores se mantienen y lo que cambia es la aerodinámica, terreno donde siempre han sido muy buenos. El conjunto equipo, piloto y motorista se tiene que congeniar para poder darse estas alas que le lleven hasta la cima de la Fórmula 1. En las próximas temporadas veremos si es verdad aquello que dicen en los anuncios sobre las alas.

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‘Red Bull te da alas’. Todos en alguna ocasión hemos escuchado esta expresión. Tras lo visto en los últimos años en la Fórmula 1, parece que los primeros que necesitan de estas alas son ellos. Por tercera temporada consecutiva han quedado por detrás de Mercedes y Ferrari en el mundial de constructores. En Red Bull, como en cualquier otro equipo, la meta final siempre es ganar el campeonato. Últimamente, está muy complicado llegar a la cima de la categoría debido al dominio incontestable de las flechas de plata. Los alemanes han acampado en lo más alto de la montaña de la Fórmula 1 y no parece que ningún equipo vaya a poder con ellos en un horizonte cercano.

Para destronar a Mercedes, en Red Bull necesitan de una estructura, que bien podrían ser estas alas que dicen dar a todo aquél que tome su bebida, que les permita llegar hasta la cima que actualmente ocupa el equipo alemán. Parece que esta estructura la están diseñando.

El principal activo del equipo es Max Verstappen. Nadie duda de que el holandés es uno de los mejores pilotos de la parrilla. Como tal, quiere estar en un equipo que le permita luchar por el título. En anteriores ocasiones hemos visto como se ha planteado la opción de que recalase en Mercedes o Ferrari. Finalmente, esto no será así.

Los austriacos han dado cerrojazo a cualquier opción de que Max salga del equipo renovándole hasta 2023. Y si han conseguido esto es porque tienen la confianza del piloto. Si Verstappen no creyese en este proyecto, no habría ampliado su vinculación por tantas temporadas. Con este nuevo contrato se ponen en evidencia un par de situaciones. La primera, que Red Bull tiene los mimbres para fabricar un monoplaza ganador. Si no fuera así, el holandés no habría firmado este contrato. Por otro lado, el equipo se asegura tener un piloto de garantías para ganar mundiales. Este tándem podría ser la primera ala que necesita Red Bull.

La renovación viene condicionada por lo que podría considerarse la otra ala del proyecto. Verstappen ha supeditado su permanencia en el equipo hasta 2023 a la de Honda. Si los japoneses deciden irse de la Fórmula 1, el holandés tendrá vía libre para volar del equipo. Casualidades de la vida, Honda tiene como símbolo un ala.

El motor nipón ha encontrado la senda de las victorias con los austriacos. Tras tres años insufribles con McLaren, han aterrizado en un proyecto que sí puede materializarse como ganador en un futuro. Tras un año de prueba en Toro Rosso, las dos marcas han sabido congeniar y están encantadas la una con la otra.

Parece muy improbable que Red Bull Honda sea un claro candidato a ganar el título este año. Su principal reto para 2020 debe ser tener un monoplaza competitivo desde principios de campeonato. En 2019 fueron de menos a más y llegaron tarde a la lucha con Ferrari por el segundo puesto en constructores. Esto, sin contar con el bajo nivel de Gasly y la adaptación in extremis de Albon a mediados de temporada.

Lo que sí que fue muy positivo la pasada temporada fue el excelente nivel de Verstappen. Demostró que, a sus 22 años, tiene la madurez suficiente para echarse el equipo a la espalda.

En Red Bull deben de mirar a 2021. El cambio de normativa les puede dar el empujón que necesitan. Los motores se mantienen y lo que cambia es la aerodinámica, terreno donde siempre han sido muy buenos. El conjunto equipo, piloto y motorista se tiene que congeniar para poder darse estas alas que le lleven hasta la cima de la Fórmula 1. En las próximas temporadas veremos si es verdad aquello que dicen en los anuncios sobre las alas.