_Villarreal

La (gran) hornada amarilla

Es el Villarreal más ambicioso desde la llegada de Manuel Pellegrini. O quizá más. En un 2020  que ha desmontado equipos y destrozado cualquier tipo de previsión, los Roig han creado un proyecto de dimensiones nunca vistas antes en la ciudad castellonense, con un entrenador exitoso y una plantilla liderada por figuras pero también escudada por futbolistas de primer nivel extraídos de una cantera tan bien trabajada.

Solo dos derrotas en lo que llevamos de curso. La última, ante el Barça a finales de septiembre (4-0). Desde entonces, 18 partidos sin perder (17 más el que la UEFA le dio ganado por 3-0 ante el Qarabag) y un paso de igualar la mejor racha de su historia. Estadísticas que no son fruto de la casualidad y que tienen que ver con la mano del técnico vasco y su decisión a la hora de apostar por una conjunción entre sus jugadores insignia, los recambios cumplidores y las joyas que atesora en la recámara.

En este Villarreal sobresale Gerard Moreno, delantero de la Selección y ahora mismo el máximo anotador de la Liga; Dani Parejo, uno de los mejores centrocampistas del torneo, o Pau Torres, puede que el central más prometedor del fútbol europeo. Pero también Fer Niño, Yéremi Pino o Alejandro Baena, desconocidos hace unos meses y con capacidad para aportar desde el principio en cada partido que tienen oportunidad. El 0-6 ante el Leioa en Copa con un once plagado de canteranos fue la demostración de que hasta encuentros de este tipo se les queda pequeños.

En esta nueva hornada sobresalen Fer Niño y Yéremi Pino. El primero (Rota, 2000) debutó la pasada temporada ante el Deportivo Alavés cuando quedaban dos minutos para el final y 1-1 en el marcador. El primer balón que tocó acabó en las redes para dar tres puntos vitales a los de Calleja en la lucha por meterse en Europa. Cuatro días después volvía a marcar ante el Rayo en Copa, pero su participación comenzó a ser residual tras el confinamiento: no volvió al filial y solo disputó 67 minutos en 11 jornadas que pasó sentado en el banquillo. Pese a la feroz competencia arriba, Emery cerró las puertas a una cesión y lo mantuvo cerca hasta que ha llegado su momento: lesionados Bacca y Alcácer, el técnico le ha dado la titularidad en cuatro de los últimos cinco partidos, marcando goles ante Leioa y Osasuna (en este último también provocó la expulsión de Aridane). Mayor irrupción ha tenido el segundo (Las Palmas, 2002), que debutó en el primer equipo sin pasar por el B y en menos de una semana estaba marcando un golazo (recorte en la izquierda y zapatazo al primer palo) para iniciar la remontada ante el Qarabag en Europa League.

Desde entonces ha sido un revulsivo habitual, pero hemos podido ver su potencial con mayor intensidad en los dos últimos partidos: otro golazo a media vuelta ante el Leioa y asistencia de lujo a Fer Niño frente a Osasuna. En El Sadar debutó en Primera Álex Millán (Zaragoza, 1999), otro delantero con el don del gol: suma cuatro en seis jornadas en Segunda B (es capitán del filial) y el pasado miércoles marcó también ante el Leioa con una gran definición a pase de su tocayo Alejandro Baena (Roquetas de Mar, 2001), otra joven promesa que se ha destapado en competición europea: ha jugado los cinco partidos de la fase de grupos, cuatro de ellos como titular, ha marcado dos goles y dado una asistencia. En Copa dio los pases de tres de los seis goles anotados por el conjunto groguet. En ese mismo partido debutó también Carlo Adriano García (Vila-real, 2001) centrocampista que además es hijo del segundo máximo goleador histórico del club, Adriano García. Esta misma campaña ascendió al B, donde ha disputado todos los partidos como titular.

Que tantos jugadores jóvenes irrumpan en tan poco tiempo en el equipo amarillo tiene que ver no solo con las numerosas lesiones sufridas en los últimos tiempos, sino también en el gran trabajo del club a la hora de captar jóvenes talentos en diferentes puntos de nuestro país, además del ojo de Unai Emery para apostar por ellos pese a contar con una plantilla lo suficientemente amplia (Kubo, por ejemplo, ha quedado relegado a un segundo plano). El dato sobre la participación esta temporada de jugadores que militan o han militado en la cantera es espectacular: ya van 15. Ante Osasuna jugaron nueve de ellos, y hasta los más pequeños demostraron que tienen sitio en el proyecto más ambicioso del club groguet.

Imagen de cabecera: JOSE JORDAN/AFP via Getty Images

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Es el Villarreal más ambicioso desde la llegada de Manuel Pellegrini. O quizá más. En un 2020  que ha desmontado equipos y destrozado cualquier tipo de previsión, los Roig han creado un proyecto de dimensiones nunca vistas antes en la ciudad castellonense, con un entrenador exitoso y una plantilla liderada por figuras pero también escudada por futbolistas de primer nivel extraídos de una cantera tan bien trabajada.

Solo dos derrotas en lo que llevamos de curso. La última, ante el Barça a finales de septiembre (4-0). Desde entonces, 18 partidos sin perder (17 más el que la UEFA le dio ganado por 3-0 ante el Qarabag) y un paso de igualar la mejor racha de su historia. Estadísticas que no son fruto de la casualidad y que tienen que ver con la mano del técnico vasco y su decisión a la hora de apostar por una conjunción entre sus jugadores insignia, los recambios cumplidores y las joyas que atesora en la recámara.

En este Villarreal sobresale Gerard Moreno, delantero de la Selección y ahora mismo el máximo anotador de la Liga; Dani Parejo, uno de los mejores centrocampistas del torneo, o Pau Torres, puede que el central más prometedor del fútbol europeo. Pero también Fer Niño, Yéremi Pino o Alejandro Baena, desconocidos hace unos meses y con capacidad para aportar desde el principio en cada partido que tienen oportunidad. El 0-6 ante el Leioa en Copa con un once plagado de canteranos fue la demostración de que hasta encuentros de este tipo se les queda pequeños.

En esta nueva hornada sobresalen Fer Niño y Yéremi Pino. El primero (Rota, 2000) debutó la pasada temporada ante el Deportivo Alavés cuando quedaban dos minutos para el final y 1-1 en el marcador. El primer balón que tocó acabó en las redes para dar tres puntos vitales a los de Calleja en la lucha por meterse en Europa. Cuatro días después volvía a marcar ante el Rayo en Copa, pero su participación comenzó a ser residual tras el confinamiento: no volvió al filial y solo disputó 67 minutos en 11 jornadas que pasó sentado en el banquillo. Pese a la feroz competencia arriba, Emery cerró las puertas a una cesión y lo mantuvo cerca hasta que ha llegado su momento: lesionados Bacca y Alcácer, el técnico le ha dado la titularidad en cuatro de los últimos cinco partidos, marcando goles ante Leioa y Osasuna (en este último también provocó la expulsión de Aridane). Mayor irrupción ha tenido el segundo (Las Palmas, 2002), que debutó en el primer equipo sin pasar por el B y en menos de una semana estaba marcando un golazo (recorte en la izquierda y zapatazo al primer palo) para iniciar la remontada ante el Qarabag en Europa League.

Desde entonces ha sido un revulsivo habitual, pero hemos podido ver su potencial con mayor intensidad en los dos últimos partidos: otro golazo a media vuelta ante el Leioa y asistencia de lujo a Fer Niño frente a Osasuna. En El Sadar debutó en Primera Álex Millán (Zaragoza, 1999), otro delantero con el don del gol: suma cuatro en seis jornadas en Segunda B (es capitán del filial) y el pasado miércoles marcó también ante el Leioa con una gran definición a pase de su tocayo Alejandro Baena (Roquetas de Mar, 2001), otra joven promesa que se ha destapado en competición europea: ha jugado los cinco partidos de la fase de grupos, cuatro de ellos como titular, ha marcado dos goles y dado una asistencia. En Copa dio los pases de tres de los seis goles anotados por el conjunto groguet. En ese mismo partido debutó también Carlo Adriano García (Vila-real, 2001) centrocampista que además es hijo del segundo máximo goleador histórico del club, Adriano García. Esta misma campaña ascendió al B, donde ha disputado todos los partidos como titular.

Que tantos jugadores jóvenes irrumpan en tan poco tiempo en el equipo amarillo tiene que ver no solo con las numerosas lesiones sufridas en los últimos tiempos, sino también en el gran trabajo del club a la hora de captar jóvenes talentos en diferentes puntos de nuestro país, además del ojo de Unai Emery para apostar por ellos pese a contar con una plantilla lo suficientemente amplia (Kubo, por ejemplo, ha quedado relegado a un segundo plano). El dato sobre la participación esta temporada de jugadores que militan o han militado en la cantera es espectacular: ya van 15. Ante Osasuna jugaron nueve de ellos, y hasta los más pequeños demostraron que tienen sitio en el proyecto más ambicioso del club groguet.

Imagen de cabecera: JOSE JORDAN/AFP via Getty Images