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La mejor versión de Nadal en 2019

Alejandro Pérez @aperezgom 05-12-2019

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Rafa Nadal

Número uno a final de año por quinta vez, cinco títulos, dos Grand Slams, 58 victorias y siete derrotas, 15 torneos jugados, una final y seis semifinales. Un resumen muy rápido de lo que nos ha mostrado Rafael Nadal en 2019. En su 18ª temporada como profesional, el balear ha firmado uno de sus mejores años. Con 33 primaveras.

El balance es extraordinario. Sin embargo, el comienzo de año vino marcado por un hecho insólito. Nadal llegó a Roma para jugar en el Foro Itálico sin haber ganado un título antes. Nunca le había pasado en su carrera profesional. Siempre había ganado algún torneo, como tarde en Montecarlo (2008, 2010, 2011, 2012, 2016, 2017 y 2018).

Empezó el año en Melbourne cuatro meses después de su último partido en Nueva York. Y se metió en su 25ª final de Grand Slam sin ceder un set. Ante Djokovic, por el título, el serbio fue superior para su 15º Major (superando a Sampras).

Un mes después, en Acapulco, Nadal sufrió la que fue su única derrota en 2019 antes de semifinales -contra Kyrgios-. Un dato que habla de la gran regularidad que ha mantenido el mallorquín este año.

En marzo, en California, el cuadro y la semana llevaron a Nadal y Federer a citarse en semifinales. El español no salió a la pista por una lesión en la rodilla derecha. El gozo de un nuevo duelo hispano-suizo, en el pozo, pero más tarde llegó otra oportunidad.

Nadal se saltó Miami para llegar en condiciones a la parte más importante del año, la tierra. 4.680 puntos pendientes de defensa de 2018 correspondientes a los títulos en Montecarlo, Barcelona, Roma y París y cuartos de final en Madrid.

En Montecarlo, donde ha cosechado 11 títulos y no había concedido ninguna derrota desde 2015, Fabio Fognini le apartó en semifinales. Cuarto triunfo en 16 partidos del italiano ante el español, lo que se convirtió en una de las sorpresas del año. La siguiente parada fue el Godó, en el Real Club Tenis Barcelona. De nuevo en semifinales, pero ahora ante Dominic Thiem, a Nadal se le resistía la primera final en tierra del año.

En la Caja Mágica, en el torneo que menos se asemeja a Roland Garros, el manacorí no tuvo buenas sensaciones. Auger-Aliassime, Tiafoe y Wawrinka no opusieron resistencia (16 juegos cedidos en tres partidos). En semifinales (por tercer torneo consecutivo), ahora Stefanos Tsitsipas apeó al español del partido por el título.

Solo quedaba una parada antes de llegar a Roland Garros con títulos. El Masters 1000 de Roma, donde Rafa llegaba en condiciones excelentes a dos semanas de París. Allí había logrado ocho títulos y dos finales. Defensando el trono de 2018, Nadal despidió a Tsitsipas en semifinales tan solo una semana después de su partido en Madrid y se plantó en la final sin ceder un set. El Foro Itálico nos brindó el 54º partido entre Nadal y Djokovic. El balear le endosó el primer 6-0 en sus enfrentamientos, el serbio reaccionó (6-4) y Nadal cerró en la tercera manga (6-0 4-6 6-1). Liberación. Victoria ante Djokovic un año después. Primer título del año. Primer título desde verano de 2018. Y a París recuperando sensaciones.

En la capital francesa, por 12ª vez, la historia se repitió. Siete triunfos (dos sets perdidos), incluyendo tres top10 y a Federer en semifinales. Thiem, en la final, aguantó dos sets. Demasiado. Acabó su semifinal más de 24h después que Nadal y menos de 24h antes de jugar la final. Pase lo que pase en los primeros cinco meses del año, siempre quedará París. Es la enseñanza con el balear.

De París a Londres. Wimbledon. Hasta semifinales, el único compromiso que se complicó fue el esperado duelo ante Kyrgios, pues ante el resto -Sugita, Tsonga, Sousa y Querrey- solo cedió cuatro sets y dos desempates. Todo ello hasta llegar al 40º Fedal. Un mes antes en París, Nadal dominó. Esta vez le tocó a Federer. Con menos holgura, pero el suizo ganó en su terreno, lo que se convirtió en la única final de Major sin Nadal.

En Montreal, en agosto, Nadal defendió con éxito por primera vez un título fuera de tierra. La final ante Medvedev fue un inesperado prolegómeno de lo que llegó en Nueva York.

En la ciudad que nunca duerme, Nadal había acabado su 2018. El sorteo fue bueno y el desarrollo de la semana lo mejoró. No jugó segunda ronda por lesión de Kokkinakis y no se enfrentó a un top20 hasta la final. Del top10 sólo quedaban Nadal, Federer y Medvedev en cuartos. El suizo cayó en su quinto partido y español y ruso protagonizaron la final. Una final histórica y dramática. Medvedev igualó dos sets abajo hasta forzar el quinto bien entrada la madrugada en España. Tras 4h y 53 minutos, Nadal se tiró al suelo exhausto con su 19º Grand Slam asegurado tras una batalla de titanes y después de igualar su mejor marca de victorias en Grand Slam (25).

En Bercy dio el susto al retirarse sin jugar en semifinales por una lesión abdominal, algo que encendió las alarmas con las ATP Finals y la Copa Davis a la vuelta de la esquina.

En Londres, perder en dos sets y ganar en tres le condenó sin semifinales, pero le premió con dos días más de adaptación a las condiciones de la Copa Davis. Aterrizó el sábado en Madrid a 72 horas del debut de España ante Rusia y lo hizo con el quinto número 1 ATP a final de año garantizado.

Tras 10 meses y medio de competición sin parar, el balear mostró su mejor versión en ocho partidos en Madrid. Cinco individuales y tres dobles. Todo ganado. En cuartos y semifinales dobló para rescatar al equipo. Dio la cara en una semana que se complicó con el paso de los días por circunstancias extra deportivas (el fallecimiento del padre de Bautista) y deportivas (lesiones de Carreño y Granollers). Bautista volvió al equipo para la final, ganó el primer punto y dejó a Nadal poner el broche de oro a la Davis (la sexta) y a su temporada. Una de las mejores de su carrera deportiva.

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Número uno a final de año por quinta vez, cinco títulos, dos Grand Slams, 58 victorias y siete derrotas, 15 torneos jugados, una final y seis semifinales. Un resumen muy rápido de lo que nos ha mostrado Rafael Nadal en 2019. En su 18ª temporada como profesional, el balear ha firmado uno de sus mejores años. Con 33 primaveras.

El balance es extraordinario. Sin embargo, el comienzo de año vino marcado por un hecho insólito. Nadal llegó a Roma para jugar en el Foro Itálico sin haber ganado un título antes. Nunca le había pasado en su carrera profesional. Siempre había ganado algún torneo, como tarde en Montecarlo (2008, 2010, 2011, 2012, 2016, 2017 y 2018).

Empezó el año en Melbourne cuatro meses después de su último partido en Nueva York. Y se metió en su 25ª final de Grand Slam sin ceder un set. Ante Djokovic, por el título, el serbio fue superior para su 15º Major (superando a Sampras).

Un mes después, en Acapulco, Nadal sufrió la que fue su única derrota en 2019 antes de semifinales -contra Kyrgios-. Un dato que habla de la gran regularidad que ha mantenido el mallorquín este año.

En marzo, en California, el cuadro y la semana llevaron a Nadal y Federer a citarse en semifinales. El español no salió a la pista por una lesión en la rodilla derecha. El gozo de un nuevo duelo hispano-suizo, en el pozo, pero más tarde llegó otra oportunidad.

Nadal se saltó Miami para llegar en condiciones a la parte más importante del año, la tierra. 4.680 puntos pendientes de defensa de 2018 correspondientes a los títulos en Montecarlo, Barcelona, Roma y París y cuartos de final en Madrid.

En Montecarlo, donde ha cosechado 11 títulos y no había concedido ninguna derrota desde 2015, Fabio Fognini le apartó en semifinales. Cuarto triunfo en 16 partidos del italiano ante el español, lo que se convirtió en una de las sorpresas del año. La siguiente parada fue el Godó, en el Real Club Tenis Barcelona. De nuevo en semifinales, pero ahora ante Dominic Thiem, a Nadal se le resistía la primera final en tierra del año.

En la Caja Mágica, en el torneo que menos se asemeja a Roland Garros, el manacorí no tuvo buenas sensaciones. Auger-Aliassime, Tiafoe y Wawrinka no opusieron resistencia (16 juegos cedidos en tres partidos). En semifinales (por tercer torneo consecutivo), ahora Stefanos Tsitsipas apeó al español del partido por el título.

Solo quedaba una parada antes de llegar a Roland Garros con títulos. El Masters 1000 de Roma, donde Rafa llegaba en condiciones excelentes a dos semanas de París. Allí había logrado ocho títulos y dos finales. Defensando el trono de 2018, Nadal despidió a Tsitsipas en semifinales tan solo una semana después de su partido en Madrid y se plantó en la final sin ceder un set. El Foro Itálico nos brindó el 54º partido entre Nadal y Djokovic. El balear le endosó el primer 6-0 en sus enfrentamientos, el serbio reaccionó (6-4) y Nadal cerró en la tercera manga (6-0 4-6 6-1). Liberación. Victoria ante Djokovic un año después. Primer título del año. Primer título desde verano de 2018. Y a París recuperando sensaciones.

En la capital francesa, por 12ª vez, la historia se repitió. Siete triunfos (dos sets perdidos), incluyendo tres top10 y a Federer en semifinales. Thiem, en la final, aguantó dos sets. Demasiado. Acabó su semifinal más de 24h después que Nadal y menos de 24h antes de jugar la final. Pase lo que pase en los primeros cinco meses del año, siempre quedará París. Es la enseñanza con el balear.

De París a Londres. Wimbledon. Hasta semifinales, el único compromiso que se complicó fue el esperado duelo ante Kyrgios, pues ante el resto -Sugita, Tsonga, Sousa y Querrey- solo cedió cuatro sets y dos desempates. Todo ello hasta llegar al 40º Fedal. Un mes antes en París, Nadal dominó. Esta vez le tocó a Federer. Con menos holgura, pero el suizo ganó en su terreno, lo que se convirtió en la única final de Major sin Nadal.

En Montreal, en agosto, Nadal defendió con éxito por primera vez un título fuera de tierra. La final ante Medvedev fue un inesperado prolegómeno de lo que llegó en Nueva York.

En la ciudad que nunca duerme, Nadal había acabado su 2018. El sorteo fue bueno y el desarrollo de la semana lo mejoró. No jugó segunda ronda por lesión de Kokkinakis y no se enfrentó a un top20 hasta la final. Del top10 sólo quedaban Nadal, Federer y Medvedev en cuartos. El suizo cayó en su quinto partido y español y ruso protagonizaron la final. Una final histórica y dramática. Medvedev igualó dos sets abajo hasta forzar el quinto bien entrada la madrugada en España. Tras 4h y 53 minutos, Nadal se tiró al suelo exhausto con su 19º Grand Slam asegurado tras una batalla de titanes y después de igualar su mejor marca de victorias en Grand Slam (25).

En Bercy dio el susto al retirarse sin jugar en semifinales por una lesión abdominal, algo que encendió las alarmas con las ATP Finals y la Copa Davis a la vuelta de la esquina.

En Londres, perder en dos sets y ganar en tres le condenó sin semifinales, pero le premió con dos días más de adaptación a las condiciones de la Copa Davis. Aterrizó el sábado en Madrid a 72 horas del debut de España ante Rusia y lo hizo con el quinto número 1 ATP a final de año garantizado.

Tras 10 meses y medio de competición sin parar, el balear mostró su mejor versión en ocho partidos en Madrid. Cinco individuales y tres dobles. Todo ganado. En cuartos y semifinales dobló para rescatar al equipo. Dio la cara en una semana que se complicó con el paso de los días por circunstancias extra deportivas (el fallecimiento del padre de Bautista) y deportivas (lesiones de Carreño y Granollers). Bautista volvió al equipo para la final, ganó el primer punto y dejó a Nadal poner el broche de oro a la Davis (la sexta) y a su temporada. Una de las mejores de su carrera deportiva.

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